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NOTA
ACLARATORIA CURRAN,
EX PROFESOR DE El
titular de esta declaración podría dar la impresión de que el Padre
Curran se ha retirado voluntariamente de su catedra de Teología Moral
en la Universidad Católica de América para dedicarse a otros
menesteres o cultivar otras disciplinas. Pero eso no es lo que quiere
decir el titular, sino que el Padre Curran ha sido declarado "no
idóneo", y por lo tanto, "no se le puede designar para enseñar
la teología católica", por carta a dicho sacerdote, de 25 de
julio de 1986, n. 48/66, de la Congregación para la Doctrina de la
Fe, expresamente aprobada por el Santo Padre. Hace
muchos años que el Padre Curran disiente públicamente del Magisterio
ordinano de la Iglesia en asuntos como: la indisolubilidad del
matrimonio sacramental consumado, el aborto, la eutanasia, la
masturbación, la contracepción artificial, las relaciones
prematrimoniales y los actos homosexuales. No hay que hacer gran
esfuerzo para imaginarse la popularidad del Padre en muchos sectores
del mundo contemporaneo. Ha
logrado que su enseñanza en las materias enumeradas sea aceptada por
personas El
Cardenal Ratzinger, Prefecto de la mencionada Congregación, le sale
al paso recordándole que la enseñanza del Concilio Vaticano II
"de modo claro no limita el Magisterio infalible solamente a la
materia de fe o bien a las definiciones solemnes.
(...) La Lumen
Gentium, en
el n. 25 afirma: «...Cuando, aún estando dispersos (los Obispos) por
el orbe, pero manteniendo el vinculo de comunión entre sí y con el
Sucesor de Pedro, enseñando auténticamente en materia de fe y
costumbres, convienen en que una doctrina ha de ser tenida como
definitiva, en ese caso proponen infaliblemente la doctrina de Cristo»". Antes
de aparecer en el escenario teológico Charles Curran y otros que
piensan como el, el Sucesor de Pedro y todos los obispos de todo el
mundo y de todas las épocas, en comunión con él, ensenaron como
definitiva la inmoralidad de los actos contra el recto uso del sexo,
contra la vida y contra la indisolubilidad del matrimonio sacramental
consumado, que fueron enumerados más arriba. Consideramos
inevitable la conclusión de que la inmoralidad de dichos actos ha
sido Es
importante lo que dice el Cardenal Ratzinger a continuación:
"...la Iglesia no construye su vida fundándola sólo en su
Magisterio infalible, sino también en la enseñanza de su Magisterio
auténtico ordinario". Este
Magisterio auténtico ordinario no recibe el menor respeto del P.
Curran y de los que piensan como él. Pero la Iglesia lo protege en su
Código de Derecho Canónico (cfr.
c.
752). Cuando
uno que enseña como teólogo católico se aprovecha del mandato
recibido para ensenar doctrinas contrarias a la fe o
la
moral católica, se crea una situación insostenible, que no se puede
dejar continuar indefinidamente sin serio daño para la vivencia del
mensaje salvador de Cristo por parte del pueblo católico en general. Ese
es el caso del Padre Curran. La
Congregación para la Doctrina de la Fe dedicó mucho tiempo y
esfuerzo para lograr que recapacitara.
No pudiendo conseguir esto, se vio obligada a mirar por el bien
de los fieles, prohibiendo a dicho sacerdote enseñar teología católica. La
Conferencia Episcopal Puertorriqueña se solidariza totalmente con la
acción tomada por ese organismo de la Santa Sede e invita a todos los
fieles a hacer lo mismo. También
eleva preces al Todopoderoso para que el Padre 20 de septiembre de 1986 |