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22 de mayo de 2003 |
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Exposición de talento estudiantil
jueves, 22 de mayo de 2003ESTA SEMANA ha sido inaugurada la primera exposición de arte estudiantil Congrearte 2003, en el Museo de las Américas, en el Antiguo Cuartel de Ballajá, en el Viejo San Juan.
Este proyecto parte de una iniciativa del Comisionado Residente, Aníbal Acevedo Vilá, en colaboración con el Departamento de Educación, para estimular el desarrollo de las bellas artes entre los estudiantes del sistema público de enseñanza en Puerto Rico.
El estudiante de undécimo grado Christopher Soto, de la escuela Cecilio Lebrón Soto, de Patillas, fue el ganador del primer premio con su obra a lápiz de color Mis raíces.
"Para mí, como comisionado residente y como puertorriqueño, ha sido un placer inmenso auspiciar, por primera vez, un certamen de esta naturaleza para brindarle a nuestros estudiantes de escuela pública la oportunidad de exponer su talento en este prestigioso Museo y en el Congreso de los Estados Unidos. Estoy firmemente convencido de que nuestros estudiantes aprecian estas oportunidades y que están dispuestos a obtener el máximo provecho académico de eventos de este tipo. A ellos y a sus maestros les reitero mi compromiso con la educación y con el desarrollo de las bellas artes", dijo Acevedo Vilá.
El comisionado dijo que Mis raíces fue seleccionada de entre unas 104 obras de estudiantes para representar a Puerto Rico durante un año en la vigésimo segunda exposición anual de arte estudiantil que se llevará a cabo en el Congreso a partir del 24 de junio.
Otras 24 fueron escogidas para formar la exposición que durante dos semanas estará abierta en el Museo de Las Américas para el público en general.
"Los valores espirituales y culturales de cada pueblo se concretan en la obra de sus artistas y aquí, en esta exposición, los valores de nuestros estudiantes están más que bien representados y sus obras son un orgullo para todos nosotros, sus familias y sus maestros de arte", agregó el comisionado residente acompañado del secretario de Educación y de la primera dama, Sila Mari González, madrina del evento.
La esposa del comisionado residente, Luisa Gándara, organizadora del evento; Marlene Hernández, curadora del Museo de las Américas; Flavia Marichal, directora asociada del Museo de la Universidad de Puerto Rico y Griselle Soto-Vélez, directora del Programa de Arte del Departamento de Educación, tuvieron a su cargo la evaluación y selección de las obras.
Rey destacó que el Departamento de Educación tiene un currículo de bellas artes que ofrece cursos de música, teatro, artes visuales y danza a una matrícula de 246,125.
En los últimos dos años –dijo- el número de maestros de bellas artes se ha incrementado a 2,034 cuya misión primordial es destacar el conocimiento del arte como una manifestación social y cultural. El estudiante ganador del primer premio tendrá, además de la oportunidad de exhibir su obra en el Congreso por un año, el viaje pagado a la capital federal con un acompañante para la inauguración de la exposición en el Cannon Tunel, el 24 de junio y visitas guiadas a lugares de interés en la ciudad. El segundo y tercer premio, así como las tres menciones honoríficas otorgadas, recibieron certificados de compra para materiales de arte. Los 104 estudiantes que sometieron trabajos recibieron un certificado de participación del Congreso.
jueves, 22 de mayo de 2003BIOGRAFIA DIFERENTE y cinta de excepción, así es Julia, toda en mí, largometraje concebido por Ivonne Belén que recoge en imágenes de gran belleza (la contribución de Jochi Melero a este proyecto tan cuidado), momentos de la vida de la poeta nacional, Julia de Burgos.
Ivonne Belén en colaboración con el Padre Angel Darío Carrero ha establecido el guión del filme sirviéndose de varios hilos conductores que, a manera de leit-motifs, recurren una y otra vez en el transcurso de la película. Son éstos las cartas de Julia de Burgos a su hermana Consuelo, los poemas de la biografiada y las referencias a sus datos vitales ofrecidas por su sobrina María Consuelo Sáez Burgos. En lo visual el río grande Loíza, al que la poeta le dedicó una de sus más famosas composiciones, aparece y reaparece de continuo como referencia a la que se va a buscar la razón de ser de la vida y de la obra creadora de Julia de Burgos.
El filme –que próximamente podrá verse por TuTV canal 6 ha sido rodado no sólo en Puerto Rico, sino también en la ciudad de Los Angeles y en La Habana, ya que la poeta vivió un período importante de su existir en la capital cubana.
Julia, toda en mí se caracteriza, en lo concerniente a su estructura fílmica, por una total libertad en el manejo del tiempo y del espacio de tal manera que –con fluidez absoluta- la película se mueve entre el pasado y el presente y viceversa y nos lleva a los distintos ámbitos geográficos en que se movió la poeta: su Puerto Rico natal, su estadía cubana y los tristes y desolados años pasados en Nueva York que culminaron como bien se sabe, con su penosa muerte en las calles de Harlem.
Ivonne Belén continúa, con este nuevo aporte a su filmografía en proceso, una etapa iniciada hace poco con su acercamiento a otra poeta puertorriqueña, Clara Lair, a la que le dedicó su cinta, Una pasión llamada Clara Lair. Como en dicho proyecto, pero de manera mucho más ambiciosa y compleja, Ivonne Belén se sirve de voces na-rrativas, representadas en este filme por María Consuelo Sáez Burgos y – fuera de cámara- por Cordelia González para de ese modo revivir a la figura objeto de su biográfica poética.
Un conjunto de conocidas personalidades de nuestro mundo literario y artístico recita fragmentos de las mejores poesías de Julia de Burgos. Se trata de un reparto de excelencia formado por escritores como Luis Rafael Sánchez y Mayra Santos Febres, estudiosas de la literatura puerto-rriqueña como Mercedes López Baralt, figuras del ámbito teatral y artístico como Iris Martínez, Miriam Colón, Antonio Martorell y Lolita Villanúa. A ellos se unen Angélica Aragón, Benicio del Toro y los intérpretes cubanos Daisy Granados y Jorge Perugorría. Mención especial merece el Padre Angel Darío Carrero que ofrece, como Mercedes López Baralt y Jacobo Morales, una rendición notable por su contenida emoción de la poesía de Julia de Burgos.
Al transcurrir la vida de la poeta en períodos del siglo XX, caracterizados por catástrofes como la guerra civil española, la Segunda Guerra Mundial o la Masacre de Ponce, Ivonne Belén inserta pietaje documental relativo a estos tristes acontecimientos enlazándolos con los poemas o los fragmentos epistolares alusivos a los mismos.
Personifican a Julia de Burgos y a Juan Isidro Jiménez Grullón, el gran amor de su vida, Gretchen Colón y Teófilo Torres con la primera ofreciendo en la escena que nos muestra la llegada de Julia a Nueva York y su recibimiento por Jiménez Grullón un pasaje de lograda intensidad emotiva.
Esfuerzo en el que se unen muchos logros cabe destacar la música original compuesta para el filme por Raymond Torres y la riqueza de textos musicales de la más variada procedencia que se utilizan en su banda sonora, así como la contribución de Nydia Caro y Danny Rivera que brindan sus voces para la interpretación de algunas canciones.
Julia, toda en mí, más que un homenaje a Julia de Burgos es una nueva demostración del aporte de Ivonne Belén a un cine puertorriqueño diferente.
El «número dos» de Al Qaida llama a repetir el 11-S y asegura que pronto «habrá noticias»Por si los recientes atentados en Riad y Casablanca hubieran dejado lugar a dudas sobre el peligro latente de Al Qaida, esta organización terrorista ha vuelto a la carga entre arengas y planes para duplicar la tragedia del 11-S. Ayman al-Zawahri, considerado como el «número dos» de Osama bin Laden, ha remitido una grabación de audio a la cadena Al Yasira en la que solicita a todos los militantes islámicos que intensifiquen su Guerra Santa contra Estados Unidos y sus aliados.
La cinta, a tenor del resumen emitido ayer por todo el mundo árabe, exige sin rodeos actos de terrorismo que generen una sobredosis de miedo y masivas cantidades de muertos. De acuerdo al resucitado cabecilla de Al Qaida, en paradero desconocido desde la liberación de Afganistán, el mundo musulmán debe seguir el ejemplo «de los 19 hermanos que atacaron Estados Unidos con aviones estrellados en Washington y Nueva York». El militante egipcio específicamente sugiere ataques contra «las embajadas de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia y Noruega, sus intereses, sus compañías y sus empleados».
Sin elaborar, este destacado seguidor de Osama bin Laden promete a sus seguidores «buenas noticias durante los próximos días». Zawahri también ha pedido una rebelión contra «los cruzados» que controlan Irak desde la caída del régimen de Sadam Husein. Dentro de esta lista de envenenados deseos, se solicitan violentas represalias por su cooperación con el Pentágono contra los Gobiernos de Arabia Saudí, Kuwait, Qatar, Bahrein, Egipto y Jordania. En su diatriba contra los enemigos del Islam, el terrorista emparentando con Osama bin Laden insiste en que los infieles «sólo entiende en el lenguaje del asesinato, la matanza y las torres incendiadas».
Mensaje de Bush
La Administración Bush, que el lunes ordenaba elevar el nivel de alerta antiterrorista dentro de Estados Unidos, ha indicado que necesita tiempo adicional para comprobar la autenticidad de esta grabación, de pobre calidad y cuyo origen no ha sido divulgado por la cadena Al Yasira. No obstante, el propio presidente Bush reiteraba ayer durante una ceremonia de graduación en la Academia de la Guardia Costera su voluntad de «cazar a estos terroristas en cada uno de los rincones oscuros de la Tierra».
Como prueba de la reorganización lograda por Al Qaida durante los últimos meses, ha trascendido el arresto este lunes de tres ciudadanos marroquíes supuestamente preparados para duplicar el 11-S secuestrando un avión civil en Arabia Saudí. El trío de sospechosos se encontraba en una sala de embarque del aeropuerto de Yeda, en la costa del Mar Rojo, dispuestos a abordar un vuelo comercial con destino a Sudán.
Planes terroristas contra Yeda
Durante el obligado control de pasaportes, los tres ciudadanos marroquíes habrían actuado de forma sospechosa. Al ser preguntados si viajaban juntos, ofrecieron respuestas contradictorias. Según la cadena CNN, tras ser detenidos y registrados, se ha podido comprobar que estos sospechosos portaban cuchillos y habían realizado recientemente testamentos. De acuerdo a las primeras hipótesis, el grupo intentaba secuestrar un avión civil y estrellarlo contra la sede de una importante entidad bancaria en Yeda.
En este ambiente de renovados miedos, los indicios reunidos por los servicios de inteligencia de Estados Unidos parecen apuntar a una amenaza de atentados concentrada sobre todo en Nueva York, Washington, Boston y de forma general en las costas de Estados Unidos. Pese a estas filtraciones, el director del FBI reiteró ayer que no existen detalles concretos sobre ataques, calendarios y tramas, animando a que los norteamericanos mantengan sus planes festivos para el próximo puente del «Memorial Day», en honor de los caídos por la Patria.
El propio presidente del Comité de Inteligencia del Senado, Richard Shelby, ha confirmado el preocupante resurgir de Al Qaida. Según este senador de Alabama, las indicaciones reunidas hasta la fecha apuntan hacia futuros atentados contra «objetivos blandos», como centros comerciales o grandes concentraciones de público. Según este republicano, «hay que recordar que varios miles de terroristas fueron entrenados en Afganistán. Han desaparecido. Les hemos interrumpido. Hemos acabado con sus santuarios. Pero todavía están ahí, operando en grupos pequeños y muy peligrosos».
Las medidas de seguridad reforzadas eran evidentes ayer por todas las grandes ciudades de Estados Unidos, de nuevo patrulladas por cazas del Pentágono. Simbólico edificio que ayer era también protegido por soldados dotados con cascos y chalecos antibalas, como si estuvieran en Bagdad. En este sentido, la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) ha elevado a «alto» el nivel de alerta terrorista para instalaciones militares, en línea con la decisión adoptada el lunes por la Casa Blanca.
Dentro del sistema militar de alertas, el nivel decretado ayer es el mayor y refleja la posibilidad de un masivo atentado. La decisión de la DIA ha sido comunicada a los comandantes de fuerzas norteamericanas desplegadas por todo el mundo, con la obligación de revisar las medidas de seguridad en sus bases. Las instalaciones del Departamento de Defensa dentro de Estados Unidos ya se encuentran en «condición Bravo», con acceso restringido.
Un último elemento lo aportó ayer el el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, quien aseguró que altos dirigentes de Al Qaida están trabajando en Irán. Según informes aportados por el responsable estadounidense los ataques terroristas en Arabia Saudí fueron dirigidos por una pequeña célula terrorista en ese país.
«Desde un punto de vista objetivo no hay dudas de que hubo y hay altos líderes de Al Qaida en Irán y que están ocupados», precisó Rumsfeld.
Delegación de Francia en la ONU ataca a Santa Sede para defender a grupo abortistaNUEVA YORK, 21 May. 03
El representante del gobierno francés ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) atacó a la Santa Sede a raíz de una disputa en torno a una organización abortista.
El episodio, revelado esta semana, ocurrió hace unos días cuando en el seno de una reunión del comité de la ONU se debatía en torno a la conveniencia o no de darle status de Organización No Gubernamental con representación ante el organismo, a la Federación Nacional Abortista (NAF) de los Estados Unidos.
La delegación de la Santa Sede señaló que NAF no debería ser admitida en el seno de la ONU por tratarse de un organismo “que no respeta la vida, y que más bien la destruye en sus estadios más incipientes, cuando más necesita de protección”.
El representante francés reaccionó agresivamente, acusando a la Santa Sede de pretender imponer “una moral y un criterio religioso” sobre la Asamblea.
La decisión vaticana fue respaldada por los delegados de Colombia, Irán, Sudán y los Estados Unidos.
“Nuevamente, mi delegación cree que se debería tomar una decisión basada exclusivamente en criterios de salud pública, no en criterios morales o religiosos… mi delegación no ve ninguna dificultad con esta ONG,” dijo el representante francés, que estuvo apoyado por el delegado alemán.
Juan Pablo II: Canto de oración por la paz definitiva
Audiencia general del miércoles dedicada al Salmo 143
CIUDAD DEL VATICANO, 21 mayo 2003
Publicamos a continuación la intervención de Juan Pablo II en la audiencia general de este miércoles dedicada a comentar el Salmo 143, canto de oración por la paz.
Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea;
Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos.
Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él?
¿Qué los hijos de Adán para que pienses en ellos?
El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa.
Señor, inclina tu cielo y desciende;
toca los montes, y echarán humo;
fulmina el rayo y dispérsalos;
dispara tus saetas y desbarátalos.
Extiende la mano desde arriba:
defiéndeme, líbrame de las aguas caudalosas,
de la mano de los extranjeros,
cuya boca dice falsedades,
cuya diestra jura en falso.
Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo.
1. Acabamos de escuchar la primera parte del Salmo 143. Tiene las características de un himno real, entretejido por otros textos bíblicos, que dan vida a una nueva oración (Cf. Salmo 8, 5; 17,8-15; 32, 2-3; 38, 6-7). Quien habla en primera persona es el mismo Rey David, que reconoce el origen divino de sus éxitos.
El Señor es representado con imágenes marciales, según el antiguo uso simbólico: aparece, de hecho, como instructor militar (Cf. Salmo 143, 1), fortaleza inexpugnable, escudo protector, triunfador (Cf. v. 2). De este modo, se quiere exaltar la personalidad de Dios, que se compromete contra el mal en la historia: no es una potencia obscura o una especie de hado, ni un soberano impasible e indiferente ante las vicisitudes humanas. Las citas y el tono de esta celebración divina están influenciadas por el himno de David conservado en el Salmo 17, y en el capítulo 22 del Segundo Libro de Samuel.
2. Ante la potencia divina, el rey judío reconoce su fragilidad y debilidad, propias de todas las criaturas humanas. Para expresar esta sensación, el rey orante recurre a dos frases presentes en los Salmos 8 y 38, y las entrecruza dándoles una nueva y más intensa eficacia: «Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él? ¿Qué los hijos de Adán para que pienses en ellos? El hombre es igual que un soplo; sus días, una sombra que pasa» (versículos 3-4). Emerge aquí la firme convicción de que somos frágiles, como el soplo del viento, si el Creador no nos conserva en vida, Él --como dice Job-- «tiene en su mano el alma de todo ser viviente y el soplo de toda carne de hombre» (12, 10).
Sólo con la ayuda divina podemos superar los peligros y las dificultades que salpican todos los días de nuestra vida. Sólo si contamos con la ayuda del Cielo podemos comprometernos, como el antiguo rey de Israel, a caminar hacia la libertad de toda opresión.
3. La intervención divina es presentada con las tradicionales imágenes cósmicas e históricas con el objetivo de ilustrar el señorío divino sobre el universo y sobre las vicisitudes humanas. Entonces aparecen los montes que echan humo en imprevistas erupciones volcánicas (Cf. Salmo 143,5). Aparecen los rayos como saetas lanzadas por el Señor y dispuestas a aniquilar el mal (Cf. versículo 6). Aparecen, por último, las «aguas caudalosas» que, en el lenguaje bíblico, son símbolo del caos, del mal y de la nada, en una palabra, de las fuerzas negativas en la historia (Cf. versículo 7). A estas imágenes cósmicas se asocian otras de carácter histórico: son «los enemigos» (Cf. versículo 6), los «extranjeros» (Cf. versículo 7), los mentirosos, los que juran en falso, es decir, los idólatras (Cf. versículo 8).
Es una manera muy concreta y oriental de representar la malicia, las perversiones, la opresión y las injusticia: realidades tremendas de las que nos libera el Señor, mientras nos adentramos en el mundo.
4. El Salmo 143, que nos propone la Liturgia de los Laudes, concluye con un breve himno de acción de gracias (Cf. versículos 9-10). Surge de una certeza: Dios no nos abandonará en la lucha contra el mal. Por este motivo, el orante entona una melodía acompañándola con su arpa de diez cuerdas, convencido de que el Señor da la victoria a su consagrado, y salva a David, su siervo (Cf. versículos 9-10).
La palabra «consagrado» en hebreo es «mesías»: nos encontramos, por tanto, ante un Salmo real que se transforma, en el uso litúrgico del antiguo Israel, en un canto mesiánico. Nosotros los cristianos lo repetimos poniendo la mirada en Cristo, que nos libera de todo mal y nos sostiene en la batalla. Ésta, de hecho, no se combate «contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en las alturas» (Efesios 6, 12).
5. Concluyamos con una consideración que nos sugiere San Juan Cassiano, monje del siglo IV-V, que vivió en Galia. En su obra, «La Encarnación del Señor», basándose en el versículo 5 de nuestro Salmo, «Señor, inclina tu cielo y desciende», ve en estas palabras la espera de la entrada de Cristo en el mundo.
Y sigue así: «El salmista suplicaba que [...] el Señor se manifestara en la carne, apareciera visiblemente en el mundo, entrara visiblemente en la historia (Cf. 1 Timoteo 3, 16) y que finalmente los santos pudieran ver, con los ojos del cuerpo, todo lo que había sido previsto espiritualmente por ellos» («La Encarnación del Señor» --«L’Incarnazione del Signore»--, V,13, Roma 1991, páginas 208-209). Precisamente esto es lo que testimonia todo bautizado en la alegría de la fe.
[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa hizo esta síntesis en castellano.]
Queridos hermanos y hermanas:
Hemos escuchado la primera parte del Salmo, que tiene las características de un himno real. Con el antiguo uso de imágenes bélicas, se nos presenta a Dios que lucha contra el mal en la historia. Frente a la potencia divina el rey hebreo se siente frágil y débil, como lo son todas las criaturas humanas. Por tanto, sólo con la ayuda divina podemos superar los peligros y dificultades de cada día y comprometernos a caminar hacia la liberación de cualquier opresión.
El Salmo termina con una acción de gracias por la certeza de que Dios no nos abandonará en la lucha contra el mal. Los cristianos repetimos esta oración teniendo la mirada fija en Cristo, que nos libra todo mal y nos sostiene en la batalla contra los poderes perversos y ocultos.
Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en especial a los peregrinos de Riobamba, Ecuador, con su Obispo, monseñor Víctor Corral Mantilla; saludo igualmente a los diversos peregrinos de España y de otros países latinoamericanos. Os exhorto a todos a renovar vuestra confianza plena en el Señor.
Muchas gracias.
Incorruptos: patrimonio exclusivo de la IglesiaTal vez el lector se haya preguntado, al momento de ingresar a nuestra revista, el por qué de un dossier de estas características. Estamos conscientes de que hablar sobre la muerte, aún en el caso de los santos, trae consigo la carga del disgusto de una sociedad que se niega a meditar en la misma. También sabemos que al batallón de escépticos del mundo, se suman desgraciadamente aquellas almas de poca fe que se niegan a admitir la existencia de los prodigios que estamos a punto de tratar. Y es que, como tantas veces hemos comentado desde el comienzo de nuestro apostolado, el ojo de la visión sobrenatural se ha cerrado en esta época, dejando abierto únicamente el naturalista que ve contradicción en donde sólo hay un enriquecedor y bellísimo complemento.
Pero – preguntarán comprensiblemente muchos fieles creyentes - ¿acaso no estamos contradiciendo la frase bíblica proferida por Dios mismo en el Génesis? ("Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella has sido tomado; ya que polvo eres y al polvo volverás". Gen. 3, 19)
A ellos respondemos, anticipando lo que las maravillas que relataremos demostrarán en los hechos, que al castigo de la separación del alma y el cuerpo que nos fuera impuesto a partir del pecado original, y que siempre se cumple, ha querido Dios dar el don sobrenatural de la preservación que desafía las leyes naturales en algunos casos de probada santidad, con motivo de robustecer nuestra fe y engrandecer la memoria de ese modelo de fe, como otras formas ha tenido su divina inventiva para con distintos santos.
Para dar a este tema el lugar que se merece, hemos querido mostrar a los incrédulos lo infundado de sus objeciones y el valor inmenso de este milagro tan poco apreciado hoy en día. Y para dar cuerpo a una cuestión tan poco profundizada y tan silenciada en el presente, hemos incluido una buena cantidad de casos que, por la gracia de Dios, han llegado a nuestro conocimiento. Esperamos que esta materia tan poco frecuente pueda ser conocida y rescatada de los antiguos arcones del patrimonio católico que, como piedras vivas de la Iglesia, tenemos la gracia de poseer. Dios es todopoderoso, y nosotros somos sus hijos, ¿puede haber razón de desconfianza respecto a los dones que ha querido otorgarnos?
Para entrar en el tema, se hace importante mencionar que la preservación de los cuerpos tras la muerte puede ser clasificada de tres formas, según la manera en que alcanzó dicha conservación: hablamos de los cuerpos preservados deliberadamente, los preservados accidentalmente, y los incorruptibles. Los que fueron preservados accidental o naturalmente son encontrados desde bastante antes de los tiempos de los faraones egipcios, cuando el arte del embalsamamiento produjo por primera vez momias deliberadamente, que han sobrevivido por alrededor de cinco mil años.
Se entiende por momia a todo cadáver bien conservado, en el cual se observan presentes tejidos blandos, músculos, cabellos, piel, etc. La palabra ‘momia’ es originaria de Persia y deriva de la palabra ‘mummeia’ o ‘mum’, que significa asfalto o piche, sustancia empleada para tratar los cuerpos. Con el transcurso del tiempo la palabra momia pasó a designar a los cuerpos tratados con dichas sustancias, perdiendo su significado original.
Los incorruptibles, a diferencia de los anteriores, han existido sólo desde los tempranos días de la cristiandad. Su preservación desde aquellos tiempos ha desafiado la tozudez de escépticos y contradicho las leyes de la naturaleza, para la consternación de muchos admirados científicos de sucesivas generaciones.
Lo cierto es que la incorruptibilidad es la única forma de preservación que no obedece a ninguna ley, porque no depende ni de la forma, ni de la temperatura, ni del lugar del entierro. Estos cuerpos ni siquiera se ven afectados por el tiempo esperado para el entierro tras la muerte, ni por la humedad de las tumbas, ni por la falta de cuidados que hubo en algunos casos, ni por los frecuentes traslados, por estar cubiertos con cal viva, o por su proximidad con cuerpos en descomposición, todos elementos provocadores de la putrefacción. La gran mayoría nunca fueron embalsamados o tratados de ninguna forma, y muchos se encuentran casi iguales a cuando estaban vivos, con gran flexibilidad, y un suave aroma que desprenden de sus cuerpos por años y años después de su muerte, haciendo una diferencia radical con las otras dos clasificaciones de preservación antes mencionadas, en cuyos casos sin excepción fueron encontrados decolorados y esqueléticos. El misterio de la preservación va también de la mano de fenómenos tales como la preservación de la sangre, o la emanación de suaves aceites aromáticos que – casi se hace innecesario decir – jamás se han encontrado en los preservados deliberada o accidentalmente.
Para no dejar lugar a la duda y poder apreciar mejor este maravilloso hecho, altamente misterioso y en la mayor parte de los casos, repletos de aspectos milagrosos, es de gran importancia que examinemos, aunque brevemente, los métodos empleados en la preservación deliberada de cuerpos desde los tiempos antiguos hasta los tiempos modernos, y las condiciones que favorecen la preservación accidental o natural de restos humanos.
Preservación deliberada
La preservación artificial de cuerpos humanos ha sido del interés de la civilización desde alrededor del año 3000 A.C. Se cree que su técnica derivó de los procedimientos utilizados para preservar comida a través del secado y el salado, y tuvo en su origen el sentido satisfactor de las creencias religiosas de los lugares en que se practicaba. Los creadores egipcios de este arte de la preservación, creían que la conservación del cuerpo era esencial para mantener la identidad del muerto en su prolongado viaje hasta su última existencia en el otro mundo. Para mantener el necesario albergue de su espíritu, desarrollaron una buena cantidad de métodos de embalsamamiento, algunos de los cuales no fueron tan exitosos como las preservaciones naturales que se lograron sobre los restos en zonas de arena seca y caliente.
Habían básicamente tres técnicas de embalsamamiento. El método más elaborado y caro, utilizado para la clase más rica, requería de la remoción del cerebro a través de los pasajes nasales y la extracción de los órganos internos, excepto por el corazón y los riñones, a través de incisiones regulares. La cavidad craneal era rellenada con resina caliente y la cavidad abdominal, después de haber sido limpiada con vino de palma y aromatizantes, era rellenada con alguno de varios tipos de elementos, incluyendo especias, resinas, o aserrín empapado en resina. El cuerpo era entonces colocado en natrón, un carbonato de sodio encontrado en el Desierto Libio. Tras la completa desecación (deshidratación o secado), que tomaba alrededor de setenta días en lograrse, el cuerpo era limpiado con varias especias y aceites. Entonces seguía la elaborada envoltura de cada dedo, cada miembro, y el cuerpo entero con al menos trescientos cincuenta metros de algodón o lino, dentro del cual se envolvían brazaletes, collares, anillos, y finos amuletos, con la intención de que sirvieran para el uso del espíritu en su riesgoso viaje. Después de que el lino era sellado con resina o goma de árbol, el cuerpo era retornado a sus parientes para el almacenamiento en sarcófagos, lo que nos es familiar en el caso de los egipcios.
Uno de los procesos más económicos requería la inyección de aceite de cedro en el abdomen con el uso de jeringas, y la desecación del cuerpo en natrón. El aceite y los intestinos eran entonces retirados. En el método más simple y barato, los intestinos eran sacados, y después de setenta días en natrón el proceso se consideraba completado. En estos métodos simples no se utilizaba la envoltura de lino.
Muchas momias egipcias han sobrevivido hasta los tiempos modernos en notables estados de preservación, como ya todos sabemos, pero muchas se redujeron a polvo durante los exámenes científicos, o se pudrieron rápidamente cuando el vendado fue retirado.
Los Incas sudamericanos tuvieron también bastante éxito en la momificación de restos humanos, pero los procedimientos utilizados no son conocidos con total certeza. Se piensa, sin embargo, que los cuerpos fueron disecados antes del entierro, probablemente por el clima cálido y seco de la región.
En el Tibet, la momificación fue usada en los cuerpos de los lamas más importantes. Tras el destripamiento, la cavidad abdominal era rellenada con compresas saturadas en laca, y el cuerpo era envuelto en seda laqueada. Luego era completamente secado en posición de loto en un cuarto lleno de sal, dentro del cual por muchos días se tiraba aire caliente. Después de enfriar y desvendar, era cubierto con hoja de oro por experimentados artesanos y entonces era llevado al Salón de las Encarnaciones donde era sentado sobre un trono en la solemne compañía de otros lamas dorados de eras pasadas.
En el caso de Perú, sustituían los tejidos blandos con arcillas y el esqueleto se acompañaba con materiales de refuerzo y se efectuaba la desecación por fuego, luego se curaba el cuerpo con humo, se untaba con betún, bálsamo, y otras resinas, procediéndose a rellenar el cuerpo con hierbas de propiedades antisépticas.
En Brasil, el pueblo Jíbaro, sumergía la cabeza trofeo en agua con jugo de Chichipe y producía la cocción de la misma, que luego era expuesta al humo, pero previamente a este paso se extraía el cerebro por medio de incisiones en la región antero-posterior del cráneo, en forma de Y invertida.
Y en Siberia, se extraían el cerebro y las vísceras, se rellenaban las cavidades corporales con hierbas, musgos y sustancias aromáticas y posteriormente se procedía a la congelación gradual del cuerpo.
Como podemos ver, sustancias muy inusuales fueron usadas por los esfuerzos humanos en conservar la carne mortal. En Babilonia, se dice que las preservaciones se efectuaban mediante la inmersión de los cuerpos en miel; se supone que los restos de Alejandro Magno fueron preservados de esa manera. En 1773, para dar otro caso, se encontró el cuerpo bien preservado de un comandante naval empapado en ron.
Métodos más modernos fueron inventados cuando se hizo necesario preservar cuerpos y varios órganos para disección anatómica y su almacenamiento en museos médicos. Numerosos métodos originales fueron usados que necesitaban del uso de nitro, brea, alquitrán, resina, sal, alcanfor, o canela, pero el alcohol llegó a ser el más popular, excepto porque causaba un encogimiento y una pérdida de color indebidos. En el siglo diecinueve, el uso de formaldehído se puso en boga, y los cuerpos eran tratados de esa manera. El color era restaurado mediante una breve inmersión en una alcoholatura y almacenándolos en una solución de glicerina al 50%.
Los métodos de embalsamamiento modernos, que están más detallados y científicamente formulados de lo que uno supondría normalmente, se vinculan básicamente al drenaje de los vasos sanguíneos y la inyección, bajo presión, de una solución de formaldehído, glicerina y bórax, los principales constituyentes del fluido embalsamador. Este es el caso, por ejemplo, del procedimiento utilizado para la conservación del cuerpo de S.S. Juan XXIII, según nos relata el médico que dirigió la operación. Esos ingredientes y muchos otros pueden ser usados en diversas proporciones y cantidades en la medida que el embalsamador estime apropiado y necesario. Lo cierto es que, como se hace obvio a los ojos del lector, el trabajo que debe hacerse sobre un cuerpo para su momificación es bastante complejo y en muchos casos, caro, y la detección de los elementos utilizados en dicho cuerpo es difícil, sino imposible de ocultar.
La completa disolución de algunos cuerpos puede requerir varios años, dependiendo de la fuerza de los fluidos embalsamadores utilizados, pero incluso con estos elementos químicos especializados, muchos de los cuerpos se han deteriorado un año después de la muerte.
Indudablemente los métodos más modernos inventados para preservar cuerpos humanos bien puede decirse que pertenecen al reino de la ciencia ficción. Esta es la técnica desarrollada por la Sociedad de Extensión de la Vida (Criogénica) en la cual el cuerpo de las personas que están muriendo de enfermedades incurables son congelados en un estado de animación suspendida en cilindros controlados por termostatos, para ser descongelados y reanimados en tiempos futuros cuando la ciencia haya encontrado alguna cura para sus enfermedades particulares. Los tests de congelación y reanimación sobre animales han fallado miserablemente, y el éxito con esas personas congeladas no reviste ningún fundamento en su optimismo. Los ejecutores de este método están, sin embargo, dejándolo librado al futuro y ganando considerables sumas de dinero mientras tanto. El caso de Walt Disney contribuyó a dar fama internacional a este cuestionable procedimiento.
Ahora que hemos examinado brevemente los métodos y materiales usados durante distintas épocas en la preservación deliberada de cuerpos humanos, consideraremos las condiciones y elementos favorecedores de la preservación accidental o natural de tales restos. Este análisis es muy importante ya que los cuerpos de los incorruptos han sido erróneamente clasificados por muchos como momias naturales. El origen y diferencias entre los dos grupos es enormemente distinto, como una buena exploración del tema nos demostrará.
Preservación accidental o natural
La humedad es el principal freno en la formación de las momias naturales o accidentales. Contrariamente, el entierro en una atmósfera seca y cálida, particularmente en arena cálida y seca, permite la rápida evaporación de los fluidos del cuerpo, interrumpiendo la disolución de los órganos internos, donde comienza usualmente el proceso de corrupción. Durante el transcurso del secado, la piel pierde su elasticidad en la medida de que la humedad y la materia grasa debajo se evaporan, causando considerables arrugas; o puede contraerse, produciendo una distorsión desigual de los rasgos.
Las preservaciones naturales más exitosas que han sido descubiertas se encontraron en climas cálidos y secos como los de Egipto, Perú y México. La caliente arena estéril de Egipto produjo tan satisfactorias momificaciones de cuerpos no embalsamados que a fines del siglo diecinueve los coleccionistas europeos fueron provistos fraudulentamente con lo que se suponía eran momias del tiempo de los faraones, cuando en realidad se trataba de cuerpos tomados de cementerios relativamente nuevos por ladrones de tumbas que después de desenterrarlos los envolvían en lino envejecido y amarilleado, dentro del cual colocaban amuletos dorados para sus engañosos propósitos.
También se producen – ocasionalmente - momias naturales en donde hay aire seco y frío. Una momia natural se encontró en una cueva de una región montañosa de Chile. En febrero de 1954, el cuerpo de un niño de ocho o nueve años fue encontrado a 5.398 metros, sobre el pico El Plomo. Se cree que fue sedado con un narcótico y dejado congelar como un sacrificio Inca. El cuerpo congelado fue bajado con gran dificultad y cautela, y es exhibido en un congelador-vitrina en un museo de Santiago. El cuerpo está sentado con los brazos alrededor de las piernas levantadas y la cabeza descansando sobre las rodillas. Se supone que la muerte de este niño ocurrió hace unos cinco siglos.
Los cuerpos de granjeros de la "Era de Hierro" que fueron preservados por cerca de tres mil años, han sido descubiertos en la turba de pantanos de Dinamarca, Irlanda y Escocia. Esos cuerpos están siempre muy decolorados, debido a la reacción química de los fluidos de la turba, lo que les da una coloración que varía entre el rojo y el caoba oscuro. La preservación accidental es atribuida a los ácidos húmico y tánico contenidos en la turba, que no sólo inhiben el crecimiento bacterial, sino que también curten la carne. Una condición extraña que permite que el cuerpo retenga su existencia corporal es la saponificación, que es un proceso cadavérico que transforma químicamente la capa de grasa que existe en la endodermis y que al desecarse se vuelve sólida, granulosa y de color generalmente grisáceo que se denomina Adipocira. Esto se produce en cadáveres sepultados en grupos o en forma individual en terrenos húmedos y gélidos. Estos cuerpos no pueden ser considerados verdaderamente incorruptos ya que los tejidos son transformados en otra sustancia. Algunos de los cuerpos así preservados han mantenido las líneas del rostro, sus rasgos, expresión, y el cabello, pero en la mayor parte de los casos son horrorosos de ver. Ocasionalmente esta masa blanda – adipocira – es encontrada sólo en las cavidades torácica y abdominal, pero es rápidamente reconocida por los médicos. Ya que esta condición es bastante rara, no merece una mayor atención que la de ser presentada aquí como una condición más que puede frenar en cierto modo la descomposición de un cuerpo. Debe notarse sin embargo que esta sustancia nunca se ha encontrado en el cuerpo de los santos que se han considerado incorruptos.
Se ha sugerido en años recientes que la radiación podría ser la razón para la preservación de una gran cantidad de cuerpos encontrados en el Castillo Wasseburg Somersdorf en la Provincia Mittelfranken en Alemania, donde las momias encontradas se calcula que tenían unos doscientos cincuenta años de edad. Fuertes trazas de radioactividad fueron descubiertas en las tumbas, lo cual se supone que frenó la disolución. Los resultados, sin embargo, parecen ser poco más que cabello y fragmentos de carne cubriendo los esqueléticos restos.
La Iglesia de San Antonio en Pechersk (también conocida como Kievo Pechersk), en Rusia, cuida las Cuevas de San Antonio, que contienen capillas subterráneas en las cuales varias habitaciones fueron separadas como tumbas para unos cuarenta monjes que vivieron durante el siglo XI. Sus marchitos cuerpos yacen en ataúdes semiabiertos cubiertos con vidrio. Sólo una pequeña porción de sus cuerpos puede verse ya que un velo púrpura cubre sus cráneos y sus cuerpos están vestidos con túnicas azules. Su preservación es atribuida a "componentes especiales de caliza" de las cuevas.
Una condición curiosa existe en la cripta de la Catedral Bremen (Der Dom Zu Bremen) en Alemania Occidental. Durante el siglo XVIII un joven cayó en la cripta y allí murió. Su cuerpo fue descubierto muchos años después en un excelente estado de preservación. Poco después del descubrimiento, los miembros de la aristocracia alemana pidieron ser enterrados allí, y sus cuerpos momificados pueden ser vistos en sus ataúdes abiertos. El factor asombroso de este lugar es que incluso los animales y pájaros encontrados allí, con el correr del tiempo han quedado momificados, y su carne se ha vuelto como el cuero, incluso cuando el aire fresco circula libremente a través de ventanas abiertas. Los especialistas han hecho experimentos allí, tomando pequeñas cantidades de carne para analizar, pero aunque las cualidades preservadoras de este lugar son aún inexplicables, se ha visto que la radiación contribuye en el fenómeno. Lo evidente es que, por tratarse de una zona con ciertas cualidades inductoras de preservación, todo cuerpo que es colocado allí sufre los mismos resultados, cosa que no sucede con la zona donde se han encontrado santos incorruptos.
Ahora que las razones para la preservación natural o accidental han sido brevemente explicadas, avanzaremos hacia las circunstancias bajo las cuales fueron descubiertos los cuerpos incorruptos. Las razones de su conservación fueron, en la mayor parte de los casos, completamente inexplicables.
Los incorruptos
La incorruptibilidad ha sido incorrectamente clasificada como momificación natural, pero tal como hemos visto, los productos de las preservaciones deliberada y accidental, sin excepción, no han sido más que momias arrugadas, siempre rígidas y extremadamente secas. La mayor parte de los incorruptos, en cambio, no están ni secos ni rígidos sino que bastante húmedos y flexibles, incluso tras el paso de los siglos. Es más, sus preservaciones se han logrado bajo condiciones que naturalmente ayudarían a la putrefacción, y han sobrevivido a circunstancias que incuestionablemente han significado la destrucción de todos los otros cuerpos sometidos a las mismas condiciones.
Si para alcanzar la momificación natural, los restos debieron llevarse rápidamente bajo condiciones secantes antes de que varias áreas susceptibles del cuerpo comenzaran el proceso de deterioro, todo lo contrario ha ocurrido con los casos de incorruptibilidad sobrenatural. De hecho, los entierros de buena parte de incorruptibles fueron retrasados debido a la reticencia de los devotos a ser separados del objeto de su veneración. El cuerpo de San Bernardino de Siena fue, por esta razón, expuesto por veintiséis días, y el de Santa Ángela Merici por treinta días (1). Santa Teresa Margarita del Sagrado Corazón fue también expuesta durante cincuenta días, sólo para nombrar algunos casos.
Se intentó la deliberada y rápida destrucción de los cuerpos de tres santos poniendo cal en sus ataúdes: San Francisco Javier, San Juan de la Cruz y San Pascual Baylón. Como es bien sabido, la cal deja los huesos absolutamente limpios en unos cuantos días. En los dos primeros casos se intentó provocar rápidamente la descomposición para que sus traslaciones pudieran llevarse a cabo más conveniente e higiénicamente, transfiriendo sus huesos en lugar de los cuerpos medio deteriorados. En el caso de San Pascual, el intento de provocar una desintegración acelerada obedecía a evitar que los olores ofensivos de la putrefacción molestaran a los visitantes al santuario, un hecho que podría afectar la devoción y el dulce recuerdo de su memoria (2). En los tres casos la preservación triunfó. De hecho, en el caso de San Francisco Javier, a pesar de su tratamiento inicial, de varias traslaciones, de amputación de miembros, y el rudo trato de su cuerpo cuando fue forzado a entrar en una tumba demasiado pequeña para su tamaño, era todavía hermoso ciento cuarenta y dos años después (3). El cuerpo de San Juan de la Cruz permanece todavía hasta el presente perfectamente flexible (4).
La humedad es el factor principal que colabora en la disolución de la carne, y aunque muchos de los incorruptos encontraron esta condición durante sus entierros, sus preservaciones se mantuvieron inexplicablemente desafiando las leyes naturales. Debemos considerar el caso de Santa Catalina de Génova, quien permaneció en la tumba por dieciocho meses, pero fue encontrada perfectamente limpia, contradiciendo la humedad y la mortaja putrefacta. Santa María Magdalena de Pazzi fue desenterrada un año después de su muerte y sus ropas fueron encontradas mojadas, aunque su cuerpo permanecía completamente inafectado. Santa Magdalena Sofía Barat permaneció perfectamente preservada por veintiocho años aunque fue encontrada en vestidos húmedos y enmohecidos dentro de un ataúd que estaba en estado de desintegración avanzada. Nueve meses después de su muerte, se halló que Santa Teresa de Ávila se encontraba en un ataúd del que se había soltado la tapa, permitiendo que tierra húmeda cubriera su cuerpo. Aunque sus restos estaban vestidos en fragmentos sucios y podridos de tela, su cuerpo no sólo estaba fresco y perfectamente intacto después de la limpieza, sino que además estaba misteriosamente fragante.
Fue tal la excesiva humedad en la bóveda de San Carlos Borromeo, en la Catedral de Milán, que ésta causó la corrosión y podredumbre de las dos tapas de su ataúd, causando que la humedad penetrara hasta el cuerpo, pero sin descomponerlo. Los restos de San Pacífico de San Severino fueron enterrados sin ataúd directamente en tierra por indicación de la regla de su orden, como en el caso de Santa Catalina de Bologna (5). Sin embargo, ambos se mantuvieron en perfectas condiciones.
Cincuenta y seis años después de la muerte de Santa Catalina Labouré, su cuerpo fue encontrado perfectamente blanco y natural, incluso cuando su triple ataúd se encontraba muy afectado por la excesiva humedad. Tan grande fue la cantidad de humedad que penetró por sus resquebrajaduras que parte de su hábito se deshacía marchito hacia su mano, como observaron los médicos examinadores. El cuerpo de Santa Catalina de Siena también soportó los abusos de la humedad, pero fue encontrado inafectado después de haber sido colocado en un cementerio donde el Beato Raymundo de Capua dijo que "estaba muy expuesto a la lluvia". La ropa con la que fue enterrada sufrió severos deterioros por la humedad (6).
De las muchas santas reliquias que sobrevivieron a las esperables ruinas de la humedad durante sus entierros, tal vez el más impresionante es el caso de San Charbel Makhlouf, quien fue enterrado sin ataúd, como está recomendado en la regla de su orden religiosa. Su cuerpo fue encontrado flotando en barro dentro de una tumba inundada, durante la exhumación llevada a cabo cuatro meses después de su muerte, tiempo suficiente como para permitir al menos una destrucción parcial. Su cuerpo, que se ha preservado perfectamente como cuando estaba vivo y flexible por más de setenta años, constantemente emite un bálsamo perfumado que ha sido reconocido como verdaderamente prodigioso (7).
Los cuerpos de tres santos soportaron condiciones inusuales: la del aire, el agua y en sangre. La conservación del cuerpo de San Coloman es bastante notable debido a que su cuerpo permaneció suspendido de un árbol en el cual había sido colgado por un período tan largo que los pobladores lo hallaron francamente milagroso. Debe notarse que la descomposición de un cuerpo expuesto al aire es ocho veces más rápida que la de aquellos que son enterrados, debido a la actividad de los microorganismos que hay en el aire.
Tras el martirio de San Josafat, su cuerpo fue arrojado en un río cercano, donde permaneció por casi una semana. Al ser recuperado, se encontró que no había sufrido ningún deterioro y fue consignado a una tumba, donde nuevamente fue encontrado sin daños cinco años más tarde aunque el lugar era excesivamente húmedo, lo cual había causado el deterioro de sus vestidos.
Una de las preservaciones más impresionantes es la de San Andrés Bobola. Antes de su martirio, fue parcialmente desollado vivo, sus manos fueron cortadas y su lengua fue arrancada. Astillas de madera fueron introducidas bajo sus uñas, y su rostro soportó tales mutilaciones que era difícilmente reconocible. Tras horas de torturas y mutilaciones, lo mataron cercenando su cabeza con una espada. Su cuerpo fue rápidamente enterrado por católicos en una bóveda bajo la iglesia jesuita de Pinsk, donde fue encontrado cuarenta años después perfectamente preservado, a pesar de las heridas abiertas, que normalmente favorecen y aceleran la corrupción. Aunque su tumba estaba húmeda, causando que sus vestimentas se pudrieran, y en la proximidad de otros cuerpos en descomposición, sus restos estaban perfectamente flexibles, su carne y músculos estaban suaves al tacto, y la sangre que cubría las numerosas heridas se encontraba como la sangre fresca que es congelada. La preservación fue reconocida oficialmente por la Congregación de Ritos en 1835. Incluso aunque la reliquia fue rudamente tratada durante sus numerosas traslaciones, el cuerpo permanece después de trescientos años en un maravilloso estado de preservación (8).
¿Quién puede explicar las razones de esta extraña dispensación, la cual afecta a tantas personas santas que representan a tantas naciones y que vivieron en tan diversas condiciones ambientales? ¿Quién puede explicar por qué esas santas reliquias permanecen intactas aunque fueran enterradas en diversas situaciones y frecuentemente en tumbas en las que sus ocupantes anteriores cumplieron la ley natural de desintegración? Además, ¿quién puede decir algo sobre las misteriosas exudaciones de bálsamos claros y de delicioso aroma que fluyen durante largo tiempo de muchas de esas reliquias para perplejidad de los médicos examinadores?
Fenómenos que en muchos casos acompañan a la incorruptibilidad
Aparte de misteriosos perfumes, la exudación de este inusual líquido es el fenómeno más frecuentemente reportado. Ha sido registrado, para mencionar sólo unos pocos santos así favorecidos, en los casos de Santa María Magdalena de Pazzi (9), Santa Julia Billiart, San Hugo de Lincoln (10), Santa Inés de Montepulciano, Santa Teresa de Ávila, San Camilo de Lellis, San Pascual Baylón. El aceite que fluye cada cierto tiempo a través de las centurias del cuerpo de la Beato Matías Nazzarei de Matelica, quien falleció en 1320, ha estado fluyendo continuamente de sus manos y pies desde el año 1920. La fenomenal conservación de San Charbel Makhlouf es constantemente complementada con la transpiración de agua y sangre que han fluido desde su aparición cuatro meses después de su muerte en 1898. En Toledo, España, el cuerpo de la Venerable Madre María de Jesús, compañera de la gran Santa Teresa de Ávila, exuda un perfume descrito como aroma de rosas y jazmines y adicionalmente transpira un aceite que continua fluyendo en el presente. En el siglo dieciocho, San Juan Damasceno reconoció este fenómeno cuando escribió: "Cristo nos da las reliquias de los santos como fuentes de gracia a través de las cuales fluyen bendiciones y curación. Esto no debe dudarse. Porque si a la palabra de Dios el agua saltó de la roca dura en el desierto – sí, y de la mandíbula de un asno cuando Sansón estaba sediento - ¿por qué puede parecernos increíble que se destile una medicina curativa de las reliquias de los santos?". Jamás se han reportado exudaciones similares en relación a los preservados deliberada o naturalmente, ni han podido ser explicadas por sus observadores científicos.
El olor de santidad, que fue percibido y atestiguado por personas de incuestionable integridad, es tan frecuentemente registrado como para poder garantizar su existencia (*). Los observadores de la exhumación de San Alberto Magno, que se llevó a cabo doscientos años después de su muerte, quedaron asombrados por un perfume celestial procedente de las reliquias del Santo. El cuerpo de San Juan de la Cruz estaba fragante muchos años después de su muerte, y el cuerpo del Beato Angelo de Borgo San Sepolcro despedía aún un dulce perfume ciento setenta y seis años después de su muerte. La misteriosa fragancia que se notó sobre el cuerpo de Santa Teresa Margarita del Sagrado Corazón, se encontró también en todos los objetos que ella había usado durante su vida. Similarmente, la dulzura del aroma sobre el cuerpo de Santa Lucía de Narni se quedaba en todos los objetos con que reverentemente tocaron la reliquia durante su exposición durante cuatro años después de su muerte. El olor que frecuentemente se notaba alrededor del cuerpo de Santa Teresa durante su vida fue notado también durante muchas exhumaciones y traslaciones de su cuerpo y fue sentido por las hermanas de su convento en Alba de Tormes durante la última exhumación de su cuerpo en 1914, más de trescientos treinta años después de su muerte. El cuerpo de Santa Rita de Cascia está también fragante después de más de quinientos años. El perfume que se sintió en el cuerpo de San Vicente Pallotti al momento de su muerte persistió por un mes en el cuarto en que falleció, a pesar de que se encontraba abierta la ventana. Similar es el caso de San Juan de Dios, excepto que la fragancia que permaneció en el cuarto de su muerte por varios días, fue renovada allí durante muchos años en cada sábado, el día en que ocurrió su fallecimiento.
Como antes comentáramos, los cuerpos de las momias naturales son duros y rígidos. Contrastando, debemos observar que muchos, sino la mayoría de los incorruptibles nunca experimentaron rigidez cadavérica y estuvieron flexibles por gran cantidad de años después de sus muertes, permaneciendo muchos de ellos flexibles tras el lapso de varias centurias. Esta excepción a la norma general, que comienza la rigidización de los miembros unas pocas horas después de la muerte, fue observada en los casos del Beato Alfonso de Orozco, cuyo cuerpo estaba flexible doce años después de su muerte; San Andrés Bobola, por cuarenta años, y Santa Catalina Labouré, por cincuenta y siete años. El cuerpo de Santa Catalina de Bologna estaba tan flexible doce años después de su muerte que pudo ser colocado en posición sentada, forma en que aún puede vérsela. El cuerpo de la Beata Eustoquia Calafato también fue colocado en la misma posición ciento cincuenta años después de su muerte. El cuerpo de San Juan de la Cruz, quien murió en 1591, todavía está perfectamente suave, como también el de Santa Clara de Montefalco (11).
Otra condición que desafía las explicaciones es la emanación de sangre fresca que procede de una buena cantidad de estos cuerpos muchos años después de su muerte. Este prodigio es cuidadosamente analizado por el P. Herbert Thurston en El fenómeno físico del misticismo, en donde el lector encontrará interesantes detalles. Este espectáculo fue observado ochenta años después de la muerte de San Hugo de Lincoln, cuando se separó la cabeza del cuello. Nueve meses después de la muerte de San Juan de la Cruz, fluyó sangre fresca de la herida resultante de un dedo amputado. Durante la exhibición solemne del cuerpo de San Bernardino de Siena, que duró veintiséis días después de su muerte, una cantidad de brillante sangre roja salió por su nariz durante el día veinticuatro, como observó y registró San Juan Capistran. Durante el examen médico del cuerpo de San Francisco Javier un año y medio después de su muerte, uno de los médicos insertó su dedo en una herida del cuerpo y lo retiró con sangre, la cual, como declaró, estaba "fresca e impoluta". La herida mortal sobre la frente de San Josafat sangró veintisiete años después de su muerte. Cuarenta y tres años después del fallecimiento de San Germán de Pibrac, mientras unos trabajadores preparaban la tumba para otro ocupante, una herramienta que estaban utilizando se resbaló y dañó la nariz del santo, haciéndola sangrar (12). Y finalmente, cuarenta años después de la muerte de San Nicolás de Tolentino, un hermano lego separó secretamente los brazos de la reliquia. Fue encontrado y seriamente reprendido cuando un copioso flujo de sangre señaló el acto sacrílego. Se ha visto fluir sangre copiosamente de los dos brazos en muchas ocasiones durante los siguientes cuatrocientos años (13), suceso que fue aceptado como milagroso por el Papa Benedicto XIV.
Aunque no contribuyó en nada a la preservación de estas reliquias, la aparición de luz en los cuerpos y tumbas de algunos de estos santos señaló, donde se encontraba, el don celestial allí otorgado. La santidad de San Guthlac fue afirmada por muchos testigos que vieron la casa en que murió envuelta con una luz brillante, la cual procedía desde allí y se dirigía hacia el cielo (14). El perfume que procedía de la boca de San Luís Bertrand en su lecho de muerte fue acompañado por una intensa luz que iluminó su humilde celda por varios minutos. Muchos otros santos fueron favorecidos con esta iluminación, incluyendo a San Juan de la Cruz, San Antonio de Stroncone, y Santa Juana de Lestonnac. Tal vez la manifestación más impresionante ocurrió en la tumba de San Charbel Makhlouf. La luz que brilló fuertemente por cuarenta y cinco noches en su tumba fue presenciada por muchos pueblerinos y finalmente resultó en la exhumación de su cuerpo, destapando así los fenómenos antes mencionados y que todavía hoy pueden observarse.
Respondiendo a los reticentes
Incluso el más persistente y confirmado racionalista debería admitir, al ser confrontado con estas maravillas testificadas y confesadas, que los incorruptibles no pueden ser clasificados dentro de las otras preservaciones.
La mayor parte de los incorruptibles nunca fueron embalsamados ni tratados en ninguna forma. Muchas de las órdenes religiosas a las que pertenecían estos santos creían y mantenían estrictamente que el proceso natural del polvo volviendo al polvo debía hacer su camino sin interferencia química. Por ese motivo, la mayor parte de las reliquias no recibieron ningún tipo de tratamiento, y ninguno de los mencionados incorruptibles las recibieron con total seguridad.
Raramente en las biografías se mencionaba la causa de muerte, y en la mayor parte de los casos sólo unos vagos síntomas eran anotados en los registros antiguos y medievales. Algunos creerán que sus enfermedades tuvieron algo que ver con su conservación; sin embargo, podemos asumir con seguridad que la enfermedad final de los incorruptibles no fueron nada único, sino que estuvieron entre el espectro de las enfermedades que millones de otras personas sufrieron, por las que murieron y fueron enterradas para nunca más ser vistas.
El Papa Benedicto XIV, tomando todas las precauciones que la cautelosa Iglesia mantiene en estos casos, incluyó dos largos capítulos titulados De Cadaverum Incorruptione en su gran trabajo sobre la beatificación y canonización de los santos. En esos capítulos él delineó la posición de la Iglesia respecto a tales preservaciones. El Papa reglamentó que los cuerpos de personas santas que fueron encontrados intactos, pero desintegrados después de unos pocos años, no pueden ser considerados preservaciones milagrosas. Las únicas preservaciones que él deseaba considerar como extraordinarias son aquellas que mantienen una flexibilidad, color y frescura semejantes a cuando los santos estaban vivos, sin intervención deliberada, por muchos años tras sus muertes. Estos estrictos requerimientos son, por supuesto, magníficamente cumplidos por una enorme cantidad de santos incorruptos. Por ejemplo, en el caso de San Andrés Bobola, fue debatido por sucesivos Promotores de la Fe y de Postuladores de su Causa en 1739 y 1830, la condición del cuerpo, que aunque estaba mutilado por las heridas infligidas durante su martirio, fue finalmente aceptado en su incorruptibilidad por la Congregación de Ritos como uno de los milagros requeridos para su beatificación.
La causa de beatificación estaba en marcha en la mayoría de los casos antes de que las tumbas fueran abiertas para el necesario reconocimiento de las reliquias, como requiere la Sagrada Congregación de Ritos, por lo que el descubrimiento de las preservaciones contribuye sólo en una mayor distinción de su candidatura. La disolución de algunas de las reliquias no tiene efectos negativos en sus causas, como evidencia el gran número de santos canonizados y el relativamente pequeño porcentaje de incorruptos.
En las descripciones actuales de algunas de estas reliquias suele leerse que la piel está seca o apergaminada. Estas condiciones esperables resultan después de que los cuerpos estuvieran inexplicablemente húmedos y flexibles por muchos años, a veces por siglos. El oscurecimiento de algunos de ellos debe ser considerado como algo menor, dado que como ya hemos explicado, esas reliquias han sido expuestas constantemente a los organismos en el aire después de sus desentierros, y fueron además muy manipuladas por la gran cantidad de traslaciones que tuvieron, y soportaron el proceso de repentinos cambios de temperatura y humedad. Cuando examinamos las pinturas que fueron creadas en la época de esos santos e inspeccionamos su superficie en la que se ha grabado el paso del tiempo, parece extraordinario que carne humana, tan susceptible a la corrupción, haya sobrevivido las inclemencias de la tumba, las muchas examinaciones científicas, y los años de exposición, sin un cuidado o tratamiento especial de ninguna naturaleza. Por otro lado, a pesar del oscurecimiento o sequedad de algunas de esas reliquias, debe notarse que los corazones bien conservados y otras reliquias fueron extraídas de ellos sin daño, y muchos de los cuerpos retuvieron su flexibilidad a pesar de la sequedad de su carne exterior.
Varios argumentos serán presentados por los escépticos en un intento de racionalizar estas preservaciones. Tal vez el más frecuentemente formulado es el de la radioactividad. Como antes dijimos, en los casos en que tales condiciones se extendieron como una causa de preservación se han encontrado muchos cuerpos afectados por la misma. En cambio, cuando se trata de incorruptibilidad sólo se encuentra el caso particular de un santo, y en la mayor parte de los casos, sus tumbas habían sido usadas previamente por otros ocupantes con resultados normales y esperables de descomposición. No es posible que en una tumba se encuentre esta condición y no se la encuentre en las tumbas adyacentes, y que justo ocurra cuando hay allí una persona de probada vida de santidad y no antes de la misma, y todo esto, además, en los numerosos casos ocurridos con tantos santos.
Una conjetura es que las "dietas ascéticas" y abstinencias de comidas que contribuyen a la rápida putrefacción (cualesquiera sean), colaboraron en esas conservaciones. Como sea, el fenómeno de incorrupción nunca fue encontrado entre víctimas de hambrunas o en regiones donde, debido a la extrema pobreza, los habitantes practicaran unas fuertes "dietas ascéticas". A lo sumo se ha encontrado el caso de Japón, donde se dejaba deshidratar a la persona haciéndola morir de inanición, siendo luego enterrada por tres años y después exhumada y secada. Además de tratarse de un proceso que no se efectuó en el caso de los santos incorruptos, el resultado, por cierto, ha sido tan esquelético y seco como el de cualquier otra momia artificialmente provocada.
Los escépticos más antirreligiosos arguyen que tales conservaciones no son más que fraudes perpetrados por los devotos de los santuarios o por las órdenes religiosas. Además del desprecio anticatólico al que nos tienen acostumbrados, cabe mencionar que evidentemente, a la hora de no creer, puede llegarse – con tal de no creer lo evidente - a sobrevalorar la ciencia de estos "malos católicos" que encontraron desde hace ya dos mil años la forma de preservar cuerpos como ni siquiera la última tecnología puede hacerlo, y sin dejar rastros de ningún tipo de tratamiento que los científicos modernos puedan encontrar en los análisis que periódicamente practican en muchos de los santuarios públicos e iglesias que permiten esto para mayor gloria del santo que allí se encuentra.
Unas palabras finales
La presencia o ausencia de fe indudablemente determinará la voluntad de aceptación o negación de este fenómeno de incorruptibilidad. Para aquellos que habitualmente buscan una explicación socio-económica para todo, no hay argumentos que satisfagan suficientemente sus dudas; por consiguiente, este material es presentado a quienes ante la rotundidad de los argumentos y de las imágenes que pueden ver con sus propios ojos, considerarán los factores con tanto asombro e interés como los realizadores de esta investigación.
Cuando vemos la perfección absoluta de la conservación de las reliquias, como en el caso de Santa Bernardita Soubirous, que pareciera estar descansando plácidamente mientras espera la llegada del Juicio Final, o de San Vicente de Paul, el Santo Cura de Ars, Santa Catalina Labouré y tantos otros, sólo queremos dar gracias a Dios por sus prodigios y dones, y rendirnos ante la evidencia que hasta el mayor reticente no puede más que aceptar, si se toma la molestia de investigar o acercarse a alguno de los tantos lugares que para nuestra alegría, conservan con devoción estos santos restos.
Para aquellos de nosotros que admiran y aman con fe a estos santos, es consolador saber que ellos no sólo están en el reino celestial, sino también en sus cuerpos, los cuales algún día serán glorificados, y que permanecen entre nosotros. Los católicos somos privilegiados, de hecho, no sólo por tener estas reliquias únicas que el Altísimo se complace en preservar dentro del seno de Su Santa Esposa, sino también por poder mirar el mismo rostro de estos modelos religiosos que lucharon la buena lucha, que terminaron el curso de la vida en la forma más edificante y perfecta, y mantuvieron y practicaron la Fe en un grado heroico, y por sobre todo, por sabernos incondicionalmente guiados y acompañados por un Dios que no se mantiene ajeno a nuestras vidas, sino que constantemente nos llama a su lado, deseando para nosotros el mayor de los bienes existentes que es Él mismo.
Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasando unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama desde el día de su llegada al palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un bando entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines.
"Traedme al autor de ese milagro", dijo. Enseguida le presentaron a un campesino.
"¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago, acaso?"
Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: "No fue difícil, su Alteza: sólo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y se lanzó a volar."
SANTORAL: Santa Rita de CasiaLectura de los Hechos de los Apóstoles 15, 7-21Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y presbíteros:
«Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió entre todos ustedes para anunciar a los paganos la Palabra del Evangelio, a fin de que ellos abracen la fe. Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio en favor de ellos, enviándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. El no hizo ninguna distinción entre ellos y nosotros, y los purificó por medio de la fe.
¿Por qué ahora ustedes tientan a Dios, pretendiendo imponer a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar? Por el contrario, creemos que tanto ellos como nosotros somos salvados por la gracia del Señor Jesús.»
Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos.
Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: «Hermanos, les ruego que me escuchen: Simón les ha expuesto cómo Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas, un Pueblo consagrado a su Nombre. Con esto concuerdan las palabras de los profetas que dicen:
Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David; restauraré sus ruinas y la reconstruiré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre. Así dice el Señor, que da a conocer estas cosas desde la eternidad.
Por eso considero que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios, sino que solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales muertos sin desangrar y de la sangre. Desde hace muchísimo tiempo, en efecto, Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga todos los sábados.»Palabra de Dios.
SALMO Sal 95, 1-2a. 2b-3. 10 (R.: cf. 3)R. Anuncien las maravillas del Señor
entre los pueblos.Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre. R.Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R.Digan entre las naciones: «íel Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» R.X Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 9-11Jesús dijo a sus discípulos:
«Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.»Palabra del Señor.
ReflexiónLa auténtica vida cristiana es mantenerse en el amor de Cristo, permanecer en él; ese amor se vive en la comunidad y se irradia al mundo.
Eso es lo que pide ahora Jesús a sus discípulos. Les pide que permanezcan en su amor.
Ese amor no es una simple teoría, sino la fidelidad a su palabra.
Deberíamos sentir vergüenza de que el Señor Jesús nos repitiera tan insistentemente que nos ama y nos pidiera que permanezcamos en su amor.
Jesús nos ama con el mismo amor con que ama el Padre.
Cristo nos ama hasta el exceso. Y Él quiere que nosotros le amemos, como Él nos ama.
Es impensable, que Dios nos ame tan sin límites y nosotros respondamos a ese amor infinito con un amor frío y mezquino.
Cuando realmente se ama, ese amor exige sacrificios; pero esos sacrificios, no nos son costosos porque amamos.
Eso es lo que nos pasa, humanamente hablando.
Y con Dios no es diferente.
Si amamos a Dios, no podremos no guardar sus mandatos. Pero no los guardaremos ...porque es obligación,... ni porque le tememos,... los guardaremos por amor a Él
Pero nos es difícil vivir este mandamiento del Señor, si el Padre no nos atrae fuertemente hacia su Hijo, y en Él aprendemos a amar.
El Espíritu Santo debe ser nuestro maestro en este arte de amar.
Ese Espíritu Santo que es Amor, nos va guiando al verdadero amor paternal, hasta que en nosotros haya una entrega total como la de Jesús.
Y como Jesús les había hablado a sus discípulos de su partida y ellos estaban tristes, el Señor les repite una vez más : ¨les he dicho esto para que mi gozo esté en ustedes y su gozo sea colmado¨.
Jesús va al Padre para esperar allí a todos sus discípulos y así unirse con ellos no ya de un modo provisorio sino definitivo.
Por eso nada ni nadie puede arrebatar al cristiano la alegría. Porque la alegría de un cristiano no se fundamenta en algo pasajero, en ¨seguridades¨, en ¨beneficios¨. La alegría de un cristiano está en la convicción de que ha sido elegido por Dios; en que su nombre está escrito en el Reino de Dios y en la seguridad que Dios nos ama; que Jesús nos ama y nos espera en su Reino.
Por eso hoy, vamos a pedirle al Señor, que a pesar de los problemas y de las angustias, propias de nuestra vida, nunca dejemos de ser fieles al amor que Dios nos tiene respondiendo con nuestra vida y con nuestras obras a ese amor. Y que siempre reflejemos en nuestros rostros, la sonrisa que Dios permanentemente nos dirige a cada uno de nosotros, porque nos ama.
Si vivimos, vivimos para Dios;si morimos, morimos para Dios;
en la vida y en la muerte,
somos de Dios.
Nuestras vidas son del Señor,
en sus manos descansarán;
el que cree y vive en él
no morirá.
Con Cristo viviré,
con Cristo moriré;
llevando en el cuerpo
la muerte del Señor;
llevando en el alma
la vida del Señor.
Si vivimos, vivimos para Dios;
si morimos, morimos para Dios;
en la vida y en la muerte,
somos de Dios. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
Nació en Roccaporena, una aldea italiana de Umbría, cerca de Casia, en 1383. La llamaron Margarita; pero, para hacer mas breve su nombre, todos le decían Rita. Su padre tenía aficiones de floricultor.Cuando cumplió quince años Rita manifestó el deseo de consagrarse a la vida religiosa. Pero su anhelo fue desoído. Como era costumbre en aquel tiempo, los padres disponían el futuro de sus hijos y así la casaron siendo muy joven, con un rico comerciante.
Transcurrieron dieciocho años que para ella fueron años de paciencia y resignación. Nacieron dos hijos; pero el esposo era rudo e iracundo.
Sin embargo, con el tiempo, la actitud piadosa de Rita fue modificando el temperamento de su compañero.
La aguardaba, empero, la peor de las pruebas. Su marido murió a manos de una asesino, y los dos hijos juraron que tomarían sangrienta venganza. Atribulada, Rita elevó al cielo un pedido heroico. Debía evitarse un nuevo asesinato, y entonces habló con Dios: "Señor, llévame a mis dos hijos con una buena muerte, antes que verlos caer en el crimen".
Su pedido fue escuchado y la atribulada madre acompañó los restos de sus dos hijos al camposanto.
Sola ya, vendió cuanto poseía, lo distribuyó entre los pobres y en 1413 se retiró al monasterio de las angustias, en la misma ciudad de Casia.
Transcurrió el tiempo. Arrodillada ante el altar, meditaba un día sobre la pasión de Cristo, cuando vio desprenderse del crucifico una de las espinas de la corona, que fue a clavarse en la frente. Y esa herida no se cerró jamás.
Envejecida, Rita recordaba con deleite su infancia, la casa grande y el jardín y las rosas, tan vistosas y perfumadas. Deseaba tener ante su vista aquella rosa de pétalos alilados, orgullo de la paciente labor de su padre.
La enfermedad de Rita se agravaba. Ese año de 1457, enero fue castigado con tormentas de nieve, aguaceros, grandes inundaciones y un frío glacial. ¿Dónde encontrar una rosa para la monja moribunda? En el mercado de flores, escépticos respondieron: "¿Rosas en el mes de enero?" Escribieron a otros países sin lograr obtenerla. Hasta que una mañana se halló en su casa de Roccaporena una rosa, una sola, que acababa de florecer. Y la rosa parecía ofrecerce, perfumada, con sus extraños pétalos de suave color lila.
Rita expiró en Casia el 22 de mayo de 1457.
Numerosos fieles acuden a ella, pues santa Rita es la patrona de los casos desesperados, o, como también se dice, de los imposibles.