MENSAJE DEL PAPA A PUERTO RICO

Su Santidad Juan Pablo II saluda cordialmente a sus hermanos en el Episcopado, a los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos congregados en el Parque Hiram Bithorn para dar gracias al Señor por el gran don de la fe con motivo de la Clausura del V Centenario de la Evangelización de Puerto Rico y aliéntalos a un renovado empeño en las tareas de la Nueva Evangelización, iluminados por los dones del Espíritu en la proclamación del anuncio cristiano. Santo Padre espera de todos generosa respuesta y entrega esta irrenunciable misión que vaya acompañada con el testimonio de la propia vida, basada en la verdadera santidad, alimentada asiduamente con la oración y la eucaristía así como con el ejercicio del amor fraterno hacia las personas evangelizadas, sobre todo los hermanos más pobres y necesitados.

De esta manera los valores cristianos y morales que han inspirado la vida y las esperanzas de esas comunidades eclesiales que gozosamente celebran el V Centenario de la llegada del Evangelio serán la fuerza impulsora de un dinamismo misionero que infunda nueva vitalidad en las parroquias, asociaciones católicas y movimientos, así como en todas las actividades diocesanas. Para ello se preparan especialmente los seminaristas del Seminario Interdiocesano que reciben una sólida formación humana, espiritual e intelectual como futuros sacerdotes de la Nueva Evangelización.

Al asegurar también su ferviente plegaria al Señor, por intercesi6n de nuestra Señora Madre de la Divina Providencia, para que las diócesis de Puerto Rico sean fermento de auténtica vida cristiana en la sociedad actual, el Santo Padre imparte a todos la implorada bendición apostólica 

Cardenal Angelo Sodano

Secretario de Estado de Su Santidad