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1 de marzo de 2004 |
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Plan misionero de jovenes católicos
lunes, 1 de marzo de 2004
UN GRUPO de jóvenes de 43 parroquias y escuelas católicas de la Diócesis de Caguas se reunieron este fin de semana para coordinar el mensaje de Pascua que le llevarán a los grupos juveniles de sus iglesias durante este año.
Bajo el lema de "Confía... lánzate a la Misión", los 65 jóvenes pasaron el fin de semana en la Casa de Cursillos de Cristiandad en Juncos enfatizando en la coordinación de las misiones que desean fomentar durante este verano.
"Bajo esa temática, elaboramos dinámicas de grupos propias para que los jóvenes profundicen sobre ese misterio Pascual", destacó el sacerdote Pedro Ortiz, vicario de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de Caguas.
Según explicó el religioso, hay un proyecto de misiones diocesano para promover el que los jóvenes se inserten en sectores marginados y brinden su ayuda, tanto a nivel de las necesidades físicas que se identifiquen como el llenar el vacío espiritual que se detecte entre sus miembros.
"Se les promueve para que asuman el proyecto de nueva evangelización como compromiso de vida, proveyéndoles las herramientas necesarias para realizar la misión que les corresponde en la sociedad puertorriqueña", dijo Ortiz.
En el caso de la Parroquia Nuestra Señora de la Providencia, donde Ortiz es párroco, los jóvenes de la Pastoral Juvenil imparten su ayuda en las necesidades que detectan en los residentes de los residenciales José Gautier Benítez, San Carlos, San Alfonso y Flamboyán 1, 2 y 3.
Por su parte David Guadalupe, coordinador del Taller Pre Pascua Juvenil, comentó que la importancia de las misiones es que les da la oportunidad para que los jóvenes "abran sus corazones a Dios y a sus hermanos necesitados".
"Precisamente, ese es el mensaje del tema que utilizamos este año, que haya confianza en los jóvenes, en nuestro trabajo y que se lancen a la misión a la cual son llamados", sostuvo Guadalupe, de 20 años.
Como ejemplo, Guadalupe, estudiante de pedagogía, destacó que los jóvenes de la Parroquia de Los Tres Santos Reyes, en Aguas Buenas, están organizando una misión a la República Dominicana durante el mes de julio.
La UE y Japón estudian descentralizar el ITER ante el bloqueo de las negociaciones
Si el modelo no funciona, cambiemos el modelo. A falta de acuerdo, la única solución para que el ITER salga adelante podría ser el de «repartirlo» entre todos
La Unión Europea (UE) y Japón mantienen sus aspiraciones a albergar la sede del ITER, el Reactor Experimental de Termofusión Internacional, pero la tensión política persistente entre europeos y estadounidenses ha retrasado la designación y el arranque de la construcción. Hasta tal punto están bloqueadas las negociaciones que los científicos estudian alternativas técnicas para descentralizar el proyecto, con un reactor principal y otros secundarios alrededor del mundo conectados por una potente red informática.
El reto de la fusión nuclear consiste en recrear en la Tierra la energía del sol y las estrellas, a partir de la fusión de núcleos de átomos de hidrógeno y de sus isótopos, presentes en el agua, lo que libera una enorme cantidad de energía limpia. El principio es simple pero la práctica casi inconcebible, porque para esa fusión se necesita alcanzar temperaturas de cientos de miles de grados centígrados y no hay material que pueda confinar una reacción en esas condiciones. La solución consiste en crear potentes campos magnéticos que permiten vehicular el plasma en suspensión, algo que sólo se ha logrado a pequeña escala pero que el proyecto ITER espera poder realizar a escala industrial.
En un raro ejemplo de concertación internacional, las principales potencias mundiales acordaron unir sus esfuerzos en un proyecto común. Sin embargo, en los últimos meses parece que el reto político se está poniendo al mismo nivel de dificultad que el tecnológico. Las negociaciones para designar una sede y la financiación están empantanadas. Estados Unidos y Corea del Sur apoyan la candidatura de Rokkasho-Mura, en Japón, mientras que China y Rusia respaldan la europea de Cadarache, en Francia, a la que está asociada España, después del difícil acuerdo al que llegaron París y Madrid el pasado 27 de noviembre: al constatar que la mayoría de sus socios europeos respaldaban el sitio francés, el ministro Juan Costa pactó con su homóloga francesa Claudie Haigneré la integración de nuestro país en la candidatura francesa, obteniendo, en particular, que la entidad jurídica del ITER estuviera ubicada en España (Costa precisó que Vandellós era el lugar más idóneo) y que uno de los directores generales sea español.
Falta de consenso
La semana pasada, los negociadores internacionales se reunieron en la sede de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en Viena pero «no sacaron nada en claro», relataron fuentes de la UE. «Los coreanos indicaron que podrían cambiar de parecer y apoyar a Cadarache si había un consenso en ese sentido, pero los estadounidenses insistieron en la superioridad técnica del sitio japonés», añadieron.
Dado que los europeos «seguimos pensando que Cadarache es superior» a Rokkasho-Mura, se han lanzado dos iniciativas, comentaron las mismas fuentes. La primera de ellas, que se presentará en la próxima reunión de la AIEA los días 12 y 13 de marzo, es un estudio comparativo de los dos sitios basado en las respuestas a un cuestionario transmitido a un gran número de expertos internacionales en fusión. La segunda, no obstante, asume que el bloqueo se mantendrá y plantea revisar de pies a cabeza las bases del proyecto, con un reactor central del tipo Tokamak y una serie de reactores «satélite» en otros lugares del mundo, conectados por una potente red informática, que permitiría incluso guiar los experimentos a distancia.
Algunos observadores interpretan esta opción como que Japón y la UE negocian un acuerdo para compartir el proyecto. «No es cierto que estemos cerca de un acuerdo con los japoneses para compartir la sede, los europeos mantenemos nuestra candidatura con la misma firmeza», aseguró Fabbio Fabbi, el portavoz del comisario europeo de Investigación, Philippe Busquin.
La opción de la descentralización no tiene por qué afectar la posición de España en el ITER. Fuentes oficiales confirmaron a ABC que «es cierto que se está estudiando un nuevo modelo de ITER, un nuevo acuerdo que supone un incremento del ámbito y del coste inicial y que probablemente se debatirá el próximo día 11 en el consejo de competitividad de la UE. Pero eso no compromete en absoluto la situación de España ni sus aspiraciones».
El cristianismo: ¿de rodillas al final de la clase?
Polémica sobre qué valores se debería enseñar a los niños
LONDRES, sábado, 28 febrero 2004Vuelve el debate sobre si se debería instruir a los alumnos de las escuelas en los valores cristianos. Hace dos semanas, los medios británicos publicaban detalles de un informe del Institute for Public Policy Research en el que se recomiendan drásticos cambios en la educación religiosa de las escuelas.
El informe, titulado «What is Religious Education For?» (¿Para qué sirve la Educación Religiosa?), está siendo estudiado por los ministros del gobierno que decidirán sobre las directrices en el tema del primer currículum nacional, afirmaba el 15 de febrero el Sunday Times. Aunque no es una institución gubernamental, el instituto tiene una relación cercana con el Partido Laborista que gobierna Gran Bretaña.
De hecho, la página web del instituto se jacta de que muchas de sus ideas han sido adoptadas por el gobierno laborista. El antiguo director del instituto, Matthew Taylor, es el jefe de planificación política en el directorio político del primer ministro, observaba el Telegraph.
El informe propone cambiar el nombre de educación religiosa por el de educación espiritual --y permitir que haya menos contenido cristiano--. Los niños saldrán ganando, defiende el informe, aprendiendo menos de los Diez Mandamientos y de Jesús, y más sobre agnosticismo, humanismo, cultos e incluso ateísmo.
«Desde los cinco años, los niños deberían aprender que hay gente que no cree en Dios, en la vida después de la muerte, o en el poder de la oración, o en que el universo fuera creado», dice el informe. También recomienda que se enseñe a los niños desde edad temprana de que hay alternativas al matrimonio. Además, se debería animar a los niños con fuertes creencias religiosas a que cuestionaran dichas creencias.
Las recomendaciones del informe han levantado pronto críticas. Un editorial del Telegraph del 16 de febrero comentaba la mentalidad anti cristiana y autoritaria que está detrás del informe. «Refleja la creencia de que los padres que transmiten su fe cristiana son culpables de adoctrinar a sus hijos, y que es papel del estado el frenarlos», establece el editorial.
En un artículo de opinión en el Times de Londres del mismo día, un auto proclamado ateo, Mick Hume, establecía: «Si tiene que haber RE (religión) en los colegios estatales, preferiría que se enseñara a mis hijos de manera completa el cristianismo antes que ofrecer una espiritualidad multicultural pasada por la batidora».
Y añadía: «Por lo menos tendría la virtud de enseñarles que hay cosas como la verdad y el compromiso, y de que hay creencias por las que es digno luchar».
En el Guardian del día 17 de febrero, la columnista Mary Kenny defendía las riquezas culturales que pueden aprender los estudiantes al estudiar el cristianismo. «La Biblia es la historia de nuestra civilización», escribía. «La mayoría de la gente, a lo largo de la historia, no ha sido atea: la mayoría de la gente ha encontrado significado y propósito a sus vidas gracias a la práctica de la religión. Por eso el omitir la religión es excluir algo vital de la condición humana».
Valores neutrales
El primer ministro australiano, John Howard, ha expresado un punto de vista similar. El 20 de enero, el periódico Age informaba de que muchos padres están sacando a sus hijos de los colegios públicos porque el sistema estatal es «demasiado correcto políticamente y demasiado neutral en valores». Howard, que fue educado en el sistema escolar público, observaba que en el pasado esto no ocurría, y lamentaba el cambio.
Las observaciones de Howard, hechas en una entrevista a Age, han tenido lugar en un momento en el que el gobierno planea aumentar la financiación a los colegios privados, a pesar de las protestas de la oposición y de los sindicatos de profesores.
El año pasado, el éxito de la educación religiosa en el estado más poblado de Australia, Nueva Gales del Sur, atrajo la atención de los medios. Un concienzudo reportaje publicado el 23 de junio por el Sydney Morning Herald observaba que cada seis semanas se abre un nuevo colegio religioso en Nueva Gales del Sur.
El artículo citaba a Phillip Heath, presidente de Australian Anglican Schools, que decía que los padres confían en una educación basada en la religión que proporcione «un marco educativo moral y ético».
En total, cerca del 30% de los estudiantes del estado asisten a colegios religiosos. En este estado, 586 colegios son católicos, 90 cristianos, 53 anglicanos, 23 adventistas del 7º día, 13 islámicos y 8 judíos. Otras confesiones tienen sus propios colegios.
Escribiendo en el Sydney Morning Herald del 1 de enero, Stephen O’Doherty, presidente de Christian Schools Australia, defendía la asistencia financiera que el gobierno otorga a los colegios privados. Observaba que los padres que eligen colegios no públicos pagan honorarios además de la financiación del gobierno, por lo que están haciendo una inversión en la educación de la nación.
También rechazaba las críticas de que los colegios religiosos eran separatistas y que sólo la enseñanza pública garantizaría tolerancia e igualdad. «Denegar a esas familias, por lo que es un tema de fe o conciencia, una educación que integra su desarrollo espiritual sería un indigno ataque a las libertades que gozamos en nuestra sociedad plural», afirmaba O’Doherty.
Mezcla de creencias en Escocia
En Escocia, el obispo de Motherwell, Mons. Joseph Devine, defendía la educación religiosa en un artículo publicado el 1 de febrero en el Sunday Times. «La Iglesia», escribía, «cree que la misión de sus colegios es desarrollarse como una comunidad de fe y enseñanza, proporcionando una educación de alta calidad y ofreciendo formación a través de la promoción de los valores evangélicos, a través de la celebración y el culto, y a través del servicio a los demás».
El argumento de que los niños que no se escolarizan juntos no serán capaces de vivir en armonía posteriormente en su vida «es absurdo», defendía Mons. Devine. Observaba que con un sistema separado de colegios católicos, cerca de la mitad de los católicos de Escocia se han casado con no católicos. Este hecho deja en entredicho los argumentos de que los colegios religiosos crean divisiones en la comunidad, indicaba.
Está en marcha un proyecto en Escocia que contemplará cómo se abren siete colegios con diversidad de creencias. Escocia tiene ahora 344 colegios de primaria católicos y 59 de secundaria. En una entrevista el 8 de febrero en el periódico Scotsman, el cardenal Keith O’Brien indicaba que, dado el descenso de la natalidad y la falta de fondos locales, en el futuro sería necesario que los colegios católicos y los colegios no confesionales tuvieran que compartir algunas instalaciones en un único campus, «teniendo en cuenta que se deben observar ciertas condiciones de modo que sea lo más cercano a un colegio católico».
Sin embargo, la apertura del primer campus interreligioso no se ha hecho sin dificultades, informaba el 10 de febrero el periódico Scotsman. El cardenal O’Brien estuvo presente en la ceremonia de apertura del colegio en Dalkeith, pero no fue invitado por las autoridades locales a que hiciera un discurso formal. El cardinal afirmó que le había «entristecido» la decisión del Midlothian Council de no incluir una oración o bendición en la ceremonia.
El artículo indicaba que el campus, que une el instituto católico St. David’s, el instituto Dalkeith y el colegio Saltersgate para niños con necesidades especiales, ha afrontado tensiones en medio de críticas por la segregación y las dificultades innecesarias entre grupos religiosos.
Y sólo unos pocos días después, el 13 de febrero, Scotsman informaba de que se había ordenado al director del colegio católico en el complejo que quitara los artefactos religiosos de una pared del corredor compartido en el edificio. Se están haciendo los preparativos para un segundo campus compartido en Edimburgo, la capital.
Algunos pueden rechazar en nombre de la tolerancia la idea de una educación que incluya los valores religiosos. Pero muchos padres están convencidos de que sin instrucción religiosa cualquier educación queda gravemente incompleta.
Juan Pablo II: Cuaresma, «carrera de solidaridad» con los niños
Palabras antes de rezar la oración mariana del «Angelus»
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 29 febrero 2004Publicamos la intervención de Juan Pablo II este domingo antes de rezar a mediodía la oración mariana del «Angelus» junto a varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.
* * *
1. En este primer domingo del tiempo de Cuaresma, el Evangelio nos presenta a Cristo que, después de haber recibido el bautismo de Juan en el Jordán, movido por el Espíritu Santo, se retira en el desierto y allí permanece durante cuarenta días. La narración evangélica nos presenta las tres tentaciones, eco del antiguo engaño en el que Satanás hizo que cayeran nuestros primeros padres. Pero Cristo, nuevo Adán, las supera, rechazando con decisión al tentador: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios» (Lucas 4,12).
2. La victoria de Jesus sobre el maligno nos asegura que no sucumbiremos en el momento de la prueba, si permanecemos unidos al Señor. En esta perspectiva, la Cuaresma nos invita a un particular compromiso en el camino espiritual.
He enviado a la Iglesia, con este motivo, un mensaje en el que he querido recordar en particular a los niños, que con frecuencia son víctimas inocentes de la malicia de los hombres. La Iglesia les presta una particular atención porque el mismo Cristo nos dice que «el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe» (Mateo 18,5). Que este período del año litúrgico se transforme en una generosa carrera de solidaridad hacia los más pequeños, especialmente aquellos que se encuentran ante los más graves peligros y dificultades.
3. Queridos hermanos y hermanas, os invito a todos a rezar por esta intención. Os pido, además, que me acompañéis espiritualmente en los Ejercicios Espirituales, que comenzarán como todos los años esta tarde. Participarán conmigo los colaboradores de la Curia romana. Que la Virgen de la escucha haga fructuosos para todos nosotros estos días de silencio, de meditación y de intensa comunión con Cristo.
Juan Pablo II a Argentina: Sin respeto de la vida y la familia no hay desarrollo
Discurso al nuevo embajador ante la Santa Sede
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 29 febrero 2004Publicamos el discurso que dirigió Juan Pablo II al nuevo embajador de Argentina ante la Santa Sede, el señor Carlos Luis Custer, en la ceremonia de presentación de cartas credenciales que tuvo lugar este sábado.
* * *
Señor Embajador:
1. Me es grato recibirle al hacerme entrega de las Cartas Credenciales que le acreditan como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Republica de la Argentina ante la Santa Sede, en este acto que me ofrece también la oportunidad de expresarle mi cordial bienvenida y, a la vez, los mejores deseos para el desempeño de la alta responsabilidad que su Gobierno le ha encomendado.
Agradezco las amables palabras que me ha dirigido, en las cuales se hace portavoz del propósito del Presidente de la Nación, Doctor Néstor Kirchner, y de su Gobierno, de promover las relaciones tanto con esta Sede Apostólica como con la Iglesia local, en la perspectiva de tantos objetivos comunes y de largo alcance.
Le ruego que transmita al Señor Presidente mi cordial saludo y le haga presente mi aprecio y cercanía al pueblo argentino, que ha dado y continua dando tantas muestras de afecto y adhesión al Sucesor de Pedro.
2. Me satisface constatar las buenas relaciones diplomáticas entre la Nación Argentina y la Santa Sede, basadas en el respeto y estima mutuos, la voluntad de cooperación leal desde la autonomía de las propias competencias y la búsqueda del bien común integral de las personas y los pueblos. Además de un cauce institucional privilegiado, son como un reflejo de los lazos históricos y espirituales que unen al pueblo argentino, de hondas raíces católicas, con la Cátedra de Pedro.
Precisamente este año se conmemora una de las manifestaciones más significativas del espíritu cristiano de los argentinos, como fue la inauguración del monumento a Cristo Redentor entre las cumbres andinas que colindan con Chile. Si entonces fue expresión de la confianza en la ayuda divina para solucionar graves escollos para la vida patria, la solemnidad con la cual hoy se celebra el centenario es un grato motivo de esperanza, pues hace revivir aquella gozosa fe y proyecta hacia el futuro el compromiso de seguir favoreciendo los valores inspirados en el Evangelio y que contribuyen decididamente a construir una sociedad más pacífica, solidaria y reconciliada, en la cual se intente siempre mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos sin excepción.
3. En el marco de estas relaciones, que se proponen el bien integral de un mismo pueblo, la Iglesia aporta lo que es propio de su misión, contribuyendo así también al bienestar de las naciones. Alienta el amor al prójimo, que a su vez es fuente segura de auténtico desarrollo, promueve actitudes fraternas, que son fundamento sólido de toda convivencia pacífica, o inculca en las conciencias el riguroso respeto de la dignidad innata de la persona y de los derechos humanos, base de un orden social verdaderamente justo.
Argentina es testigo singular de los frutos que conllevan unas relaciones cordiales en los diversos ámbitos y un espíritu de colaboración entre la Iglesia y las naciones. En unas ocasiones para llevar a buen término, por el camino del diálogo y el entendimiento, espinosas cuestiones que ponen en peligro el inestimable valor de la paz. En otras, para aminorar los factores externos que influyen en graves coyunturas económicas, sin por ello dejar de alentar a quienes las padecen a que desarrollen su gran capacidad de trabajo e imaginación para superarlas, sin eludir responsabilidades ni escatimar esfuerzos.
En este contexto, no se puede olvidar la ingente labor de tantas personas e instituciones católicas que han servido y sirven a la sociedad argentina en los más diversos campos, como la cultura y la educación, la promoción y cuidado de los más necesitados o, incluso, del trabajo y las diversas formas de participación al bien común de la Nación.
Muchas de estas formas de cooperación al bien común del país adquieren especial relieve precisamente en los momentos difíciles, cuando por diversos motivos aumenta la incertidumbre, crece la necesidad o escasea la esperanza. Por eso, proteger y ayudar a las instituciones que llevan a cabo tareas humanitarias o de promoción humana y social son medidas propias de un poder público clarividente y comprometido con el bien de todos los ciudadanos.
4. En cumplimiento de su misión, la Iglesia no cesa en su esfuerzo por invitar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a construir una sociedad basada en valores fundamentales e irrenunciables para un orden nacional e internacional digno del ser humano.
Uno es ciertamente el valor de la vida humana misma, sin el cual no sólo se quebranta el derecho de cada ser humano desde el momento de su concepción hasta su término natural, y que nadie puede arrogarse la facultad de violar, sino que se cercena también el fundamento mismo de toda convivencia humana. En efecto, cabe preguntarse qué sentido tiene el esfuerzo por mejorar las formas de convivir, si no se garantiza el vivir mismo. Es preciso, pues, que este valor sea custodiado con esmero, atajando prontamente los múltiples intentos de degradar, más o menos veladamente, el bien primordial de la vida convirtiéndolo en mero instrumento para otros fines.
Otro pilar de la sociedad es el matrimonio, unión de hombre y mujer, abierto a la vida, que da lugar a la institución natural de la familia. Ésta no sólo es anterior a cualquier otro orden más amplio de convivencia humana sino que lo sustenta, al ser en sí misma un tejido primigenio de relaciones íntimas guiadas por el amor, el apoyo mutuo y la solidaridad. Por eso la familia tiene derechos y deberes propios que ha de ejercer en el ámbito de su propia autonomía. Atañe a las legislaciones y a las medidas políticas de sociedades más amplias, según el principio de subsidiaridad, la tarea de garantizar escrupulosamente estos derechos y de ayudar a la familia en sus deberes cuando éstos sobrepasan su capacidad de cumplirlos sólo con sus medios.
Sobre estos aspectos, me parece oportuno recordar que el legislador, y el legislador católico en particular, no puede contribuir a formular o aprobar leyes contrarias a "las normas primeras y esenciales que regulan la vida moral", expresión de los más elevados valores de la persona humana y procedentes en última instancia de Dios, supremo legislador (cf. A los gobernantes, parlamentarios y políticos, 4 noviembre 2000, n. 4).
5. Es preciso recordar esto en un momento en que no faltan intentos de reducir el matrimonio a mero contrato individual, de características muy diversas a las que son propias del matrimonio y de la familia, y que terminan por degradarla, como si fuera una forma de asociación accesoria dentro del cuerpo social. Por eso, tal vez más que nunca, las autoridades públicas han de proteger y favorecer la familia, núcleo fundamental de la sociedad, en todos sus aspectos, sabiendo que así promueven un desarrollo social justo, estable y prometedor.
Argentina ha sido y es particularmente sensible a estos aspectos, sabiendo que se trata de cuestiones en las que se decide el futuro de toda la humanidad. Por eso deseo expresar agradecimiento por los esfuerzos realizados en favor del matrimonio y la familia en ocasión de algunos foros internacionales, invitando al mismo tiempo a proseguir en esta trayectoria.
6. Le reitero, Señor Embajador, mis mejores deseos al frente de la Embajada de su País ante la Santa Sede, y ruego a Nuestra Señora de Luján, tan cercana a los argentinos, que le ilumine en su trabajo como cauce de la cordialidad entre el Papa y esa noble Nación. A Ella le pido también que aliente el esfuerzo de las Autoridades y de los ciudadanos por construir una sociedad más próspera, ecuánime y abierta a los valores del espíritu, contribuyendo así no sólo al bien de la propia patria, sino también al de los pueblos hermanos del cono sur americano y de toda la comunidad internacional.
Con estos deseos, a la vez que le deseo una feliz estancia en Roma, le imparto la Bendición Apostólica, que extiendo a su distinguida familia y a sus colaboradores.
Superpoblación, ¿mito o realidad?
Fernando Pascual
2004-02-27
Desde hace más de 30 años corre la voz de que en el mundo hay demasiados seres humanos, de que cada día nacen más hijos, de que pronto no habrá comida para todos, de que estamos cada vez más cerca de una catástrofe planetaria. Sin embargo, la situación no es tan sencilla como algunos la presentan, ni el catastrofismo tiene un fundamento real para pretender asustarnos a todos.
Los datos, aparentemente, pueden apoyar las ideas “catastrofistas”. Hacia el año 1820 vivían sobre la tierra 1000 millones de habitantes. Esta cifra se duplicó 110 años después, en 1930, mientras que la siguiente duplicación se produjo sólo 47 años después, de 1977. Hoy somos, según se calcula, unos 6300 millones de personas. Y muchos hombres y mujeres padecen hambre, sufren tremendas enfermedades, no tienen acceso a agua potable...
Ante este panorama no es de extrañar que los “catastrofistas” propongan que hay que frenar, cueste lo que cueste, el crecimiento de población, si es que no hay quien sueña con una drástica reducción del número de los humanos sobre la tierra. El director de una importante revista ecologista, David Foreman, dijo que la llegada del SIDA no era un problema, sino una solución natural para resolver el problema de la superpoblación. Jacques Cousteau, famoso por sus reportajes sobre animales marinos, defendía que los hombres sobre la tierra deberíamos ser sólo 700 millones de hombres. Claro está, él se habría incluido en ese pequeño grupo de “elegidos” en un paraíso hecho a medida de sus planes.
Más de 30 años de propaganda sobre la “explosión demográfica” han dejado una huella muy honda en nuestra manera de pensar. En este sentido, conviene recordar a Paul Ehrlich, autor del famoso libro “The Population Bomb” (La explosión demográfica), publicado en 1968. Ehrlich, biólogo de la Universidad de Stanford, llegó a la conclusión de que en la tierra somos demasiados, hay pocos alimentos y el planeta se encuentra en un estado de agonía. Como solución, propuso serias medidas de control de población, incluso con métodos represivos. El mismo año en el que se publicaba este libro, nacía el “Club de Roma”, fundado entre otros por Aurelio Peccei, un famoso economista italiano, que promovió tenazmente las ideas del control demográfico y la tesis del “crecimiento sostenible”. Una bella palabra que no pocas veces es usada como bandera para promover el aborto, la esterilización y otros métodos para que los países pobres no causen problemas a los deseos y proyectos de algunas personas de los países ricos...
Estas ideas y otros factores han logrado ciertos resultados. La natalidad mundial ha descendido de modo notable. Si en 1970 la tasa de fertilidad era de 4,48 hijos por mujer, ahora está alrededor de 2,7 hijos por mujer. En algunos países de Europa, este número baja a 1,2 hijos por mujer, como son los casos de Italia y España. Es decir, en estos dos países (no son los únicos) no solamente no hay crecimiento de población, sino que en muy poco tiempo se va a iniciar un proceso de despoblación. En Rusia, donde la tasa de fertilidad es de 1,3 hijos por mujer, se espera una fuerte disminución de la población en los próximos 50 años.
Algunos ya han dado la señal de alarma por la situación de algunos países del mundo occidental, pues la economía no funciona si no hay niños ni jóvenes. Otros han optado por una “solución” que es como esconder la cabeza debajo del ala: es mejor tener animales en casa que no hijos...
Decir que el exceso de la población es el origen de los problemas y males de la humanidad y de la ecología no corresponde a la realidad. Las más altas densidades de población se dan en países altamente ricos, como son Bélgica (331 habitantes por kilómetro cuadrado), Países Bajos (370) o Gran Bretaña (239). Los países más pobres cuentan, en general, con bajas densidades de población: Sudán tiene 11 habitantes por kilómetro cuadrado, Angola 9, Gabón sólo 5. Las principales zonas de miseria y de hambre del mundo africano son aquellas que tienen fuertes problemas de sequía o que viven en continuos conflictos bélicos. En América, Bolivia, uno de los países más pobres, tiene sólo 7 habitantes por kilómetro cuadrado. Ciertamente, hay países altamente ricos con densidades no muy altas, y otros países con bastante pobreza con densidades de población más altas. Lo que está claro es que la pobreza no puede venir “sólo” de un exceso de población. En algunos casos, incluso, la pobreza puede nacer de la falta de población.
Tampoco el exceso de población es la causa de los problemas ecológicos, sino el abuso de muchos medios de subsistencia y de algunas técnicas productivas. Hay zonas del planeta con muy alta densidad de población que son un ejemplo de limpieza, orden y cuidado de los bosques, parques, etc. Hay zonas semidesérticas y con muy baja densidad de población en la que los incendios, los desperdicios y los residuos dañan enormemente no sólo a las plantas y los animales, sino a las mismas personas.
La conclusión es clara: la pobreza no es debida a que “sobren” seres humanos, sino a la mala distribución de los bienes de la tierra. Una sana producción económica puede dar alimentos y medios de subsistencia y bienestar a millones de seres humanos que hoy viven en condiciones de vida insoportables. Y pueden hacer que con menos tierras cultivadas se produzca más, con lo que esto puede significar para que aumenten espacios destinados a árboles y parques.
El tema de la población mundial debe ser estudiado con más atención, sin propagandas huecas ni alarmismos histéricos. Pero siempre hay que acompañar estos estudios con otros paralelos sobre la justicia y la producción económica. Allí donde haya un ser humano necesitado debe surgir el interés y el apoyo de todos los que puedan hacer algo por él. La pobreza, el hambre, la contaminación, surgen cuando acciones egoístas abandonan a su suerte a los demás, y algunos buscan su propio bienestar sin preocuparse casi nada por las consecuencias de sus actos.
La solución a la pobreza de Africa, de Asia y de algunos lugares de América no está en la distribución de preservativos, en la esterilización de hombres y mujeres ni en el aborto para que no nazca nadie fuera de los programas establecidos (como se hace en China, y no sólo en China). Está en la solidaridad, la educación, la justicia. Nos toca a todos, especialmente a los adultos, ver las maneras para que cada niño que nazca no sea visto como un empobrecimiento del planeta, sino como su máxima riqueza, como aquel que es capaz de dar sentido al verde de los árboles y al arrullo de los pichones. A nosotros nos toca prepararle un aire limpio, un alimento sano y un mundo justo, donde todos quepan, porque todos pensamos en los demás.
¿Una utopía? Al menos un sueño y un reto para todos los que no queremos vivir bajo el peso del pesimismo catastrofista de unos pocos...
¿Tiene futuro la misión de la Iglesia?
La vocación de los primeros discípulos tiene en San Lucas el prólogo de la
pesca milagrosa (cf Lc. 5, 1-11). Con este signo, Jesús llama la atención de
aquellos hombres y les indica lo prodigioso de su labor cuando sean
"pescadores de hombres".
El asombro se apodera de Pedro, de Santiago y de Juan al ver "la redada de
peces que habían cogido", después de haber pasado la noche bregando sin
haber pescado nada.
La pesca es imagen de la misión de la Iglesia. Por sí sola, separada de
Cristo, la Iglesia no puede nada. Únicamente será eficaz si su mirada está
puesta en Jesucristo, la Palabra de Dios; si está dispuesta a remar más
adentro y a echar las redes para pescar basada en la palabra del Señor. Como
dice Pedro: "por tu palabra, echaré las redes".
Esta misión de la Iglesia está aún en los comienzos. No podemos dejarnos
impresionar por hechos negativos que podrían conducirnos al pesimismo: El
ambiente secularista y hostil a lo cristiano; la pérdida del sentido
religioso en las familias; el abandono de la fe por parte de tantos
cristianos...
Con ojos humanos, podríamos pensar que la Iglesia, al menos en nuestro
mundo occidental, tiene poco o nada que hacer. Pero ésta sería una mirada
superficial. Hemos de avivar nuestra fe: "Dios está preparando una gran
primavera cristiana, de la que ya se vislumbra su comienzo", escribió Juan
Pablo II en 1990 ("Redemptoris missio", 86). Son muchos los hombres que
esperan a Cristo y, por consiguiente, "hemos de fomentar en nosotros el afán
apostólico por transmitir a los demás la luz y la gloria de la fe"
("Redemptoris missio", 86).
El Señor quiere valerse de nosotros, como se valió de Pedro, de Santiago y
de Juan, para llevar a cabo su "pesca de hombres". A pesar de nuestra
fragilidad personal, hemos sido llamados para ser instrumento de Dios. Y
hemos de responder a esta llamada con prontitud, como aquellos primeros que
"dejándolo todo, lo siguieron".
Todo cristiano, todo bautizado, está llamado a la santidad y a la misión, a
anunciar el Evangelio a toda criatura, para que la claridad de Cristo, que
resplandece sobre la faz de la Iglesia, ilumine a todos los hombres (cf
"Lumen gentium", 1).
Para echar las redes, es preciso suscitar entre todos los cristianos un
nuevo anhelo de santidad. Pensemos en los primeros cristianos: Tenían pocos
medios, pero, fiándose de Jesús, fueron capaces de anunciar el Evangelio, en
poco tiempo, hasta los confines del mundo. En la base de ese dinamismo
misionero estaba "la santidad de los primeros cristianos y de las primeras
comunidades" ("Redemptoris missio", 90).
Como los apóstoles hemos de contemplar el misterio de Cristo para
anunciarlo de modo creíble. Él es nuestra esperanza. En un mundo angustiado
y oprimido por tantos problemas, en un mundo que tiende al pesimismo, hemos
de testimoniar la alegría de la Pascua, la Buena Noticia de la Resurrección
del Señor.
Guillermo Juan Morado.
Que gran decepción tenía el joven de esta historia, su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas, al parecer, ya a nadie le importaba nadie. Un día dando un paseo por el monte, vio sorprendido.
Que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía valerse por sí mismo.
Le impresionó tanto al ver este hecho, que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual. Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre.
Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.
Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo: "no todo está perdido. Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas". Y decidió hacer la experiencia: Se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara.
Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Estuvo así durante todo el otro día, y ya se iba a levantar, mucho más decepcionado que cuando comenzamos a leer esta historia, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio, sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono, su corazón estaba devastado, sí casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese instante, lo oyó...
¡Con qué claridad, qué hermoso!, una hermosa voz, muy dentro de él le dijo: "si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad, para encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente se la liebre".
Piera de napolitano.
Lecturas del 1-3-04 (Lunes de la Primera Semana de Cuaresma)
SANTORAL: San Rosendo
Lectura del libro del Levítico 19, 1-2. 11-18
El Señor dijo a Moisés:
Habla en estos términos a toda la comunidad de Israel:
Ustedes serán santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. Ustedes no robarán, no mentirán ni se engañarán unos a otros. No jurarán en falso por mi Nombre, porque profanarían el nombre de su Dios. Yo soy el Señor.
No oprimirás a tu prójimo ni lo despojarás; y no retendrás hasta la mañana siguiente el salario del jornalero. No insultarás a un sordo ni pondrás un obstáculo delante de un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo soy el Señor.
No cometerás ninguna injusticia en los juicios. No favorecerás arbitrariamente al pobre ni te mostrarás complaciente con el rico: juzgarás a tu prójimo con justicia. No difamarás a tus compatriotas, ni pondrás en peligro la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.
No odiarás a tu hermano en tu corazón: deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él.
No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Yo soy el Señor.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 18, 8. 9. 10. 15 (R.: cf. Jn 6, 63c)
R. Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida.
La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple. R.
Los preceptos del Señor son rectos,
alegran el corazón;
los mandamientos del Señor son claros,
iluminan los ojos. R.
La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos. R.
íOjalá sean de tu agrado
las palabras de mi boca,
y lleguen hasta ti mis pensamientos,
Señor, mi Roca y mi redentor! R.
X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 31-46
Jesús dijo a sus discípulos:
«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: "Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver."
Los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?"
Y el Rey les responderá: "Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo."
Luego dirá a los de su izquierda: "Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron."
Estos, a su vez, le preguntarán: "Señor, ¿cuando te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?"
Y él les responderá: "Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo."
Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna.»
Palabra del Señor.
Reflexión
La primera semana de Cuaresma comienza con el recuerdo de la segunda venida de Jesús al final de los tiempos para juzgar al mundo.
En su primera venida el día de Navidad, Jesús vino a salvar al hombre y a dejar los medios para conseguir la salvación.
En su segunda venida al final de los tiempos, vendrá como juez y a cada uno de los hombres le pedirá cuenta del uso, que haya hecho de esos medios de salvación.
El Hijo del Hombre, volverá como rey supremo a juzgar a todas las naciones, o sea a toda la humanidad.
Para los judíos esa humanidad, era objeto de condenación por no pertenecer al pueblo Dios. Jesús nos dice en este evangelio, que esa humanidad que no tiene fe en él, simplemente porque no lo conoce, también se salva, el Señor los juzgará por su buena voluntad, concretada en las obras de amor y misericordia que han hecho en favor de los necesitados.
Son muchas las personas y los pueblos que no conocen a Jesús, que pertenecen a otras religiones o simplemente que no tienen religión y que sin embargo, se entregan generosamente al servicio de los pobres, de los oprimidos.
San Juan de la Cruz dice que en el último día, nos juzgarán en el amor.
Por eso cada uno de nosotros, que tenemos fe en Jesús, que lo conocemos, que podemos recibirlo en la eucaristía, tendríamos que preguntarnos, cómo estamos en el amor, deberíamos ver si no estamos un poco escasos de misericordia.
Y cuando reconozcamos en nosotros ese escaso amor, seamos menos severos al juzgar.
No juzguemos a otra gente, a gente que practica otra religión o tal vez ninguna, porque tal vez ellos sin conocer a Cristo y quizá sin saberlo estén más cerca de Él y de su reino que nosotros.
El Señor nos dejó como ley fundamental que nos amemos unos a otros, y nos dijo, que en eso se reconocerían sus discípulos.
El amor a Dios, lo tenemos que vivir y expresar en el amor al prójimo
Por eso el Señor en este evangelio nos muestra que los que hagamos o no a un hermano nuestro, “se lo hacemos” o “no”, a Dios.
Todo el secreto del cristianismo consiste en saber descubrir a Dios en los demás, por sobre todo en los que sufren.
El Señor en este evangelio se identifica con los que más necesitan amor, y nos dice a nosotros que lo amemos en esas personas que sufren, que están enfermos, que están desamparados, que tienen hambre...
Vamos a ofrecerle a Dios hacer hoy algo por alguna persona que esté sufriendo alguna necesidad. Queremos en esta cuaresma preparar nuestro corazón caminar hacia la santidad que el Señor pide a sus discípulos.
Señor, tú me llamaste
para ser instrumento de tu gracia,
para anunciar la Buena Nueva,
para sanar las almas.
Instrumento de paz y de justicia,
pregonero de todas tus palabras,
agua para calmar la sed hiriente
mano que bendice y que ama.
Señor, tú me llamaste
para curar los corazones heridos,
para gritar, en medio de las plazas,
que el Amor está vivo,
para sacar del sueño a los que duermen
y para liberar al cautivo.
Soy cera blanda entre tus dedos,
haz lo que quieras conmigo.
Señor, tú me llamaste
para salvar al mundo ya cansado,
para amar a los hombres
que Tú, Padre, me diste como hermanos.
Señor, me quieres para abolir las guerras
y aliviar la miseria y el pecado;
hacer temblar las piedras
y ahuyentar a los lobos del rebaño. Amén
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Rosendo
Rosendo, cuyo nombre significa "camino de la gloria" , nació en el 907. Asturias, Galicia y Portugal se disputan su cuna. Según la tradición, vio luz en el pueblo de Salas, en la provincia de Orense, donde su padre, Gutierre de Arias, que pertenecía a la nobleza, tenía extensas posesiones.
Su primera educación la recibió Rosendo en los claustros de la iglesia episcopal de Mondoñedo; después perfeccionó sus estudios en un convento benedictino, donde ahondó en la sagrada escritura y los escritos de los santos padres.
Por un tiempo fue obispo de Dumio. Se desempeñó con tal eficacia en esa dignidad que logró imponer la paz entre los miembros del clero, los nobles, los plebeyos y los esclavos, en continuas luchas. Afligido por los abusos que se cometían con estos últimos (los moros cautivos) bregó por la abolición de aquella servidumbre y dio libertad a los suyos.
Hacia el año 934 tuvo una revelación divina, conforme con la cual debía fundar un monasterio en la provincia de Orense, en un lugar llamado Villar.
Ocho años trabajaron sus monjes para levantarlo. La inauguración se llevó a cabo en el año 942 y se llamó a la casa San Salvador de Celanova.
En mayo de 955, por mandato del rey Ordoño III, tomó el gobierno de la provincia que había mandado su padre. En 968 los moros invadieron Portugal y los normandos, Galicia.
Dos años más tarde, quedó vacante la silla episcopal de Compostela. Todos lo señalaron a él para ocuparla. En el breve tiempo que la rigió, desplegó su actividad, reformando la disciplina monacal y asistiendo a un concilio celebrado en León.
En el año 974 fijó su definitiva residencia en Celanova, donde, renunciando al obispado y pidiendo su humilde hábito de benedictino, pasó sus últimos años en el retiro, la plegaria y la contemplación.
San Rosendo murió el 1° de marzo del año 977.