Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico |
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25 de septiembre de 2003 |
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Deambulante que logró ir a Harvard
Una vida de películajueves, 25 de septiembre de 2003
De las calles del Bronx a la Universidad de Columbia.
De dormir en los bancos de las calles neoyorquinas, de comer de los zafacones, de deambular con una mochila, vestir ropa de tiendas "cinco y diez" y no dejarse tentar por los vicios, a sus 23 años, Liz Murray estudia una carrera en cine en la Universidad de Columbia. Además, fue nominada a un Emmy por su labor en la producción para la televisión de su autobiografía, "Homeless To Harvard", que transmite el canal de cable Lifetime.
Con los ojos llenos de esperanza, Liz viaja el mundo y cuenta su vida para que sirva de inspiración a personas de todas las edades. Sus recuerdos y su sencillez son sus mejores herramientas.
Al cumplir 16 años, Liz perdió en las manos del Sida a su mamá, quien había sido adicta a las drogas desde antes de ella nacer, al igual que su papá. La muerte de su mamá llevó a Liz a un centro para adolescentes del gobierno, del cual se marchó porque ella siempre vivió bajo sus propias reglas y muchas de las personas que trabajaban en esos centros realmente no estaban comprometidas con los menores.
Durmió en trenes, en bancos, en pasillos y logró terminar la secundaria gracias a una escuela de estudios libres a las afueras de Manhattan.
-¿Qué la mantuvo en el camino correcto?
-El saber que yo era capaz de lograrlo, de superarme. Siempre viví para los demás, pero con la muerte de mi mamá supe que ahora todo tendría que ser por mí y por el amor que ella me tuvo a mí. Por eso el título del libro que escribo es: "Por mi bien" ("For my sake").
-¿Cómo sabía que su mamá la quería, dentro del ambiente de adicción a drogas que vivía?
-Supe que mi mamá me quería de muchas formas, pero la que más recuerdo fue una vez que me robó el dinero de una postal que me llegó por mi cumpleaños. Me molesté con ella y cuando se dirigió al baño para inyectarse la droga, la echó al inodoro. Se sintió culpable y lloró conmigo, pero al mismo tiempo no sabía cómo parar de hacerlo dentro de su adicción que se combinaba con esquizofrenia.
Con sólo contar su vida
En las bibliotecas de Nueva York, Liz terminó su cuarto año y un día encontró la solicitud para una beca universitaria que daba el periódico The New York Times. Curiosamente, la pregunta para hacer el ensayo de la solicitud era: "¿Qué obstáculos has encontrado en tu vida que te han hecho quien eres hoy?".
"Se me hizo muy fácil, era contar mi vida en menos de una cuartilla, la vida de una deambulante en la calle, que terminó la escuela con todas las calificaciones de A, hija de padres adictos a drogas", relató Murray.
Con la beca, Liz llegó a la Universidad de Harvard, en Boston. Allí la invadió la envidia y ese sentimiento se convirtió en su mejor aliado. Observaba cómo los estudiantes de la prestigiosa institución iban y salían con sus libros y bultos nuevos y seguían hacia adelante sin pasar los trabajos que ella había pasado. "En cierto sentido, fue la envidia la que me impulsó a seguir", dice.
Y así fue, Liz no se dejó intimidar. Su vida le había enseñado que todos los seres humanos son iguales, que no había por qué bajar la mirada. Se trasladó a la Universidad de Columbia, en Nueva York, para estar más cerca de su papá que padece también de Sida y de quien ella es custodia. Al tiempo que lo cuida, asiste a clases acompañada de centenares de estudiantes que también aspiran a alcanzar una carrera en cine.
Aunque en momentos de su adolescencia hubiera querido negar su pasado, ahora es su historia su instrumento de trabajo. "Con una mirada hacia atrás y otra hacia delante", Liz figura como oradora del Washington Speakers Bureau y viaja por el mundo inspirando a otros jóvenes a terminar sus estudios y no caer en las drogas por presión.
Su vida fue llevada a la televisión por Lifetime y la participación que tuvo en la producción le ganó una nominación a un premio Emmy este año.
Durante su visita a Puerto Rico, Liz entregará hoy becas universitarias de la Fundación Toyota a cerca de 25 jóvenes que aspiran a completar carreras ambientales y educativas.
Un lustrabotas dona 89.000 dólares a un hospital
24 de septiembre, 2003
Pittsburgh, Estados Unidos
Tal como lo viene haciendo desde hace dos décadas, Albert Lexie se levanta a las 5.00 de la mañana todos los martes y jueves, toma dos autobuses para ir al Hospital de Niños de Pittsburgh y ofrece lustrar zapatos por tres dólares.
Casi todos los martes, Albert Lexie se dirige a un edificio de oficinas que queda a tres cuadras del hospital y entrega su donación semanal -propinas por sacarle brillo a los zapatos, regalos de sus clientes y aportes- al Fondo de Cuidado Gratuito del hospital.
Lexie gana por su trabajo 10.000 dólares al año y ha donado, desde febrero de 1981, más de 89 mil dólares a la fundación, lo que permitió a pacientes pediátricos pagar por cuidado médico, sobre todo aquellos cuyas familias no pueden costear los tratamientos.
La mayoría de la gente que conoce a Lexie dice que él es un hombre de rutina y de convicciones. Últimamente, quiere juntar más dinero del que ha podido recaudar Jerry Lewis en sus colectas telefónicas en el Día del Trabajo de Estados Unidos (donde se celebra el 1 de septiembre) para la Asociación de Distrofia Muscular.
"Es como digo todo el tiempo, Jerry tiene sus hijos y yo los míos, y están todos bien en Pittsburgh", le dijo Lexie a un cliente habitual, el doctor Michael Painter, mientras le lustraba los zapatos.
Lexie es una especie de celebridad en el barrio de Oakland, de Pittsburgh, donde se encuentra el hospital, y en la comunidad del condado de Westmoreland, donde vive.
En una reciente donación, el filántropo de 61 años, llevaba puesto un botón rojo que decía "Por favor, ayude a los chicos de Albert", en referencia a los pacientes infantiles que se benefician con sus donaciones.
Su carrera como lustrabotas comenzó hace 46 años, cuando tenía 15, e hizo su primer caja del oficio en una clase de taller de la escuela secundaria. Pronto empezó a viajar de tienda en tienda en las comunidades cercanas a su hogar y hasta abrió un local pero por corto tiempo.
En ese período, Lexie se acostumbró a observar una colecta telefónica anual de donaciones al hospital y que se transmitía por televisión. Esperanzado con conocer algún día al presentador de noticias locales que conducía el programa, decidió hacer una generosa donación que "serviría como anzuelo".
A medida que sus donaciones crecían, los funcionarios del hospital lo invitaron a lustrar zapatos allí. Las donaciones y la atención que le valían comenzaron a crecer a partir de entonces.
El último mes, el hospital honró a Lexie entregándole una carretilla hecha a medida para él con el fin de reemplazar la caja de 15 kilos que continuaba, ocasionalmente, llevando a cuestas por el extenso edificio.
"Usted sabe cuando Albert está en algún departamento, porque todos están caminando en sus medias esperando que sus zapatos sean lustrados", dijo una portavoz del hospital, Melanie Finnigan.
El tribunal islámico rechaza la condena a muerte de Amina Lawal
Un tribunal islámico de apelación rechazó hoy por "defectos técnicos" la condena a muerte por lapidación dictada contra Amina Lawal.
Lawal iba a ser lapidada en enero próximo, después del segundo cumpleaños de su hija ilegítima, Wasila, a quien sigue amamantando. El veredicto del Tribunal Islámico de Apelación en la ciudad de Katsina fue inmediatamente acogido con satisfacción por los representantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos de todas partes del mundo, que se han interesado por el caso.
Previsiblemente, será bien recibido también por el gobierno de Nigeria, cuya imagen internacional se ha visto perjudicado por la aplicación, desde hace tres años, de la ley "sharia" en el norte del país, donde los musulmanes son mayoría. En el caso de haber perdido hoy el recurso ante el tribunal islámico, Lawal aún tenía la posibilidad de recurrir ante el
Tribunal Federal y el Tribunal Supremo, las dos máximas instancias judiciales laicas del país.
El acuerdo de Bush y Schröder para trabajar juntos por Irak aísla a Chirac
Alemania y Washington, tras un largo período de frialdad, han estrechado relaciones en Nueva York en torno a la espinosa cuestión de la guerra de Irak
Amaneció despejado sobre Manhattan. Tiempo idóneo para enmendar relaciones rotas y reparar puentes. Eso hicieron el canciller alemán, Gerhard Schröder, y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que se encontraron a solas después de meses de desacuerdo en torno a Irak: «Mira, hemos tenido diferencias, pero han acabado», dijo Bush. «De veras, pensamos que hemos dejado atrás nuestras diferencias», remachó Schröder. Ambos se mostraron dispuestos a «trabajar juntos en Afganistán e Irak». Alemania aportará fondos y entrenará a policías y soldados iraquíes, pero, al igual que Francia, no enviará tropas a Bagdad.
Mientras el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, encontraba en Washington fiera oposición y descreimiento demócrata a la hora de buscar el visto bueno del Congreso a los 87.000 millones de dólares extra que Bush pidió para pacificar y reconstruir Irak, casi a la misma hora en Nueva York el presidente estadounidense y el canciller alemán se fotografiaban juntos y sonrientes. Ambos hicieron hincapié en la necesidad de crear «un Irak estable y democrático». Era el primer movimiento de una complicada representación diplomática en varios escenarios.
Reunión con Chirac y Putin
Schröder se reunía poco después en el mismo hotel Astoria donde se había visto Bush con los presidentes de Francia, Jacques Chirac, y Rusia, Vladimir Putin, la tríada que con más ahínco se opuso a la invasión de Irak. Se trataba de coordinar posiciones. Chirac, que parece disfrutar de su papel de contrapeso del imperio y adalid del multilateralismo, negó que Francia se estuviera quedando aislada: «No hay la menor sombra o diferencia entre las posiciones francesa y alemana. Eso es absolutamente claro e incontestable». El presidente francés agregó ayer a su anuncio de que no vetaría la resolución sobre Irak su disposición a «trabajar de forma constructiva y positiva» en el texto varado en el Consejo. Chirac acepta que sea Estados Unidos, con 131.000 soldados sobre el terreno, quien comande la fuerza multinacional a la que prestaría respaldo legal un voto favorable del Consejo de Seguridad, pero insiste en su idea de que se produzca cuanto antes una devolución de la soberanía a los iraquíes, algo que la Casa Blanca no está de momento dispuesta a aceptar.
La mayor dosis de realismo político la aportó sin embargo ayer el más estrecho compañero de armas y aliado de Estados Unidos. Jack Straw, ministro de Exteriores británico, puso una nota de amargo perejil al guiso diplomático al admitir que incluso si la nueva resolución sale adelante muy pocas tropas extra y de refresco llegarán a Irak, o al menos en número significativo para aliviar la carga que arrostra sobre todo Estados Unidos: «El principal propósito de la resolución es mucho más lo que yo describiría como político-psicológico que en términos de proporcionar unos miles de soldados extra aquí o unos miles de soldados extra allí».
Reproches a Bush
Los demócratas reprocharon a Bush que no hubiera mostrado algo más de humildad en su comparecencia del martes ante las Naciones Unidas, donde desde el secretario general a buena parte de los oradores que siguen desfilando y lo seguirán haciendo durante lo que queda de semana y la próxima por la Asamblea General de la ONU hicieron hincapié en la necesidad de mantener el multilateralismo y la legalidad internacional que la organización encarna. Bush concluyó ayer sus dos días de estancia en Nueva York sin haber logrado convencer a la mayor parte de la comunidad internacional ni de las razones que le llevaron a atacar unilteralmente a Irak ni de sus propuestas para sumarse con tropas y dineros a una durísima posguerra que ha empezado a costarle dividendos en la popularidad doméstica.
Aunque Schröder, primer canciller alemán que habla ante la Asamblea General en los últimos veinte años, no puso el énfasis de Francia en la necesidad de traspasar con urgencia el poder a los iraquíes, en su bien construido discurso evocó a Willy Brandt y su inquietud por el diálogo «Norte-Sur» y recalcó que «sólo Naciones Unidas puede garantizar la legitimidad requerida para que el pueblo iraquí reconstruya rápidamente su país bajo un Gobierno representativo». Como Chirac el día anterior, subrayó la importancia del multilateralismo, reclamó que el monopolio del uso de la fuerza siguiera en manos de la ONU y se preguntó por las raíces que alimentan el terrorismo, para concluir que el mundo sólo será más seguro «si es más equitativo».
El ginseng entorpece la correcta formación del feto
A pesar de sus saludables cualidades, un estudio demuestra que las mujeres han de evitar la ingesta de ginseng durante las primeras etapas del embarazo. Su uso durante este periodo podría provocar deficiencia en el desarrollo del feto y malformaciones en órganos vitales como el corazón.
Para alcanzar estas conclusiones, publicadas por 'Human Reporduction', se expuso a embriones de rata de nueve semanas (periodo clave en su evolución) a diferentes cantidades de ginsenosido Rb1, uno de los principales componentes del ginseng. Después se comparó el nivel de desarrollo de éstos con el de otros embriones que se habían mantenido en condiciones normales. Apartir de los 30 microgramos de esta sustancia las diferencias de crecimiento eran significativas.
Otra de las medidas de ginsenosido Rb1 aplicadas o las embriones fue de 50 microgramos. En este caso los efectos negativos se materializaban en una menor producción de las células necesarias para el desarrollo muscular y las deficiencias en el desarrollo general del feto eran mayores al utilizar una solución con 30 microgramos de éste componente del ginseng.
Esto quiere decir, según palabras de Louise Chan, director del estudio que "el ginsenosido ejerce un efecto negativo directo sobre los embriones de rata: capaz de causarles malformaciones" A raíz de estos resultados y "en espera de nuevas investigaciones" los autores del estudio sugieren a las embarazadas que "el uso de esta hierba medicinal se haga con precaución".
Entre los motivos que llevaron al equipo de la Universidad de Hong Kong (China) a realizar el estudio está el enorme uso que hacen de los compuestos de hierbas las mujeres embarazadas. En los países asiáticos, la cifra asciende a un 10% de las futuras madres, que tienen la errónea impresión de que 'lo natural' es más sano y seguro que los medicamentos convencionales.
Además del ginsen, está demostrado que el poleo americano afecta al desarrollo embrionario además de ser perjudicial para el hígado y para el cerebro.
Además, para la adquisición de estos productos no es necesaria receta médica y están presente en las estanterías de herbolarios y supermercados de todos los países.
La generación del sentimiento; un desafío para la Iglesia
En particular en América Latina, según el cardenal Poupard
CIUDAD DEL VATICANO, 24 septiembre 2003La Iglesia en América Latina, tiene que afrontar el desafío de evangelizar una cultura que con frecuencia privilegia el sentimiento, afirma el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura.
Es una de las conclusiones que el cardenal Paul Poupard ha sacado al regresar a Roma tras una visita de una semana a Chile, en donde entre otras cosas participó en la reunión de responsables de centros culturales católicos del Cono Sur de América celebrado en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
«La Iglesia se encuentra ante un desafío enorme, ante una nueva generación que privilegia más la emoción y el sentimiento, que el rigor intelectual», reconoce el purpurado haciendo un balance de su visita.
«A esto hay que añadir la desconfianza hacia las grandes instituciones, entre las que se encuentra también la Iglesia», añade en declaraciones a «Radio Vaticano».
Esto, añade, crea un problema de «coherencia», pues «quien está ligado por su familia a la Iglesia no se siente obligado a adherir totalmente al mensaje de la Iglesia».
Ante este panorama, el cardenal francés afirma que ha encontrado en América Latina «no sólo cardenales y obispos, sino también laicos que ante todo son conscientes del desafío, y tienen el deseo de afrontar esta situación promoviendo una nueva conciencia por parte de la red de centros de enseñanza católicos».
«Ésta se extiende desde las parroquias hasta los centros culturales y las universidades católicos», consideró.
Por último, el cardenal Poupard explicó que no hay que olvidar otro de los grandes desafíos de la Iglesia en América Latina, que sigue definiéndose como «continente católico», «pero que experimenta una hemorragia, en algunos países preocupante, ante la ofensiva de las sectas».
Ante esta realidad, propone, hay que «reforzar el tejido vivo de la Iglesia y comprometer a todos los católicos en la misión».
Audiencia general: «Qué es el hombre para que te acuerdes de él»
Meditación del Papa leída por el cardenal Sodano sobre el Salmo 8
CIUDAD DEL VATICANO, 24 septiembre 2003Publicamos la intervención que había preparado Juan Pablo II para la audiencia general de este miércoles y que fue leída en su nombre por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano, sobre el salmo 8, «Grandeza del Señor y dignidad del hombre».
Señor, Dios nuestro,
que admirable es tu nombre en toda la tierra,
en toda la tierra.
Cuando contemplo el cielo,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado.
Qué es el hombre para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder.
Qué es el hombre para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.
Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
todo lo sometiste bajo sus pies.
1. Al meditar en el Salmo 8, admirable himno de alabanza, se concluye nuestro largo camino a través de los salmos y de los cánticos que constituyen el alma de la oración de la Liturgia de Laudes. Durante estas catequesis nuestra reflexión se ha detenido en 84 oraciones bíblicas, de las que hemos tratado de destacar en particular su intensidad espiritual, sin descuidar su belleza poética.
La Biblia, de hecho, nos invita a comenzar el camino de nuestra jornada con un canto que no sólo proclame las maravillas realizadas por Dios y nuestra respuesta de fe, sino que además lo haga «con arte» (Cf. Salmo 46,8), es decir, de una manera bella, luminosa, dulce y fuerte al mismo tiempo.
Espléndido como ninguno es el Salmo 8, en el que el hombre, sumergido en la noche, cuando en la inmensidad del cielo se iluminan la luna y las estrellas (Cf. versículo 4), se siente como un granito de arena en la infinidad y en los espacios ilimitados que lo envuelven.
2. En el corazón del Salmo 8, de hecho, emerge una doble experiencia. Por un lado, la persona humana se siente como aplastada por la grandiosidad de la creación, «obra de tus dedos» divinos. Esta curiosa expresión sustituye a las «obras de tus manos» (Cf. versículo 7), como queriendo indicar que el Creador ha trazado un designio o un bordado con los astros resplandecientes, arrojados en la inmensidad del cosmos.
Por otro lado, sin embargo, Dios se inclina sobre el hombre y le corona como si fuera su virrey: «lo coronaste de gloria y dignidad» (versículo 6). Es más, a esta criatura tan frágil le confía todo el universo para que pueda conocerlo y sustentarse (Cf. versículos 7-9).
El horizonte de la soberanía del hombre sobre las criaturas queda circunscrito, en una especie de evocación de la página de apertura del Génesis: rebaños, manadas, animales del campo, aves del cielo y peces del mar son entregados al hombre para que les dé un nombre (Cf. Génesis 2, 19-20), descubra su realidad profunda, la respete y la transforme a través del trabajo y se convierta en fuente de belleza y de vida. El Salmo nos hace conscientes de nuestra grandeza y de nuestra responsabilidad ante la creación (Cf. Sabiduría 9, 3).
3. Releyendo el Salmo 8, el autor de la Carta a los Hebreos percibe una comprensión más profunda del designio de Dios para el hombre. La vocación del hombre no puede quedar limitada en el actual mundo terreno; al afirmar que Dios ha puesto «todo» bajo sus pies, el salmista quiere decir que le somete también «el mundo venidero» (Hebreos 2, 5), «un reino inconmovible » (12, 28). En definitiva, la vocación del hombre es la «vocación celestial» (3,1). Dios quiere llevar «a muchos hijos a la gloria» (2, 10). Para que se pudiera realizar este proyecto divino era necesario que la vocación del hombre encontrara su primer cumplimiento perfecto en un «pionero» (Cf. Ibídem). Este pionero es Cristo.
El autor de la Carta a los Hebreos ha observado en este sentido que las expresiones del Salmo se aplican a Cristo de manera privilegiada, es decir, más precisa que para el resto de los hombres. De hecho, en el original el Salmista utiliza el verbo «rebajar», diciendo a Dios: «Lo rebajaste a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad» (Cf. Salmo 8,6; Hebreos 2, 6). Para cualquier persona este verbo es impropio; los hombres no han sido «rebajados» a los ángeles, pues nunca han estado por encima de ellos. Sin embargo, en el caso de Cristo, este verbo es exacto, pues en cuanto Hijo de Dios, él se encontraba por encima de los ángeles y se hizo inferior al hacerse hombre, después fue coronado de gloria en su resurrección. De este modo, Cristo cumplió plenamente la vocación del hombre y la cumplió, precisa el autor, «para bien de todos» (Hebreos 2, 9).
4. Desde esta perspectiva, san Ambrosio comenta el Salmo y lo aplica a nosotros. Comienza con la frase en la que se describe la «coronación» del hombre: «lo coronaste de gloria y dignidad» (versículo 6). En esa gloria, él vislumbra el premio que el Señor nos reserva cuando hemos superado la prueba de la tentación.
Estas son las palabras del gran padre de la Iglesia en su «Tratado del Evangelio según San Lucas»: «El Señor ha coronado también de gloria y magnificencia a su amado. Ese Dios que desea distribuir las coronas, permite las tentaciones: por ello, cuando seas tentado, recuerda de que te está preparando la corona. Si descartas el combate de los mártires, descartarás también sus coronas; si descartas sus suplicios, descartarás también su dicha» (Edición en italiano IV, 41: Saemo 12, pp. 330-333).
Dios prepara para nosotros esa «corona de justicia» (2 Timoteo 4, 8) con la que recompensará nuestra fidelidad que le demostramos incluso en los momentos de tempestad que sacuden nuestro corazón y nuestra mente. Pero en todo momento él está atento para ver qué es lo que le pasa a su criatura predilecta y quiere que en ella brille para siempre la «imagen» divina (Cf. Génesis 1, 26) de modo que sea en el mundo signo de armonía, de luz y de paz.
[Traducción del original italiano realizada por Zenit. El cardenal Sodano, en nombre del Papa, hizo al final esta síntesis hablando en castellano:]
Queridos hermanos y hermanas:
El Salmo 8es un maravilloso himno de alabanza que manifiesta una doble experiencia del hombre creyente. Por un lado, la persona se siente asombrada de la grandiosidad de la creación, y, por otro, experimenta cómo Dios lo corona de gloria y honor, confiándole todo el universo para que lo domine y se mantenga del mismo. De ese modo este Salmo nos hace conscientes de nuestra grandeza y, a la vez, de nuestra responsabilidad con respecto a la creación.
Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. En especial a la Delegación del Instituto Superior del Estado Mayor del Ejército de Chile, así como al Equipo de la Nacional Argentina de Hockey sobre ruedas. También al Coro de Bregantinos. A todos os deseo una feliz estancia en Roma. Muchas gracias por vuestra atención.
Me habría gustado que estuvieran ustedes conmigo en Roma la semana pasada presenciando la concentración juvenil que reunió en torno al Papa nada menos que trescientos mil jóvenes. Y espero que ustedes no se escandalicen demasiado si les digo que me fijé más en los muchachos que en el Papa, aunque sólo sea porque a Juan Pablo II le he visto cien veces y, en cambio, aquella masa juvenil era para mí algo absolutamente inédito.
La primera conclusión que saqué de mi estudio es una que ya conocía hace tiempo: que jamás se debe juzgar a nadie por sus pintas. La de los concentrados en Roma era lamentable. Sucios, cansados, despreocupados por su aliño, vestidos a la buena de Dios o del diablo, dulcemente gamberreantes.
Cantaban bastante mal y guitarreaban peor. Y lo que cantaban era más deleznable musicalmente que sus voces. Solo el brillo de los ojos les salvaba. ¡Estaban, caramba, vivos! Y en un mundo de vegetantes eso me parecía el milagro de los milagros. A aquellos chicos se les notaba que tenían ganas de creer en algo y luchar por algo.
Creían en la vida y no en la muerte. Les fastidiaba -como a mí- este mundo en que vivimos, pero creían que gritar contra las cosas nunca ha cambiado nada y que sólo luchando por mejorar un rincón de esta tierra habremos hecho algo por ella. Me gustaron. Me gustaron «a pesar de» sus pelos.
Tengo la impresión de que en nuestro siglo la mayor parte de la gente basa sus ideas en la primera impresión externa de las personas. Y tal vez por ello a los jóvenes les encante enfurecer a los mayores llevando atuendos y vestidos que seguramente también a los muchachos les repugnan.
Tal vez cambiaría todo el día en que nos pusiéramos de acuerdo en que lo que cuenta en la vida no es la longitud de los pelos, sino la longitud de la mente. Y que lo decisivo es saber si uno tiene limpio el corazón y no si lleva desgastados los pantalones.
Recuerdo que, cuando yo era curilla recién salido, muchos compañeros míos se enfurecían contra el tradicional sombrero clerical, la llamada «teja», que los reglamentos nos obligaban a llevar. A mí la teja siempre me pareció espantosamente fea, aunque quizá no tanto como el bonete. Pero creí, al mismo tiempo, que había que luchar mucho más por lo que teníamos dentro de la cabeza que por lo que llevábamos encima de ella. Y empecé a temer algo que luego se ha producido: que mucha gente se creyó moderna porque adoptaba vestidos de última hora, mientras mantenían la cabeza atada a los pesebres del pasado más pasado.
Por eso me da pena la gente que repudia a los muchachos porque no le gustan sus modales, lo mismo que me dan pena los muchachos que creen que son jóvenes sólo porque son desgarbados y gamberretes. La juventud es mucho más. es pasión, esperanza, audacia, autoexigencia, aceptación del riesgo, elección de las cuestas arriba. Y luz en la mirada.
El tamaño de los pelos cambia en cada curva de la historia. Un amigo mío cura decidió un día dejarse barba y bigote, y se topó con el escándalo de su madre, a quien tales adminículos parecían un pecado sordísimo en un sacerdote. «¡Pues también el Sagrado Corazón lleva barba y bigote!», replicó mi amigo. Y el argumento desarmó a su madre, a quien, desde ese momento, empezaron a parecerle respetables los barbudos.
La verdad es que resulta muy poco preocupante el saber si Cervantes usaba gorguera o si Shakespeare tenía largas melenas rizadas. Queda la prosa del primero y los sonetos y dramas del segundo. Lo malo es la gente que en lugar de escribir Hamlet se cree realizada por llevar remiendos de color en la chaqueta. Importa un pimiento si la gente dice «chipén», «macanudo» o «guay». Lo que importa es que sepan decir algo más, pensar algo más, vivir algo más.
El gran diablo es que muchos de estos disfraces de lenguaje, vestidos o peinados son simples coartadas para gentes que creen que uno puede «realizarse» sin luchar y sin luchar corajuda, terca y aburridamente.
Tener personalidad es más difícil que tener un papá que te compre una moto. Y yo nunca supe de nadie que consiguiera la personalidad cuesta abajo. Los viejos burgueses pensaban que lo importante es «lo que se tiene». Los dulces cretinos creen que lo que cuenta es «lo que se lleva». Los hombres de veras saben que lo que vale es «lo que se es». Y un globo lleno de viento será siernpre un globo vacío, tanto si se lo viste de melenas como si se le cubre de andrajos. Mientras que una cabeza repleta poco importa cómo se cubre.José Luis Martín Descalzo
Aprende a ser libre!
Si eres lo que eres, sirve, ama, da;
pero nunca digas que eres más que los demás.
Si eres sabio, calla.
Que el mundo descubra en ti la sabiduría.
en esa sonrisa que das a la anciana,
en ese saludo que das al amigo, en
esa caricia que haces al niño, ¡entrégate!
El mundo está cansado de oír:
"yo soy", "yo hago", "yo sirvo".
Pregúntate desde ahora:
"¿Quién soy?",
"¿Qué hago?",
"¿A dónde voy?";
y sé tan sabio para enseñar a los demás
en tu acción más pequeña que,
dándolo todo, parezca que no das nada.
Lecturas del 25-9-03 (Jueves de la Semana 25)
SANTORAL: Los Mártires de Canadá
Principio de la profecía de Ageo 1, 1-8
En el segundo año del rey Darío, el primer día del sexto mes, la palabra del Señor fue dirigida, por medio del profeta Ageo, a Zorababel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judá, y a Josué, hijo de Iehosadac, el Sumo Sacerdote, en estos términos:
Así habla el Señor de los ejércitos: Este pueblo dice: «Todavía no ha llegado el momento de reconstruir la Casa del Señor.» Y la palabra del Señor llegó, por medio del profeta Ageo, en estos términos:
¿Es este acaso el momento de que ustedes vivan en sus casas revestidas de madera, mientras esta Casa está en ruinas? Ahora bien, así habla el Señor de los ejércitos: ¡Consideren la situación en que se encuentran! Ustedes han sembrado mucho, pero han cosechado poco; han comido, pero no se han saciado; han bebido, pero no han apagado su sed; se han vestido, pero no se han abrigado; y el asalariado ha puesto su jornal en saco roto.
Así habla el Señor de los ejércitos: Suban a la montaña, traigan madera y reconstruyan la Casa; yo la aceptaré gustoso y manifestaré mi gloria, dice el Señor .
Palabra de Dios
SALMO Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b (R.: 4a)
R. El Señor tiene predilección por su pueblo.
Canten al Señor un canto nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que Israel se alegre por su Creador
y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.
Celebren su Nombre con danzas,
cántenle con el tambor y la cítara,
porque el Señor tiene predilección por su pueblo
y corona con el triunfo a los humildes. R.
Que los fieles se alegren por su gloria
y canten jubilosos en sus fiestas.
Glorifiquen a Dios con sus gargantas
esta es la victoria de todos sus fieles. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 7-9
El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que pasaba, y estaba muy desconcertado porque algunos decían: «Es Juan, que ha resucitado.» Otros decían: «Es Elías, que se ha aparecido», y otros: «Es uno de los antiguos profetas que ha resucitado.»
Pero Herodes decía: «A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es este del que oigo decir semejantes cosas?» Y trataba de verlo.
Palabra del Señor.
Reflexión
La fama de Jesús crece y se extiende.
Y Herodes está perplejo.
Jesús aparece ante sus contemporáneos, primero como profeta...un portavoz de Dios,... alguien que comenta los acontecimientos para sacar de ellos el sentido divino que contienen.
Herodes representa aquí el poder político, mientras que Jesús es la humildad.
Herodes tenía curiosidad por Jesús, por verlo actuar, por presenciar quizás algunos de los signos que le habían dado fama.
Y ese pensamiento de Herodes respecto a que quien pasaba, no podía ser Juan el Bautista, porque a él le había hecho cortar la cabeza; estaba quizás inspirado por Dios mismo. Una de las maneras de hablar de Dios, es a través de la “voz de nuestra conciencia”
Por eso la primera de la enseñanzas que nos deja este pasaje, es que no debemos desoír nuestra conciencia. Es la conciencia quizá el camino de salvación para mucha gente que está alejada de Dios.
Cuando tenemos cuidado de seguir nuestra conciencia, es probable que ella nos conduzca a Jesús.
Herodes tuvo en su conciencia el arrepentimiento, y “tenía ganas de ver a Jesús”, según dice el evangelio, sin embargo, cuando Pilato se lo envía ya como condenado, deja pasar la ocasión de ver a Jesús.
En este pasaje también vemos el enfrentamiento entre Herodes que representaba el poder político y Jesús “el profeta”.
Herodes pregunta ¿quién es este del que oigo tales cosas?
El profeta, ¡siempre se enfrenta con el poder!.
Por eso este pasaje del evangelio, nos deja una advertencia. El cristiano, como profeta, debe permanentemente discernir entre lo que es de Dios y lo que no lo es.
Como profetas debemos siempre proyectar la luz de la Palabra de Dios y, ...la palabra de Dios siempre impulsa al bien, a la justicia y al amor.
Todo lo que no va en ese camino ¡no es de Dios!, y el cristiano debe valientemente denunciar y aún enfrentarse con los poderes constituidos, si éstos contradicen la Palabra de Dios.
No podemos asombrarnos que el que realmente actúa como profeta esté expuesto a ser juzgado e incluso se sospechen en él intenciones no rectas. A veces se lo hará aparecer incluso como seguidor y propulsor de doctrinas erróneas, para anular su acción profética.
Hoy en día anunciar la salvación, anunciar mensajes de justicia, de libertad, de amor y de paz, es como oponerse a los poderes del mundo, a las ambiciones del mundo, y entonces puede ser que se nos critique, se nos juzgue y se nos condene.
Sin embargo, debemos vivir construyendo el Reino de Dios y siendo fieles a los valores del Reino
Cuando nos encontremos en el mundo con las dificultades, con las persecuciones, no nos extrañemos, no es a nosotros a quien se persigue sino al Reino que está en nosotros.
Cristo,
alegría del mundo,
resplandor de la gloria del Padre.
¡Bendita la mañana
que anuncia tu esplendor al universo!
En el día primero,
tu resurrección alegraba
el corazón del Padre.
En el día primero,
vió que todas las cosas eran buenas
porque participaban de tu gloria.
La mañana celebra
tu resurrección y se alegra
con claridad de Pascua.
Se levanta la tierra
como un joven discípulo en tu busca,
sabiendo que el sepulcro está vacío.
En la clara mañana,
tu sagrada luz se difunde
como una gracia nueva.
Que nosotros vivamos
como hijos de luz y no pequemos
contra la claridad de tu presencia.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Los Mártires de Canadá
Ocho fueron los santos mártires de Canadá, que a comienzos del Siglo XVII dieron sus vidas por la evangelización de las poblaciones indígenas que habitaban las regiones donde hoy se encuentran las ciudades de Quebec y Montreal.
Los primeros en llegar fueron misioneros franciscanos, pero en 1623 llegaron a Canadá los jesuitas, quienes se dedicaron con entusiasmo a la misión entre los indios hurones y a la fundación de los poblados de San José, San Ignacio, San Luis y Santa María.
En 1642, estas misiones fueron atacadas por los temibles iroqueses, que vivían al sur de los lagos San Lorenzo y del Ontario y se desencadenó una guerra implacable durante la cual fueron hechos prisioneros el Padre Isaac Jogues, y el hermano Renato Goupil, que fue muerto por un indio, enfurecido por verlo predicar a los verdugos. El padre Jogues, después de trece meses de cautiverio fue bárbaramente mutilado y perdió la vida en el martirio junto con otro sacerdote jesuita, el Padre Juan Ladande.
Después de un período de paz, los iroqueses ocuparon nuevamente el país hurón y arrasaron la misión de San José, dando muerte al Padre Antonio Daniel. Más tarde desbastaron San Ignacio, San Luis y Santa María, dando muerte en martirio a los Padres Juan de Brébeuf y Daniel Lalemant.
Después fue desbastaron la misión de San Juan Bautista, matando al Padre Carlos Garnier. También murió el Padre Natalio Chabanel, quien poco antes había dicho: "Esta vida vale poco; en cambio, la felicidad del cielo no me la podrán arrebatar los iroqueses"