Santos Marzo

Santos Marzo

SANTORAL:  San Rosendo

Rosendo, cuyo nombre significa “camino de la gloria” , nació en el 907. Asturias, Galicia y Portugal se disputan su cuna. Según la tradición, vio luz en el pueblo de Salas, en la provincia de Orense, donde su  padre, Gutierre de Arias, que pertenecía a la nobleza, tenía extensas posesiones.

Su primera educación la recibió Rosendo en los claustros de la iglesia episcopal de Mondoñedo; después perfeccionó sus estudios en un convento benedictino, donde ahondó en la sagrada escritura y los escritos de los santos padres.

Por un tiempo fue obispo de Dumio. Se desempeñó con tal eficacia en esa dignidad que logró imponer la paz entre los miembros del clero, los nobles, los plebeyos y los esclavos, en continuas luchas. Afligido por los abusos que  se cometían con estos últimos (los moros cautivos) bregó por la abolición de aquella servidumbre y dio libertad a los suyos.

Hacia el año 934 tuvo una revelación divina, conforme con la cual debía fundar un monasterio en la provincia de Orense, en un lugar llamado Villar.

Ocho años trabajaron sus monjes para levantarlo. La inauguración se llevó a cabo en el año 942 y se llamó a la casa San Salvador de Celanova.

En mayo de 955, por mandato del rey Ordoño III, tomó el gobierno de la provincia que había mandado su padre. En 968 los moros invadieron Portugal y los normandos, Galicia.

Dos años más tarde, quedó vacante la silla episcopal de Compostela. Todos lo señalaron a él para ocuparla. En el breve tiempo que la rigió, desplegó su actividad, reformando la disciplina monacal y asistiendo a un concilio celebrado en León.

En el año 974 fijó su definitiva residencia en Celanova, donde, renunciando al obispado y pidiendo su humilde hábito de benedictino, pasó sus últimos años en el retiro, la plegaria y la contemplación.

San Rosendo murió el 1° de marzo del año 977.

SANTORAL:  Beato Enrique Seuse (Suso)

  La orden de los dominicos celebra hoy la memoria del beato Enrique Seuse, quien nació en Suabia, probablemente en Constanza, el 21 de marzo de 1296. El apellido de su padre era von Berg; el de su madre, Seuse;usado este último por el beato.

A los pocos años, Enrique-cuyo nombre significa “príncipe de la casa”- ingresó en un convento de padres dominicos. Por una de sus obras, titulada Horologium sapientiae, sabemos que al cumplir los dieciocho años sufrió un cambio repentino: se llenó de un fervor que hasta entonces no había conocido.

En la mencionada obra, Suso refiere las crisis en que se debatió su alma frente al ideal de santidad encarnado en Jesús crucificado.

En 1320 se transladó a Colonia, donde enseñaba uno de los más grandes místicos: el maestro Eckhart. Desde el comienzo quedó sujeto a sus enseñanzas, convirtiéndose en uno de los mejores discípulos y manteniéndose fiel a él toda su vida.

Por tal motivo, desde 1327 Enrique Suso fue víctima de la persecución; se le instruyó proceso, condenándoselo, y perdió así el cargo de lector que desempeñaba en Constanza.

Entonces se convirtió en predicador, recorriendo pueblos de Alsacia, del valle del Rin y de Suiza. Al mismo tiempo ejerció como director espiritual de algunos conventos de monjas pertenecientes a la orden.

La desgracia siguió cerniéndose sobre él. Los últimos treinta años de su vida fueron los más desdichados. Víctima de calumnias, perdió la estimación de sus compañeros, lo cual le trajo gran tristeza y desconsuelo.

Pero su santidad hizo que lo aceptara todo con resignación.

Enrique Suso murió en el año 1366 en la ciudad de Ulm. Fue un alma mística. Influido por Eckhart, su escritos, sobre todo el libro de la Verdad y de la Sabiduría eterna, con meditaciones sobre agonía de Cristo en la cruz y el dolor de su madre, han ejercido una influencia doctrinal muy grande, especialmente a partir de 1555, a raíz de la edición de sus obras por Surio, notable hagiógrafo y monje cartujo