Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Red Pionera
Ponce, Puerto Rico
4 de mayo de 2001
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" La falta de fuerza de voluntad ha causado más fracasos que la falta de inteligencia o habilidad."

 


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Misioneros de la cultura taína

MARICAO - Sus huellas están en todas partes: en los petroglifos encontrados a lo largo del río Prieto y en las cuevas de los cerros, en los cuentos de los ancianos, en los pómulos de personas como doña Carmen Santos y en el ADN de gran parte de la población.

Es la herencia taína que con orgullo exhiben los residentes del sector de las Indieras de Maricao, lugar que sirvió de refugio a los indios que huían de los españoles.

"Mi papá era un verdadero indio completo. El nos contaba que a mi bisabuela (los españoles) la habían cogido con unos perros y que la encerraron porque ella era bien arisca, era rebelde", relató doña Carmen mientras se pasaba la mano por su pelo largo y lacio.

La mujer se ha convertido en una especie de símbolo taíno para los residentes de Indiera Alta, ya que aseguran que las pruebas de DNA a las que se ha sometido reflejan que tiene un alto porcentaje de sangre indígena.

LA PIEL bronceada y su rostro fino con rasgos indios, de pómulos altos y expresión apacible, confirman los hallazgos de las pruebas científicas.

Sin embargo, es importante preservar la cultura para que no caiga en el olvido y ésa es la misión de Martín Veguilla, director del grupo Bucaraboní de las Indieras.

Veguilla, quien se describe como un "misionero de la cultura taína", dijo que los residentes de las Indieras habían perdido algo del compromiso que debían tener con sus raíces.

A través del grupo Bucaraboní, el Festival de las Indie ras y los talleres sobre las costumbres taínas que se ofrecen continuamente en el sector, ha crecido el interés, aseguró Veguilla, quien trabaja con el Instituto de Cultura Puertorriqueña.

"LES ENSEÑAMOS a amar esta cultura y a fomentarla. Ahora ha cogido tanto auge, que se sienten identificados y con un compromiso tan grande que cada vez se añaden más personas al grupo. Estamos entregados totalmente a esto", afirmó Veguilla.

 

"Nunca me sentí identificado ni con lo español ni con lo africano. Yo no cuadraba en ninguno de los dos lados, como que no sentía en mi corazón eso. Yo buscaba la bomba y la plena, pero no me llenaba, tampoco los aguinaldos. Mi abuela, que era de ascendencia taína, me decía que venía de una india, Gueyara, que fue violada por los españoles. Yo pensaba que eran cuentos de camino, pero me hice la prueba del ADN y sí vengo de indio", expresó.

Veguilla explicó que el grupo que dirige adoptó el nombre de Bucaraboní, porque se cree que ése fue el último cacique que habitó en esa zona de Maricao.

LAS ESTAMPAS taínas que presenta el grupo se han convertido en una de las principales atracciones del Festival de las Indieras. Los integrantes usan taparrabos y presentan los bailes taínos, sus costumbres y diferentes ceremonias, como la cojoba, donde los hombres se tomaban un alucinógeno hecho de cojiba (tabaco) y cojoba o semillas que se encontraban en los montes.

En el festival que comienza esta tarde, las mujeres harán demostraciones de cómo las indias hacían sus comidas típicas, incluyendo el casabe.

 Gladys Nieves Ramírez

(El nuevo día)

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Javier Solana inaugurará los Cursos de Verano de la Complutense

MADRID. 

Javier Solana. alto representante de la política exterior y seguridad de la UE, pronunciará el próximo 2 de julio la conferencia inaugural de la decimocuarta edición de los Cursos de Verano de la Complutense. La actividad será clausurada por el pianista bilbaíno Joaquín Ibarrola.

El director de los cursos, Alberto Portera, anunció en la presentación que participarán 1.900 conferenciantes y personalidades, entre ellos varios premios Nobel, Cervantes y Príncipe de Asturias. Del 2 de julio al 7 de septiembre, la Complutense ha programado un total de 205 actividades, desarrolladas en 102 cursos, 34 encuentros, 7 talleres, 22 conferencias extraordinarias y 12 exposiciones.

El área de Literatura contará con Alvaro Mutis, Augusto Monterroso, Francisco Umbral, Ernesto Sábato, Ana María Matute y Mario Benedetti, y se prestará atención a los centenarios de Leopoldo Alas «Clarín», Joaquín Rodrigo, Giuseppe Verdi, Touluse-Lautrec, Alonso Cano o Baltasar Gracián. En el ámbito de las ciencias, están programados cursos sobre el origen del hombre, con Juan Luis Arsuaga, la Energía, con el físico y Nobel Murray Gell, el Genoma Humano, con sus descubridores Craig Venter y Francis Collins, y la Historia, con Paul Preston. En el ámbito político, intervendrán el presidente del Gobierno, José María Aznar, así como ministros y presidentes autonómicos.

M. Asenjo

(ABC)

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Primeros resultados positivos de medicamentos a base de cannabis

MADRID

GW Pharmaceuticals, una compañía británica autorizada a experimentar los efectos terapéuticos del cannabis, ha hecho públicos los resultados positivos sobre los pacientes y ha manifestado sus esperanzas de poder comercializar estos medicamentos hacia el año 2003.

La compañía obtuvo en abril de 2000 una autorización gubernamental que le permitía probar los efectos de esta sustancia en enfermos de esclerosis, cáncer o artitritis.

Según declaraciones del presidente de la compañía, Geoffrey Guy, publicadas en ‘Le Monde’, «los resultados de nuestras primeras pruebas entre los 70 sujetos son positivas y alentadores. Los pacientes obtienen claramente beneficios y estos resultados nos han animado a aumentar el número de enfermedades probadas».

Según la compañía, los primeros pacientes a los que se les ha administrado el cannabis por vaporización sobre la lengua han notado una clara disminución del dolor causado por la enfermedad, de los espasmos musculares y el mal funcionamiento de la vejiga. También han notado una mejora de las funciones neurológicas.

GW Pharmaceuticals va a intensificar su programa de experimentaciones en Gran Bretaña entre varios cientos de otro tipo de pacientes y espera poder comercializar sus primeros productos a base de cannabis, si el Parlamento lo permite, a partir de 2003. También ha obtenido la autorización para realizar ensayos similares en Canadá.

En Gran Bretaña, la compañía ha invertido 12 millones de libras (19,2 millones de euros) en este programa de investigación. El cannabis utilizado para realizar las pruebas se cultiva en un lugar secreto al sur de Inglaterra.

(El mundo)

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MISA DE BEATIFICACIÓN DE CINCO SIERVOS DE DIOS

HOMILÍA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II

 Domingo 29 de abril de 2001

1. "Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla" (Jn 21, 4). Al rayar el alba, el Resucitado se apareció a los Apóstoles, que habían pasado toda la noche trabajando en vano en el lago de Tiberíades. El evangelista precisa que aquella noche "no pescaron nada" (Jn 21, 3), y añade que no tenían nada que comer. A la invitación de Jesús:  "Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis" (Jn 21, 6), obedecieron sin dudar. Pronta fue su respuesta y grande su recompensa, porque "por la abundancia de peces no tenían fuerzas para sacar la red" (Jn 21, 6), que había estado vacía durante la noche.

¡Cómo no ver en este episodio, que san Juan narra en el epílogo de su evangelio, un signo elocuente de lo que el Señor sigue realizando en la Iglesia y en el corazón de los creyentes, que confían en él sin reservas! Los cinco siervos de Dios, que hoy he tenido la alegría de elevar al honor de los altares, son testigos singulares del extraordinario don que Cristo resucitado concede a todo bautizado:  el don de la santidad.

¡Bienaventurados los que hacen fructificar este misterioso don, dejando que el Espíritu Santo conforme su existencia a Cristo muerto y resucitado! Bienaventurados sois vosotros que, como astros luminosos, resplandecéis hoy en el firmamento de la Iglesia:  Manuel González García, obispo, fundador de la congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret; Carlos Manuel Cecilio Rodríguez Santiago, laico; María Ana Blondin, virgen, fundadora de la congregación de las Hermanas de Santa Ana; Catalina Volpicelli, virgen, fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón; y Catalina Cittadini, virgen, fundadora de las Hermanas Ursulinas de Somasca.

Cada uno de vosotros, al entregarse a Cristo, ha hecho del Evangelio la regla de su existencia. Así, recibiendo esa vida nueva, inaugurada por el misterio de su resurrección, en la fuente inagotable de su amor, os habéis convertido en sus discípulos fieles.

2. "Aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro:  "Es el Señor"" (Jn 21, 7). En el evangelio hemos escuchado, ante  el milagro realizado, que un discípulo reconoce a Jesús. También los otros lo harán después. El pasaje evangélico, al presentarnos a Jesús que "se acerca, toma el pan y se lo da" (Jn 21, 13), nos señala cómo y cuándo podemos encontrarnos con Cristo resucitado:  en la Eucaristía, donde Jesús está realmente presente bajo las especies de pan y de vino. Sería triste que esa presencia amorosa del Salvador, después de tanto tiempo, fuera aún desconocida por la humanidad.

Esa fue la gran pasión del nuevo beato Manuel González García, obispo de Málaga y después de Palencia. La experiencia vivida en Palomares del Río ante un sagrario abandonado le marcó para toda su vida, dedicándose desde entonces a propagar la devoción a la Eucaristía, y proclamando la frase que después quiso que fuera su epitafio:  "¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No lo dejéis abandonado!". Fundador de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, el beato Manuel González es un modelo de fe eucarística, cuyo ejemplo sigue hablando a la Iglesia de hoy.

3. "Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor" (Jn 21, 12). Cuando los discípulos lo reconocen junto al lago de Tiberíades, se afianza su fe en que Cristo ha resucitado y está presente en medio de los suyos. La Iglesia, desde hace dos milenios, no se cansa de anunciar y repetir esta verdad fundamental de la fe.

La experiencia del misterio pascual hace nuevas todas las cosas, pues como cantamos en el Pregón pascual:  "Ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes". Este espíritu animó toda la existencia de Carlos Manuel Rodríguez Santiago, primer puertorriqueño elevado a la gloria de los altares. El nuevo beato, iluminado por la fe en la resurrección, compartía con todos el profundo significado del misterio pascual repitiendo frecuentemente:  "Vivimos para esa noche", la de Pascua. Su fecundo y generoso apostolado consistió principalmente en esforzarse para que la Iglesia en Puerto Rico cobrara conciencia de este gran acontecimiento de nuestra salvación.

Carlos Manuel Rodríguez puso de relieve la llamada universal a la santidad para todos los cristianos y la importancia de que cada bautizado responda a ella de manera consciente y responsable. Que su ejemplo ayude a toda la Iglesia de Puerto Rico a ser fiel, viviendo con firme coherencia los valores y los principios cristianos recibidos en la evangelización de la isla.

4. María Ana Blondin, fundadora de las Hermanas de Santa Ana, es modelo de una existencia entregada al amor y animada por el misterio pascual. Esta joven campesina canadiense propuso a su obispo fundar una congregación religiosa para la educación de los niños pobres del campo, a fin de vencer el analfabetismo. Con gran espíritu de abandono en la Providencia, a la que alababa por su "guía plenamente materna", aceptó humildemente las decisiones de la Iglesia y realizó hasta su muerte trabajos humildes por el bien de sus hermanas. Las pruebas no alteraron jamás su gran amor a Cristo y a la Iglesia, ni su preocupación por formar verdaderas educadoras de la juventud. María Ana Blondin, modelo de una vida humilde y escondida, encontró su fuerza interior en la contemplación de la cruz, mostrándonos que la vida de intimidad con Cristo es el medio más seguro para dar misteriosamente fruto y cumplir la misión querida por Dios. Que su ejemplo dé a las religiosas de su instituto y a numerosos jóvenes el gusto de servir a Dios y a los hombres, en particular a la juventud, a la que es preciso ofrecer los medios para un auténtico desarrollo espiritual, moral e intelectual.

5. "Digno es el Cordero inmolado de recibir... el honor, la gloria y la alabanza" (Ap 5, 12). Estas palabras, tomadas del libro del Apocalipsis y proclamadas en la segunda lectura, corresponden también a la experiencia mística de la beata Catalina Volpicelli. En su vida, totalmente consagrada al corazón del Cordero inmolado, destacan tres aspectos significativos:  una profunda espiritualidad eucarística, una fidelidad inquebrantable a la Iglesia, y una sorprendente generosidad apostólica.

La Eucaristía, adorada largamente y convertida en centro de su vida hasta formular el voto de víctima expiatoria, fue para ella escuela de dócil y amorosa obediencia a Dios. Al mismo tiempo, fue fuente de amor tierno y misericordioso al prójimo:  en los más pobres y marginados amaba a su Señor, al que contemplaba durante mucho tiempo en el santísimo Sacramento.

Siempre supo sacar de la Eucaristía el celo misionero que la llevó a vivir su vocación en la Iglesia, obedeciendo dócilmente a los pastores y dedicándose proféticamente a promover el laicado y formas nuevas de vida consagrada. Sin delimitar espacios operativos, ni dar origen a instituciones específicas, quiso, como ella misma afirmaba, encontrar la soledad en las ocupaciones y un trabajo fecundo en la soledad. Fue la primera "celadora" del Apostolado de la oración en Italia, y deja como herencia, especialmente a las Esclavas del Sagrado Corazón, una singular misión apostólica, que debe seguir alimentándose incesantemente en la fuente del misterio eucarístico.

6. "Sí, Señor, tú sabes que te quiero" (Jn 21, 15; cf. vv. 16 y 17). La triple declaración de amor que, según la página evangélica de hoy, Pedro hace al Señor, nos lleva a pensar en Catalina Cittadini. Durante su difícil existencia, la nueva beata manifestó un amor inquebrantable al Señor. Quienes tuvieron la oportunidad de conocerla ponderan su profunda capacidad de amar, sostenida por un gran equilibrio afectivo. Al quedar huérfana a tierna edad, se convirtió en madre amorosa para las huérfanas. Y quiso que sus hijas espirituales fueran "madres" en la escuela y en el contacto con los niños.

Catalina se esforzaba por ser de Cristo, por llevar a Cristo. Su secreto consistió también en su unión con la Eucaristía. A sus primeras colaboradoras recomendaba cultivar una intensa vida espiritual en la oración y, sobre todo, un contacto vital con Jesús eucarístico. ¡Cuán actual es esta consigna espiritual también para los que están llamados a ser maestros en la fe y quieren transmitir a las nuevas generaciones, en esta época de grandes cambios sociales, los valores de la cultura cristiana!

7. "Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen" (Hch 5, 32). Con alegría, hagamos nuestras estas palabras tomadas del libro de los Hechos de los Apóstoles, que han resonado en nuestra asamblea. Sí, somos testigos de los prodigios que Dios obra en "los que le obedecen".

Confirmamos la verdad de esta afirmación en vuestra existencia, oh nuevos beatos, a los que desde hoy veneramos e invocamos como intercesores. Vuestra fidelidad heroica al Evangelio es una prueba de la acción fecunda del Espíritu Santo.

Ayudadnos también a nosotros a recorrer el camino de la santidad, especialmente cuando resulta difícil. Sostenednos para mantener fija nuestra mirada en Aquel que nos ha llamado. A vuestra voz, a la de la Virgen María y a la de todos los santos unimos también la nuestra para cantar:  "Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos" (Ap 5, 13). Amén.

(El Vaticano)

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La lengua del imperio

Es una lástima que el triunfo de Francisco Umbral en la ceremonia del Premio Cervantes se viera empañado en cierta medida por una controversia sobre la imposición o no imposición de la lengua castellana. Todas las lenguas por su naturaleza son impuestas. En mi caso mi madre me impuso el inglés, de lo cual no la culpo, aunque a posteriori creo que hubiera preferido hablar el francés, que encuentro más bello y más culto.

La cuestión de la imposición de una lengua, por supuesto, tiene ramificaciones políticas e históricas, pero no tengo la intención aquí de hablar sobre esta materia. Es un asunto del que casi nada nuevo queda por decir.

En cambio, la polémica en torno a la lengua daba paso a otro tema, sobre el cual nadie parece haber hecho observaciones. Quizá Umbral se refiera a ello cuando sea recibido -lo cual esperamos ocurra pronto- en la Real Academia de la Lengua. El día de la entrega del Premio Cervantes no pudimos evitar oír cómo muchos eruditos y personas importantes mantenían una vez más en sus discursos que la lengua de Cervantes era una lengua «universal».

En Inglaterra preferimos reivindicar lo menos posible el status de nuestra lengua, y nos sentimos bastante satisfechos de que tanta gente, incluyendo a los ciudadanos de las antiguas colonias de América del Norte, la hable. Sin embargo, jamás he oído a personas eruditas de Inglaterra exclamar que la lengua de Shakespeare era una lengua universal, aunque es verdad que a menudo se puede oír retumbar la lengua en medio de las estrellas cuando la hablan dentro de los satélites en órbita.

De todas formas la palabra universal tiene resonancias chovinistas, lo cual hace que su empleo sea poco deseable y ciertamente absurdo. Muchos de nosotros recordamos a los primeros cosmonautas soviéticos que hablaban ruso en la luna: ¿Eso convierte el ruso en una lengua cósmica?

Pero, veamos, ¿en qué sentido era la lengua de Cervantes universal? He estado meditando sobre esta cuestión, y a pesar de la gran erudición de los miembros de la Real Academia que continúan reivindicando que son muchos los millones de personas en todos los continentes que la aceptan libre y orgullosamente, tengo mis dudas de si alguna vez la lengua de Cervantes ha llegado a ser hablada más extensamente que ninguna otra, como el holandés o el japonés. Es posible, en efecto, que en la etapa culminante del imperio español, cuando Cervantes viajaba alrededor del Mediterráneo y recogía el material y las experiencias para el trabajo que haría inmortal su nombre, el castellano fuera hablado por tanta gente y en tantos continentes del universo como lo era el chino, el japonés, el portugués o el holandés, que eran también lenguas internacionales.

Hay tópicos que de tanto repetirse tienden a convertirse en verdad, especialmente si los que hablan de ellos son personas bien educadas y de gran reputación. Los tópicos se imprimen en los libros, que son los encargados de darles el status de verdaderos, después se enseñan en las escuelas, de manera que las generaciones crecen creyendo que lo que han aprendido es la verdad, o que al menos lo parece ser.

Son muy pocos los temas capaces de provocar tanta pasión como la cuestión de la lengua. El lenguaje es el medio por el cual nos identificamos los unos con los otros. La lengua, en realidad, equivale a identidad, y si nos la arrebatan perdemos nuestra identidad. Pero una cosa es sentirnos orgullosos de nuestra lengua e identidad, y otra reivindicar que nuestra lengua es, o era, o ha de ser, universal.

Son muchas las afirmaciones dudosas hechas por hombres de relieve, pero pocas lo son tanto como aquella del humanista Nebrija cuando afirmaba en 1492 que «siempre la lengua fue compañera del Imperio». En primer lugar, la frase no era original suya. Nebrija la copió del humanista italiano Lorenzo Valla. En segundo lugar, la declaración no era cierta. La lengua rara vez acompañaba al imperio, y si dejaba rastros, éstos muy pronto eran borrados. Los griegos ocuparon zonas de Asia occidental, pero nadie allí absorbió la cultura griega; los romanos ocuparon Inglaterra y Alemania, pero nadie allí aprendió el latín. Uno de los mayores fallos de los imperios, en realidad, fue que la lengua pocas veces se convirtió en «compañera del imperio». El imperio español no fue una excepción.

El castellano lo hablaba, estudiaba y escribía bastante menos gente de lo que se ha venido creyendo. En la época de Cervantes, y hasta la liberación de las colonias americanas, los castellanohablantes del Nuevo Mundo constituían sólo una pequeña proporción de la población de Norteamérica y de Suramérica, donde la inmensa mayoría de la gente en ambas mitades del continente continuaba manteniendo su propia sociedad, cultura y lengua, y la mayor parte de ellos no tenía ningún contacto regular con los españoles y con toda seguridad no hablaban el castellano, el cual rechazaban.

No hubo nunca un periodo en la historia del Nuevo Mundo colonial en que el castellano lo hablara como lengua principal más de -digamos- una décima parte de la población visible. Incluso los esclavos negros preferían conservar sus propias lenguas africanas antes que hablar la lengua ajena de sus amos. El cuadro se repetía en aquellas tierras de Asia donde los españoles vivían. A lo largo y ancho de Asia, la única lengua franca aceptada en la época de Cervantes era la portuguesa. Incluso los comerciantes asiáticos la empleaban para hablar entre ellos y los españoles se vieron forzados a aceptarla si deseaban comunicarse con los asiáticos. El jesuita vasco Francisco Javier empleaba el portugués como su principal medio de comunicación en Asia. En las Filipinas, que teóricamente estaban bajo el control de los españoles y donde era de esperar que la lengua española había de tener algún éxito, los castellanos tuvieron que luchar contra el predominio de la cultura china, y los primeros libros que los españoles imprimieron en Filipinas estaban en chino, no en castellano. De cualquier modo, la mayoría de la gente en las Filipinas continuaba hablando tagalo y no castellano.

Por lo tanto, la reivindicación de Nebrija nunca dio fruto. Los españoles hablaban el castellano por doquiera que iban, e incluso lo usaban los vascos en el norte de México como una lengua franca, aunque muchos por supuesto continuaban hablando en su lengua materna. En los tiempos coloniales, el castellano no alcanzó la posición de lengua universal, excepto en temas de administración. Solamente en este sentido era el castellano la lengua del imperio. Pero en cualquier otro aspecto, dentro del imperio durante el periodo del dominio español, en las Filipinas había más gente hablando el chino que no el castellano, en Suramérica había más gente que hablaba quechua (y las lenguas asociadas) que castellano, y en Europa las culturas dominantes eran el italiano y el francés, y no el castellano.

Sorprende, por supuesto, que en Europa el idioma de Cervantes no fuera el idioma dominante y nunca llegó a serlo. En el famoso gesto del emperador Carlos V en 1536, cuando hablaba ante el Papa y dirigía su enojo y desafío contra el rey de Francia, rehusó hablar en francés y declaró: «No espere de mí otras palabras que de la lengua española, la cual es tan noble que merece ser sabida y entendida de toda la gente cristiana». Era un extraordinario discurso que escandalizó a los oyentes y regocijó los corazones de los nobles castellanos que lo oyeron. Pero, de nuevo, no era cierto que Carlos intentase reivindicar el castellano. Inmediatamente después, y aún negándose a hablar en francés, se dirigió en italiano al embajador de Francia.

Casi todos los discursos que el rey hizo fuera de la Península eran pronunciados en francés, su lengua de origen. En Europa la única lengua con alguna pretensión de universalidad cultural era el italiano, pero a partir del siglo XVII el francés tomaría el relevo. Cuando en 1630, el artista Rubens fue a Londres en una misión diplomática para España, la lengua que habló fue el italiano. El italiano era, después del latín, la lengua que los diplomáticos del Renacimiento europeo empleaban con más frecuencia.

Quizá se pueda completar este cuadro con lo que sabemos de la España cervantina. En el Siglo de Oro, aproximadamente sólo uno de cada cuatro españoles hablaba habitualmente el idioma de Cervantes: preferían hablar catalán, árabe, euskara o gallego. Y así siguieron haciéndolo. Tan tarde como en 1686, casi un siglo después de la muerte de Cervantes, las reglas de navegación en Guipúzcoa estipulaban que los barcos debían llevar a un sacerdote que hablase el euskara, ya que entre los marineros «los más no entienden la lengua castellana». Estas pocas aclaraciones sirven tan sólo para mostrar que no existe ninguna razón por un chovinismo nacionalista en el tema de la lengua y la cultura.

Henry Kamen es historiador y profesor del CSIC.

(El mundo)

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NO DEJAR MORIR AL AMOR

Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano. Estos llegaron a la reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo: "Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien". Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos. "Quiero que maten al Amor", dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno quería destruirlo.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto; provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará". Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron decepcionados. "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante".

Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo: "En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará". Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida pero, después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos, y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a los demás: "Nada hay que hacer." El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.

De pronto, de un rincón del salón se levantó alguien poco reconocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte. "Yo mataré el Amor, dijo con seguridad". Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo: "Ve y hazlo".

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después que, de mucho esperar, por fin el Amor HABIA MUERTO. Todos estaban felices, pero sorprendidos.

Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: "Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado", y sin decir más se marchó. "Espera", dijo el Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?"

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: "soy La Rutina."

(Valores org.)

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Lecturas del 30-4-01 (Lunes de la Tercera Semana de Pascua)

 
SANTORAL: San Pío V, papa
 
Lectura de los Hechos de los Apóstoles 6, 8-15
 
Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y signos en el pueblo.
Algunos miembros de la sinagoga llamada «de los Libertos», como también otros, originarios de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de la provincia de Asia, se presentaron para discutir con él. Pero como no encontraban argumentos, frente a la sabiduría y al espíritu que se manifestaba en su palabra, sobornaron a unos hombres para que dijeran que le habían oído blasfemar contra Moisés y contra Dios. Así consiguieron excitar al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y llegando de improviso, lo arrestaron y lo llevaron ante el Sanedrín.
Entonces presentaron falsos testigos, que declararon: «Este hombre no hace otra cosa que hablar contra el Lugar santo y contra la Ley. Nosotros le hemos oído decir que Jesús de Nazaret destruirá este Lugar y cambiará las costumbres que nos ha transmitido Moisés.»
En ese momento, los que estaban sentados en el Sanedrín tenían los ojos clavados en él y vieron que el rostro de Esteban parecía el de un ángel.
 
Palabra de Dios.
 

SALMO Sal 118, 23-24. 26-27. 29-30 (R.: 1)
 
R. Felices los que siguen la ley del Señor.
 
 
 Aunque los poderosos se confabulen contra mí,
 yo meditaré tus preceptos.
 Porque tus prescripciones son todo mi deleite,
 y tus preceptos, mis consejeros.  R.
 
 Te expuse mi conducta y tú me escuchaste:
 enséñame tus preceptos.
 Instrúyeme en el camino de tus leyes,
 y yo meditaré tus maravillas.  R.
 
 Apártame del camino de la mentira,
 y dame la gracia de conocer tu ley.
 Elegí el camino de la verdad,
 puse tus decretos delante de mí.  R.
 
 
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 22-29
 
Después de que Jesús alimentó a unos cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el agua. Al día siguiente, la multitud que se había quedado en la otra orilla vio que Jesús no había subido con sus discípulos en la única barca que había allí, sino que ellos habían partido solos.
Mientras tanto, unas barcas de Tiberíades atracaron cerca del lugar donde habían comido el pan, después que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban allí, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo llegaste?»
Jesús les respondió: «Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello.»
Ellos le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?»
Jesús les respondió: «La obra de Dios es que ustedes crean en aquel que él ha enviado.»
 
Palabra de Dios.
 
 
Reflexión   
 
Como la gente no vió ni a Jesús ni a sus discípulos, volvieron a Cafarnaún y preguntaron: Maestro, ¿cuando has llegado aquí?
Esta pregunta, da ocasión a un largo discurso, que se hace por momentos un diálogo entre Jesús, la gente y los mismos discípulos.
 
Jesús les dice: En verdad les digo que ustedes no me buscan por haber visto señales, sino por el pan que comieron hasta saciarse.
 
San Juan nos señala acá que la gente buscaba a Jesús porque intuía en Él algo grande. Pero el motivo por el que lo buscaban era todavía mezquino, ya que iban detrás de un interés material. Por eso el Señor comienza su discurso con un suave reproche destinado a purificar la intención de los oyentes.
Esas personas, que vieron a Jesús hacer el milagro de la multiplicación de los panes y que quisieron hacerlo rey por la fuerza, necesitaban que Jesús les aclarara la verdadera finalidad de ese milagro obrado entre ellos.
Si el Señor multiplicó los panes fue para hacerlos crecer en la fe, y no por ninguna motivación humana y menos aún la de hacerse rey como ellos querían.
 
Estas palabras del Señor, son también para nosotros, que contemplamos señales de Dios para aumentar nuestra fe, y que también como esos judíos, necesitamos purificar nuestra intención para ver, lo que Dios quiere realmente que veamos y no lo que a nosotros se nos ocurre.
 
Les dice Jesús luego: Afánense no por la comida de un día, sino por otra comida que permanece y con la cual uno tiene vida eterna.
 
Poco a poco, Jesús va introduciendo a sus oyentes en una nueva revelación, la de la Eucaristía. El verdadero Pan de Vida que el Hijo nos da.
Jesús presente en la Eucaristía, se nos da como verdadero Pan de Vida, como el alimento que permanece.
 
La fe nos hace aptos para creer en el increíble regalo de amor de Jesús. Cristo quiso quedarse con nosotros para alimentarnos todos los días de nuestra vida. Se quedó en la Eucaristía, se quedó bajo la apariencia de pan, para que nosotros comamos y tengamos Vida.
 
Durante este tiempo pascual, vamos a pedirle al Señor que cada vez que acudamos a recibirlo lo hagamos con fe. Que nunca nos sea indiferente recibirlo.
Y vamos a pedirle a María, que nos ayude en este tiempo a acudir a una buena confesión, para poder recibir a Jesús con un corazón puro.
 
Gracias, Señor, por la aurora;
gracias, por el nuevo día;
gracias, por la Eucaristía;
gracias, por nuestra Señora:
 
Y gracias, por cada hora
de nuestro andar peregrino.
 
Gracias, por el don divino
de tu paz y de tu amor,
la alegría y el dolor,
al compartir tu camino.
 
Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.
 
Himno de la Liturgia de las Horas

 

SANTORAL: San Pío V, papa

 
Se llamaba Antonio Ghislieri y había nacido en la villa de Bosco Marengo, en el estado de Milán, en un hogar muy pobre. En 1528, a los veinticuatro años de edad, recibió en Génova la ordenación sacerdotal.
Fue superior general de la orden de predicadores, obispo a los cincuenta años, poco después cardenal y algún tiempo más tarde, en 1566, sumo pontífice con el nombre de Pío V.
Corría tiempos angustiosos para Europa, envuelta en el torbellino de la reforma, donde con triste frecuencia se veía  a los cristianos y católicos renegar del evangelio y perseguirse con saña cruel. Por otra parte, desde Oriente avanzaban victoriosamente los turcos amenazando la existencia del mundo occidental.
Pío V salvó a Europa de ese peligro. Fue el creador de la llamada liga santa,  reuniendo en una sola fuerza las escuadras pontificias, española y veneciana, que a las órdenes de don Juan de Austria destruiría el poderío naval otomano en la batalla de Lepanto. Por este triunfo instituyó la fiesta de nuestra Señora de las Victorias, que posteriormente llamó del Santísimo Rosario, y se agregó por primera vez a las letanías la invocación: "Auxilio de los cristianos, ¡ruega por nosotros!"
Pío V depuró y reordenó el breviario y el misal, llevó a cabo la reforma eclesial dispuesta por el concilio de Trento e impuso la Suma teología de santo Tomás de Aquino en las universidades Católicas.
Fue el suyo uno de los más inteligentes pontificados del siglo XVI. Trabajó incansablemente por el mantenimiento de la pureza de la fe.
Murió en 1572. El papa Clemente XI lo canonizó en 1712.

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