S.E.R. Monseñor Félix Lázaro

Obispo de Ponce

Bonitas, Iustitia et Veritas


CURIA DIOCESANA:
  • Vicario General y Moderador de la Curia: Mons. Roberto García Blay
  • Vicario General Sustituto y Canciller: Mons. Herminio de Jesús
  • Vicario para Religiosas: P. Mario Mastrangelo, Ofm Cap.
  • Vicaria de Educación: P. José Mateo, Sch. P.
  • Ecónomo. Mons. Roberto García Blay

CONSEJO DE ASUNTOS ECONÓMICOS:

  • Mons. Roberto García Blay
  • Mons. Marcos Pancorbo
  • Rvdo Alberto Castro Toro, D.P.
  • Dr. Jaime Santiago Canet
  • Lic. Félix Negrón Martínez
  • Sr. Santiago Ramos

COLEGIO DE CONSULTORES:

  • Mons. Roberto García Blay
  • Mons. Marcos Pancorbo
  • Mons. Herminio de Jesús
  • Mons. Jesús R. Diez Antoñanzas
  • Mons.Elías Morales
  • Mons. José Lozano Guillén
  • Mons. Juan Rodríguez Orengo

TRIBUNAL INTERDIOCESANO DE PUERTO RICO:

  • Moderador:  S.E.R. Mons. Félix Lázaro Martínez Sch. P.
  • Vicario Judicial: Mons. Elías Morales, P. Manuel
  • Vicario Judicial: Adjunto: P. Manuel Santiago
  • Jueces : Mons. Gonzalo Díaz (Mayagüez)
  • Rev. P. Carlos Román
  • Rev. P. Ángel Berrios
  • Auditor: Rev. Joseph Burgos, D.P.
  • Patronato: Rev. Carlos rodz. , D.P.

VICARIA DE PASTORAL Y DELEGACIONES DIOCESANAS

  • Vicario de Pastoral: Mons. Juan Rodríguez Orengo

CONSEJO PRESBITERAL:

Nombrados:

  • Mons. Herminio de Jesús
  • Mons. Marcos Pancorbo
  • Mons. Jesús R. Diez Antoñanzas
  • Mons. José Lozano Guillén
  • P. José Diego Rodríguez
  • P. Mario Mastrangelo, Ofm Cap.

Ex Officio:

  • Mons. Roberto García Blay
  • Mons. Juan Rodríguez Orengo

Elegidos:

  • Mons. Elías Morales
  • P. Raymond Rivera
  • Rev p. Angel Sanchez
  • P. Julio Rolón
  • P. Manuel Santiago
  • P. Jose A López

DIRECTORA DIOCESANA DE CATEQUESIS

  •  

SUPERINTENDENTE ESCUELAS CATÓLICAS:

  • Sra. Nancy E. Ghigliotti

DIRECTORA PARA LA PASTORAL DE LOS ENFERMOS:

  • Sister María Teresa Jensen, C. S. J.

PASTORAL CARCELARIA.

  • P. Modesto Vaca, O. M.

DIRECTORA DIOCESANA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN:

  • Sor Natividad, O. P.

DIRECTOR DIOCESANO DEL INSTITUTO DE ORIENTACION FAMILIAR:

  • Rvdo. Francisco Lugo  

 


MISA de ACCIÓN DE GRACIAS y PRESENTACIÓN
27 de junio de 2003: Solemnidad del Sdo. Corazón de Jesús

Demos gracias a Dios porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
Con estas palabras abría, hace un año, dos meses y dos días, mi primer saludo, recién ordenado Obispo coadjutor de Ponce, en esta misma iglesia o santuario de San Judas Tadeo. Estaban dirigidas a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo, fuente y origen de todo bien.

Hoy vuelvo a entonar mi más profunda acción de gracias a Dios, uno y trino, de quien procede toda, gracia, que en su infinita bondad se ha dignado llamarme y elegirme para ocupar la sede episcopal de la Diócesis de Ponce, en la más genuina línea de la sucesión apostólica. A El le sean dados todo honor y toda gloria. Confiado y apoyado en la infinita misericordia que brota del corazón de Cristo, cuya solemnidad hoy celebramos, manifestación del amor de Dios a los hombres, asumo la misión que Dios me ha confiado de pastorear la Diócesis de Ponce, con humildad, temor y temblor, pero con toda la confianza puesta en Dios, y que hoy pongo bajo el patrocinio del Corazón de Jesús.

Reitero mi gratitud y fidelidad al Santo Padre por la confianza depositada en mi persona, y a su representante en Puerto Rico el señor Delegado Apostólico, Monseñor Timothy Broglio, por su buen quehacer, y a mis hermanos los señores Obispos que, desde el primer momento me acogieron con alegría y compartida fraternidad.
Quiero destacar a Monseñor Ricardo Suriñach, a quien deseo expresar mi más sincero y leal agradecimiento por haber sido el padre y tutor en mis primeros pasos como Obispo, su total disponibilidad y generosa ayuda, y agradecer, como sucesor suyo, sus veinticinco años de servicio a la diócesis de Ponce como

Obispo Auxiliar, y los dos años y medio largos en calidad de Obispo Diocesano, que han dejado huella profunda en parroquias, colegios, instituciones y personas que de verdad lo quieren y aprecian.
Es con gozo y alegría que tomo el batón de sus manos y, como dije en su día, espero no defraudarlo, Monseñor. Siempre a su mejor disposición y para servirle.
En días pasados tuve la oportunidad de dirigirme a los sacerdotes a los que considero los colaboradores más cercanos del Obispo y expresarles mis sentimientos.
En estos momentos quisiera dirigirme a todos los fieles de la Diócesis de Ponce, representados en los aquí presentes, en esta mi presentación oficial, para expresaros mi total y entera disponibilidad en el servicio de Dios y de la Iglesia, para la alabanza de Dios y utilidad del prójimo, como reza el lema de San José de Calasanz, de quien lo aprendí. Para la mayor gloria de Dios y utilidad del prójimo.
Disponibilidad y servicio en el buen quehacer episcopal, desearía fueran mi mejor carta de presentación al pueblo de Dios aquí congregado.

Las lecturas de hoy marcan toda una línea a seguir.
El profeta Oseas, llamado el profeta del amor, en la primera lectura muestra el amor de Dios para con su pueblo Israel, como el amor de un padre para con su hijo. Israel es el hijo de Dios, amado desde niño. Dios le enseñó a caminar, llevándole por el desierto, en brazos, sin tropiezo, alimentándole y, con amor de padre, mimándolo siempre.
Como pastor de la Diócesis de Ponce, quiero mirarme en el espejo de Dios y, con amor de padre, amar a este pueblo que me ha sido confiado, tratando de conducirlo por el desierto, sin tropiezos, alimentándolo y mimándolo como un padre.

En el Salmo responsorial, el Profeta Isaías invita al pueblo de Israel a dar gracias a Dios, su Salvador, y a anunciar sus proezas a toda la tierra:
"Dad gracias al Señor, invocad su nombre, contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso... gritad jubilosos, habitantes de Sión: `qué grande es en medio de ti el santo de Israel"'.
¿Qué otra invitación podría yo hacer en este momento a la grey que me ha sido confiada, sino la de proclamar las hazañas del Señor y gritar cuán grande es el Señor? Y repetir con el profeta Isaías, "El Señor es mi Dios y .Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor. El fue mi salvación'". Ojalá que estas palabras que el profeta pone en boca de su pueblo, las pudiésemos repetir una y otra vez, a nivel particular y a nivel de pueblo de Dios: "El Señor es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor".
Estas palabras me traen a la memoria aquellas otras del Salmista: "Si el Señor no construye la casa, en vano se afanan los constructores". Por eso pido al Señor que sea El el artífice que construya y edifique la casa, y conduzca la Diócesis de Ponce y poder cantar juntos: "Qué grande es el Santo de Israel".

En la segunda lectura, San Pablo se proclama ministro del Ministerio de la Salvación. La lectura diferencia dos momentos: la exposición doctrinal de la economía de la salvación y la oración al Padre.
Es con profundo respeto que me atrevo a repetir las palabras de Pablo a los fieles de Efeso, en mi caso a los fieles de esta amada parcela de la Diócesis de Ponce: "Porque a mí, el más insignificante de todo el pueblo santo se me ha dado la gracia de anunciar a los gentiles" diría él, a los fieles de la diócesis de Ponce, en Puerto Rico, digo yo, "la riqueza insondable que es Cristo, e iluminar la realización del misterio, escondido desde el principio de los siglos en Dios''.

Si me preguntáis cuál va a ser mi misión, os respondo desde ahora, anunciar a Cristo. Cuál mi programa, os diré que Cristo. Cuál mi plan de acción, os respondo: Cristo. Que la Diócesis de Ponce, conozca, ame y gire en torno a Cristo. Que Cristo el centro, el alfa y la omega. Cristo ayer, hoy y siempre. El es nuestra salvación. Que Cristo habite por la fe en todos los corazones. Anunciar el Evangelio de Cristo, evangelio de amor y de vida, de paz y justicia, de gracia y verdad... Que el pueblo de Dios descubra lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo del corazón de Cristo. ¿No es este, acaso, el mensaje y significado de la solemnidad del día de hoy?

El evangelio atestigua que "no le quebraron las piernas sino que uno de lo soldados con la lanza lee traspasó el costado, y al punto saltó sangre y agua". Verdaderamente, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el fin, hasta dar la última gota de su sangre, que brota, que salta, del corazón abierto de Cristo.
Quiero predicar un evangelio de amor. El evangelio de Jesús.

Hay una circunstancia particular que no quiero pasar por alto, y es que me inicio como Obispo de Ponce, en el año del Rosario, la oración predilecta del Papa: "Plegaria maravillosa. Maravillosa en su sencillez y profundidad", como él la llama, y de la que dice que le "ha acompañado en los momentos de alegría y en los de tribulación."
El Rosario "concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio", afirma el Santo Padre, quien añade, que rezando el rosario "el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor" porque "recitar el rosario es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo".

No es de extrañar, pues, que Juan Pablo 11 confíe a la eficacia de esta oración la causa de la paz en el mundo y la de la familia".
Y no es de extrañar que en esta mi presentación oficial os invite, queridísimos hijos de esta entrañable Diócesis de Ponce a hacer del

Rosario una cadena ininterrumpida de oración, por la paz en el mundo y por la familia, por la consolidación de la familia, por la instauración en todos los hogares del modelo de la familia cristiana instituído por Dios y promulgado por Cristo, y también una cadena ininterrumpida de oración por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.
No es de extrañar, pues, que os invite: a hacer del Rosario un arma para combatir el mal, ahuyentar los peligros y recuperar el sentido cristiano de la vida. a convertir el Rosario en distintivo y enseña de nuestra fe católica. a obsequiar el rezo del Rosario a nuestra patrona la Virgen de Guadalupe, como buenos ponceños. a recorrer, de la mano de María, en el rezo del Rosario, el camino que lleva a descubrir el rostro de Cristo.
Charitas Christi urget nos: el amor de Cristo nos apremia. Desde aquí, desde el altar, desde la Eucaristía, a los niños, a los jóvenes, a los confinados, a los enfermos y ancianos, a los caballeros del Santo Sepulcro y caballeros de Colón, a los miembros de los Movimientos y Asociaciones apostólicos, a los miembros de las diferentes familias religiosas e Institutos Seculares, a los sacerdotes y seminaristas, a los miembros de la Prensa, a la gran familia de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, a la Superintendencia de Escuelas Católicas y Colegios, a las Parroquias, a todos y cada uno, mi saludo y abrazo de pastor, padre, amigo y hermano.

Que el Sagrado Corazón de Jesús, en un día tan significativo como el de hoy, derrame su amor y su gracia sobre todos Ustedes.

(Homilía pronunciada por Mons. Félix Lázaro, Sch.P. en el día de su presentación como Obispo de Ponce, en el Santuario de San Judas Tadeo, Ponce).

 

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Anuncio hecho por S.E.R. Mons. Timothy P. Broglio Delegado Apostólico para Puerto Rico

 Tengo el honor compartir con ustedes una noticia de suma importancia: hoy se publicó la aceptación por parte del Santo Padre de la renuncia del oficio del Obispo de Ponce que Su Excelencia Ricardo Suriñach Carreras había presentado en conformidad con el canon 401, §1 del Código de Derecho canónico. Le sucede en el gobierno pastoral, Su Excelencia Monseñor Félix Lázaro Martínez, hasta ahora Obispo Coadjutor. No hace falta ninguna otra formalidad. Desde ahora Mons. Lázaro es el Obispo de Ponce.

 A nombre del Santo Padre y de mis antecesores en esta Delegación Apostólica y del mío propio, quisiera agradecer públicamente a Mons. Suriñach su servicio a esta Iglesia local. Más de 46 años de ministerio sacerdotal y 28 de servicio episcopal; 25 como Auxiliar y ahora casi tres  como Obispo diocesano dan testimonio de su generosidad. ¿Cuántas horas de disponibilidad a la gente en los salones de la Pontificia Universidad Católica, en las  tareas arduas de administración y también en la búsqueda de mantenerse siempre al día con el desarrollo de las ideas y de la metodología?

 Su servicio no se limito al reino del sur, sino que compartió sus talentos con toda la isla en la Conferencia Episcopal, en el seminario y en la formación continuada de los sacerdotes. Como participante en las Asambleas plenarias del Sínodo de los Obispos, el brindó su contribución de forma concreta a la Iglesia universal también. Ciertamente espero que su servicio no termine hoy, sino que pueda seguir durante muchos años. El Papa le ha levantado unas responsabilidades, para dejar a Mons. Suriñach mas libre a  cumplir con otras exigencias. De nuevo, muchas gracias y los mejores deseos para el futuro.

 A Mons. Lázaro, repito lo que he dicho el 25 de abril de 2002: gracias por haber aceptado la nomina a Ponce. Su experiencia de 33 años vividos en Puerto Rico entre la enseñanza a la Universidad Pontificia y el ministerio parroquial, junto a un año de ministerio episcopal al lado del querido Mons. Suriñach, le ha preparado para asumir la responsabilidad directa como Pastor de esta porción del pueblo de Dios. Ahora Usted va a seguir, como Gran Canciller, los sueños, realidades, éxitos y dificultades de la Pontificia Universidad Católica, abriendo un capitulo nuevo.

 No será un periodo sin reto. De hecho desconocemos el futuro, pero podemos identificar algunas necesidades urgentes como la búsqueda de vocaciones y la formación del clero, la nueva evangelización y la colaboración el toda la isla para proclamar efectivamente el evangelio de la salvación. La gente esta esperando su liderazgo, que Usted ha puesto bajo el ejemplo y la protección del Evangelista San Marcos y el Apóstol y Patrono de Logroño, San Bernabé. ¡Animo y éxito al comienzo de su nuevo ministerio!

 Muchas gracias.

 

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Homilías

  1. Homilía de Mons. Lazaro Simposio de la Familia

  2. Homilía pronunciada por Mons. Félix Láza

  3. ro, Sch. P. Obispo de Ponce, el día de los Santos Inocentes PRO - VIDA

  4. CAMINATA A SCHOENSTATT 2006

 

 


Artículos y escritos (12/2005)

  1. CRITERIOS DE DISCERNIMINETO A LAS ÓRDENES SAGRADAS

  2. ¿NIÑOS “IN VITRO”?

  3. DECRETO DISTRIBUCIÓN DE LA SANTA COMUNIÓN BAJO LAS DOS ESPECIES (06/2006)
     

 

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