Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico |
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26 de abril de 2005 |
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"Hay mujeres que luchan un día y son buenas.
Hay mujeres que luchan un año y son mejores.
Hay mujeres que luchan toda la vida esas son las imprescindibles."
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Conectividad inalambrica disponible para estudiantes de la PUCPR
Ponce
La presidenta de la Pontificia Universidad católica de Puerto Rico, Prof. Marcelina Velez de Santiago, junto al Sr. Graham Castillo, director general de Universia Puerto Rico y la Sra. Lilliam Arroyo, Directora del programa universidades grupo Santander Puerto Rico anunciaron que, a partir de hoy 26 de abril de 2005, los estudiantes de la PUCPR podrán hacer uso del internet dessde sus computadoras portatiles de manera inalambrica en distintas areas de la universidad.
Todo estudiante y personal que tenga una Notebook o Tablet PC con tarjeta de red inalambrica de frecuencia 802.11 b o 802.11 g podrá hacer uso de este servicio, el cual requiere configuración de la computadora y autenticación del usuario.
Para maás información puede visitar a http://www.pucpr.edu/wireless.
Oferta de trabajo para un mono experto en operaciones especiales
Incluso dentro de los distorsionados estándares de Estados Unidos en materia de seguridad, un primate para misiones de inteligencia llama un poco la atención. El departamento de Policía de la localidad de Mesa (Arizona) se ha ganado este mes una cierta reputación entre circense y zoológica al trascender una solicitud al Pentágono de 100.000 dólares (unos 77.000 euros) para adquirir un mono capuchino, adiestrarlo, equiparlo e incorporarlo a su Unidad de Operaciones Especiales o equipo SWAT (Special Weapons and Tactics).
«La gente se ríe hasta que realmente uno empieza a pensar», afirma el oficial Sean Truelove, un especialista en robots policiales que hace año y medio tuvo la inspiración onírica de solventar las limitaciones de sus máquinas teledirigidas con ayuda del reino animal. Según el muy comentado proyecto de este imaginativo funcionario, los monos capuchinos tienen todo el potencial para revolucionar el modo de actuar ante delicadas crisis de rehenes, terroristas suicidas o sospechosos atrincherados.
De acuerdo con la petición de fondos federales remitida a Defensa, un mono capuchino —el segundo primate más inteligente después de los chimpancés— entrenado debidamente es capaz de abrir puertas con sigilo, trepar hasta ventanas, rastrear edificios, deambular por espacios angostos y encontrar víctimas. Dotado con un chaleco antibalas a su medida, una cámara miniaturizada de vídeo, una radio, un sistema de posicionamiento GPS y el factor sorpresa, estos animales deberían ser capaces de completar misiones imposibles para miembros de un «SWAT team» o sus especiales robots. Y todo a cambio de cacahuetes.
Contra la guerrilla urbana
La solicitud de ayuda enviada al Pentágono recalca el interés de este proyecto para operaciones de guerrilla urbana y para neutralizar a combatientes con mínimos daños colaterales. Se acompaña un detallado presupuesto para un periodo experimental de cuatro años. La compra del mono en cuestión supondría 15.000 dólares, además de vestuario, entrenamiento, gastos de veterinario y manutención omnívora. Para sintonizar, el mono viviría con el agente Truelove.
En honor a la verdad, desde hace más de dos décadas se viene entrenando a monos capuchinos para ayudar a personas minusválidas en actividades cotidianas como servir alimentos, abrir y cerrar puertas, encender y apagar luces, alcanzar objetos y peinar. Con un peso de apenas cuatro kilos, estos animales típicos de los bosques de Iberoamérica disponen de diestras extremidades casi humanas.
El agente Sean Truelove remitió hace un año su solicitud al Pentágono, a través de la Agencia de Defensa para Proyectos de Investigación Avanzada, pero aún no ha recibido respuesta. Según explicó a la prensa local, «mi principal obstáculo son las incógnitas y a la gente no le gustan las incógnitas».
Bush, con el Heredero saudí en su rancho
CRAWFORD (TEXAS).En una entrevista celebrada en su rancho de Texas, el presidente norteamericano, George Bush, pidió ayer al Príncipe Abdalá, Heredero del Trono de Arabia Saudí, que tome las medidas necesarias para que baje el precio del petróleo pues, si éste no se sitúa en un nivel «razonable», «dañará» gravemente a los mercados. En la imagen, los dos dirigentes caminan hacia uno de los edificios del rancho tomados de la mano, siguiendo la amistosa tradición musulmana.
Uno para todos…, y todos para uno en las nuevas tecnologías
Mucha gente cree que algún día Internet podría hacer que los periódicos, revistas y televisiones se convirtiesen en medios de comunicación obsoletos, pero Jeff Weiner, vicepresidente senior del área de búsqueda y negocios de mercado de Yahoo!, no comparte esta idea.
Efectivamente algunos bloggers –editores online que cuelgan sus trabajos en weblogs ó blogs- son muy populares e incluso tienen poder de influencia, explicaba Weiner en la conferencia sobre tecnología de Wharton celebrada en febrero. Pero muchos medios de comunicación de masas como The New York Times y ESPN también han conseguido tener una significativa y exitosa presencia online. Es posible que los bloggers critiquen e incluso complementen a los medios de comunicación tradicionales, pero no los sustituirán, al menos en un futuro cercano.
La empresa de Weiner y su rival, Google, son los gatekeepers ó guardianes de Internet: no sólo observan una gran parte del tráfico de Internet, sino que en cierto sentido lo controlan. Sus decisiones sobre el diseño de los motores de búsqueda y la ubicación de los anuncios determina qué verán los usuarios cuando buscan algo. Esto proporciona a Weiner una posición privilegiada desde la cual observar la evolución de los medios de comunicación. En su opinión, los bloggers y sus defensores han malinterpretado los cambios acontecidos en los medios tras el auge de Internet, y se atrevía a predecir que el futuro no pertenecerá ni a los medios de comunicación de masas ni a los micro-informadores, sino a los consumidores, que cada vez en mayor medida adaptarán la información de acuerdo con sus necesidades y gustos. “El futuro va a ser mi medio de comunicación”, afirmaba.
Un ejemplo son las páginas de inicio personalizadas que la gente ya está creando a través de servicios como My Yahoo! En estas páginas, los usuarios pueden crear enlaces son sus blogs y periódicos preferidos. “Mi medio permite a la gente consumir medios de comunicación en sus propios términos”, explicaba Weiner.
Esta tendencia hacia la utilización de medios más personales no se limita exclusivamente a Internet, afirmaba. Su análogo en el ámbito musical son los reproductores de música digital –el ejemplo más conocido son los iPods-, que permiten a los usuarios no sólo descargar canciones sino también mezclarlas y almacenarlas de muy diversos modos. Sus equivalentes en el mundo de la televisión son los grabadores digitales TiVo ó los servicios a la carta por cable. “Si hablas con aquellos que tienen TiVO te dirán que ha cambiado sus vidas por completo”, señalaba Weiner. “Los usuarios de TiVO están entusiasmados”.
También los motores de búsqueda de Internet están intentando ofrecer un servicio más personalizado, explicaba. Los buscadores cada vez son más efectivos –proporcionando frecuentemente a los usuarios los resultados deseados al primer intento-, porque las empresas de búsqueda han refinado continuamente su software y porque los usuarios son cada vez más listos. “Hoy en día diez millones de búsquedas tienen carácter único, eso es, tan solo se realizan una vez”, señalaba Weiner. “Esto sugiere que los usuarios no sólo están escribiendo una palabra común con la esperanza de encontrar el resultado deseado, sino que están realizando complejas búsquedas para restringir sus resultados”.
Ventas difíciles y los “black hats”
A pesar de que los usuarios desean que la tecnología esté cada vez más adaptada a sus necesidades, Weiner y otros participantes en la conferencia pertenecientes al sector de la tecnología parecen estar de acuerdo en que la información “a la carta” –bien sea para consumidores individuales o para clientes corporativos- implica retos excepcionales en áreas como el marketing, la gestión de la complejidad o el control de costes.
El incremento de las búsquedas “únicas” que Weiner citaba es un ejemplo. La combinación de mejores tecnologías y usuarios más inteligentes dificulta la venta de patrocinios por parte de las empresas de los buscadores. Antes, una empresa como Yahoo! podía vender, por ejemplo, a un complejo turístico de Jamaica el derecho a aparecer en pantalla cuando alguien buscase “Jamaica”. “Pero a medida que la tecnología permite a los usuarios refinar sus búsquedas –escribiendo tal vez “Jamaica”, “bicicleta de montaña”, “complejos turísticos” y “niños”-, patrocinar una búsqueda general deja de ser algo valioso, ya que los usuarios simplemente esquivan tu publicidad.
Sin embargo los comerciales tienen más probabilidades de vender búsquedas generales que búsquedas más restringidas. “Los comerciales no pueden vender búsquedas únicas”, explicaba Weiner. Es mucho más fácil vender una búsqueda que ha sido realizada un millón de veces que la que tan sólo se ha realizado una vez. En respuesta a este problema, en el año 2000 Yahoo! empezaba a ofrecer subastas online de las búsquedas. “Cualquiera puede pujar por una palabra clave”, señalaba. “Las pequeñas empresas pueden adquirir 100 búsquedas. Esto incluye prácticamente todas las búsquedas”.
Vender palabras clave para las búsquedas así como otro tipo de publicidad online es el negocio de la empresa Sunnyvale, de California. En 2004 ganaba 840 millones de dólares, esto es, 58 céntimos por acción diluida, sobre unas ventas de 3.600 millones de dólares. Sus ingresos aumentaron un 250% con respecto al año previo, mientras que sus ventas aumentaban un 120%. La cotización de la empresa ha crecido más del 200% a lo largo de los dos últimos años, mientras que el rendimiento del índice Dow Jones para ese mismo periodo fue del 45%.
En opinión de Weiner, las empresas de búsquedas online seguirán refinando su software de tal modo que los motores de búsqueda serán capaces de “reconocer” a los usuarios y proporcionar resultados todavía más óptimos. “Una búsqueda verdaderamente personal es el Santo Grial”, decía.
Ahora, por ejemplo todo el que escriba “Chicago” en Yahoo! obtendrá los mismos resultados. Pero dos usuarios diferentes podrían tener intereses diferentes. Uno podría querer irse de vacaciones a la ciudad, mientras que el otro podría estar interesado en la banda de rock de los 70 con ese nombre. En teoría, un buscador que reconociese al usuario sabría si su intención es viajar o escuchar rock&roll. En realidad, un buscador son estas características posiblemente funcionase como TiVO o como los filtros para el correo electrónico basura: los usuarios tendrían que “formarlo” indicando sus preferencias y haciendo un ranking de la importancia de los resultados.
Tal y como cabría esperar, Weiner describe la Red de un modo idílico, pero reconoce que, a pesar de sus ventajas, también cuenta con inconvenientes. Algunos individuos -Weiner los denominaba “black hats”- han empezado a intentar burlar a los principales buscadores, buscando el modo de engañarlos para llevarlos hasta páginas web poco populares o nada pertinentes de acuerdo con la búsqueda realizada. Yahoo! está haciendo experimentos con métodos automatizados para resolver este problema. Mientras, el mejor modo de defenderse es “organizarse entre todos y formar comunidades que se vigilen a sí mismas”, sostenía. “Ese es el ingrediente secreto de eBay: la comunidad formada por la gente que dedica tiempo a calificar a los vendedores”.
Resolviendo las peculiaridades de las empresas
Al igual que Yahoo! y Google, las empresas que se dedican a crear software para pymes están esforzándose en hacer que sus productos se adapten todavía más a las necesidades de los clientes, señalaba un grupo de panelistas que participaban en la conferencia. Pero posiblemente estas empresas de software deban enfrentarse a retos aún mayores.
Después de todo, las búsquedas funcionan del mismo modo para todos: la gente que trabaja para grandes empresas no hace búsquedas de una manera diferente a la de los consumidores. Pero esto no se cumple para el software que realiza determinados procesos empresariales esenciales, como la contabilidad o la gestión de las relaciones con los clientes. Las grandes empresas se pueden permitir tener sus propios especialistas en tecnologías de la información para adaptar el software a sus necesidades específicas, pero las pymes normalmente no pueden. Esto significa que tienen que adquirir productos estandarizados que a veces apenas satisfacen sus necesidades.
“Tenemos que esforzarnos por averiguar qué quieren las pequeñas empresas”, decía Tim Levine, director tecnológico de Warth Sun Moon Trading, una empresa minorista online de Grove City, Pennsylvania. “Estoy cansado de oír hablar de soluciones. Eso es palabrería tecnológica sin sentido para los empleados a los que las empresas han encargado resolver el tema de las pequeñas empresas”. Levine quiere software que él mismo pueda adaptar a las peculiaridades de su empresa. El problema es que la adaptabilidad implica complejidad, y la complejidad tradicionalmente incrementa los costes. “Existe un constante trade-off entre los productos estándar que funcionan a la primera versus productos a la carta”, decía David Weiss, vicepresidente de soluciones en tecnologías de la información de Intuit, fabricante de programas tan populares como QuickBooks y TurboTax. “La pelea es constante. Alguna gente quiere adaptabilidad, pero otros quiere simplicidad”.
Es posible que ya se esté trabajando en una posible solución al problema, afirmaba Taylor Collyer, uno de los directores senior de Microsoft. Se trata del nacimiento de los “servicios web”, que proporcionan a los pequeños negocios acceso a software complejo y de alto nivel a través de Internet. La Red permite que el software se comparta –los usuarios tendrían posiblemente que pagar una cuota de suscripción-, de tal forma que los pequeños negocios pueden seleccionar y utilizar programas sofisticados que de otro modo no se podrían permitir. Los servicios web, añadía Collyer, “son una bendición para las pequeñas empresas; uno de los mayores avances que hemos visto”.
«Zapatero ha propinado una bofetada a la Iglesia»
TARSICIO BERTONE Cardenal. Arzobispo de Génova
Juan Manuel de Prada Enviado especial. Roma/
El cardenal Tarcisio Bertone ha sido uno de los grandes electores del Cónclave. Este salesiano de estampa delgada y rectilínea, que parece caminar encaramado sobre unos zancos, es un hombre que escapa a los estereotipos: canonista de probado prestigio, ha desempeñado misiones peliagudas por encargo de Juan Pablo II, como devolver al redil a monseñor Milingo o mantener conversaciones con Sor Lucía, relativas al desvelamiento del tercer secreto de Fátima. Tan delicadas encomiendas no han estragado, sin embargo, su carácter, que es jovial y desinhibido, como ha probado comentando partidos de fútbol para la televisión italiana, o mostrando sus dotes melódicas en un guateque que un grupo de jóvenes celebraba en un colegio salesiano. El cardenal Bertone encarna a la perfección el carisma de Don Bosco, uno de mis santos predilectos, y se declara rendido admirador de Benedicto XVI, con quien ha trabajado codo con codo como Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
-Se le nota exultante, Eminencia...
-Estoy muy contento, en efecto, porque Benedicto XVI era el hombre idóneo, tanto por su estatura intelectual como por su profunda espiritualidad. Quienes hemos participado en las celebraciones de los últimos días hemos visto crecer su impacto sobre la asamblea cristiana, sobre el pueblo de Dios. A muchos les ha sorprendido que un gran teólogo habituado a disertar haya sido capaz de predicar con tanta llaneza el mensaje del Evangelio. Y es que Benedicto XVI ha demostrado que no es sólo capaz de hablar a los doctos, sino también de comunicarse con la gente de la calle, capaz en definitiva de tutelar y defender la fe de los simples creyentes.
-Cierta prensa, sin embargo, se afana por presentarlo como un intransigente inquisidor.
-Esta imagen es fruto de un estereotipo falaz. Quienes hemos tenido la oportunidad de tratarlo podemos desmentir categóricamente esta imagen. En absoluto es un hombre duro; por el contrario, su principal virtud es la capacidad para escuchar, para atender las razones de cada uno. Esa definición vergonzosa e indigna que lo presenta como «el rottweiler de Dios» podría desmentirla la buena gente de Borgo Pío: niños, ancianos, amas de casa, todos estaban encantados con su dulzura. Durante siete años, he sido su secretario en la Congregación para la Doctrina de la Fe; pero aún diré más, he sido su vecino durante todo este tiempo, porque vivía en su mismo edificio, yo en el quinto piso y él en el cuarto. Muchas veces comíamos juntos. Al cardenal Ratzinger le gusta la comida picante, al estilo español, pero también los dulces; pasa de un extremo al otro. Le encantan los penne all´arrabiata, pero no los acompaña con vino o cerveza, sino... ¡con un refresco de naranja! ¡Penne all´arrabiata con refresco de naranja, menuda combinación!
-Esa capacidad para escuchar, ¿la mostraba también en su trabajo?
-Por supuesto. Con los teólogos disidentes, mostraba siempre una abierta disposición de diálogo. En el trabajo de la Congregación había impuesto un sistema plenamente colegial. Estableció, en concreto, tres reuniones semanales de debate y discusión, con el fin de lograr una convergencia máxima entre las diversas propuestas y alcanzar así soluciones operativas. El lunes se reunían hasta una treintena de expertos en teología, exégesis, derecho canónico, etc., para discutir sobre problemas particularmente urgentes. El informe de estas reuniones, presididas por el secretario, era puesto a disposición del cardenal, quien leía atentamente las conclusiones y solía citar a uno u otro experto, antes de pronunciarse y emitir su voto. El miércoles tenía lugar la sesión ordinaria con los cardenales, presidida por el Prefecto, que introducía la reunión con una espléndida síntesis teológica sobre el tema -síntesis que llevaba siempre escrita a mano en un cuaderno-; a continuación, ofrecía la máxima libertad a los participantes para aportar sus puntos de vista -basta revisar los nombres de los miembros de esta Congregación para comprobar su altura teológica y su independencia de juicio-y, después de todas las intervenciones, el cardenal realizaba una exposición en la que se recogían todos los pareceres expuestos. Además, siete cardenales de la Congregación eran invitados a aportar sus pareceres particulares por escrito, que se incorporaban como alegaciones al informe que se entregaba al Santo Padre, quien en última instancia era quien adoptaba las decisiones. Este escrupuloso respeto colegial del cardenal Ratzinger resulta sumamente significativo. Y conste que, con frecuencia, las opiniones de los otros cardenales no concordaban ni coincidían con la suya. Pero él asumía e integraba las diversas opiniones y las hacía suyas cuando actuaba como portavoz ante el Santo Padre. Por último, el viernes por la mañana se celebraba un congreso interno, que consistía en una puesta en común de las demandas que habían llegado a la Congregación durante la semana. A esta reunión de los viernes eran invitados los oficiales de la Congregación, incluso los más recientemente nombrados. Es un hombre que sabe respetar, apreciar y acoger los consejos ajenos y así construir una documentada opinión.
-Aparte de estas reuniones, ¿qué actividades llenaban su tiempo?
-Le gustaba tener encuentros personalizados, audiencias con embajadores y autoridades civiles y eclesiásticas. La decisión adoptada por el Rey Balduino de Bélgica, cuando decidió dimitir durante veinticuatro horas para evitar estampar su firma en la ley del aborto, fue fruto de una conversación con el cardenal Ratzinger. También recibía a grupos de peregrinos alemanes que venían, hacia el final de la mañana, para improvisar un concierto en su honor. Conviene destacar el espíritu pastoral de este hombre, porque algunos lo han puesto en duda: todos los jueves por la mañana celebraba la misa para los peregrinos alemanes en la iglesia del Colegio Teutónico, que además era transmitida por la radio bávara. También recibía a grupos de estudiantes, católicos o no católicos, de pastores protestantes, de sacerdotes o seminaristas. Desde el punto de vista humano, el cardenal Ratzinger era un hombre con un estilo de vida muy próximo a la regla benedictina; de ahí que haya elegido el nombre de Benedicto.
-Me han dicho que Benedicto XVI es un «gatófilo» empedernido. ¿Me lo confirma?
-Desde luego que sí. En su paseo desde el Borgo Pío hasta el Vaticano, se detenía a dialogar con los gatos; no me pregunte en qué lengua les hablaba, pero los gatos quedaban encantados. Cuando el cardenal se acercaba, los gatos alzaban la cabeza y lo saludaban.
-Cambiando de asunto, el eco de sus diatribas recientes contra «El código Da Vinci» ha llegado, incluso a España. ¿Piensa en serio que un bodriazo de semejante magnitud merecía tanta atención?
-Yo creo que sí... aunque algunos me reprochan que con mis palabras he aumentado las ventas del libro. Celebro que coincida conmigo en que la novela, desde un punto de vista estrictamente literario, sin adentrarnos en cuestiones teológicas, es... «bruttissima». Además, se trata de un libro que hace daño a los jóvenes, porque en muchas escuelas se ha adoptado como lectura. No sé si esto ocurre también en su país.
-En España aún no hemos caído tan bajo. Aunque todo se andará...
-Los jóvenes leen este libro y se quedan impresionados, porque el autor no termina de aclarar si su novela se trata de una fantasía o si se ha documentado para escribirla. Las falsificaciones del libro son de una zafiedad delirante, pero increíblemente la gente se las traga. Yo no pongo ninguna objeción a que se lea con conciencia crítica, incluso invito a ello; pero cuando se lee con ingenuidad, el lector corre el riesgo de perecer ahogado por el tsunami de falsificaciones.
-Por último, Eminencia, ¿qué opinión le merecen los llamados «matrimonios homosexuales», que el Parlamento español acaba de aprobar?
-Creo que Zapatero se ha mostrado muy apresurado e impulsivo, en su afán de propinar una bofetada a la Iglesia. Debería haber reflexionado un poco más. Parecía que se había iniciado un diálogo entre el Gobierno español y la Iglesia, tras la elección de monseñor Blázquez al frente de la Conferencia Episcopal. Pero Zapatero, sin perder un minuto, ha preferido consumar una promesa electoral muy discutible. Ciertas promesas electorales me parecen tan peligrosas como la promesa de Herodes. Punto y basta.
Visiblemente exasperado, el cardenal Bertone no ha querido extenderse más en la crítica al Gobierno español. A nuestros lectores más despistados les recordaremos que, tras ver bailar engolosinado a su hijastra (y sobrina) Salomé, Herodes Antipas le dijo: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré». Y añadió bajo juramento: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Hay gobernantes veleidosos que, con tal de recaudar unos cuantos votos, son capaces de regalar un reino que ni siquiera les pertenece. No creo que, llegado el momento, estos gobernantes tengan empacho en ofrecer en una bandeja la cabeza de la Iglesia, para mantenerse en la poltrona.
Homilía de Benedicto XVI en la Basílica de San Pablo Extramuros
ROMA, lunes, 25 abril 2005Publicamos la homilía que pronunció en la tarde de este lunes el Papa Benedicto XVI al visitar el sepulcro del apóstol de las gentes en la Basílica de San Pablo Extramuros.
* * *
Señores cardenales,
venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
queridos hermanos y hermanas:
Doy gracias a Dios porque al inicio de mi ministerio de sucesor de Pedro me concede detenerme en oración ante el sepulcro del apóstol Pablo. Para mí es una peregrinación sumamente deseada, un gesto de fe que realizo en mi nombre, pero también en nombre de la amada diócesis de Roma, de la que el Señor me ha constituido obispo y pastor, y de la Iglesia universal confiada a mi solicitud pastoral. Una peregrinación por así decir a las raíces de la misión, de esa misión que Cristo resucitado confío a Pedro, a los apóstoles y, en particular también a Pablo, llevándole a anunciar el Evangelio a las gentes, hasta llegar a esta ciudad, donde después de haber predicado durante mucho tiempo el Reino de Dios (Hechos 28, 31), rindió con la sangre el último testimonio de su Señor, que le había «conquistado» (Filipenses 3, 12) y enviado.
Ya antes de que la Providencia le llevara a Roma, el apóstol escribió a los cristianos de esta ciudad, capital del Imperio, su carta más importante desde el punto de vista doctrinal. Se acaba de proclamar su inicio, un denso preámbulo en el que el apóstol saluda a la comunidad de Roma presentándose como «siervo de Cristo Jesús, apóstol por vocación» (Romanos 1,1). Y luego añade: «por [Cristo] recibimos la gracia y el apostolado, para predicar la obediencia de la fe a gloria de su nombre entre todos los gentiles» (Romanos 1,5).
Queridos amigos, como sucesor de Pedro, estoy aquí para reavivar en la fe esta «gracia del apostolado», pues Dios, según otra expresión del apóstol de las gentes, me ha confiado «la preocupación por todas las Iglesias» (2 Corintios 11, 28). Ante nuestros ojos está el ejemplo de mi amado y venerado predecesor Juan Pablo II, un Papa misionero cuya actividad entendida de este modo, testimoniada en más de cien viajes apostólicos más allá de los confines de Italia, es verdaderamente inimitable. ¿Qué es lo que le llevaba a un dinamismo así si no es el mismo amor de Cristo que transformó la existencia de san Pablo (Cf. 2 Corintios 5, 14)? Que el Señor infunda también en mí un amor así para que no me quede tranquilo ante las urgencias del anuncio evangélico en el mundo de hoy. La Iglesia es por su naturaleza misionera, su tarea primaria es la evangelización. El Concilio Ecuménico Vaticano II ha dedicado a la actividad misionera el decreto denominado precisamente «Ad gentes», en el que se recuerda que «los apóstoles… siguiendo las huellas de Cristo, predicaron la palabra de la verdad y engendraron las Iglesias». «Obligación de sus sucesores es dar perpetuidad a esta obra para que la palabra de Dios sea difundida y glorificada y se anuncie y establezca el reino de Dios en toda la tierra» (n. 1).
Al inicio del tercer milenio, la Iglesia siente con renovada fuerza que el mandato misionero de Cristo es más actual que nunca. El gran Jubileo del año 2000 la ha llevado a «recomenzar a partir de Cristo», contemplado en la oración, para que la luz de su verdad se irradie a todos los hombres, ante todo con el testimonio de la santidad. Me gusta recordar el lema que san Benito propuso en su «Regla», al exhortar a sus monjes a «no anteponer nada al amor de Cristo» (capítulo 4). De hecho, la llamada en el camino de Damasco llevó a Pablo precisamente a esto: a hacer de Cristo el centro de su vida, dejando todo por el sublime conocimiento de Él y de su misterio de amor, comprometiéndose después a anunciarlo a todos, en especial a los paganos «a gloria de su nombre» (Romanos 1, 5). La pasión por Cristo le llevó a predicar el Evangelio no sólo con la palabra, sino también con la misma vida, que cada vez se conformó más a la de su Señor. Al final, Pablo anunció a Cristo con el martirio, y su sangre, junto a la de Pedro y a la de tantos testigos del Evangelio, irrigó esta tierra e hizo fecunda a la Iglesia de Roma, que preside la comunión de la caridad (Cf. san Ignacio Antioquía, Carta a los Romanos, 1, 1).
El siglo XX ha sido un tiempo de martirio. Lo puso claramente de relieve el Papa Juan Pablo II, quien pidió a la Iglesia «actualizar el martirologio» y canonizó y beatificó a numerosos mártires de la historia reciente. Por tanto, si la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos, al inicio del tercer milenio es lícito esperarse un nuevo florecimiento de la Iglesia, especialmente allí donde más ha sufrido por la fe y el testimonio del Evangelio.
Confiamos este deseo a la intercesión de san Pablo. Que alcance para la Iglesia de Roma, en particular para su obispo, y para todo el pueblo de Dios, la alegría de anunciar y testimoniar a todos la Buena Noticia de Cristo Salvador.
Discurso del Papa a representantes de otras confesiones cristianas y de otras religiones
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 25 abril 2005Publicamos el discurso que dirigió el Papa Benedicto XVI al encontrarse en la mañana de este lunes, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano, con los representantes de las confesiones cristianas y de otras religiones llegados a Roma para la elección del sumo pontífice.
* * *
[Italiano]
Os recibo con alegría, queridos delegados de las Iglesias ortodoxas, de las Iglesias ortodoxas orientales y de las comunidades eclesiales de Occidente, pocos días después de mi elección. Vuestra presencia de ayer en la plaza de San Pedro ha sido particularmente agradecida, después de haber vivido juntos los tristes momentos de la despedida del llorado Papa Juan Pablo II. El tributo de simpatía y afecto que habéis expresado a mi inolvidable predecesor ha sido mucho más que un simple acto de cortesía eclesial. Se ha andado mucho camino durante los años de su pontificado y vuestra participación en el luto de la Iglesia católica por su fallecimiento ha mostrado hasta qué punto es auténtica y grande la común pasión por la unidad.
Al saludaros, quisiera dar gracias al Señor que nos ha bendecido con su misericordia y ha infundido en nosotros una disposición para hacer propia su oración: «ut unum sint». Nos ha hecho cada vez más conscientes de la importancia de caminar hacia la plena comunión. Con amistad fraterna, podemos intercambiarnos los dones recibidos por el Espíritu y nos sentimos alentados mutuamente porque anunciamos a Cristo y su mensaje al mundo, que hoy parece con frecuencia turbado e inquieto, inconsciente e indiferente.
[Francés]
Nuestro encuentro de hoy es particularmente significativo. Ante todo, permite al nuevo obispo de Roma, pastor de la Iglesia católica, repetir a todos con sencillez: «Duc in altum!». Rememos mar adentro en la esperanza. Siguiendo las huellas de mis predecesores, en particular de Pablo VI y de Juan Pablo II, siento intensamente la necesidad de afirmar nuevamente el compromiso irreversible, asumido por el Concilio Vaticano II y continuado a través de los últimos años, gracias también a la acción del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. El camino hacia la plena comunión querida por Jesús para sus discípulos implica una docilidad concreta a lo que les dice el Espíritu a las Iglesias, valentía, dulzura, firmeza y esperanza para llegar hasta el final. Implica, ante todo, la oración insistente y con un solo corazón, para lograr del Buen Pastor el don de la unidad para su grey.
¿Cómo es posible no reconocer con espíritu de agradecimiento a Dios que nuestro encuentro tiene también el significado de un don que nos ha sido concedido? Cristo, príncipe de la Paz, ha actuado entre nosotros, ha infundido con generosidad sentimientos de amistad, ha atenuado las discordias, nos ha enseñado a vivir con una mayor actitud de diálogo, en armonía con los compromisos propios de quienes llevan su nombre. Vuestra presencia, queridos hermanos en Cristo, más allá de lo que nos divide y de lo que obscurece nuestra comunión plena y visible, es un signo de participación y apoyo al obispo de Roma, que puede contar con vosotros para continuar el camino con esperanza y para crecer hacia Él, que es la Cabeza, Cristo.
[Italiano]
En esta ocasión tan particular, que nos reúne precisamente al inicio de mi servicio eclesial acogido con temor y confiada obediencia al Señor, os pido a todos vosotros que deis conmigo ejemplo de ese ecumenismo espiritual, que en la oración realiza sin obstáculos nuestra comunión.
Os transmito a todos vosotros estos deseos y estas reflexiones junto a mis más cordiales saludos para que, a través de vuestras personas, puedan ser transmitidos a vuestras iglesias y comunidades eclesiales.
* * *
[Inglés]
Me dirijo ahora a vosotros, queridos hermanos de diversas tradiciones religiosas y os agradezco sinceramente vuestra presencia en la solemne inauguración de mi pontificado. Os saludo cordialmente a vosotros y a aquellos que pertenecen a las religiones que representáis. Estoy particularmente agradecido por la presencia entre vosotros de miembros de la comunidad musulmana y expreso mi aprecio por el crecimiento del diálogo entre musulmanes y cristianos, tanto en el ámbito local como en el internacional. Os aseguro que la Iglesia quiere seguir construyendo puentes de amistad con los seguidores de todas las religiones para buscara el bien verdadero de todas las personas y de la sociedad entera.
El mundo en que vivimos está a menudo caracterizado por conflictos, violencia y guerra, pero añora ardientemente la paz, la paz que sobre todo es un don de Dios, la paz por la que tenemos que rezar incesantemente. Ahora bien, la paz es también una tarea en la que deben comprometerse todos los pueblos, especialmente los que profesan su pertenencia a las religiones tradicionales. Nuestros esfuerzos para superar las diferencias y fomentar el diálogo son una valiosa contribución para construir la paz sobre fundamentos sólidos.
El Papa Juan Pablo II, mi venerado predecesor, escribió al inicio del nuevo milenio que «el nombre del único Dios tiene que ser cada vez más, como ya es de por sí, un nombre de paz y un imperativo de paz» («Novo Millennio Ineunte», 55). Por este motivo, es un deber comprometerse en un auténtico y sincero diálogo, construido en el respeto de la dignidad de toda persona humana, creada, como creemos firmemente los cristianos, a imagen y semejanza de Dios (Cf. Génesis 1, 26-27).
[Italiano]
Al inicio de mi pontificado os dirijo a todos vosotros y a los creyentes de las tradiciones religiosas aquí representadas, así como a todos los que buscan con corazón sincero la Verdad, una intensa invitación a convertirnos juntos en artífices de paz, en un recíproco compromiso de comprensión, de respeto y de amor.
«La verdad es esencial a la fe cristiana»
El nuevo Papa Benedicto XVI pronunció, el 16 de febrero del año 2000, una conferencia, con el vtítulo Fe, verdad y cultura –publicada, en su día, en estas páginas como Documentos Alfa y Omega 6– en el Palacio de Congresos de Madrid, en un acto organizado por la Facultad de Teología San Dámaso, de Madrid. Ofrecemos un extracto que constituye una clara y lúcida muestra de su pensamiento teológico
Lo propio de la fe cristiana en el mundo de las religiones es que sostiene que nos dice la verdad sobre Dios, el mundo y el hombre, y que pretende ser la religio vera, la religión de la verdad. Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida: en estas palabras de Cristo según el evangelio de Juan (14, 6), está expresada la pretensión fundamental de la fe cristiana.De esta pretensión brota el impulso misionero de la fe: sólo si la fe cristiana es verdad, afecta a todos los hombres; si es sólo una variante cultural de las experiencias religiosas del hombre, cifradas en símbolos y nunca descifradas, entonces tiene que permanecer en su cultura y dejar a las otras en la suya. Pero esto significa lo siguiente: la cuestión de la verdad es la cuestión esencial de la fe cristiana.
Hoy, la mayoría coyuntural se convierte en un absoluto. Porque, de hecho, vuelve a existir lo absoluto, lo inapelable. Estamos expuestos al dominio del positivismo y a la absolutización de lo coyuntural, de lo manipulable. Si el hombre queda fuera de la verdad, entonces ya sólo puede dominar sobre él lo coyuntural, lo arbitrario. Por eso no es fundamentalismo, sino un deber de la Humanidad proteger al hombre contra la dictadura de lo coyuntural convertido en absoluto y devolverle su dignidad, que justamente consiste en que ninguna instancia humana puede dominar sobre él, porque está abierto a la verdad misma.
Nunca es anacrónica la confianza en buscar la verdad y en encontrarla. Es justamente ella la que mantiene al hombre en su dignidad, rompe los particularismos y unifica a los hombres, más allá de los límites culturales, por su dignidad común.
Hoy se contrapone de buen grado la relatividad de las culturas a la pretensión universal de lo cristiano, que se funda en la universalidad de la verdad. Como expresión del único ser del hombre, las culturas están caracterizadas por la dinámica del hombre que trasciende todos los límites. Por eso, las culturas no están fijadas de una vez para siempre en una forma.
Les es propia la capacidad de progresar y transformarse, y también el peligro de decadencia. Están abocadas al encuentro y fecundación mutua. Puesto que la apertura interior del hombre a Dios las impregna, tanto más cuanto mayores y más genuinas son, por ello llevan impresa la predisposición para la revelación de Dios. La Revelación no les es extraña, sino que responde a una espera interior en las culturas mismas.
Richard Schäffler ha dicho certeramente al respecto que la predicación cristiana ha exigido, desde el principio, a los pueblos de Europa (que, por lo demás, no existía como tal antes de la evangelización cristiana) «la renuncia a todos los respectivos dioses autóctonos de los europeos, mucho antes de que entraran en el campo de su visión las culturas extraeuropeas». A partir de ahí hay que entender por qué la predicación cristiana entró en contacto con la filosofía, y no con las religiones.
Cuando se intentó esto último, cuando, por ejemplo, se quiso interpretar a Cristo como el verdadero Dionisio, Esculapio o Hércules, tales intentos cayeron rápidamente en desuso. Que no se entrara en contacto con las religiones, sino con la filosofía, tiene que ver con el hecho de que no se canonizó una cultura.
Con el indiferentismo de los contenidos y de las ideas, que todas las religiones sean distintas y sin embargo iguales, no se puede ir adelante. El relativismo es peligroso, concretamente para la formación del ser humano, en lo particular y en la comunidad. La renuncia a la verdad no sana al hombre.
La búsqueda de la verdad por parte del creyente se realiza, según esto, en un movimiento, en el que siempre se están confrontando la escucha de la Palabra proclamada y la búsqueda de la razón.
De este modo, por una parte, la fe se profundiza y purifica, y, por otra, el pensamiento también se enriquece, porque se le abren nuevos horizontes. Me parece que se puede ampliar algo más esta idea de la circularidad: tampoco la filosofía como tal debería cerrarse en lo meramente propio e ideado por ella. Jan Ross sintetiza con mucha precisión el núcleo de la instrucción papal, cuando dice que el destronamiento de la teología y de la metafísica «no ha hecho al pensamiento sólo más libre, sino también más angosto».
Sí, él no teme hablar de entontecimiento por increencia: «Cuando la razón se apartó de las cuestiones últimas, se hizo apática y aburrida, dejó de ser competente para los enigmas vitales del bien y del mal, de muerte e inmortalidad». Si se deja de hablar de Dios y del hombre, del pecado y la gracia, de la muerte y la vida eterna, entonces todo grito y todo ruido que haya será sólo un intento inútil para hacer olvidar el enmudecerse de lo propiamente humano.
+ Joseph Ratzinger
Nihil novum sub sole
Miguel Rivilla San Martín, Pbro.A los cristianos actuales nos ha tocado vivir nuestra fe en un mundo pagano, donde creen que vale todo.
“No hay nada nuevo bajo el sol”. Esta conocida frase del Eclesiastés (1-10) la podrían grabar en su mente y corazón millones de católicos en todo el mundo y otros tantos cristianos, en lo que aún, hoy día, seguimos llamando ESPAÑA.
Son incontables las personas que asisten entre atónitas y desconcertadas, al para ellas insólito espectáculo de cambios en el comportamiento moral o más bien inmoral, de muchos de sus conciudadanos, incluso vecinos y hasta familiares, a quienes siempre habían considerado como personas normales.
Esta gente sencilla se llevan las manos a la cabeza al percibir en sus propias casas, difundido por todos los medios, el espectáculo deprimente de la sociedad actual. ¿Qué es esto? ¿Es que ahora en democracia vale todo? ¿Hasta donde vamos a llegar? ¿Qué va a pasar con nuestros hijos y nietos pequeños dentro de unos años?...
He aquí unas preguntas angustiosas que exigen una respuesta adecuada. La ha dado ya el nuevo Papa Benedicto XVI cuando habló de la “dictadura del relativismo”. Por si aún alguien no se ha dado por enterado lo traduciría al román paladino diciendo que a los cristianos actuales nos ha tocado vivir nuestra fe en un mundo pagano, donde creen que vale todo.
En un ambiente similar comenzó el cristianismo hace 20 siglos. El mundo greco-romano era un mundo pagano. Con el testimonio de un puñado de cristianos y la fuerza de Cristo resucitado cambiaron aquel mundo. Está todo en nuestras manos, católicos.
DOS AMIGOS
Dice una leyenda árabe, que dos amigos viajaban por el desierto y en un
determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro.
El otro ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro".
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron bañarse. El que había
sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomo un estilete y escribió en una piedra:
"Hoy mi mejor amigo me salvó la vida".
Intrigado el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastime, escribiste en la arena y ahora escribes en una
piedra?
Sonriendo el otro amigo respondió:
"Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento
del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo, por otro lado,
cuando nos pase algo grandioso, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del
corazón, donde ningún viento en todo el mundo podrá borrarlo".
Lecturas del 26-4-05 (Martes de la Quinta Semana de Pascua)
SANTORAL: San Esteban, obispo de Perm
Lectura de los Hechos de los Apóstoles 14, 19-28
Vinieron de Antioquía y de Iconio algunos judíos que lograron convencer a la multitud. Entonces apedrearon a Pablo y, creyéndolo muerto, lo arrastraron fuera de la ciudad. Pero él se levantó y, rodeado de sus discípulos, regresó a la ciudad.
Al día siguiente, partió con Bernabé rumbo a Derbe. Después de haber evangelizado esta ciudad y haber hecho numerosos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía de Pisidia. Confortaron a sus discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe, recordándoles que es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.
En cada comunidad establecieron presbíteros, y con oración y ayuno, los encomendaron al Señor en el que habían creído.
Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Luego anunciaron la Palabra en Perge y descendieron a Atalía. Allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para realizar la misión que acababan de cumplir.
A su llegada, convocaron a los miembros de la Iglesia y les contaron todo lo que Dios había hecho con ellos y cómo había abierto la puerta de la fe a los paganos. Después permanecieron largo tiempo con los discípulos.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 144, 10-11. 12-13ab. 21 (R.: cf. 12a)
R. Que tus amigos, Señor, manifiesten la gloria de tu reino.
Que todas tus obras te den gracias, Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder. R.
Así manifestarán a los hombres tu fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre. R.
Mi boca proclamará la alabanza del Señor:
que todos los vivientes bendigan su santo Nombre,
desde ahora y para siempre. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 14, 27-31a
Jesús dijo a sus discípulos:
«Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: "Me voy y volveré a ustedes." Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo.
Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.
Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.»
Palabra de Dios.
Reflexión
Jesús se va a despedir de sus discípulos. Ve que están tristes. Aún cuando no los va a dejar solos,... aún cuando les va a enviar al Espíritu Santo,... ellos se sienten solos y desamparados.
Como despedida les deja la paz, les deja su paz, una paz distinta de la del mundo.
Jesús mismo es la paz.
En su ausencia, los discípulos igual los van a sentir cerca.
El Señor les pide que no estén tristes, porque van a recibir la recompensa, pues ir al Padre, aún a través de la muerte es también victoria sobre la misma muerte.
La fidelidad de Cristo al Padre hasta la muerte en cruz, será el mejor testimonio para el mundo de que Él ama al Padre y cumple su voluntad.
Jesús se enfrenta animoso con la muerte y arrastra con Él a los suyos. Pero para los discípulos, todavía no ha llegado la hora.
Pronto va a comenzar su misión en el mundo, y para que puedan cumplir esa misión, ni Jesús ni el Padre los van a abandonar, van a recibir la nueva vida y la fuerza del Espíritu.
Éstas palabras de aliento y despedida de Jesús, son también para nosotros.
La paz que les deja Jesús es nuestra paz, y con ella nos deja su Espíritu.
Esa paz no es sólo la palabra y el deseo de prosperidad, sino “su Vida”. Esa Vida que compartimos en la Eucaristía, esa Vida que da el Espíritu Santo y que anima la comunidad cristiana.
Si creemos de verdad en Jesús y permanecemos en Él, no habrá ningún poder contra nosotros.
El Padre de Jesús es nuestro Padre y la gloria de Jesús al reunirse con el Padre, será también nuestra gloria, si le somos fieles; si también nosotros llevamos su paz al mundo; si con la ayuda del Espíritu Santo llevamos también esa paz en nosotros y hacia los demás para construir un mundo mejor.
Por eso en este tiempo Pascual, tiempo de alegría y de encuentro con Jesús resucitado, vamos a pedirle a Él que no deje que nos sintamos solos, que nos envíe su Espíritu de Amor, de Alegría y de Paz, para que podamos anunciar gozosamente que Él vive y que da su alegría y su paz a quienes lo aceptan y se le entregan.
¡Cristo ha resucitado!
¡Resucitemos con él!
¡Aleluya, aleluya!
Muerte y Vida lucharon,
y la muerte fue vencida.
¡Aleluya, aleluya!
Es el grano que muere
para el triunfo de la espiga.
¡Aleluya, aleluya!
Cristo es nuestra esperanza
nuestra paz y nuestra vida.
¡Aleluya, aleluya!
Vivamos vida nueva,
el bautismo es nuestra Pascua.
¡Aleluya, aleluya!
¡Cristo ha resucitado!
¡Resucitemos con él!
¡Aleluya, aleluya! Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Esteban, obispo de Perm
Esteban vivió en el siglo XIV. Era de nacionalidad rusa. Poco se sabe de sus primeros años. Predicaba la doctrina de Jesús en Rostov, y hacia el año 1370 comenzó su obra misionera con los zirios, que ocupaban una región, al este del Volga.
Esteban pensaba que, siendo Dios el creador de todas las lenguas, cada pueblo podía adorarlo en la suya propia. Como carecían de escritura, les enseñó un alfabeto de su invención. Con el fin de elevar las instrucciones de aquella gente, hizo edificar un monasterio y lugares donde se enseñaba. Al mismo tiempo, realizaba la predicación pública, al aire libre, y paulatinamente fue atrayendo verdaderas muchedumbres. El campo de sus correrías misionales se extendió largamente.
En 1383 fue nombrado primer obispo de Perm. Extendió su apostolado a los gentiles, que en gran número se convirtieron, y también desplegó gran celo en combatir las herejías.
San Esteban, obispo de Perm, murió en Moscú, en 1396.