Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Red Pionera
Ponce, Puerto Rico
28 de marzo de 2001
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"Es preferible sufrir la injusticia que cometerla."

                                                    Platón


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Bellos Atardeceres rumbo a España 

RINCON - El ballet folclórico Bellos Atardeceres de Rincón representará a Puerto Rico en el Festival Mundial de Bailes Folclóricos que se llevará a cabo en Palma de Mallorca, España, del 13 al 22 de abril.

La delegación puertorriqueña de 23 jóvenes entre las edades de 15 a 28 años, estará compuesta por bailarines, músicos, comparsas de enanos cabezudos y vejigantes. Entre sus integrantes se encuentra el trovador campeón Bacardi de 1997, Edgardo Rivera.

Esta es la primera vez en que un grupo de jóvenes residentes del área oeste participa en este festival. Además, el ballet de Puerto Rico cuenta con la directora más joven a nivel internacional que ha participado en el mismo, Ada García Montes.

Durante su participación, el ballet de Puerto Rico presentará diversas estampas del folclor puertorriqueño. La bomba será ejecutada por Carlos González; las plenas, seises, danzas y mazurcas por el cuatrista Irvin Santiago, y Moisés Ramos en la guitarra.

Un día del festival será dedicado para una competencia en la que el grupo de Puerto Rico se medirá ante otros países como México, Rusia, Guatemala y España.

Para hacer el viaje el grupo tuvo que incurrir en gastos por $24,500. La Cooperativa de Rincón aportó parte de las dietas del grupo, pero el resto del dinero se consiguió a través de donativos y venta de dulces.

"NOS ACERCAMOS a varias compañías, pero por lo general todas decían que el donativo se acabó o que hay otras priorida des", criticó García Montes quien agregó que tiene una deuda de $2,400 del vestuario nuevo para el viaje. Las telas también se compraron a crédito.

La directora destacó la necesidad de más ayudas para grupos como éstos, que representan a la juventud. "Mis muchachos tuvieron que pedir en la luz, tuvieron que vender chocolates. A ellos el sol los ha acabado en estos últimos dos meses porque han trabajado mucho...", agregó.

Este grupo fue fundado en el año 1994 por García Montes, quien también es la coreógrafa del ballet.

La directora comentó que organizó este grupo como una alternativa para el desarrollo de valores culturales en los jóvenes de Rincón. El grupo tiene integrantes residentes de Añasco, San Germán, San Sebastián, Adjuntas y Morovis.

En seis años Bellos Atardeceres ha participado en espectáculos dentro y fuera del país.

En 1999 participó en la parada puertorriqueña de Nueva York, y en Puerto Rico recientemente participó en el Festival de Las Marías en Honor a la China Dulce.

Wanda Ivette Matías

(El nuevo día)

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EE.UU. revisa la pena de muerte para disminuidos psíquicos

WASHINGTON. 

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha decidido contra todo pronóstico adentrarse en la dramática y polémica vía de la pena de muerte con lo que se considera la más profunda revisión de este tipo de sentencias reintroducidas hace veinticinco años. En concreto, los nueve magistrados se han comprometido a determinar si la Constitución federal autoriza o no la ejecución de discapacitados psíquicos.

En 1989, la máxima autoridad judicial norteamericana había decidido, por cinco votos contra cuatro, que este tipo de prácticas no eran contrarias a las explícitas provisiones fundamentales de la Constitución federal que prohíben cualquier aplicación de castigos «crueles e inusuales». Sin embargo, el Supremo ha decidido esta semana volver a revisar esta cuestión candente ante el caso de Ernest McCarver, que a pesar de tener un cociente intelectual de 67 puntos, se encuentra a la espera de ser ejecutado en Carolina del Norte.

En este caso, los fiscales del estado sureño insisten en que Ernest McCarver no debe ser calificado como disminuido psíquico al pleno. Y en el caso de que lo fuera, el Ministerio Fiscal de Carolina del Norte no advierte ningún problema constitucional a la hora de proceder con su ejecución. El reo, según sus abogados, tiene una mentalidad equivalente a la de un niño de diez años. Infantilismo que no le impidió en 1987 apuñalar y estrangular a un hombre de setenta y un años para robarle.

La intervención del Supremo se produce cuando un número creciente de estados norteamericanos ha decidido prohibir este tipo de ejecuciones. Si a esta cifra de doce se suma aquellos trece estados que rechazan por completo la pena capital, en estos momentos la mitad de los cincuenta estados de la Unión junto a la jurisdicción federal, rechazan la ejecución de discapacitados psíquicos. Cifra que refuerza una creciente inquietud social en Estados Unidos contra los abusos en la administración de la pena de muerte.

Antes de decidir sobre la constitucionalidad de la pena capital para discapacitados psíquicos, el Supremo tendrá que centrarse en una cuestión de procedimiento clave: la forma en que los jurados populares deben considerar la capacidad mental de los acusados a la hora de recomendar su ejecución. Tras una vista oral que se celebrará en otoño, los magistrados esperan publicar su decisión antes del verano de 2002.

Pedro Rodríguez, corresponsal

(ABC)

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Pérez Sánchez repasa la historia de los museos

MADRID.

El crítico e historiador del arte Alfonso Pérez Sánchez intervino ayer en el ciclo «Veinticinco años de reinado de S. M. Don Juan Carlos I», con la conferencia titulada «Museos y exposiciones en España (1975-2000)». El académico de la Historia y electo de la Acacemia de Bellas Artes de San Fernando, comenzó su ponencia admitiendo que iba a omitir dos museos fundamentales en la vida cultural española: el del Prado, que dirigiera entre los años 1983 y 1991, y el Museo Thyssen, cuya irrupción- «feliz en muchos aspectos»- fue dramática en otros, ya que según Pérez Sánchez «muchos de los problemas que ahora arrastra el Prado se deben al hecho de que fuera desposeído del espacio del Palacio de Villahermosa».

Hecha esta salvedad, el catedrático de Historia del Arte quiso recordar la situación de abandono que vivieron los museos españoles en el periodo inmediatamente anterior a la llegada de la democracia. Con ella, se instauró una estructura autonómica que contribuyó a transformar los museos en un mero «instrumento de proyección política», además de la «descentralización del sistema museístico español». Un proceso que, aunque para Pérez Sánchez tuvo en general efectos positivos, tiene un reparo: el hecho de que «la primacía del arquitecto» ha sacrificado las verdaderas necesidades de la dirección del centro.

EL «GUERNICA» Y EL PRADO

El académico resaltó en su intervención el excepcional despliegue de museos de arte contemporáneo, una rama del arte que en la etapa anterior estaba completamente olvidada. Así, por ejemplo, resaltó la importancia del Centro de Arte Reina Sofía, al que Pérez Sánchez sólo puede echarle en cara el hecho de que «sustrajese» al Prado el «Guernica» de Picasso, a pesar de que el pintor siempre soñase con verlo en la primera pinacoteca nacional.

Aunque Pérez Sánchez hizo en general un balance bastante positivo de la situación de los museos en España, encuentra en ellos dos importantes deficiencias. En primer lugar, la falta de publicaciones rigurosas en los centros de arte que superen a las publicaciones turísticas, que aprovechan este vacío. Y en segundo lugar, el hecho de que el Estado haya «olvidado que el museo es ante todo un centro de educación», algo fundamental en un sistema democrático, por lo que debe favorecer el acceso a las pinacotecas. Acceso que se ha visto perjudicado al regresar al sistema del pago de la entrada.

(ABC)

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El rostro de Juan XXIII intacto después de 38 años
Sorprendente descubrimiento al exhumar sus restos mortales

CIUDAD DEL VATICANO, 25 mar 2001 

 Los prelados y técnicos que participaron en el reconocimiento canónico de los restos mortales de Juan XXIII, el pasado 16 de enero, fueron testigos de una sorpresa: su rostro se encontraba en perfecto estado de conservación.

El examen se había hecho necesario después de que Juan Pablo II manifestara su deseo de que el cuerpo del «Papa Bueno» fuera trasladado de su habitual emplazamiento en las Grutas Vaticanas, en el subsuelo de la basílica de San Pedro, a un altar de ese mismo templo, como ya se ha hecho con Pío X.

El cuerpo del pontífice, beatificado el 3 de septiembre pasado, no había sido embalsamado. A su muerte, el 3 de junio de 1963, los técnicos del Instituto de Medicina Legal de Roma inyectaron formol en su cuerpo con el objetivo de permitir una larga exposición a los fieles antes de su inhumación. Una práctica que se ha aplicado también a los papas fallecidos desde mediados del siglo XX (Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo I).

Ayer se hizo público el sorprendente informe oficial del reconocimiento canónico, realizado con el testimonio, entre otros, del arcipreste de la Basílica de San Pedro del Vaticano, el cardenal Virgilio Noè. En la fase final del examen participaron el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado de la Santa Sede, y el sustituto de la Secretaría de Estado, el arzobispo Leonardo Sandri.

En el documento se puede leer. «El rostro del beato una vez liberado del paño que lo preservaba ha aparecido íntegro, con los ojos cerrados y la boca ligeramente abierta, con esos rasgos que recuerdan inmediatamente la fisonomía familiar del venerado pontífice».

Las manos, según este informe, también mantenían el crucifijo, en la postura en la que el Papa había sido enterrado con sus ornamentos pontificales.

Por el momento, ni los técnicos ni ningún exponente de la Santa Sede ha afirmado que se trata de un milagro.

«El dato objetivo es que el cuerpo se ha conservado --ha explicado el subdirector de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el padre Ciro Benedittini--. Pero esto no permite hacer comentarios o hipótesis sobre hechos sobrenaturales, que no podrían estar corroborados por lo que ha sucedido».

Juan XXIII falleció a los 82 años, tras un corto papado de cinco años, que le bastó para convocar el Concilio Vaticano II, auténtica revolución que encamino a la Iglesia hacia el nuevo milenio.

En espera de que sea colocado en su tumba definitiva, el cuerpo de Juan XXIII ha sido encerrado en un ataúd de plomo, en el que se ha añadido un líquido especial para su conservación. Pronto será sometido a medidas de embalsamación y conservación.

Los expertos en asuntos vaticanos esperan conocer más detalles el próximo martes, cuando uno de los testigos del reconocimiento, el cardenal Noè, presente en la Sala de Prensa de la Santa Sede el libro «Las tumbas y los monumentos fúnebres de los Papas en la basílica de San Pedro del Vaticano».

(ZENIT.org)

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Un siglo de Física

NO deja de ser curiosa coincidencia que, hace justamente un siglo, en el primer año del siglo XX, nacieran tres de los físicos que habrían de liderar la física moderna y, por tanto, mayor influencia ejercieran sobre la gran cultura: Werner Heisenberg, Enrico Fermi y Ernest Lawrence. Heisenberg, en Gotinga, inventó en 1925 la formulación de la mecánica de matrices y, en 1927, descubrió el principio de indeterminación. Fermi, en Roma, creó una abundante colección de nuevos isótopos por irradiación de una serie de elementos químicos con neutrones lentos, y construyó el primer reactor nuclear de uranio en 1942. Y Lawrence, en Berkeley, inventó el ciclotrón, máquina para acelerar partículas mediante su paso repetido a través de campos eléctricos intensos, con la que crear elementos radiactivos artificiales y continuar la incesante búsqueda de la estructura de la materia. El Nobel de Física premió a estos investigadores en 1932, 1938 y 1939, respectivamente. Mucho más importante, sin embargo, que esta coincidencia es que en agujas del siglo XX, naciera lo que se ha dado en llamar la madre de todas las ciencias. Y no debiera pasar desapercibido este suceso como uno de los momentos cruciales de la historia de la física: el descubrimiento de los quanta por Max Planck; con lo que se abrió el primer capítulo de la mecánica cuántica. Efectivamente, el 14 de diciembre de 1900, Max Ludwig Planck, tan aficionado a la música y a la filología como a la física, llegó a ser profesor de física teórica de la universidad de Berlín, en la que, en 1900, resolvió el problema de la radiación del cuerpo negro introduciendo los cuantos de energía.

A finales del siglo XIX, se dice que la física daba señales de agotamiento. La ciencia que había tratado del movimiento y la mecánica, la que reunió la electricidad y el magnetismo, la que analizó el calor en el seno de la termodinámica, pareciera que no dejaba fuera de su dominio a fenómeno físico alguno. Uno de estos fenómenos, sin embargo, era reticente a todas las interpretaciones consistentes con las doctrinas de los anteriores campos de la física: la manera como los cuerpos emiten luz cuando se los calienta y la absorben al iluminarlos. Y así, cuando se calienta una barra de hierro, su color grisáceo a la temperatura ambiente pasa a rojo cuando se alcanzan los 600 grados, y después a blanco hacia los 2000 grados. Por encima, la radiación del metal, al pertenecer a la zona ultravioleta del espectro, no es visible; por debajo de los 600 grados, entra en el dominio del infrarrojo, otra frecuencia que tampoco es capaz de percibir el ojo humano. Y este simple hecho, que pudiera parecer una nimiedad, de la contradicción que suponía el que las leyes capaces de interpretar lo que sucedía en una parte del espectro fallaran en la explicación de los fenómenos en el otro extremo de las longitudes de onda del espectro, planteó una crisis en los principios mismos de la ciencia. Hasta este momento, las ideas de la física descansaban en una especie de dogma referido a que la emisión de luz se producía de manera estrictamente continua, al igual que un líquido circula sin ruptura entre dos recipientes. La energía luminosa, y en esto consistió la herejía de Planck, podía emitirse de manera discontinua, de forma que si un átomo absorbía o emitía una radiación luminosa, su energía no cambiaría más que a través de pequeños y discretos paquetes indivisibles: los quanta.

El 14 de diciembre de 1900, Max Planck, alemán de aspecto seco y austero, premio Nobel de Física 1918, presentó a la Sociedad de Física de Berlín una comunicación titulada «Sobre la teoría de la ley de la distribución de energía del espectro normal». En este escrito se definía el llamado cuanto de acción —de donde deriva el nombre de la teoría—; una constante universal, por símbolo h, con las dimensiones físicas de una energía por un tiempo, que caracteriza el comportamiento de los sistemas físicos microscópicos —y era necesaria para la correcta descripción de los datos experimentales que se referían a la radiación electromagnética emitida por cuerpos sólidos—, de forma que todo intercambio de energía tiene lugar por múltiplos de esta constante de Planck, de un valor extraordinariamente pequeño con relación a las acciones que caracterizan los procesos usuales. Y pudo ser perfectamente este escrito el acta de nacimiento de la teoría cuántica.

Cuando todo ello ocurría, hacía ya un par de siglos de la emergencia de la ciencia moderna, en los que abundaron los cambios discretos del orden establecido, que servirían para apellidar las revoluciones utilizadas como metáforas políticas. De entonces acá el término revolución se va a aplicar a cualquier variación sustancial en el seno de la ciencia, y de aquí la referencia a las revoluciones astronómicas, químicas y biológicas del pasado; a las que iniciaron Harvey, Darwin, Mendel, Planck o Einstein; o incluso las revoluciones del siglo pasado en la astrofísica, la física cuántica, la biología molecular o la biotecnología. Se ha escrito a este propósito, con indudable garbo lingüístico, que si Planck fue revolucionario contra su voluntad, en seguida surgieron revolucionarios muy a su gusto a cuyo frente se colocó Albert Einstein; fantástica grey de genios de la que formaron parte, entre otros, Bohr, Heisenberg, Born, Schrödinger, Dirac, y Von Neumann. Todos contribuyeron, bajo el paraguas del cuanto de acción, a la profunda ruptura con la física clásica y a hacer posible la metáfora de Luis de Broglie: «Es como un rayo de luz en la noche». Y la ciencia, la física en particular, con todo su bagaje conceptual, continúa, día a día, ganando terreno a lo desconocido; sigue acumulando datos y teorías cuyo valor no puede ponerse en duda, aunque sí quepa preguntarse: ¿relaciona nuestra cultura social la calidad de la vida moderna con los hechos de la ciencia fundamental?, ¿es adecuada la alfabetización científica de la sociedad, todos sus estratos, en cuanto a la necesaria comprensión para la toma de decisiones políticas? De esta manera, si el estudio de la mecánica clásica ha sido esencial para la construcción de los satélites meteorológicos y la física del estado sólido para la de los transistores; si la física nuclear y la fórmula einsteniana E= Mc2 han servido para la producción de la energía atómica; la mecánica cuántica está en la base de la química y la biología modernas. Y del ordenador a las telecomunicaciones, pasando por la electricidad, la mayor parte de las investigaciones y tecnologías del último siglo —las que tienen que ver con los átomos fríos, la descoherencia, el condensado de Bose-Einstein— tienen conexiones con la mecánica cuántica.

Y no es menos cierto, y de manera especialísima en este campo de la física, que como fruto y sustento del complejo entramado que constituye la institucionalización de la ciencia —en todo lo que comporta organismos científicos y educativos, gentes, medios, rentabilidad y relevancia social—, llevamos ya medio siglo de desarrollo interno de la ciencia; de esa fructífera y permanente interacción entre los descubrimientos desinteresados de la naturaleza, el progreso del conocimiento a fin de cuentas, y la utilidad política y social, resultante de las aplicaciones tecnológicas. De otra manera, si la ciencia había venido originando sus propios objetivos; desde hace medio siglo, las apetencias generalizadas de una sociedad de consumo, material e intelectual, provocan las estrategias científicas y políticas de los Estados, las instituciones y las empresas.

                                                                                                                             Ángel Martín Municio, de la Real Academia Española

(ABC)

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DA TODO POR QUIEN AMAS

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad.

Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.

El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: "Si, lo haré, si eso salva a Liz."

Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morirme?".

Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría TODA su sangre a su hermana, y entonces moriría. Y aún así se la daba...

¿Eres tu capaz de DARTE por quien amas?

(Valores org.)

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SANTORAL:  San Sixto III, papa
 
Lectura del libro del profeta Isaías 49, 8-15
 
Así habla el Señor: En el tiempo favorable, yo te respondí, en el día de la salvación, te socorrí. Yo te formé y te destiné a ser la alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir las herencias devastadas, para decir a los cautivos: «¡Salgan!», y a los que están en las tinieblas: «¡Manifiéstense!»
Ellos se apacentarán a lo largo de los caminos, tendrán sus pastizales hasta en las cumbres desiertas. No tendrán hambre, ni sufrirán sed, el viento ardiente y el sol no los dañarán, porque el que se compadece de ellos los guiará y los llevará hasta las vertientes de agua. De todas mis montañas yo haré un camino y mis senderos serán nivelados.
Sí, ahí vienen de lejos, unos del norte y del oeste, y otros, del país de Siním. ¡Griten de alegría, cielos, regocíjate, tierra! ¡Montañas, prorrumpan en gritos de alegría, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de sus pobres!
Sión decía: «El Señor me abandonó, mi Señor se ha olvidado de mí.» ¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!
 
Palabra de Dios.
 

SALMO Sal 144, 8-9. 13cd-14. 17-18 (R.: 8a)
 
R. El Señor es bondadoso y compasivo.
 
 El Señor es bondadoso y compasivo,
 lento para enojarse y de gran misericordia;
 el Señor es bueno con todos  
 y tiene compasión de todas sus criaturas.  R.
 
 El Señor es fiel en todas sus palabras
 y bondadoso en todas sus acciones.
 El Señor sostiene a los que caen
 y endereza a los que están encorvados.  R.
 
 El Señor es justo en todos sus caminos
 y bondadoso en todas sus acciones;
 está cerca de aquellos que lo invocan,
 de aquellos que lo invocan de verdad.  R.
 
 
 
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 5, 17-30
 
Jesús dijo a los judíos:
«Mi Padre trabaja siempre, y yo también trabajo.» Pero para los judíos esta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre. Entonces Jesús tomó la palabra diciendo:
«Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.
Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que él quiere. Porque el Padre no juzga a nadie: él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida.
Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán. Así como el Padre dispone de la Vida, del mismo modo ha concedido a su Hijo disponer de ella, y le dio autoridad para juzgar porque él es el Hijo del hombre.
No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.
Nada puedo hacer por mí mismo. Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de aquel que me envió.»
 
Palabra del Señor.
 
 
 
Reflexión   
  
El evangelio de hoy Jesús revela al hombre algo del misterio de Dios trinitario y de su relación con el Padre.
 
Los opositores de Jesús se asombran al ver cómo el Señor viola la ley del descanso sagrado; sin embargo ésta no es más que la primera intervención de Jesús , quien ha venido a renovar la religión, y la creación entera.
 
Los libros del Antiguo Testamento hablaban de Dios como de uno solo. Pero ahora Jesús nos muestra una nueva cara de Dios: es Padre y ha enviado a su Hijo para llevar a cabo su obra.
 
Dios procura darnos vida en todo lo que hace, y la mayor de sus obras es la Resurrección.
 
Y resucitar no significa solamente volver a vivir, sino también levantarse para empezar una vida nueva y transformada. Resucitarán los muertos, por supuesto, pero desde ya se puede hablar de resurrección para los que empiezan a creer. La palabra de Jesús, recibida con fe, nos da vida; se arraiga en nosotros y nos va transformando.  Es Jesús que nos dice la final del pasaje del evangelio: “En verdad les digo: El que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, vive de vida eterna; ya no habrá juicio para él, porque ha pasado de la muerte a la vida”
 
 Jesús, pues, siendo hombre, es también la otra cara de Dios. Jesús quiere sacar de nuestra mente tanto la figura del Dios celoso como la del Dios paternalista. El Evangelio, justamente, muestra al Padre entregando toda su autoridad a un hombre, a Cristo.
 
 Al presentarse como el Hijo, Jesús une estas dos afirmaciones:
 
 - todo lo que hace el Padre, lo hago yo; todo lo que tiene el Padre, lo tengo yo.
 - y esta otra: yo no puedo hacer nada por cuenta mía. 
 Y al decir esto, Jesús se da en ejemplo a los hijos de Dios, pues nosotros también debemos estar en comunión con Dios para que él nos pueda enseñar sus obras. No hay vida cristiana sin una relación personal con Dios, llamemos esto oración o no.
 
El papa Juan Pablo II, ha dicho que debemos hacernos conscientes de nuevo de que Dios es el Padre que en Jesús, su Hijo predilecto, nos comunica su propia vida.
Dice el papa que la Cuaresma, vivida con los ojos puestos en el Padre se convierte en un tiempo de singular caridad, que se concretiza en las obras de misericordia temporales y espirituales.  
 
En este tiempo especial que vivimos, pidamos a María nos ayude a hacer un propósito de conversión interior hacia nuestro Padre Dios. 
 
Te damos gracias, Señor,
porque has depuesto la ira
y has detenido ante el pueblo
la mano que lo castiga.
 
Tú eres el Dios que nos salva,
la luz que nos ilumina,
la mano que nos sostiene
y el techo que nos cobija.
 
Y sacaremos con gozo
del manantial de la Vida
las aguas que dan al hombre
la fuerza que resucita.
 
Entonces proclamaremos:
"¡Cantadle con alegría!
¡El nombre de Dios es grande;
su caridad, infinita!
 
¡Que alabe al Señor la tierra!
Contadle sus maravillas.
¡Qué grande, en medio del pueblo,
el Dios que nos justifica!". Amén.
 
Himno de la Liturgia de las Horas

 

SANTORAL:  San Sixto III, papa

 
Sixto, cuyo nombre significa "sexto", nació en Roma a fines del siglo IV. Ordenado sacerdote, se distinguió pronto como impugnador de las herejías de su tiempo.
Al morir el papa san Celestino, Sixto fue elegido para sucederlo  en el trono de san Pedro, en el año 432. La caridad fue el rasgo distintivo de este hombre, apenas se vio revestido de la suprema dignidad.
Por otra parte, dirigió todos sus esfuerzos a eliminar el error y hacer que brillara la fe como en los primeros tiempos del cristianismo. En su lucha contra los herejes pelagianos, quienes negaban la eficacia de la gracia y el pecado original, escribió dos célebres epístolas, dedicadas una a san Agustín y otra a Aurelio, obispo de Cartago, y de las cuales se valió más tarde el pontífice Sósimo en su condenación de Pelagio.
Por los elogios que san Agustín hizo de estas cartas, nos enteramos que san Sixto fue el primero en combatir los errores del heresiarca. También combatió a Nestorio, quién sostenía la dualidad de personas de Jesucristo, separando su naturaleza divina de la humana. En ese tiempo, aquél se hallaba desterrado en un monasterio de Antioquía y san Sixto, queriendo atraerlo a fin de hacerle abandonar sus errores, le escribió algunas cartas persuasivas. Pero el heresiarca permaneció obstinado en sus errores y murió impenitente.
La dulzura de estas cartas dio pretextos a los enemigos de san Sixto para propagar la noticia de que el pontífice no era contrario a las doctrinas nestorianas. Y aunque tan absurda especie no prosperó, trataron de desacreditarlo levantándose calumnias y atacando la pureza de sus costumbres.
A fin de restituirlo en su honor, el emperador Valentiano dispuso la convocatoria a un concilio, al que concurrieron cincuenta y seis obispos, quienes proclamaron la inocencia del pontífice y excomulgaron a los calumniadores.
Fue san Sixto incansable en la propagación de la recta doctrina, fomentando la devoción de los fieles y consagrando prelados tan ilustres como san Pedro Crisólogo, obispo de Ravena.
Amante del esplendor de la Iglesia y de la magnificencia del culto, enriqueció los templos de Roma, reparó y adornó la basílica de Santa María Mayor, el templo de San Lorenzo - con magníficas columnas de plata- y los demás templos de Roma, especialmente la iglesia de San Pedro.
San Sixto murió hacia el año 440. Sus restos fueron sepultados en las catacumbas de San Lorenzo.

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