Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Red Pionera
Ponce, Puerto Rico
8 de marzo de 2001
http://www.pionet.org http://www.pucpr.edu

Suscribir a un amigo

Compartir alguna noticia , documento o link favorito

No desea seguir recibiendo el boletín

"La mujer fuerte ¿quien la hallará?, Vale mucho más que las perlas.

En ella confía el corazón de su marido, y no carece de ganancia.

Proporciónale ventura, no desgracia, todo el tiempo de su vida."

                                                             Prov. 31, 10-12

 


ACTUALIDAD EN PUERTO RICO
DE TODO EL MUNDO
EL PAPA
DIGNIDAD Y VIDA HUMANA
PENSAMIENTO
VIVE HOY TU FE

Inauguran centro para adictas

PONCE - Sin fondos, sólo con personal voluntario, en un local provisional y con la filosofía que les enseñó su fundadora -"con las obras de Dios no se puede tener todo para empezarlas"- la Congregación de las Hermanas Dominicas de Nuestra Señora del Rosario de Fátima inauguró ayer un centro para mujeres adictas.

La idea original no fue de Sor Amada Ríos Nieves, pero tanto se ha comprometido con el proyecto que es la directora del Centro Madre Dominga.

Lo han llamado así en honor a la fundadora de la Congregación de las Dominicas de Fátima, Sor Dominga Guzmán Florit, fallecida en 1993, 44 años después de haber fundado en Yauco una congregación especializada en servicios pastorales y sociales en comunidades pobres.

El cuadro que pintó ayer Sor Amada sobre la vida que padecen las mujeres adictas se parece al infierno que describió Dante. "Muchas veces la adicción en las mujeres está unida a la prostitución, y la mujer rompe tantos valores y es tan utilizada, que se destroza sicológicamente", comentó Sor Amada.

"La mujer adicta, después de que la utilizan, después de que la tratan como un trapo, su autoestima baja tanto y tanto que se siente despreciable, como un vómito, perdonando la expresión", abundó.

SOR AMADA explicó que muchas mujeres adictas "han sido abusadas por el papá, el abuelo o un hermano". "Entonces, para reconstruir esa autoestima, para que esa persona se valorice y se ame, eso tarda", apuntó.

Los inicios del proyecto son muy modestos. En un apartamento que alquilaron por un dólar en la calle San Jorge se estableció la Casa Belén, lo que espera Sor Amada que sea la primera de las instalaciones del Centro Madre Dominga.

Particulares donaron el equipo de oficina y los enseres para la pequeña cocina. Allí solamente podrán dar servicios ambulatorios a mujeres que ya se hayan desintoxicado".

El proyecto carece al momento de una fuente fija de ingresos. Tienen en caja unos $3,000 producto de un concierto y donativos privados. Aparte de eso, poseen promesas de legisladores de gestionar fondos.

Sólo cuentan con personal voluntario, entre ellos tres trabajadoras sociales, sicólogos y el médico Héctor Torres Cabrera, quien dijo que prestará servicios gratuitos en las mañanas, tardes y desde su consultorio. "Claro, 'on call' voy a estar todo el tiempo", dijo.

Los comienzos son modestos, pero los planes son ambiciosos. "Lo inmediato es conseguir un local residencial", dijo Sor Amada. La idea, según explicó, es crear una "comunidad terapéutica" donde vivan las adictas, con sus hijos si es preciso, y donde puedan integrar a la familia de ellas a un tratamiento sicológico y sociológico que incluirá el aspecto religioso.

EN LA búsqueda de ese local, explicó Sor Amada, han hecho gestiones con los Caballeros de Colón, una organización católica, para que donen un pedazo de terreno que poseen en el barrio Sabanetas de Ponce.

Al Municipio de Ponce le han pedido utilizar el antiguo cuartel de la calle Molina o parte del dispensario Tricoche. Ninguna de las instalaciones está ahora en uso, pero el municipio contestó que ya están comprometidos.

"Madre Dominga decía que con las obras de Dios no se podía tener todo para empezarlas y, si esto es obra de Dios, El la irá encaminando", dijo Sor Amada.

 Mario Santana

(El Nuevo Día)

Arriba

Jayuya celebra sus 90 años

JAYUYA - Con bandas escolares, premios a los mejores dibujos, poesías y cuentos, exhibiciones y música típica y de coral, Jayuya celebra este viernes 90 años de haberse constituido en municipio.

Habitado desde épocas precolombinas, Jayuya pasó a ser poblado en julio de 1883, aunque continuó vinculado a Utuado durante los siguientes 28 años, hasta que, por virtud de una ley que entró en vigor el 9 de marzo de 1911, se convirtió en municipio, explicó ayer Adrián Rosado, encargado de asuntos culturales del Centro de Desarrollo y Trabajo de Jayuya.

Manuel Heredia, funcionario del gobierno municipal, dijo que la celebración comenzará a las cuatro de la mañana con dianas de música típica, principalmente canciones del compositor jayuyano Abraham Reyes.

A las 8:30 de la mañana, después de una misa en la iglesia del pueblo, habrá un acto protocolar frente a la casa alcaldía. Heredia explicó que la banda de la escuela superior Josefina León Zayas tocará los himnos, el alcalde Jorge González leerá una proclama y miembros de una patrulla de Niños Escuchas izarán la bandera del pueblo.

Luego, entre 15 y 20 estudiantes de escuelas públicas de Jayuya marcharán hasta la plaza pública Nemesio R. Canales. Allí se escenificará el resto de la celebración, incluyendo el espectáculo artístico.

Entre los grupos que tocarán figuran la banda de la escuela intermedia Carmen Salas de Torrado, el coro del recinto de Jayuya de la Universidad Metropolitana y grupos de música típica.

GINETTE RODRIGUEZ, del Centro Cultural Jayuyano, dijo que en la plaza premiarán los tres mejores trabajos -en las categorías de escuela elemental, intermedia y superior- de los certámenes de dibujo, poesía y cuento que convocó el Centro.

También se premiarán, explicó Rodríguez, a los comerciantes de Jayuya que mejor hayan adornado sus vitrinas con motivos alusivos al nonagésimo aniversario.

El tema -según Rodríguez- es el mismo para los tres certámenes: "Jayuya, más de 90 años de historia". Esos dibujos, poemas y cuentos serán expuestos, junto con fotos antiguas, en la sede del Centro Cultural, en la calle San Felipe del casco urbano.

Pero esa no será la única exposición en Jayuya. Desde el pasado lunes el Centro de Desarrollo y Trabajo expone "una muestra de la historia de Jayuya", dijo Rosado. La exposición tiene lugar en la sede del Centro, un edificio en forma de cemí ubicado en el barrio Coabey.

Allí exhiben fotografías y objetos antiguos, así como documentos históricos que tratan sobre Jayuya, algunos de ellos del Archivo Histórico de España, en Madrid, indicó Rosado.

La exhibición incluye fotografías y otros documentos sobre la insurrección nacionalista del 30 de octubre de 1950, explicó Rosado, cuyo Centro queda, precisamente, en los predios de lo que fue la casa de Blanca Canales, quien proclamó ese día en Jayuya la república.

 Mario Santana

(El Nuevo Día)

Arriba

Hewlett-Packard financiaría abortismo entre jóvenes de Sudamérica

WASHINGTON DC, 8 Mar. 01 

 Un informe de la agencia Life Site News (LSN) reveló que la fundación de la familia Hewlett, dueña de la famosa fábrica de impresoras del mismo nombre, estaría financiando servicios abortivos para jóvenes de varios países sudamericanos.

Según LSN, la William and Flora Hewlett Foundation aprobó recientemente la donación de 600 mil dólares a la International Planned Parenthood Foundation (IPPF), que administra una de las cadenas de clínicas abortistas más grandes del mundo, para proveer "servicios de salud reproductiva entre adolescentes de Brasil, Ecuador y Perú".

Como ha sido demostrado por numerosas denuncias, el concepto de "salud reproductiva" se usa entre los organismos internacionales tanto para referirse a la anticoncepción como al aborto principalmente en los países donde esta práctica no es legal como los sudamericanos.

La información de LSN lleva por primera vez a la palestra pública una actividad anti-vida de la fundación Hewlett que si bien durante años había financiado iniciativas a favor del aborto, sus actividades no eran reconocidas abiertamente.

Asimismo, confirmaría que los Hewlett coinciden con la fundación de sus socios en el negocio de las impresoras, la David and Lucille Packard Foundation, que en los últimos años ha financiado la fabricación del fármaco abortivo RU-486 y varias iniciativas de control poblacional.

Noticias relacionadas

Packard y Turner financian controlismo a través de Boy Scouts-(ACI)

Fundación Packard lanza mega campaña controlista a nivel mundial-(ACI)

BBC y controlistas lanzan campaña mundial de propaganda sexual-(ACI)

(Aciprensa)

Arriba

La conversión puede costar la vida a un musulmán
Advertencia de un libro editado por una Comisión episcopal de Italia

ROMA, 7 mar 2001 (.- Una Comisión episcopal de la Iglesia en Italia acaba de publicar un libro en el que explica los múltiples desafíos y riesgos que tiene que afrontar un musulmán que se convierte al cristianismo, aunque viva desde hace lustros en Europa.

El volumen, «Catecúmenos provenientes del Islam» («Catecumeni provenienti dall'Islam», Edizioni Paoline), ha sido realizado gracias a un equipo de trabajo dirigido por Walther Ruspi, responsable del Servicio Nacional para el Catecumenado en Italia de la Conferencia Episcopal. Traduce y adapta al contexto italiano el fruto de la experiencia en este servicio de los obispos franceses.

En Francia hay ya doce mil adultos que, cada año, piden el bautismo. De ellos, entre trescientos y cuatrocientos provienen del Islam.

En Italia, un estudio realizado en unas cincuenta diócesis, revela que unas 800 personas cada año, entre ellas algunas de origen musulmán, residentes sobre todo en Sicilia y en las áreas urbanas de Milán y Roma, se preparan a recibir el bautismo.

La mayoría son albaneses y asiáticos, pero hay también, aunque en menor número, personas procedentes del Magreb (Túnez, Argelia y Marruecos).

Se trata, como recuerda el libro, de una opción peligrosa porque, aunque hay corrientes liberales en el Islam, en muchos Estados de mayoría islámica, la apostasía es considerada como un delito que, en algunos, se castiga con la muerte, como en el caso de Sudán, Mauritania y Arabia Saudita.

El libro narra como ejemplo la aventura de Jasmine. A pesar de que tenía nacionalidad inglesa, al llegar a Egipto, su apellido llamó la atención a las autoridades. Tenía un apellido árabe y se especificaba que era de «religión católica». ¿Era una apóstata? Ante esta terrible duda, la policía de la Oficina de pasaportes emprendió una investigación especial y detallada.

Jasmine es ciudadana británica, y británica de educación (padre indio, de religión musulmana, y madre africana). En el Islam la religión se trasmite por línea paterna. Nadie puede evitar ser musulmán si es miembro de una familia islámica. En caso de apostasía, el riesgo de venganzas o castigos siempre es probable, en cualquier parte del mundo.

Esta mujer, que se hizo enfermera en Londres, conoció a través de sus amigas el catolicismo y, a escondidas, empezó a ir a la iglesia. Le atrajo Jesús y su promesa de salvación para todos, hombres y mujeres, iguales en dignidad y valor ante sus ojos. La idea dedicarse al servicio de los más débiles le realizó plenamente.

Tras años de reflexión, que duró durante toda su adolescencia, decidió comunicar a su familia su deseo de convertirse. Los padres la pegaron e insultaron: «¡Nadie puede abjurar del Islam! ¡Avergüénzate, infiel!». Pero lo había decidido, empezó a ir a la parroquia de su barrio...

La noticia de su apostasía se difundió en la comunidad islámica de Londres. Los compatriotas musulmanes del padre y los parientes empezaron a amenazar a la familia y presionaron para que la chica volviera al Islam, se arrepintiese de su pecado y pidiese públicamente perdón.

Jasmine no quiso escuchar y defendió su propio derecho a elegir. Estas palabras sonaban como una blasfemia todavía más fuerte. Al no lograr que cambiara de idea, el padre, deshonrado ante todos los indios musulmanes del Reino Unido, abandonó a la familia y se fue de casa. Solas y sin protección, madre e hija, junto a los hijos más pequeños, estuvieron durante un tiempo expuestas a las amenazas y persecuciones de la comunidad india musulmana hasta que tuvieron que cambiar de barrio.

Más tarde, Jasmine decidió seguir su sueño de ser misionera. Llegó así, como enfermera, a un hospital de El Cairo, en donde ha trabajado entre los pobres y más tarde entre los refugiados africanos. Cada vez que sale del país, al regresar, tiene que afrontar largos interrogatorios policiales.

(ZENIT.org)

Arriba

ESTACIÓN CUARESMAL EN LA BASÍLICA DE SANTA SABINA

HOMILÍA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II

Miércoles de Ceniza, 28 de febrero de 2001

1. "Reconciliaos con Dios (...). Ahora es el momento favorable" (2 Co 5, 20; 6, 2).

Esta es la invitación que la liturgia nos dirige al inicio de la Cuaresma, exhortándonos a tomar conciencia del don de la salvación que, en Cristo, se ofrece a todo hombre.

Hablando del "momento favorable", el apóstol san Pablo se refiere a la "plenitud de los tiempos" (cf. Ga 4, 4), es decir, el tiempo en el que Dios, mediante Jesús, "escuchó" y "socorrió" a su pueblo, realizando plenamente las promesas de los profetas (cf. Is 49, 8). En Cristo se cumple el tiempo de la misericordia y del perdón, el tiempo de la alegría y de la salvación.

Desde el punto de vista histórico, el "momento favorable" es el tiempo en el que la Iglesia anuncia el Evangelio a los hombres de toda raza y cultura, para que se conviertan y se abran al don de la redención. De esa forma, la vida queda íntimamente transformada.

2. "Ahora es el momento favorable".

Dentro del año litúrgico, la Cuaresma, que comienza hoy, es un "momento favorable" para acoger con mayor disponibilidad la gracia de Dios. Precisamente por esto, suele definirse "signo sacramental de nuestra conversión" (Oración colecta del I domingo de Cuaresma):  signo e instrumento eficaz de aquel radical cambio de vida que en los creyentes se ha de renovar constantemente. La fuente de ese extraordinario don divino es el Misterio pascual, el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, del que brota la redención para todo hombre, para la historia y para el universo entero.

A este misterio de sufrimiento y amor alude, en cierto modo, el tradicional rito de la imposición de la ceniza, iluminado por las palabras que lo acompañan:  "Convertíos y creed en el Evangelio" (Mc 1, 15). También a ese mismo misterio se refiere el ayuno que hoy observamos, para iniciar un camino de verdadera conversión, en el que la unión con la pasión de Cristo nos permita afrontar y vencer el combate contra las fuerzas del mal (cf. Oración colecta del miércoles de Ceniza).

3. "Ahora es el momento favorable".

Con esta conciencia, emprendamos el itinerario cuaresmal, prosiguiendo idealmente el gran jubileo, que ha constituido para la Iglesia entera un extraordinario tiempo de penitencia y reconciliación. Ha sido un año de intenso fervor espiritual, durante el cual se ha derramado en abundancia sobre el mundo la misericordia divina. Para que este tesoro de gracia siga enriqueciendo espiritualmente al pueblo cristiano, en la carta apostólica Novo millennio ineunte ofrecí indicaciones concretas sobre cómo actuar en esta nueva fase de la historia de la Iglesia.

Entre esas indicaciones, quisiera recordar aquí  algunas que corresponden muy bien a las características peculiares del tiempo cuaresmal. La primera de todas es la contemplación del rostro del Señor:  rostro que en Cuaresma se presenta como "rostro doliente" (cf. nn. 25-27). En la liturgia, en las Stationes cuaresmales, así como en la práctica piadosa del vía crucis, la oración contemplativa nos permite unirnos al misterio de Aquel que, aunque no tuvo pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros (cf. 2 Co 5, 21). Siguiendo el ejemplo de los santos, todo bautizado está llamado a seguir más de cerca a Jesús que, subiendo a Jerusalén y previendo su pasión, dice a sus discípulos:  "Tengo que recibir un bautismo" (Lc 12, 50). Así, el camino cuaresmal se convierte para nosotros en seguimiento dócil del Hijo de Dios, que se hizo Siervo obediente.

4. El camino al que nos invita la Cuaresma se realiza, ante todo, con la oración:  en estas semanas, las comunidades cristianas deben transformarse en auténticas "escuelas de oración". Otro objetivo privilegiado es acercar a los fieles al sacramento de la reconciliación, para que cada uno pueda "redescubrir a Cristo como mysterium pietatis, en el que Dios nos muestra su corazón misericordioso y nos reconcilia plenamente consigo" (Novo millennio ineunte, 37). Además, la experiencia de la misericordia de Dios no puede por menos de suscitar el compromiso de la caridad, impulsando a la comunidad cristiana a "apostar por la caridad" (cf. ib., IV). En la escuela de Cristo, la comunidad cristiana comprende mejor la exigente opción preferencial por los pobres, viviendo la cual "se testimonia el estilo del amor de Dios, su providencia, su misericordia" (ib, 49).

5. "En nombre de Cristo os lo pedimos:  reconciliaos con Dios" (2 Co 5, 20).

En el mundo de hoy aumenta la necesidad de pacificación y perdón. En el Mensaje para esta Cuaresma destaqué ese deseo recurrente de perdón y reconciliación. La Iglesia, apoyándose en las palabras de Cristo, anuncia el perdón y el amor a los enemigos. Al hacerlo, "es consciente de que introduce en el patrimonio espiritual de la humanidad entera una nueva forma de relacionarse con los demás:  una forma ciertamente ardua, pero llena de esperanza" (n. 4). He aquí el don que ofrece también a los hombres de nuestro tiempo.

"Reconciliaos con Dios":  resuenan con insistencia en nuestro corazón estas palabras. Hoy -nos dice la liturgia- es el "momento favorable" para nuestra reconciliación con Dios. Conscientes de ello, recibiremos la imposición de la ceniza, dando los primeros pasos en el itinerario cuaresmal.
Prosigamos con generosidad por ese camino, conservando la mirada fija en Cristo crucificado. En efecto, la cruz es la salvación de la humanidad:  sólo partiendo de la cruz es posible construir un futuro de esperanza y de paz para todos.

(El Vaticano)

Arriba

Cuaresma y el control "frente" al vicio

SIEMPRE CONSIDERO importante hacer análisis comparativo entre cada "centavo" que pasa por mis manos y las de quienes son "mis amigos", vs. la realidad de los más pobres de esta tierra que sufren las consecuencias de "nuestros vicios". Pienso en cuánto dinero tengo en algunos momentos, cómo lo guardo y cómo lo utilizo.

Alguien dirá: ¿por qué no piensas mejor en los centavos tuyos y dejas a los amigos que hagan lo propio con lo que poseen? Ya cada cual decidirá qué hacer con lo que tiene, pero tengo la responsabilidad de invitar al análisis y al discernimiento en el espíritu.

Tengo tantos amigos en el servicio público y en la empresa privada que si nos disponemos a ayudar a los más pobres... De inmediato me digo: "¡Pedro, despierta que vives en una sociedad neoliberal!". Despierta que somos "todos" los responsables de "todos". Como sea; hay que reconstruir a nuestro pueblo, y para hacerlo tenemos que asumir la tarea conjunta en el aquí y ahora de la nación, superando los vicios. Pienso en el comentario del director de El Nuevo Día, Luis Alberto Ferré: "Concentremos en la economía", para que todos los sectores centremos la atención en el problema económico. Debo confesar que me pregunté de inmediato: ¿Por qué?, ¿Para qué? La contestación es sencilla: Porque la nación es y se hace. Es don y tarea.

Hagamos la nación y no sólo pronunciemos la palabra. ¡Trabajémosla! La tarea podemos hacerla en la gran "mesa social". Es el compartir lo que hará que se realice el milagro de la vida. El Gobierno tiene su parte que no podrá dejar a un lado, pero somos todos los llamados a luchar. Esta gestión cambiará la mentalidad del "tener y guardar" por la del "ser, compartir y liberar". Si decimos que somos creados a imagen y semejanza de Dios, entonces debemos ser "reverentes" y "respetuosos" con los otros porque ahí está Dios.

Así, no sólo le reconoceremos, sino que compartiremos todo con ellos y brotará la soñada sociedad igualitaria que proclama el Evangelio: "Surgirán cielos nuevos y tierras nuevas...". Cada domingo, entre misa y misa suelo pasear y reflexionar en la plaza pública de Naguabo, donde colaboro con padre Toño. En una ocasión, observé a un pobre deambulante tirado en el suelo tratando de "completar" su sueño. Me hizo pensar que los pobres completarán "su sueño" cuando los demás les reconozcamos con rostros y nombres concretos para vivir y compartir en igualdad.

Aunque sabemos que para la sociedad, los deambulantes no tienen nombre, se les dice "tú", "aquél", "aquella"... y yo, que soy parte de esa "estructura social", tampoco sabía su nombre, pero pensé que una vez despertara le preguntaría cómo se llamaba para en adelante referirme a un "rostro con nombre". Ese día, una anciana que iba para la misa sin percatarse de mi presencia, se detuvo ante el pobre hombre y pensó en voz alta: "El sueño de ese señor es mejor que el de los que están en su casa ahora mismo". Me impresionó aquel comentario. Señores, el sueño de los pobres y deambulantes es mejor que el de aquellos que se "acuestan" en las camas preciosas de su propia maldad y se arropan con la frisa de la injusticia y el desprecio a los pobres.

Ciertamente, ese sueño de los pobres nos colma de esperanzas y se convierte en bálsamo para la vida. Ellos no tienen a qué temer, ni piensan en qué perder, porque hasta sus propios cuerpos no son interesados por los que viven de una manera tan "segura". Para nuestros pobres la única seguridad es "Dios"; para "otros" la seguridad es "dios". "El que tenga oídos para oír que oiga..." y busque su propia conversión en este tiempo de "gracia y salvación".

Es tiempo ya de que nos dediquemos con mayor responsabilidad a vigilarnos a nosotros mismos con respecto a la manera de "utilizar" las cosas o instrumentos materiales que Dios nos da para mejorar la calidad de vida hacia un estado de igualdad social. Porque la manera en que manejamos las cosas nos da un "la" de cómo nos manejamos por dentro. "El dinero se pierde por el vicio", me dijo un sastre de apellido "Mulero" del pueblo de Las Piedras, mientras cogía un ruedo a mi pantalón. "Bueno, pues muchos en Puerto Rico somos unos "viciosos", argumenté. No hay control frente al vicio. Y Jesús Medina que nos acompañaba me miró y sonrió; parecía darme la razón. Luego, el sastre confirmó lo dicho.

El tiempo de Cuaresma 2001 nos dará la oportunidad de evaluarnos en el interior para ver si "estamos o no en el vicio". El vicio se asocia con un estilo de vida "exagerada", "mal uso de lo que tenemos" e "irresponsabilidad frente a la vida". Puede venir desde los líderes o de la base comunitaria. No olvidemos que el gran enemigo nuestro somos nosotros mismos. La gran lucha debemos hacerla con el "enemigo" que llevamos dentro.

Por esa razón, en esta época en la que estamos al borde de una crisis económica y social, no olvidemos preguntarnos: ¿he trabajado responsablemente?, ¿ estoy brindando el servicio que se espera de mi función?, el sueldo, ¿lo comparto con quien necesita? ¿Me siento dueño o administrador de las cosas? Debemos reconocer que somos meros administradores y no dueños de las cosas. Desde siempre, los bienes han sido considerados como dones de Dios. De manera, que somos administradores de bienes ajenos. Las riquezas son ajenas porque Dios es dueño y éstas pertenecen a todos. Por tanto, dar al pobre lo necesario es devolverle lo suyo. Es una obra de justicia y no de misericordia, insiste la tradición de la Iglesia.

En este sentido resulta aleccionador lo que algunos de los Padres de la Iglesia nos dejaron como palabra y testimonio real sobre la acumulación de riquezas y los pobres.

Clemente de Alejandría, echando un poco de ironía sobre el lujo de los que en su época acumulan riquezas, dice que "son hombres que usan orinales de plata; y esas mujeres tan ricas como locas mandan a hacerse de plata los recipientes de sus excrementos, como si esa gente rica no pudiera ni defecar si no es soberbiamente". Tal parece que muchos se daban "lujos" innecesarios a costa de otros más pobres. No había en ellos ni pizca de "reverencia" al indigente. Aunque San Basilio nos indica que no es la indigencia la que pone sobre la pobreza el sello de las bienaventuranzas. Esta recae sobre la pobreza voluntariamente asumida por solidaridad. Al pobre no le salva su indigencia, comenta. ¡Pues seamos reverentes y solidarios con los demás!

Nuestro pueblo vive momentos dramáticos con respecto al desempleo, la pobreza, la corrupción y otros vicios a gran escala. Si analizamos nuestra estructura socioeconómica, no queda otra que pensar en una enfermedad estructural de "dependencia".

Siempre nos hemos vislumbrado como el pueblo que sobrevivirá únicamente a través de otro. Y cuando el otro no funciona, tampoco nosotros. Sin el "otro" estamos en neutro: "ni pa' tras ni pa'lante". Entonces... ¿qué hacer? Necesitamos respeto y solidaridad entre nosotros y con las demás naciones para eliminar la dependencia y la pobreza, pero tenemos que construirla.

 Pedro Rafael Ortiz Santiago
Sacerdote diocesano

(El Nuevo Día)

Arriba

LA SABIDURIA DEL AGUILA

El águila es el ave con mayor longevidad de esas especies. Llega a vivir 70 años, pero para llegar a esa edad, a los 40, debe tomar una seria y difícil decisión.

A los 40 años, sus uñas están apretadas y flexibles y no consigue tomar a sus presas de las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo, se curva, apuntando contra el pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. Volar se hace ya tan difícil! Entonces, el águila tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un dolorido proceso de renovación que durara 150 días. Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar. Después de encontrar ese lugar, el águila comienza a golpear su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo. Luego debe esperar el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas.

Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comenzará a desplumar sus plumas viejas. Después de cinco meses, sale para su vuelo de renovación y a vivir 30 años más.

En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae.

(Valores org.)

Arriba

 
 
Lectura del libro de Ester 4, 12. 14-16. 23-25
 
La reina Ester, presa de una angustia mortal, también buscó refugio en el Señor. Luego oró al Señor, Dios de Israel, diciendo:
«íSeñor mío, nuestro Rey, tú eres el Unico! Ven a socorrerme, porque estoy sola, no tengo otra ayuda fuera de ti y estoy expuesta al peligro. Yo aprendí desde mi infancia, en mi familia paterna, que tú, Señor, elegiste a Israel entre todos los pueblos, y a nuestros padres entre todos sus antepasados, para que fueran tu herencia eternamente. ¡Y tú has hecho por ellos lo que habías prometido!
¡Acuérdate, Señor, y manifiéstate en el momento de nuestra aflicción! Y a mí, dame valor, Rey de los dioses y Señor de todos los que tienen autoridad. Coloca en mis labios palabras armoniosas cuando me encuentre delante del león, y cámbiale el corazón para que deteste al que nos combate y acabe con él y con sus partidarios. 
¡Líbranos de ellos con tu mano y ven a socorrerme, porque estoy sola, y no tengo a nadie fuera de ti, Señor! Tú, que lo conoces todo.»
 
Palabra de Dios.
 

SALMO Sal 137, 1-2a. 2bc-3. 7c-8 (R.: 3a)
 
R. Me respondiste cada vez que te invoqué, Señor.
 
 Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
 te cantaré en presencia de los ángeles.
 Me postraré ante tu santo Templo.  R.
 
 Daré gracias a tu Nombre
 por tu amor y tu fidelidad,
 porque tu promesa ha superado tu renombre.
 Me respondiste cada vez que te invoqué
 y aumentaste la fuerza de mi alma.  R.
 
 Tu derecha me salva.
 El Señor lo hará todo por mí.
 Tu amor es eterno, Señor, 
 ¡no abandones la obra de tus manos!  R.
 
 
 
X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 7, 7-12
 
Jesús dijo a sus discípulos:
«Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.
¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará cosas buenas a aquellos que se las pidan!
Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.»
 
Palabra del Señor.
 
 
 
Reflexión    
Jesús enseña de diversas maneras la eficacia de la oración. La oración es una elevación de la mente a Dios para adorarle, darle gracias y pedirle  lo que necesitamos. Jesús insiste en la oración de petición, que es el primer movimiento de quien reconoce a Dios como su Creador y su Padre. Como criatura de Dios y como hijo suyo, el hombre necesita pedirle humildemente todas las cosas.
 
Al hablar de la eficacia de la oración, Jesús no hace restricciones: “Todo el que pide, recibe”, porque Dios es nuestro Padre.
San Jerónimo nos dice: “Está escrito: a todo el que pide, se le da; luego, si a ti no se te da, no se te da porque no pides; luego, pide y recibirás”. Sin embargo, a pesar de ser la oración de suyo, algo infalible, a veces no obtenemos lo que querríamos. San Agustín dice que nuestra oración no es escuchada porque pedimos mal, sin fe, sin perseverancia, sin humildad, y porque pedimos cosas malas, es decir, lo que no nos conviene, lo que puede hacernos daño.
En definitiva, la oración no es eficaz cuando no es verdadera oración.
 
La primera condición de toda petición eficaz es conformar primero nuestra voluntad a la Voluntad de Dios, que en ocasiones quiere o permite cosas y acontecimientos que nosotros no queremos ni entendemos, pero que terminarían siendo de grandísimo provecho para nosotros y para los demás. Cada vez que hacemos este acto de identificación de nuestro querer con el querer de Dios, hemos dado un paso muy importante en la virtud de la humildad.
 
Por tanto, hay que hacer oración, porque no hay negocio en la tierra que pueda dar más seguridades de tener éxito.
  
Jesús dice también en el Evangelio: Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas.
Esta sentencia de Jesús, llamada “regla de oro” ofrece un criterio práctico para reconocer el alcance de nuestras obligaciones y de nuestra caridad hacia con los demás. Pero una consideración superficial correría el riesgo de convertirlo en un móvil egoísta de nuestro comportamiento: no se trata, evidentemente, de dar porque me das, sino de hacer el bien a los demás sin poner condiciones, como en buena lógica no las ponemos en el amor a nosotros mismos. Esta regla práctica quedará completada con el mandamiento nuevo de Jesucristo, donde enseña a amar a los demás como El mismo nos ha amado.
 
Vamos hoy a proponernos acudir al Señor en todas nuestras necesidades, confiados en sus palabras: Pidan y se les dará; busquen y hallarán. Y vamos a contar siempre con un camino que el mismo Jesús nos ha dado para que nuestras peticiones lleguen pronto al Señor. Este camino es la mediación de María, Madre de Dios y Madre nuestra. A ella vamos a pedirle que interceda siempre por nuestras necesidades.
 
Ven, ven, Señor, no tardes.
Ven, ven, que te esperamos.
Ven, ven, Señor, no tardes,
ven pronto, Señor.
 
El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor,
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.
 
Envuelto en sombría noche,
el mundo, sin paz, no ve;
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.
 
Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas tú. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas

 

SANTORAL:  San Juan de Dios

 
Se llamaba Juan Ciudad y había nacido en Portugal, en el pequeño pueblo de Montemayor el Nuevo, el 8 de marzo de 1495. A los ocho años escapó de la casa paterna y se hizo pastor. Fue recogido por un noble señor portugués. Se enroló después como soldado y combatió contra los turcos; en Gibraltar vendió libros piadosos, estampas y estatuillas de santos. Más tarde se dirigió a Granada, donde conoció al gran predicador Juan de Ávila. Al escucharlo, se sintió tocado por la gracia y se arrepintió de su vana vida anterior.
Su finalidad seria en adelante el bien del prójimo. Tenía entonces cuarenta años de edad.
Regaló cuanto poseía. Desarrapado, sucio, descalzo, descubierta la cabeza, caminaba tambaleante. Los chicos lo seguían por las calles, gritando: "¡El loco! ¡El loco!". Y fue recluido en una horrible casa de salud. Pero ahora era él quien gritaba a los guardias, al ver cómo eran azotados los desgraciados enfermos que habían perdido la razón. "¿Es esto una casa de caridad?", decía.
El maestro Juan de Ávila lo visitó con este mensaje:
-Juan, Dios te necesita; debes atender obras de servicio.
Y entonces, en 1540, él echó los cimientos de la orden de los hermanos hospitalarios.
Un día, ya casi al anochecer, unos gritos desgarradores se extendieron por la ciudad. El hospital real se había convertido en una hoguera. Juan lloraba por los ancianos y los paralíticos. La muchedumbre gritó: "¡El loco! ¡El loco!". Era Juan, que se precipitaba en el establecimiento para rescatar a los ancianos y a los enfermos que no podían andar. Y así, como por obra de un milagro, los fue poniendo a salvo.
El pueblo, desde la calle, le decía: "Juan, eres un santo". Y la palabra se hizo eco: "¡Santo! ¡Santo!".
Después Juan recorrió las calles de Granada, pidiendo contribución para el nuevo hospital. Fueron tres años de espera, pero la gran obra se realizó. Médicos, boticarios, cirujanos y enfermeros lo ayudaron: a estos legos les dio un hábito especial de color negro.
Los vestidos de Juan estaban cada vez más rotos. Daba los suyos a los pobres y él vestía andrajos. El arzobispo le dio un nuevo hábito, con la promesa de que no lo iba a regalar. Y le dio también un nuevo nombre: Juan de Dios.
Así nació una nueva orden confirmada por el papa san Pío V muchos años después, en 1572. Hoy se la conoce con el nombre de orden de los misericordiosos hermanos de san Juan de Dios.
Murió el 8 de marzo de 1550 en medio de un visión, arrodillado y en éxtasis

Arriba

Pionet.org