SOBRE EL USO DE

PROFILACTICOS

La Conferencia de Obispos Católicos de Puerto Rico rechaza enérgicamente la posición, recientemente asumida por el Gobernador, de favorecer "el uso de condones y la divulgación al público de información sobre su uso, como un medio preventivo para evitar el contagio del Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), siempre y cuando tal acción no hiera la sensibilidad  de algunos sectores  de la comunidad" (El Mundo, 6 de mayo de 1989, pag. 3).

Los Obispos somos conscientes de la preocupación que la rapida propagación de esta terrible enfermedad por todo el mundo debe suscitar en el ánimo de los gestores de la cosa pública. Al mismo tiempo que les alentamos a buscar medios para atender a los ya enfermos y detener el contagio, esos medios deben ser moralmente lícitos.

El uso de condones es intrinsecamente inmoral, como lo es tambien la promoción de su uso. No puede justificarse por la voluntad de alcanzar un objetivo bueno. El fin no justifica los medios.

Los Obispos de Puerto Rico vemos la politica favorecedora y promotora del uso de condones, recientemente asumida por el Cobernador, como un rudo golpe a la estabilidad de la familia, a la moral pública y a la vida moral de los individuos. Esto no se evita obrando "con atención a las sensibilidades morales del pais sino obrando privada y públicamente de acuerdo con los preceptos de la moral natural, que es expresión  de  la voluntad de Dios, y promoviendo el que otros vivan de igual manera.

 

10 de mayo de 1989