Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

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10 de diciembre de 2003

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Red Pionera

Ponce, Puerto Rico

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miércoles, 10 de diciembre de 2003

ES UNA trulla a beneficio del Hogar Cuna San Cristóbal, del Centro de Espina Bífida de Bayamón y de la organización Iniciativa Comunitaria.

Al parrandón, coordinado por Guillermo Torres, se han unido Chucho Avellanet, Andy Montañez, Plenéalo, Daniela Droz, Ashley, Edwin Rivera, Rawy Torres, Kaos, Francisco Zamora, Julio César Sanabria, Junny Ramos, el cuatrista Quique Do menech y el Grupo Continuo.

El pesebre, símbolo de la Navidad, invita a la generosidad. Y dichos artistas han donado su tiempo y talento para que el tercer volumen del concepto Navidad Boricua sea una realidad.

Titulado Tradición de mi tierra, Guillermo Torres y sus artistas estructuraron la producción en medleys alusivos a la parranda, a la plena, el merengue y la nueva trova.

Navidad Boricua es un recorrido por el pentagrama de festivo de las pasadas tres décadas, con énfasis en éxitos de la Tuna de Cayey, El Gran Combo, Cheo Feliciano y el binomio de Willie Colón & Héctor Lavoe.

LA COLECCIÓN de Tradición de mi tierra consta de nuevas versiones de La parranda del sopón, Dame la mano paloma, El Santo Nombre, Amanecer borincano, De ahí vengo yo, Felicidades, Doña Santos, Vive tu vida contento, Triste Navidad, Si no me dan de beber y éxitos.

"Este proyecto representa la oportunidad de unir a gente que tiene el mismo sueño que yo. Un poco de música es la excusa para hacer una aportación a estas entidades", indicó el productor Guillermo Torres.

El año pasado Navidad Boricua aportó $70,000 a instituciones como la Fundación Hogar Niñito Jesús, Cristo es la Roca, Albergue Jesús de Nazaret y Posada de Amor.

"Este año queremos llegar a los $100,000 para tres nuevas entidades, que son el Hogar Cuna San Cristóbal, el Centro de Espina Bífida de Bayamón e Iniciativa Comunitaria. En sólo dos semanas de ventas, Navidad Boricua 2003 ha sobrepasado las expectativas de ventas haciendo que la meta sea muy posible de alcanzar", indicó Torres.

Semanas atrás Telemundo transmitió el especial Navidad Boricua: Tradición de mi tierra, producido por la compañía People Television de Francisco Zamora.

EL ESPECIAL, en que intervienen Chucho, Andy Montañez, Daniela Droz, Plenéalo y demás intérpretes, fue rodado en localidades alrededor del país, como la Universidad del Turabo, la Universidad de Puerto Rico, en el sector de las lechoneras de Guavate y la Iglesia San Jorge.

Navidad Boricua será retransmitido el 31 de diciembre por Telemundo.

(El nuevo día)

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El cisma de la Iglesia anglicana llega a EE.UU. tras la ordenación del obispo gay

Diez de las 38 provincias anglicanas declaran «rotas» las relaciones con los episcopalianos estadounidenses. Roma suspende el diálogo con esta confesión

MADRID. La ruptura es prácticamente un hecho. La consagración de Gene Robinson -sacerdote anglicano homosexual y divorciado- como obispo de la diócesis de New Hampshire (EE.UU), que supuso el inicio de un profundo cisma, lleva camino de desembocar en la disolución de la Comunión anglicana, más de cuatro siglos después de que se escindiera de Roma de la mano de Enrique VIII.

La situación ha llegado a tales extremos que 10 de las 38 provincias anglicanas (que aglutinan a más de 40 de los 70 millones de miembros de esta confesión repartidos por el mundo) han declarado «rotas» sus relaciones con los episcopalianos estadounidenses. Entre ellas, están todas las provincias de África (continente con mayor número de anglicanos) y la de India Occidental, a las que se unió el lunes la provincia del Este Asiático.

Muestras de malestar

Pero la noticia más sorprendente ha sido la revelada este lunes por el arzobispo de Seattle, Alexander Brunett, quien declaró tras una visita a la Santa Sede que una diócesis anglicana de Estados Unidos había solicitado al Vaticano su admisión en la Iglesia católica tras el «caso Robinson». Brunett, responsable de la comisión que debía acoger una reunión entre católicos y anglicanos suspendida por la Santa Sede el pasado 25 de noviembre, no dio el nombre de la citada diócesis, aunque sí indicó que «he recibido muchas muestras de malestar por parte de los obispos anglicanos de todo el mundo».

De hecho, la pasada semana, según informó el servicio episcopaliano de noticias, tuvo lugar una reunión en Roma entre anglicanos estadounidenses y australianos que rechazan las uniones homosexuales, con el objeto de discutir una posible unión con la Iglesia católica, pero manteniendo las costumbres y liturgia anglicanas.

Esta noticia surgió pocos días después de hacerse pública una nota en la que la Santa Sede decidía «suspender» las reuniones de las comisiones que estaban redactando un documento conjunto en el que señalaban las verdades de fe que unían a ambas religiones. En un comunicado emitido la semana pasada por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (organismo vaticano presidido por el cardenal Walter Kasper), se informaba de la reunión celebrada el pasado 25 de noviembre entre el purpurado y el reverendo John L. Peterson, secretario general del Consejo Consultivo Anglicano, en la que «se discutió sobre el futuro del diálogo católico-anglicano, en especial tras los últimos acontecimientos en la vida de la Comunión anglicana». La citada nota resaltaba la decisión de «aplazar la próxima sesión plenaria de la Comisión Internacional Católico-Anglicana para la Unidad y la Misión (máximo organismo ecuménico entre ambas confesiones)», prevista para febrero de 2004 y cuyo responsable era el arzobispo de Seattle, así como «la tarea de preparar la publicación de un documento común sobre la fe». Aunque tanto la Santa Sede como la Comunión anglicana aseguraban mantener «su compromiso de continuar con el diálogo», la decisión adoptada comporta un sensible distanciamiento entre las dos iglesias cristianas, que en los últimos tiempos habían dado importantes pasos en pos de la unidad.

Pese a que en el comunicado no se cita expresamente la consagración de Robinson como obispo como detonante de este distanciamiento, el propio cardenal Kasper reconocía que «hemos hablado de la reciente decisión tomada en dos provincias anglicanas (New Hampshire y Hearing, aunque en este último caso el candidato, Jeffrey Johns, finalmente rechazó su designación). El arzobispo Williams sabe que el tema nos preocupa no poco».

Mazazo al ecumenismo

Kasper fue más allá al señalar que «hasta hace poco se podía afirmar que los principios morales que guían la sexualidad humana eran compartidos por los católicos y los anglicanos. Esperamos que se pueda decir ello de nuevo». La suspensión del documento sobre la fe común ha supuesto un mazazo para las aspiraciones de expertos en ecumenismo de ambas confesiones, si bien la consagración de Robinson y la «mano abierta» hacia la ordenación de homosexuales y mujeres como sacerdotes hacía presagiar una decisión de este tipo.

(ABC)

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Pesimismo en la cumbre del clima ante la resistencia de Rusia a ratificar Kioto

Rusia y Estados Unidos parecen haber coordinado en cierta medida sus posiciones para hacer naufragar definitivamente el Protocolo de Kioto

MOSCÚ. El pesimismo reina en la conferencia sobre el cambio climático de Milán ante las declaraciones procedentes de Moscú y Washington. Ante la negativa de la Administración Bush a ratificar el protocolo, los ojos de los funcionarios de la ONU, expertos y ministros europeos reunidos en Milán desde el pasado día 1 hasta el próximo viernes se dirigen hacia Rusia, el único país que puede salvar el texto destinado a reducir la emisión de gases con efecto invernadero y su temible consecuencia, el calentamiento global. Sin embargo, lo que han recibido son jarros de agua fría lanzados por los asesores de Putin, que han reiterado que Moscú no va a firmar el protocolo en su forma actual, ya que pondría en cuestión los planes de crecimiento para la economía en los próximos años.

La aquiescencia de Rusia es crucial porque el tratado necesita para su entrada en vigor la aprobación de 55 países, que representarían al menos el 55 por ciento de las emisiones de gases con efecto invernadero. Los países que han ratificado hasta ahora el protocolo representan el 44,2 por ciento de las emisiones y Rusia produce ella sola el 17,4 por ciento. La aplicación del protocolo de Kioto supondría una reducción media mundial del 5,2 por ciento de las emisiones en el periodo entre 2008 y 2012, en relación con los niveles que existían en 1990.

El lobby anti-Kioto

Los delegados en la conferencia de Milán han estado pendientes de los resultados de las elecciones legislativas rusas, con el temor de que se produjera un ascenso de los comunistas, los más contrarios a las necesarias reconversiones industriales, lo cual habría significado un aplazamiento definitivo de la ratificación del protocolo. La rotunda victoria de los partidos próximos al Kremlin ha despejado en cierta medida esta inquietud. El lobby anti-Kioto ha perdido posiciones en la Duma (Cámara Baja del Parlamento) y ahora Vladimir Putin tiene las manos libres para imponer si es necesario una ratificación del protocolo. Sin embargo, el mensaje por ahora es que Rusia exige cambios en el texto y no es probable que se defina más su postura hasta después de las elecciones presidenciales de marzo de 2004.

En este contexto, portavoces norteamericanos han desmentido que la Administración de Washington haya presionado a Rusia para que se sume a su postura y se abstenga de ratificar el protocolo. El desmentido a destiempo ha desatado especulaciones sobre si en realidad ha habido presiones y sobre si Estados Unidos intenta salir al paso de cualquier acusación en ese sentido. En todo caso, lo que sí parece evidente es que la negativa de la Administración Bush a ratificar un acuerdo ya firmado ha dado alas a otros países, como Rusia, para poner excusas y dilatar el cumplimiento de su compromiso. Si Estados Unidos, la primera potencia mundial, alega dificultades económicas para ratificar Kioto, no resultará fácil convencer a un país como Rusia, que lucha todavía por reformar una industria anquilosada de la era soviética y sufre problemas sociales de proporciones inimaginables en Occidente.

Ingreso en la OMC

De forma no oficial, Moscú ha vinculado su eventual ratificación a la aceleración de su ingreso en la Organización Mundial del Comercio (OMC). La entrada en este club de países capitalistas y la desaparición de barreras comerciales a sus productos podría en cierta medida compensar la costosa transformación de su industria bajo los criterios de Kioto. Sin embargo, las reformas económicas llevadas a cabo en Rusia no le permiten aún superar los criterios para el ingreso y además es imprescindible para ello el visto bueno de los Estados Unidos, casualmente el país que encabeza la oposición al Protocolo de Kioto.

Mientras tanto, el ministro italiano de Medio Ambiente, Altero Matteoli, empezó a calentar ayer el ambiente en la conferencia de Milán -justo el día antes de que empiece el tramo de alto nivel que reúne a los ministros-, acusando a la Comisión Europea de usar tácticas muy duras para convencer a Rusia, «un alto nivel de presión» que, a su juicio, ha llevado a Moscú a rechazar el protocolo.

(ABC)

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Carta apostólica del Papa pide un examen de conciencia sobre la reforma litúrgica
En los 40 años de la constitución litúrgica del Vaticano II

CIUDAD DEL VATICANO, 9 diciembre 2003

 Cuarenta años después de la publicación de la Constitución del Vaticano II sobre la liturgia, Juan Pablo II ha pedido hacer un examen de conciencia sobre su aplicación para que pueda ser comprendida y aplicada en todo su alcance.

Así lo expresa el pontífice en la carta apostólica «En el cuadragésimo aniversario de la constitución conciliar "Sacrosanctum Concilium" sobre la liturgia» que la Sala de Prensa de la Santa Sede publicó este viernes.

El texto, que por el momento sólo ha sido publicado por el Vaticano en italiano, fue firmado por Juan Pablo II en el aniversario de la publicación de la Constitución, el 4 de diciembre.

El examen de conciencia pretende «verificar el camino recorrido» sobre la «recepción del Concilio Vaticano II» particularmente en lo que se refiere a la «vida litúrgico-sacramental» de la Iglesia.

«¿Se vive la liturgia como "fuente y culmen" de la vida eclesial, según la enseñanza de la "Sacrosanctum Concilium"?», es la primera pregunta que expone la carta apostólica.

El Papa sigue preguntando: «El redescubrimiento del valor de la Palabra de Dios, que ha realizado la reforma litúrgica, ¿ha encontrado una acogida positiva en nuestras celebraciones?».

«¿Hasta qué punto la Liturgia ha pasado a formar parte de la vida concreta de los fieles y salpica el ritmo de cada una de las comunidades?», es otra de las preguntas para las que pide una respuesta.

«¿Se entiende como camino de santidad, fuerza interior del dinamismo apostólico y del carácter misionero de la Iglesia?», pregunta por último.

La renovación litúrgica necesita una «formación adecuada de los ministros y de todos los fieles», reconoce el Santo Padre al ofrecer pistas de respuesta, para que se dé la «participación consciente y activa en las celebraciones litúrgicas deseada por el Concilio».

Por este motivo, considera que es necesaria una «pastoral litúrgica» en fidelidad con los nuevos documentos emanados por la Santa Sede en los que queda regulada.

Considera, además, que la reforma litúrgica exige el redescubrimiento del domingo --«síntesis de la vida cristiana y condición para vivirla bien»-- y del «arte de la oración» --«no sólo a través de la Liturgia, sino también a través de las prácticas de piedad»--.

La sed de Dios que sienten el hombre y la mujer contemporáneos, a pesar de la secularización, sigue aclarando el Papa, deben ser saciadas con el contacto íntimo con Jesucristo en la Eucaristía.
Pide, por eso, «promover celebraciones dignas, prestando la debida atención a las diferentes categorías de personas: niños, jóvenes, adultos, ancianos, discapacitados».

«Todos deben sentirse acogidos en nuestras asambleas, para poder respirar la atmósfera de la primer comunidad creyente», asegura.

La misiva pontificia propone redesucubrir, por último, la «experiencia del silencio» en las comunidades cristianas.

«En una sociedad que vive de manera cada vez más frenética, con frecuencia aturdida por los ruidos y distraída por lo efímero, es vital redescubrir el valor del silencio», asegura, lamentando que otras prácticas de meditación hayan descubierto esta necesidad y que no sea así en la Iglesia.

En definitiva, el obispo de Roma considera que «la pedagogía de la Iglesia debe saber "atreverse"» para presentar altas metas, como puede ser la celebración de la Liturgia de las Horas.

(ZENIT.org)

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Juan Pablo II: El desarrollo de Paraguay depende de la educación
Discurso al nuevo embajador del país sudamericano ante la Santa Sede

CIUDAD DEL VATICANO, 9 diciembre 2003

 Publicamos el discurso que Juan Pablo II entregó este martes al señor Marcos Martínez Mendieta, nuevo embajador de Paraguay ante la Santa Sede, en la presentación de sus cartas credenciales.

* * *

Señor Embajador:

1. Con mucho gusto le recibo en este acto en el que me presenta las Cartas Credenciales que le acreditan como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República del Paraguay ante la Santa Sede. Le ruego que transmita al Presidente de la República, Dr. Nicanor Duarte Frutos, mis mejores augurios y la seguridad de mis oraciones por su importante misión, junto con mis votos de prosperidad y de bien espiritual para todos los hijos de la querida tierra paraguaya, renovando cuanto dije al dejar aquella Nación en mi Viaje Pastoral: «El Papa se marcha pero os lleva en su corazón» («Discurso de despedida», 18.V.1988).

2. Su presencia aquí es una ocasión propicia para reafirmar las buenas relaciones entre el Paraguay y la Santa Sede, fundamentadas también en las profundas raíces cristianas del pueblo paraguayo, las cuales son «parte de su alma nacional, tesoro de su cultura, aliento y fuerza para construir un futuro mejor en la libertad, en la justicia y en la paz» (Ibíd). Desde los comienzos de la evangelización del continente americano, la fe cristiana arraigó en el Paraguay y conformó incluso su vida pública. Este patrimonio inicial de la fe, con las diversas expresiones de religiosidad popular a través de los siglos, es el que los Obispos, junto con el propio presbiterio y las diferentes comunidades religiosas presentes en el Paraguay, quieren preservar y acrecentar a través de la nueva Evangelización.

La Iglesia en el Paraguay cuenta con 14 circunscripciones eclesiásticas y el Obispado castrense. En las Iglesias particulares los Pastores trabajan por seguir sembrando la semilla del Evangelio en el corazón de los paraguayos, de modo que los frutos de vida cristiana sean abundantes en los distintos ambientes donde la Iglesia ejerce la misión que ha recibido de su divino Fundador. Los Obispos, los sacerdotes y las comunidades religiosas seguirán incansables en el cumplimiento de su labor evangelizadora, asistencial y educativa para bien de la sociedad. A ello les mueve su vocación de servicio a todos sin excluir a nadie, contribuyendo así a la elevación integral del hombre paraguayo y a la tutela y promoción de los valores supremos. Y aunque la misión de la Iglesia es primordialmente religiosa, sin embargo, de ella se «derivan funciones luces y energías que pueden servir para establecer y consolidar la comunidad humana según la ley divina» («Gaudium et spes», 42).

En esta circunstancia deseo asegurarle, Señor Embajador, la constante voluntad de la Iglesia en el Paraguay de seguir colaborando con las Autoridades y las diversas instancias públicas al servicio de las grandes causas del hombre, como ciudadano y como hijo de Dios (cf. Ibíd, 76). Es de desear que el diálogo constructivo y frecuente entre las Autoridades civiles y los Pastores de la Iglesia acreciente las relaciones entre las dos Instituciones. A este respecto deseo recordar cómo «La Iglesia tiene una palabra que decir ... sobre la naturaleza, condiciones, exigencias y finalidades del verdadero desarrollo y sobre los obstáculos que se oponen a él. Al hacerlo así, cumple su misión evangelizadora, ya que da su primera contribución a la solución del problema urgente del desarrollo cuando proclama la verdad sobre Cristo, sobre sí misma y sobre el hombre, aplicándola a una situación concreta» («Sollicitudo rei socialis», 41).

3 Su País, Señor Embajador, está formado por gentes nobles, valientes para dominar la naturaleza y superar toda clase de adversidades, generosas y hospitalarias; es, así mismo, rico en culturas autóctonas. Con ese patrimonio está llamado a tomar parte cada vez más activa en el concierto de las naciones, y para ello ha de fomentar de modo permanente una mayor y más adecuada capacitación de sus ciudadanos. A este respecto, es de esperar que los esfuerzos por mejorar siempre la educación alcancen sus objetivos, haciendo posible que la formación integral de la persona esté al alcance de todos, preparando a las nuevas generaciones a asumir plenamente sus responsabilidades como ciudadanos capaces de ser actores de la marcha de la Nación, procurando activamente el bien común. Es ineludible dedicar especial cuidado a la educación en los verdaderos valores morales y del espíritu, promoviendo una auténtica política cultural que los consolide y difunda. Es necesaria una nueva propuesta de dichos valores fundamentales, como son la honestidad, la austeridad, la responsabilidad por el bien común, la solidaridad, el espíritu de sacrificio y la cultura del trabajo, la capacidad de diálogo y la participación a todos los niveles, que pueden asegurar un mejor desarrollo para todos los miembros de la comunidad nacional. Se trata, en definitiva, de ir promoviendo y logrando aquellas condiciones de vida que permitan a los individuos y las familias, así como a los grupos intermedios y asociativos, su plena realización y la consecución de sus legítimas aspiraciones.

4. Señor Embajador, soy muy consciente de los momentos cruciales que vive el Paraguay en tantos aspectos. Acompaño con mucha confianza este complejo proceso recordando que una democracia se mantiene o decae según sea la defensa de los valores que encarna y promueve ya que «una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia» («Centessimus annus», 46).

Son muchos los retos que deben afrontarse para afirmar y consolidar un clima de pacífica y armónica convivencia entre todos, en el que reine la confianza de los ciudadanos en las diversas instituciones e instancias públicas. Éstas han de considerar y favorecer en todo momento el bien común como razón de su ser y objetivo prioritario de su actividad, porque la acción gubernamental tiene que estar por encima de todo interés particular y partidario teniendo en cuenta que el bien de la Nación debe prevalecer sobre las ambiciones personales y de cada grupo político.

El deseo de promover el conveniente desarrollo en todos los campos exige adoptar iniciativas que incrementen realmente la calidad de vida de los ciudadanos, cuidando especialmente el campo de la salud, la vivienda, las condiciones laborales. Tales iniciativas deben inspirarse siempre en los principios éticos que tengan en cuenta la equidad y la necesaria aportación de esfuerzos y sacrificios por parte de todos. El objetivo es servir al hombre paraguayo en sus apremiantes necesidades concretas de hoy y prevenir las del mañana; luchar con tesón contra la pobreza; transformar los recursos potenciales de la naturaleza con laboriosidad y responsabilidad; distribuir más justamente las riquezas, reduciendo las desigualdades que generan marginación y ofenden a la condición de hermanos, hijos de un mismo Padre y copartícipes de los dones que el Creador puso en manos de todos los hombres.

5. Antes de concluir este acto, deseo formularle, Señor Embajador, mis mejores votos para que la misión que hoy inicia sea fecunda. Le ruego se haga intérprete de mis sentimientos y esperanzas ante el Señor Presidente y demás Autoridades de la República, mientras invoco abundantes bendiciones del Altísimo sobre Usted, su distinguida familia y sus colaboradores, así como sobre todos los hijos de la noble Nación paraguaya, con la constante y maternal intercesión de la Pura y Limpia Concepción de Caacupé.

(ZENIT.org)

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Antecedentes del Movimiento Antinatalista

Autores y su pensamiento

A lo largo de la historia, diversos personajes han previsto desgracia debidas al “impacto terrorífico” de un supuesto exceso de población sobre la tierra. El primero en enunciar estas teorías fue Thomas Robert Malthus, economista inglés que en 1798 escribió el “Un ensayo sobre el principio de la población”, obra en la que abordaba el incipiente desequilibrio entre “incremento natural de la población y de los alimentos”. En la práctica, según Malthus, mientras que la producción de alimentos aumenta en progresión aritmética (1, 2, 3, 4...), la población crece en progresión geométrica (2, 4, 8, 16...), de modo que “la época en que el número de los hombres es mayor que el de los medios de subsistencia, ya ha llegado desde hace tiempo”.

La historia ha desmentido esta teoría puesto que, desde entonces, la población ha crecido por lo menos seis veces, mientras que la producción y el consumo de alimentos han aumentado mucho más rápidamente y la calidad de vida de finales del s. XVIII no es, en absoluto, comparable con la actual. De todos modos, el pensamiento de Malthus sigue ejerciendo gran influencia en muchos ámbitos.

En 1968, el entomólogo (ni siquiera demógrafo) Paul Ehrlich, publicó su libro “La bomba de la población”, donde profetizaba que “la batalla para alimentar a toda la humanidad se acabó. En la década de los 70, nos enfrentaremos a hambrunas, y cientos de millones de habitantes morirán a causa del hambre a pesar de cualquier programa que se ponga en marcha ahora”. Dos años después, señaló que “65 millones de americanos y otros 4.000 millones de personas morirán de hambre en la Gran Mortandad que ocurrirá entre 1980 y 1989”.

En el mismo año, W. y P. Paddock escribían “Famine-1975!” (¡Hambruna 1975!), previendo para ese año un terrible cataclismo que habría acabado con gran parte de la población, en particular de la India.

La carencia a que se referían estos autores no sólo afectaba a los alimentos, sino también a otro tipo de productos vitales para la sociedad: los minerales, combustibles fósiles, lugares para depositar los desechos, etc.

Una vez más, las previsiones se revelaron falsas. Como ilustró ingeniosamente la revista “The Economist” ( “A populous planet”, 3.9.94), antes de la Conferencia de El Cairo sobre Población y Desarrollo, “al mantenerse la disponibilidad de alimentos, (los neomalthusianos) empezaron a preguntarse si las inversiones permitirían garantizar el trabajo a las nuevas generaciones. Cuando el trabajo apareció, comenzaron a inquietarse porque la disponibilidad de capital aumentaría demasiado lentamente para mantener el crecimiento del nivel de vida, Cuando éste siguió creciendo, previeron el agotamiento de las reservas naturales. Y dado que éstas continúan produciéndose, afirman que el crecimiento de la población dañará el medio ambiente. Ésta es la situación en que más o menos se encuentra hoy el debate”.

En efecto, como se verá, la escuela neomalthusiana encaja perfectamente con la ideología ecologista que se inició en los años 60 y que ha derivado en el concepto de “desarrollo sostenible”.

Primeras Conferencias Internacionales

Justo después de la Segunda Guerra Mundial se empezó a hablar de cumbres mundiales sobre la población, cuando Julian Sorell Huxley ocupó la dirección de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Cultura y la Ciencia). Huxley era uno de los ideólogos del movimiento eugenésico, y entre 1946 y 1948, se esforzó en introducir en la agenda internacional “políticas específicas para la población”, proponiendo un Congreso Mundial.

Ese primer congreso, cuyos participantes eran expertos mundiales y no representantes de los gobiernos, tuvo lugar en Roma en 1954. Le siguió otro en Belgrado, en 1965. En 1969, cuando la “cuestión demográfica” se había introducido con fuerza en las Naciones Unidas, el Secretario General U. Thant, creó el FNUAP (Fondo de Naciones Unidas para las actividades en materia de población), que convocó en Bucarest la Primera Conferencia Internacional sobre Población, con representantes de los gobiernos (1974).

Fue en Bucarest donde los gobiernos llegaron a un acuerdo sobre políticas de planificación familiar, concepto que sería confirmado y reforzado en la siguiente Conferencia, México 1984.

La siguiente, El Cairo 1994, acabaría consolidando la visión cada vez más extendida en la ONU y sus organismos, que muestra la presunta “superpoblación” como el enemigo que la comunidad internacional debe combatir. Otras conferencias posteriores (Río’92, sobre Medio Ambiente, Estambul’94, sobre asentamientos humanos, y Beijing’95, sobre la mujer) han ido apoyando esta línea, cada una confirmando el contenido de las anteriores y dándole, por tanto, carácter de “soft law” o Derecho originado por la “práctica o costumbre internacional”.

La propia Secretaria General del FNUAP, Nafis Sadik, en su discurso de conclusión de la Conferencia de El Cairo, afirmó que “el Programa de Acción que ha sido aprobado, tiene la capacidad de cambiar el mundo”. Ya desde el inicio, se plantearon objetivos claros de control de la natalidad. Las mismas palabras del Jefe de la Delegación de EEUU, el entonces Subsecretario del Departamento de Estado de la Administración Clinton, Timothy Wirth, no dejan lugar a dudas: “Los EEUU han venido a El Cairo por tres razones: alcanzar un acuerdo global sobre las estrategias de fondo para la planificación familiar; aumentar los fondos y los programas de planificación familiar, y constituir una red de estructuras que garanticen la actuación de las políticas de planificación”.

En la Conferencia no se afrontaron los diversos factores que afectan a la relación entre población y desarrollo. Tanto el Programa de Acción aprobado como documento final, como el debate de la asamblea se centraron en el “control de la población del Tercer Mundo”. Se describía “el crecimiento sin precedentes de la población” como un peligro para la supervivencia de las futuras generaciones, el mantenimiento de los recursos y la preservación del medio ambiente. Sobra notar que cuando se habla de “población excesiva” se refiere, exclusivamente, a la de los países en vías de desarrollo, ya que los países industrializados sufren, más bien, el problema contrario: una bajísima tasa de natalidad. No es casualidad que el único compromiso económico concreto previsto por el Plan de Acción, se refiera precisamente a las políticas demográficas orientadas al control de la población en los países del Tercer Mundo, objetivo que une a fundaciones occidentales, agencias de ayuda al desarrollo, instituciones multilaterales y “ministros para la población” de los países destinatarios.

Veinte años es el tiempo previsto por el Programa de Acción para “rediseñar el mundo”. Un período que verá crecer de manera considerable los recursos destinados por la ONU al control de la población de los países menos desarrollados (de 1.700 a 2.050 millones de dólares, entre los años 2000 y 2015), sumados a los de los gobiernos de los países desarrollados, del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Ingentes recursos que se dedicarán a la investigación de nuevos productos anticonceptivos y abortivos por las multinacionales químico-farmacéuticas, y que sostendrán a las ONGs dedicadas a actividades antinatalistas.

Por otra parte, la tesis, repetida en El Cairo hasta la saciedad, de que “para promover el desarrollo se debe controlar la población”, supeditará toda ayuda al desarrollo de los países más pobres, al requisito del control de su población.

En consecuencia, la intervención de los organismos internacionales y los Estados en la esfera más íntima de la persona (su capacidad procreativa y su vida sexual), está causando una revolución en las relaciones entre Estados, entre el Estado y la persona e, incluso, entre las personas.

La Conferencia de El Cairo es el punto de partida de un movimiento que pretende “transformar el mundo”. Y cuenta con tales medios de difusión que ya ha llegado a modificar los valores e ideas personales: en nuestra sociedad, ya se da por descontado que “somos demasiados” en la tierra, que la población del Tercer Mundo se muere de hambre porque tiene demasiados hijos, y que para alcanzar “calidad de vida” y “realización personal”, el tamaño de la familia debe ser reducido.

Los Argumentos antinatalistas y sus respuestas

Tres son los argumentos más utilizados por quienes abogan por las políticas antinatalistas.

1. El exceso de población sobre la tierra

2. La contaminación del medio ambiente

3. La insuficiencia o escasez de recursos alimentarios, fuentes de energía y reservas naturales

Se trata de unos argumentos que, si bien cuentan con datos ciertos, son falsos en su raíz y conclusiones, y esconden, más bien, intereses ideológicos, políticos y económicos, que se verán más adelante (apdo. 3).

Respuestas a los argumentos

El exceso de población sobre la tierra

El primer argumento que esgrimen los antinatalistas es el fantasma del crecimiento imparable.

Es una realidad que entre 1825 y 1925 (revolución industrial en Occidente), la población mundial se duplicó, pasando de 1.000 a 2.000 millones de habitantes. Durante los años siguientes, hasta la década de los ’80, la población aumentó más del doble, con una tasa de crecimiento insólitamente alta.

En estas estadísticas se basan los demógrafos para afirmar que, de no implementar políticas serias de contención de la natalidad, estamos destinados a una tragedia universal. Esta visión catastrofista se refleja en el discurso del entonces Vicepresidente de los EEUU, Al Gore, en la Conferencia de El Cairo, según el cual, “el peligro del crecimiento demográfico es comparable al de la proliferación nuclear”.

Sin embargo, este alarmismo carece de base real que lo justifique. Hoy no se está viviendo un período de explosión demográfica, sino de transición o cambio. La población mundial tiende a estabilizarse, con perspectivas de decrecimiento muy cercanas.

Según el Premio Nobel de Economía, Amartya Sen (“La mentira demográfica”), el tercer mundo está pasando por los mismos cambios demográficos por los que pasaron Europa y Norteamérica durante la Revolución Industrial. Es decir, se experimenta un aumento rápido de la población por un período largo, pero transitorio. La diferencia está en que el resto del mundo está prácticamente alcanzando el ritmo de “crecimiento cero”.

Por otra parte, ni el manejo de las estadísticas ni los cálculos de las reservas mundiales son exactos, ni la demografía aporta conclusiones ciertas. La capacidad anticipadora de los demógrafos es bastante escasa. Lo demuestran los datos presentados a continuación.

Como se ha visto antes, Paul Ehrlich advirtió que en los años 70, cientos de millones de personas morirán de hambre. Llegada esa fecha, retrasó a la década de los 80 tales augurios, que afectarían a 65 millones de americanos. El tiempo ha demostrado que ninguna de estas catástrofes se ha producido en tales términos.

En los años 60 se calculó que Nigeria alcanzaría en los 90, 156 millones de habitantes. En la actualidad, tiene 119. Brasil, en tanto, alcanzaría 210 millones de habitantes. La realidad habla de 153 millones.

En la actualidad pueblan el mundo cerca de 6.000 millones de personas. Se dan varias hipótesis de crecimiento de la población mundial hasta el año 2150. La hipótesis más elevada es entregada por el servicio del FNUAP (Informe sobre la Población Mundial 1992): 12.000 millones de habitantes. La hipótesis intermedia se sitúa en 10.000 millones. La baja, entre 7.000 y 9.000 millones.

Es importante recalcar que la tasa real de crecimiento de la población mundial está registrando, desde hace 30 años, una sensible baja, debido al llamado “invierno demográfico” y a la difusión de las políticas anticonceptivas y abortistas (cada año se producen 50 millones de abortos quirúrgicos y 140 millones causados por los principales anticonceptivos de efecto abortivo).

Tendencias demográficas actuales

Descenso de las tasas de fecundidad

En 1997, la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, reunida para estudiar la caída de la fecundidad y sus causas, reconoció que de 185 países del mundo, 51 no lograban reemplazar a sus generaciones. Más aún, en 13 de ellos, el número anual de defunciones superaba al de nacimientos.

En 2001, la misma División de la ONU y el Census Bureau de EEUU coincidían en reconocer los siguientes datos:

De 1950 a 2000, el nivel mundial de fertilidad descendió en más del 40% (equivalente a dos nacimientos menos por mujer).

La fertilidad por debajo de la tasa de reposición ha alcanzado ya a 83 países del mundo, que representan el 44% de la población mundial (2.700 millones de personas), y no se limita a los países más desarrollados (también están países del Caribe –Barbados, Cuba y Guadalupe-, africanos –Túnez-, orientales –Líbano- y asiáticos –Sri Lanka, Hong Kong, Singapur, Corea, Tailandia y Taiwán, sin contar la más baja del mundo, China-).

Nueve de los 15 países en desarrollo más poblados registran niveles de fertilidad inferiores a los que caracterizaron a los EEUU en 1965, y durante los últimos 25 años, en ocho de ellos esos niveles se redujeron a la mitad.

Aunque los países del África Subsahariana y Oriente Medio siguen siendo los de fertilidad más elevada (900 millones de habitantes en el 2000, 1/7 de la población mundial), el descenso sigue siendo significativo (en Kenia, se redujo el equivalente a 4 hijos menos por mujer, en sólo 20 años).

En consecuencia, países que representan la mitad de la población, registran hoy un “incremento cero”, y parte de ese porcentaje está sufriendo una grave disminución de su población.

En cuanto a las causas de este drástico descenso de la fertilidad en el mundo, no existen razones claras: afecta a países tan diversos, que no se podría identificar elementos socioeconómicos o políticos comunes.

A menudo, en los informes de la ONU se identifican la pobreza y el analfabetismo (especialmente el femenino) como causantes de altas tasas de fertilidad. Sin embargo, estas características no han impedido que Bangladesh redujera a la mitad su tasa de fecundidad en sólo 25 años.

Del mismo modo, se suelen ver las actitudes tradicionales y los valores religiosos como un obstáculo para la transición de altas a bajas tasas de fertilidad. Sin embargo, en Irán, un país sometido a un estricto régimen islámico, descendieron en 2/3 y están en el límite del reemplazo generacional.

Por último, esta drástica caída de la fertilidad se suele atribuir a la difusión cada vez mayor de programas de planificación familiar, auspiciados por Organismos Internacionales, ONGs y Gobiernos. Pero países como Brasil no han adoptado nunca un programa de este tipo, y sin embargo la fertilidad ha caído en un 50% durante los últimos 25 años.

Previsiones de crecimiento de la población

Curiosamente, las previsiones de crecimiento emitidas por la ONU en los últimos diez años, han ido sufriendo variaciones importantes, lo que indica que las cifras manejadas no son suficientemente fiables.

En el Informe “Estado de la Población Mundial” de 1992, la FNUAP estimaba el crecimiento anual en 97 millones de personas.

En 1994, el Borrador del Programa de Acción preparado para la Conferencia de El Cairo, tan sólo dos años más tarde, ya corregía la estimación para los siguientes 20 años, reduciéndola a 90 millones de personas.

Al final de dicha Conferencia, el Programa de Acción aprobado reduce la cifra a 86 millones. Así pues, en sólo dos años, la cifra de población mundial estimada para el 2015 se cambió de 7.500 a 7.320 millones (una diferencia de 180 millones de personas no es en absoluto despreciable). La misma ONU reconoció en el documento “Perspectivas de la población mundial” de 1994, que la explosión demográfica pertenece al pasado.

Seis años después, el Informe sobre el Estado de la Población Mundial 2000, la cifra del crecimiento anual queda reducida a 75 millones de personas, lo que dejaría en cerca de 7.100 millones las estimaciones de población mundial para el 2015 (una diferencia de 400 millones de personas con respecto a la estimación de 1992). Y las previsiones del Census Bureau de EEUU para 2025 se refieren a una población mundial de 7.800 millones, un 30% superior a la de nuestros días. En ese mismo año, la tasa de crecimiento anual estará por debajo del 0,8%, un ritmo mucho más lento que el 1,3% previsto actualmente, y todavía más que el 2% que llegó a estimarse a finales de los 60. En conclusión, en el 2025 nacerán menos niños en todo el mundo que en cualquier año de las cuatro décadas anteriores. Pero el aspecto más preocupante es que el crecimiento de ese año se concentrará en zonas geográficas muy concretas: África subsahariana, países del Norte de África y Oriente Medio. La población de ese continente será superior a la suma de todos los países más desarrollados.

Por lo que se refiere a los países más desarrollados, el mismo Census Bureau estima para los próximos 25 años un crecimiento natural de sólo 7 millones de personas al año, de modo que a partir del 2017 las defunciones superarán a los nacimientos, algo que ya está empezando a suceder en algunos países europeos, y sucedería en muchos más si no fuera por los nacimientos que se producen en el seno de las familias inmigrantes. Para evitar un declive absoluto de la población europea se necesitaría doblar el volumen de inmigración actual (del millón actual a 1,8 millones anuales), y para reforzar el grupo de edad de 15 a 64 años –la fuerza de trabajo-, debería casi cuadruplicarse (alcanzando como mínimo los 3,6 millones de personas). Esas migraciones transformarían radicalmente la sociedad europea occidental: en 2050, los descendientes de extraeuropeos compondrían un cuarto de la población total.

Otro caso a analizar es Japón. Sus niveles actuales de inmigración son prácticamente cero. Para mantener el volumen actual de población, debería aceptar una media de cerca de 350.000 entradas anuales en los próximos 50 años, y casi el doble para mantener la población en edad de trabajar. De aplicarse esta segunda solución, en 2050 1/3 de la población total sería de origen extranjero.

Envejecimiento de la población

En 1950, el 32% de la población mundial vivía en los países desarrollados de occidente, junto con Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. En la actualidad, ese porcentaje se reduce al 12%. Si en 1900 Europa contaba con el 25% de la población mundial, en el 2050 tendrá solamente el 7%.

Europa es el continente donde el fenómeno de la despoblación y el envejecimiento se dan con mayor dramatismo. Casos como España e Italia son preocupantes: las mujeres españolas tienen un promedio de 1,07 hijos, cuando el mínimo para que se dé el reemplazo generacional es de 2,1. La mayoría de los países del entorno europeo ya no se reemplazan. La tasa media europea es de 1,6 hijos por mujer, todavía menor en Europa del Este y ex bloque comunista, donde alcanza el 1,3.

Recientemente el Presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, advertía a los gobiernos que en el 2005 cerca de 1/3 de la población del continente estará cobrando sus pensiones, que cargarán excesivamente a los contribuyentes. A medida que la población llega a la edad de jubilación, pasa a depender del seguro social y de un sistema de salud cada vez más extenso. Es un problema que se complica precisamente porque, además de que la expectativa de vida crece de modo continuado, disminuye a la vez el número de trabajadores jóvenes para sostenerlos. Además, las leyes permiten la jubilación anticipada. En Italia un trabajador puede retirarse a los 50 años, a pesar de que la edad legal es, en general, de 65 años. Dado que la sanción por la jubilación anticipada es de poca consideración, muchos optan por ella, de modo que la edad promedio a la que se están retirando los trabajadores europeos es de 61 para los hombres y 58 para las mujeres. La única solución es la inmigración, con las consecuencias sociales y culturales que empiezan a ser patentes en muchos países europeos. La eutanasia también empieza a plantearse como una “solución” a la sobrecarga de los servicios sanitarios.

En definitiva, sólo en ciertas zonas del mundo la población se mantendrá en edades relativamente jóvenes. En 2025, la edad promedio en África subsahariana será de 20 años (edad que caracterizó a la humanidad desde el Neolítico hasta la revolución industrial). Por el contrario, en los países más desarrollados hoy se sitúa en los 37, y en 25 años alcanzará los 43 (39 en EEUU gracias a la inmigración y una tasa un poco más alta de fertilidad). En Alemania será 46, en Grecia y Bulgaria 47, y en Japón llegará a los 49 (más de 1/5 de la población superará los 70 años de edad, y una de cada 6 personas tendrá 75 o más, superando el número de menores de 15 años).

En conclusión, en vez de estar experimentando un fenómeno de sobrepoblación, la humanidad está sufriendo actualmente una peligrosa IMPLOSIÓN DEMOGRÁFICA. La población mundial está envejeciendo y disminuyendo a un ritmo acelerado, A medida que las tasas de fertilidad disminuyen, el aborto, la anticoncepción y la longevidad aumentan, el mundo se encuentra en un nuevo paradigma en que los ancianos superan a los jóvenes.

“El crecimiento de la población ha sido factor fundamental para el desarrollo económico (...). El crecimiento poblacional es un factor importante del crecimiento de la economía”
Gary Becker, Premio Nobel de Economía

Otros mitos sobre la "sobrepoblación"

¿Cabe más gente en nuestro planeta? La Tierra es un planeta, en cierto modo, deshabitado

Paradójicamente, sólo el 0,8% de la superficie total del planeta, está habitado. Pero existe a nuestro alrededor un proceso de urbanización tan rápido que nos da la sensación de ser demasiados. Por el contrario, fuera de nuestras ciudades existe un mundo poco habitado. Basta pensar que sólo el 3% del territorio de Estados Unidos está urbanizado. Y aunque en los próximos dos siglos la población creciera al ritmo actual, la tierra continuaría bastante vacía, con un porcentaje de zonas urbanas que no superaría en cualquier caso el 8% de la superficie terrestre.

Es cierto que del total de la superficie terrestre (150 millones de Km2), sólo unos 90 millones son habitables. Aún así, en el caso de que en el 2100 la población mundial alcanzara las previsiones más altas (11.600 millones) y las áreas cultivadas se doblasen (algo que no es necesario, a causa de los avances científicos aplicados a la agricultura), la densidad de población sería de 184 personas por Km2. Una cifra inferior, por ejemplo, a la que tiene actualmente Italia (191), un país no precisamente “sobrepoblado”.

¿Es posible el desarrollo económico de los países altamente poblados? No está demostrada una relación entre pobreza y densidad de población

Científicamente nunca ha sido demostrado que exista una relación entre la densidad de población de un país y su nivel de riqueza y desarrollo. Hay países poco poblados que son desarrollados, como Australia, y otros poco poblados que son subdesarrollados, como es el caso de los países de África Central. Inversamente, hay países muy poblados que son desarrollados, como Holanda, que tiene más de 400 personas por Km2, y países muy poblados y subdesarrollados como Bangladesh.

De los 21 países más pobres del mundo, sólo 7 tienen una densidad superior a los 100 habitantes por Km2. Por el contrario, entre los 21 países más ricos, 12 superan esa cifra y 5 de ellos (Japón, Holanda, Bélgica, Singapur y Hong Kong) tienen una densidad mayor a la de la India.

Las verdaderas causas de la pobreza y el subdesarrollo hay que buscarlas en otros factores. Uno de ellos son las decisiones políticas irresponsables. Ejemplo de ello fue la terrible hambruna que asoló a Etiopía en los años 80. Su presidente, Menghistu fue advertido por expertos de la carestía que se aproximaba. Y en lugar de adoptar medidas preventivas, invirtió el 46% del Producto Nacional Bruto (cerca de 2,5 millones de dólares) en gastos militares. E incluso durante el tiempo en que su pueblo moría de hambre, su gobierno estaba gastando 200 millones de dólares en la celebración del décimo aniversario de la revolución marxista en su país.

En toda la región del África Subsahariana, se ha gastado en compra de armamento el doble que en agricultura e industria. El resultado es que esta zona, teniendo una de las densidades de población más bajas del mundo, se muere de hambre, mientras que Europa, con la densidad de población más alta, tiene un superávit de alimentos en torno a los 30 millones de toneladas.

En el seno de los organismos internacionales se ha consolidado la visión de una relación determinante entre población y desarrollo, y se dice a los países: "Controlen su población y van a desarrollarse". Pero los países pobres lo que necesitan son infraestructuras, escuelas, saneamiento de las aguas, hospitales, etc. Recursos que realmente favorezcan su desarrollo y no un control de la población. No se puede aprobar una política de desarrollo basada en una mentira científica; en una hipótesis que nunca fue demostrada, es decir la ideología maltusiana.

El argumento de la contaminación del medio ambiente

Es el argumento esgrimido por los ecologistas. Sin embargo, cuando se habla de ecología sería oportuno referirse a ella como una “ecología integral”, que no se limite sólo a la conservación de los reinos vegetal, mineral y animal, sino que incluya la del ser humano y su familia.

La escuela neo-malthusiana se ha fusionado perfectamente con la escuela ecologista surgida a inicios de los 70, según la cual, el crecimiento de la población produce contaminación, erosión del suelo, deforestación y extinción de las especies animales, amenazando así al equilibrio ecológico del planeta. Ésta es la visión que reflejan continuamente entidades como WWF (World Wildlife Fund), Club de Roma, World-Watch Institute o el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Tal como expresan en sus informes públicos, el hombre es “el verdadero enemigo del equilibrio medioambiental” (“The first global revolution” de 1991).

Ante ello, se plantea como objetivo un “desarrollo sostenible”, concepto clave en el argot de los organismos internacionales, y que sustenta toda su acción política, económica y social. Se trata de un nivel de desarrollo en el que los diversos factores que lo componen (educación, salud, tecnología, infraestructuras, actividad económica, etc.) mantengan un equilibrio en el uso de los recursos de modo que se garantice la calidad de vida de las futuras generaciones. El problema sería definir el punto de equilibrio. Y precisamente quienes lo definen son los países más desarrollados, que en su proceso de desarrollo esquilmaron sus propios recursos y parte de los de sus colonias.

Las cifras

La Conferencia de Río de Janeiro de 1992 sobre Medio Ambiente, celebrada a los 20 años de la de Estocolmo, la primera en esta materia, consolidó la creencia general de que el crecimiento de la población es insostenible para el ecosistema. Desde luego, es un hecho innegable el deterioro que está sufriendo hoy el medio ambiente, y es un problema que debe ser afrontado con urgencia. Pero es necesario ver su dimensión real y sus causas efectivas. ¿Es realmente el crecimiento de la población la causa de este deterioro?

Basta observar, por ejemplo, los elevadísimos niveles de contaminación de las repúblicas de la ex Unión Soviética, de 10 a 100 veces superiores a los de Europa occidental, a pesar de ser países cercanos al “crecimiento cero” de la población.

El Profesor Commoner, de la Universidad Washington de St. Louis y Director del Centro de Biología de los Sistemas Naturales, demostró en su estudio “The environmental costs of economic growth” que el aumento de la contaminación no es directamente proporcional a la población, sino al uso de tecnología contaminante. Los incentivos a la investigación, la producción de “tecnología limpia” y el acceso de los países más pobres a esta tecnología, son los verdaderos objetivos a perseguir. Está claro que la difusión masiva de medios anticonceptivos entre la población no habría evitado tragedias como las de Chernobyl o Bhopal.

Otra de las causas del deterioro ambiental es, sin duda, el estilo de vida de la población. Está claro que, si en China cada ciudadano utilizase el coche para acudir a su trabajo, como sucede en las grandes urbes de los países desarrollados, los efectos llegarían a ser dramáticos. Entonces, ¿es la solución reducir el número de personas, para que todos puedan tener un coche? ¿No sería mejor que todos los habitantes del planeta nos replanteáramos cómo estamos viviendo? Sorprenden los datos aportados por Cascioli en “El complot demográfico” : un francés consume 155 veces más energía que un habitante de Mali, un canadiense 436 veces más que un etíope, y los 57 millones de italianos, lo mismo que 2.000 millones de chinos. Así pues, ¿multiplicamos el consumo de energía de los países en desarrollo hasta alcanzar el de los países avanzados, o bien racionalizamos su uso en todo el planeta? Porque implica sacrificios y esfuerzos que no pueden cargarse sobre las espaldas de una parte de la población mundial (que, además, coincide con la mayoría).

Datos relativos a la deforestación de la tierra

Lester Brown, del Worldwatch Institute, ha lanzado varias veces la señal de alarma sobre la deforestación. Y las ONGs ecologistas lo proclaman sin cesar: cada año se talan 11 millones de hectáreas de bosque en 76 países tropicales. Sin embargo, no se presenta un dato recogido por la FAO: en estos mismos países, la superficie total del patrimonio forestal es de 2.000 millones de hectáreas. Por lo tanto, el área talada anualmente representa el 0,6% del total.

Por otra parte, la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional, lanzó en 1989 la alarma de que, de mantenerse el ritmo de deforestación actual, los árboles desaparecerán de la tierra en el próximo siglo. Analizando los datos facilitados por el mismo Brown, sería preciso que dicha deforestación se produjera al doble de la velocidad que él indica, y además, que no crecieran nuevos árboles, una posibilidad francamente improbable. Es curioso cómo los países más ricos, una vez constatados los efectos nocivos de su proceso de desarrollo sobre sus propios bosques, imponen ahora restricciones a los países en crecimiento.

En general, los estudios ignoran la capacidad de expansión y recuperación de los bosques. En algunas regiones del mundo, ésta puede alcanzar los 20 m3 de madera por hectárea, al año. En los países tropicales, asciende a 50 m3. A pesar de ello, los gobiernos no pueden desentenderse de una regulación responsable del uso de los bosques, y la reposición de los recursos obtenidos.

Datos relativos a las reservas de agua

Las reservas de agua en el planeta son enormes. El mayor problema se presenta en las grandes concentraciones urbanas, sobre todo cuando las lluvias son escasas. Sin embargo, el buen aprovechamiento del agua es un tema no resuelto.

En la Conferencia que el Banco Mundial organizó en 1997 para el estudio de las reservas hidráulicas en el Norte y en la Zona oriental media de África, se concluyó que el agua malgastada llega al 40%.

En efecto, existe una falta de conciencia universal en el uso del agua y la impunidad con que se contaminan algunas aguas, del mismo modo que se malgasta con verdadera frivolidad en su uso doméstico. Es necesario diversificar a tiempo el tratamiento jurídico y económico del consumo, según los destinos - doméstico, agrícola e industrial - y gravar los del uso de lujo. La necesaria demanda prioritaria del agua potable - aseo personal, bebida y cocina - deberá ser satisfecha y asegurada. Los usos domésticos de riego y del lavado pueden cubrirse con agua no filtrada ni depurada.

En la actualidad se cuenta con medios técnicos que aumentan significativamente los suministros de agua: el reciclado de agua usada (y la diversificación de sus empleos posteriores), los nuevos sistemas de bombeo y regadío, la desalinización del agua de mar, el aprovechamiento integral conectado de los ríos, etc.

En la conferencia citada se llegó a la siguiente conclusión: se puede lograr un aumento de un 50% del agua disponible para uso agrícola e industrial, de un 80% para destinos hospitalarios y de un 90% en la oferta de agua potable, en esta región de África.

El argumento de la insuficiencia o escasez de recursos alimentarios, fuentes de energía y reservas naturales

Este argumento, tan reiterado, trata de probar que las reservas son del todo insuficientes para el aumento de la población. Sin embargo, no lo logra. Nadie duda que las reservas son limitadas. Lo importante es ver si son suficientes.

Los recursos naturales, en sentido propio, son todos los que la tierra contiene y ofrece para la vida y usos del ser humano. Unos son renovables: los que dependen de la luz y el calor del sol. Por ejemplo, el suelo y el clima no se consumen. Pero otros no son renovables: por ejemplo, los minerales, ya sean metálicos (hierro, aluminio, etc.) como no metálicos (combustibles fósiles). Todos son, de un modo u otro, fuente de energía.

La historia prueba que los aumentos de población han llevado inevitablemente a un aumento proporcional de los recursos para mantenerla.

La humanidad siempre ha sabido encontrar recursos nuevos para las nuevas necesidades que conlleva el crecimiento de la población. Esto es, sin duda, por la existencia del fundamental recurso: el hombre. Como administrador de la tierra, el hombre utiliza su inteligencia, voluntad y medios para adaptarse y responder con eficacia a los cambios creados por los aumentos de la población.

Muchas de las llamadas crisis de producción han sido en realidad crisis de sobreproducción. En varias ocasiones Estados Unidos, Canadá y Australia han tenido que promulgar leyes restrictivas para obligar a sus agricultores a producir mucho menos de lo que eran capaces. Un fenómeno que ha caracterizado la Política Agraria Común de la Unión Europea desde sus mismos inicios.

Es en sí gratuita la tesis de la radical insuficiencia de los recursos alimentarios para una población creciente.

La realidad es que, tal como indica Colin Clark, que fue Director del Instituto de Economía de la Universidad de Oxford, “los recursos del mundo bastarán de sobra, a la luz de los nuevos conocimientos técnicos, para satisfacer las necesidades alimentarias y materiales de la humanidad”.

Un informe de la FAO afirma que la producción mundial de alimentos entre 1950 y 1979 aumentó en un 30%, incremento que se dio, principalmente, en países en vías de desarrollo. Más aún, la tasa anual de crecimiento de la producción mundial de alimentos está superando la tasa anual de crecimiento de la población de esos países, salvo algunas excepciones.

Amartya Sen ha precisado que el aumento de los recursos en el Tercer Mundo está creciendo más rápidamente que la población.

La misma FAO reconoció en un informe de 1994, que se puede alimentar a la actual población del mundo con los recursos actuales, y, si los recursos se potenciaran al máximo, serían suficientes para alimentar al doble de la población.

La Asociación Alemana de Productores Agroquímicos ha realizado un concienzudo informe sobre las reservas alimentarias de la tierra, basado en la determinación de las áreas cultivables. Sus conclusiones son que existen 3.600 millones de hectáreas cultivables en nuestro planeta, de las cuales, tan sólo 1.400 millones están siendo cultivadas en la actualidad. También la FAO reconoció en 1980 que sólo el 40% de las tierras potencialmente agrícolas están cultivadas.

Ya en 1972, Colin Clark calculó que si se hubieran cultivado las tierras entonces disponibles con las tecnologías más avanzadas del momento, se habría podido alimentar sin problemas a 35.000 millones de personas. Y según Roger Revelle, ex Director del Centro de Estudios sobre Población de Harvard, los recursos agrícolas mundiales son capaces de proporcionar una dieta diaria de 2.500 calorías para 40.000 millones de personas, usando menos de ¼ de la superficie terrestre libre de hielos (frente a 1/9 que se emplea actualmente).

En cuanto a los recursos minerales, la naturaleza dispone de grandes yacimientos minerales y de fuentes de energía que aún deben ser explotados, racionalmente, por el hombre.

Al igual que con el crecimiento de la población, los antinatalistas no han hecho, a lo largo de la historia, cálculos muy precisos sobre las reservas mundiales.

Las reservas de fosfatos están calculadas en 43.000 millones de toneladas, lo que alcanza para mil años con el actual ritmo de extracción.

En cuanto al carbón, se estiman reservas de 80.000 millones de toneladas, bastante más que los 5.000 millones que se estimaban en 1946. Estos solos bastarían para dos milenios.

Pasando al petróleo, las reservas de explotación se calculan entre 200.000 y 500.000 millones de toneladas. En 1946, se estimaban en 76.000 millones de toneladas. A este número se le suman los 85 millones procedentes de las arenas de alquitrán y los 300.000 millones de las pizarras bituminosas, la parte sólida de los sedimentos orgánicos que, sometida a ciertas temperaturas y presión, permiten también obtener petróleo.

Y además del petróleo y del gas natural, están a disposición de la humanidad la energía solar (renovable, limpia, fiable e inmensa), la eólica, la energía acumulada de los mares y la geotérmica procedente del interior de la tierra, además de las inmensas posibilidades de la energía nuclear. Sólo el uranio (según se calculó en la IV Conferencia Internacional sobre el uso pacífico de la energía atómica, en 1971) cuyas reservas utilizables son del orden de 4 millones de toneladas, equivale, en reactores de generación, a unos 6 billones de toneladas de carbón.

Sea lo que sea de estas cifras, lo cierto es que en el futuro próximo se utilizarán o desarrollarán otros combustibles y nuevas fuentes de energía, lo que conllevará cambios en el estilo de vida y en los modos del consumo. Dos cosas son ciertas: aumentará la demanda de energía, y cambiarán las fuentes que la produzcan. Pero también se darán nuevos avances en la ciencia y el desarrollo tecnológico, para hacer frente con éxito a las nuevas necesidades.

Puede preverse, por tanto, que la principal fuente de energía será el sol, que suministrará, entre otros usos, un enorme potencial de electricidad. Se incrementará el uso de los metales geoquímicos más abundantes y las tecnologías de comunicación contribuirán al nuevo estilo de vida. En suma, no faltará el depósito de la naturaleza, si se usa racionalmente. Es el hombre y su ingenio lo que no puede faltar.

Conclusiones

Frente a la tesis apriorística de la radical insuficiencia, se puede afirmar que la tierra puede abastecer, sin deterioros ecológicos, a una población muy superior a la actual, a condición de que se usen racionalmente los recursos naturales, se aporten los capitales necesarios para desarrollar una tecnología cada vez más limpia, se fomente la investigación y el acceso de todos los países a sus resultados, y los gobiernos de los países en desarrollo administren los recursos correcta y honradamente.

El concepto de “recurso” no lo define la naturaleza, sino la tecnología humana, que convierte en aprovechable un determinado componente de la naturaleza. De este modo, las energías renovables, la ingeniería genética aplicada a animales y vegetales, o la fusión nuclear, abren un horizonte esperanzador para el mantenimiento del hombre en la tierra. Con ello, cabe afirmar que es el hombre mismo el recurso primero y fundamental, con su capacidad de adaptarse y responder a las nuevas necesidades.

“El hombre es el máximo recurso de todos los recursos naturales: no es sólo su gran usuario sino, además, su gran descubridor y explotador. La historia confirma una y otra vez que el hombre, ante las dificultades, suele reaccionar como ante un desafío, despertando y desarrollando al máximo sus energías inventivas y su capacidad de trabajo. El hombre ha sabido encontrar, aún en épocas de un desarrollo técnico muy inferior al nuestro, soluciones dignas a sus problemas. Así se ha construido el progreso”.
(Manuel Ferrer Regales, Prólogo de la edición española de El aumento de la población, de Colin Clark, Madrid 1979).

Bibliografía recomendada

BECKER, Gary: “L’importanza del capitale umano” en La Società, nº 97, Verona 1997.

CASCIOLI, Riccardo: El complot demográfico , Libros MC, Ediciones Palabra, 1998.

CLARK Colin: Population growth and land use , MacMillan&Co., Londres 1977; El mito de la superpoblación , Caracas, 1975; El aumento de la población , Madrid, 1979.

COMMONER Barry: The environment costs of economic growth, en la obra dirigida por Robert y Nancy Dorfman, Economics of the environment, New York 1992.
DELWORTH GARDNER, B.: “Natural Resources and human survival” en Population Resources and the Future: non-malthusian perspectives, Brigham Young University Press, Utah 1972.

KASUN, Jacqueline: The war against population , San Francisco 1988; Population Control of the family , Population Research Institute (P.R.I.), Gaithersburg, Maryland, 1988; Population and Environment: debuking the myths , P.R.I., Baltimore 1991.

SASSONE Robert L: Handbook on population , Stafford 1998

SKINNER Bryan J.: Earth resources , Prentice Hall, New Jersey 1969

SCHOOYANS, Michel: La dérive totalitaire du liberalisme , París 1995; El imperialismo contraceptivo: sus agentes y sus víctimas , Caracas-Miami 1994, The Demographic Crash. From Fatalism to Hope , centbur@juno.com

SEN, Amartya: La bugia demografica (“La mentira demográfica”), La Rivista dei Libri, 1995; The New York Review, 22/9/1994 (“Population: delusion and reality”).

TYCHSEN, Laurie: Too many people?, Greenlawn Press, South Bend 1986.

En la red
“The overpopulation lie”, Anthony C. Lobaido 2/5/2000
Catholic Family & Human Rights Institute

Obras de pensamiento antinatalista

EHRLICH, Paul: The population bomb , Ballantine Books, New York, 1968.

MALTHUS, T. R.: Primer ensayo sobre la población , Sarpe, Munich, 1984.

JOHNSON S. P.: World Population – Turning the Tide , Graham& Trotman, Londres /Boston, 1994.

(Mujer nueva)

Arriba

No se venden frutos

Anoche tuve un sueño raro. En la plaza mayor de la ciudad habían abierto una tienda nueva. El rótulo decía: "Regalos de Dios". Entré: Un ángel atendía a los clientes. Yo, asombrado, le pregunté:
- ¿Qué es lo que vendes, ángel del Señor?
- Vendo cualquier don de Dios.
- ¿Cobras muy caro?
- No, los dones de Dios son gratis.

Miré los grandes estantes; estaban llenos de ánforas de amor, frascos de fe, bultos de esperanza, cajas de salvación y muchas cosas más.

Yo tenía gran necesidad de todas aquellas cosas. Cobré valor y le dije al ángel:
- Dame, por favor, bastante amor a Dios; dame perdón de Dios; un bulto de esperanza, un frasco de fe y una caja de salvación.

Mucho me sorprendí cuando vi que el ángel, de todo lo que yo le había pedido, me había hecho un solo paquete; y el paquete allí estaba en el mostrador, un paquete tan pequeño como el tamaño de mi corazón.
- ¿Será posible? - pregunté - ¿Esto es todo?

El angel me explicó:
- Es todo, Dios nunca da frutos maduros; El sólo da pequeñas semillas, que cada quien debe cultivar.

(Valores)

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Lecturas del 10-12-03 (Miércoles de la segunda semana de Adviento)

SANTORAL: Nuestra Señora de Loreto

Lectura del libro del profeta Isaías 40, 25-31

«¿A quién me van a asemejar, para que yo me iguale a él?», dice el Santo. Levanten los ojos a lo alto y miren: ¿quién creó todos estos seres? El que hace salir a su ejército uno por uno y los llama a todos por su nombre: ísu vigor es tan grande, tan firme su fuerza, que no falta ni uno solo!
¿Por qué dices, Jacob, y lo repites tú, Israel: «Al Señor se le oculta mi camino y mi derecho pasa desapercibido a mi Dios»? ¿No lo sabes acaso? ¿Nunca lo has escuchado?
El Señor es un Dios eterno, él crea los confines de la tierra; no se fatiga ni se agota, su inteligencia es inescrutable. El fortalece al que está fatigado y acrecienta la fuerza del que no tiene vigor.
Los jóvenes se fatigan y se agotan, los muchachos tropiezan y caen. Pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, despliegan alas como las águilas; corren y no se agotan, avanzan y no se fatigan.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 102, 1-2. 3-4. 8 y 10 (R.: 1a)

R. Bendice al Señor, alma mía.

Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;
bendice al Señor, alma mía,
y nunca olvides sus beneficios. R.

El perdona todas tus culpas
y cura todas tus dolencias;
rescata tu vida del sepulcro,
te corona de amor y de ternura. R.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
no nos trata según nuestros pecados
ni nos paga conforme a nuestras culpas. R.

X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30

Jesús tomó la palabra y dijo:
«Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.»

Palabra del Señor.

Reflexión

Nuestro Padre Dios no es un Dios que se entretiene tramando leyes contra los hombres.
Y Jesús, en el Evangelio de hoy va a lo esencial, lo verdaderamente importante no es cumplir las leyes por obligación, lo verdaderamente importante es cargar el yugo del amor.

Dice San Agustín que cualquier carga nos oprime y nos abruma, pero que la carga de Cristo nos alivia el peso. Cualquier carga tiene peso, pero la de Cristo tiene alas. Si a un pájaro se le quitan las alas, parece que se le alivia el peso, pero cuanto más le quitamos este peso, más lo atamos a la tierra. Y terminamos viendo en el suelo a quien le queríamos quitar un peso de encima.
Si restituimos el peso de las alas al pájaro, lo veremos volar nuevamente. Y si cargamos el yugo del Señor, somos nosotros los que nos sentiremos aliviados.

Jesús ofrece la paz a todos los que se encuentran oprimidos por las angustias de la vida. Si nos detenemos a pensar en alguna situación en la que hemos estado agobiados por el dolor y la amargura, muchas veces, la razón de ese estado de ánimo se debió a algún pecado cometido previamente.

Por eso Jesús en este evangelio, nos ofrece el descanso para todas las penas y el alivio más eficaz para nuestros trabajos.

Cuando cada uno de nosotros, aceptamos los trabajos y los sufrimientos por amor a Dios, esos trabajos y esos sufrimientos, no son cargas sino alas para volar como dice San Agustín. porque nos ayudan a purificarnos, nos allanan el camino del Reino de Dios.

Jesús al decir que su yugo es suave, se refiere a su ley, y la ley de Jesús son los mandamientos. Nadie puede seguir a Jesús, si no acepta y cumple los mandamientos, porque no basta creer para salvarse, es preciso cumplir la voluntad del Padre Celestial.

Cristo muchas veces repite en el evangelio que el camino al cielo es difícil, sin embargo en este evangelio nos dice que si vamos a él y con él, el camino y la carga van a ser livianas.

Y nos dice San Agustín que ¨el amor hace fáciles las cosas más difíciles y pesadas¨, por eso nosotros, debemos enfrentar las dificultades con amor a Dios y por amor a Dios, porque entonces eso hará menos doloroso y hasta alegre nuestro sufrimiento.

El camino que sigue de cerca las pisadas de Cristo es una camino lleno de alegría, de optimismo y de paz, aún cuando estemos siempre cerca de la Cruz.
Y cuando nos toque la cruz, debemos acordarnos de San Francisco de Sales, que decía que las abejas, mientras están fabricando la miel, se alimentan de cosas amargas, por eso también nosotros, a veces para fabricar la miel de las virtudes y acercarnos al camino del Señor, pasamos momentos de amargura o de aflicciones.

En esos momentos, no nos olvidemos de Jesús cuando nos dice: vengan a mí todos los que están cargados y agobiados que yo los aliviaré.
Pidamos hoy a María que sepamos llevar nuestros sufrimientos y amarguras por amor a la cruz de Cristo, para así encontrar paz.

Amo, Señor, tus sendas, y me es suave la carga
(la llevaron tus hombros) que en mis hombros pusiste;
pero a veces encuentro que la jornada es larga,
que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,

que el agua del camino es amarga..., es amarga,
que se enfría este ardiente corazón que me diste;
y una sombría y honda desolación me embarga,
y siento el alma triste hasta la muerte triste...

El espíritu débil y la carne cobarde,
lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,
de la dura fatiga quisiera reposar...

Mas entonces me miras..., y se llena de estrellas,
Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas,
con la cruz que llevaste, me es dulce caminar.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Amén.

SANTORAL: Nuestra Señora de Loreto

Según una antigua tradición, el Santuario de Loreto converva la Casa en que
vivió la Virgen María en Nazaret. Antiguamente se creyó que cuando los
cruzados fueron expulsados definitivamente de Palestina (1291), las paredes
de la Casa de la Virgen fueron transportadas "por misterio angélico",
primero a Illiria y después al territorio de Loreto. Se recuerda esa fecha
como el 10 de Diciembre de 1294..
Hoy, en base a los nuevos documentos se sostiene que las piedras de la casa
fueron transportadas por los cruzados en una nave.
Las inscripciones antiquísimas de origen judeocristiano que hay en los muros
de la Casa revelan que desde principio de la era cristiana ya era venerada
como la habitación de María..
Se sabe que cuando se trasladó la Casa a Loreto, se empezó a venerar una
pintura. Era un ícono pintado sobre una madera. Una imagen muy bella y
dulce, con el rostro negro. A principios del Siglo XVI, el primer ícono de
la Virgen fue reemplazado por una delicada imagen de María, con el Niño, de
rostro rosado, revestida con manto finamente bordado... Pero el humo de
numerosas lámparas de aceite que a lo largo de los siglos encendieron en el
interior de la Santa Casa, han dado a la estatua una indeleble tinta oscura.
Loreto está ligado a uno de los misterios fundamentales de nuestra fe: el
del Hijo Unigénito de Dios, que se ha hecho hombre en el seno de María.
Loreto es Santuario de la Reconciliación: El Papa Juan Pablo II dijo: "el
pensamiento de la humilde Casa en la cual el Verbo Encarnado vivió por años,
convence al peregrino que de veras Dios ama al hombre así como es y lo
llama, lo sigue, lo ilumina, lo perdona y lo salva".
Son innumerables los peregrinos que en Loreto se acercan al sacramento de la
reconciliación y de la eucaristía y muchos se convierten de la incredulidad
a la fe, del pecado a la gracia.
En 1942 la imagen fue coronada por disposición del papa Pío XII. En la
Argentina fue proclamada patrona de la Fuerza Aérea.

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