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19 de septiembre de 2003 |
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Asoma el primer parque ecológico
viernes, 19 de septiembre de 2003
MARICAO - La Compañía de Parques Nacionales inició ayer la construcción del primer parque ecológico de Puerto Rico en los terrenos del parque nacional Monte del Estado, en Maricao.
Ramón L. Nieves, director ejecutivo de la agencia, sostuvo que el propósito es ofrecer algo diferente al creciente número de personas que interesa visitar el área y a la vez proteger el ambiente. Destacó que el número de visitantes a las 24 villas que opera la Compañía de Parques en el centro vacacional que queda dentro de las 10,000 cuerdas del bosque nacional ha crecido de 30% a 35% en los últimos dos años, por lo que es importante ofrecerle al visitante facilidades nuevas.
Agregó que el proyecto, que requiere una inversión de $924,500, incluirá unas áreas para acampar y la rehabilitación del área de juego de niños. Se utilizará tecnología para preservar el ambiente, como luz solar y baños de composta.
Antes de entrar al área de acampar, los visitantes recibirán una orientación sobre las medidas de reciclaje que deben tomar en el lugar, dijo el funcionario.
Nieves sostuvo que en la década de los 70 había unas instalaciones para acampar en la zona, pero fueron abandonadas, por lo que parte del proyecto incluye la rehabilitación de las mismas. El proyecto, que debe concluir para mayo de 2004, también abarca la construcción de 12 módulos de acampar al aire libre con capacidad para 20 casetas y dos gazebos para actividades de grupos, la instalación de dos estructuras prefabricadas para baños y duchas y la restauración del merendero y mirador.
TAMBIEN INCLUYE la instalación de verjas, mejoras a la entrada del área de acampar, el reemplazo de la mayor parte de la pavimentación impermeable por un sistema de módulos de permita la percolación de las aguas para evitar la erosión y la siembra de árboles nativos y plantas adecuadas a la bioecología del lugar, agregó. "Entendemos que va a ser una opción porque es un área preciosa con una vista espectacular. Entendemos que es la primera instalación de este tipo del gobierno de Puerto Rico", expresó Nieves.
Con un impacto contra Júpiter concluye la misión de la sonda Galileo
18 de septiembre, 2003
WASHINGTON
Después de ocho años orbitando Júpiter, la nave espacial Galileo de la NASA pondrá fin el domingo a su larga misión entrando en picada y colisionando contra el gigante de nuestro sistema solar, aunque recogería información de su último trayecto.
Cuando apenas le queda carga de propulsión y seis años después de su fecha original de desaparición, Galileo tiene previsto entrar en colisión con Júpiter para eliminar cualquier posibilidad de accidente, dijeron autoridades del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en un comunicado.
La nave espacial tiene tan poco combustible que no será capaz de dirigir su antena hacia la Tierra o ajustar su trayectoria, pero los científicos creen que podrá enviar algunas horas de información en su último descenso.
"Ha sido un fabulosa misión para la ciencia planetaria, y es difícil ver cómo llega a su fin", dijo la responsable del proyecto Galileo, Claudia Alexander.
"Mantenemos los dedos cruzados para que, incluso en su última hora, Galileo nos siga aportando información nueva sobre el medioambiente de Júpiter".
El equipo de Galileo se reunirá en la sede central del Laboratorio, en Pasadena, California, el domingo para despedir a la nave, dijo la científica Rosaly Lopes.
"Galileo fue un verdadero luchador del espacio, en realidad tuvo un monton de problemas desde el principio", dijo Lopes.
Añadió que las dificultades siempre se habían superado, y de hecho inspiraron una ingeniosa ruta a Júpiter.
La pequeña nave robótica iba a ser lanzada desde el transbordador espacial en 1986 poco después del lanzamiento en enero del Challenger. Cuando éste explotó segundos después del despegue, el viaje de Galileo se aplazó hasta 1989.
Los astrónomos esperan recuperar datos de Galileo, pero la radiación de Júpiter podría ser un problema. La nave ya se ha deteriorado cuatro veces más de lo que su diseño puede soportar, y a medida que se acerca al planeta entra en una zona altamente radiactiva.
Lanzado desde el transbordador espacial Atlantis en 1989, Galileo habrá recorrido 4.600 millones de kilómetros para cuando impacte con Júpiter.
"La nave espacial llegará a las capas más alejada de la atmósfera de Júpiter, que es muy densa", dijo Lopes. "Habrá una enorme fricción. (Galileo) comenzará a arder y a romperse y a desintegrarse y entonces se vaporizará y se convertirá en parte de Júpiter".
Galileo orbitó Júpiter 34 veces y obtuvo las primeras medidas de la atmósfera del planeta al enviar una especie de paracaídas a Júpiter en 1995.
En esa incursión se detectó la existencia de mares de agua salada subterráneos en las lunas de Júpiter denominadas Europa, Ganímedes y Callisto, examinó los volcanes intensamente activos en la luna Io.
Un roedor gigante de setecientos kilos, el ancestro de los conejillos de Indias
Los científicos desconocen las causas por las que desapareció el «Phoberomys pattersoni», roedor semiacuático cuyos restos han sido hallados en Venezuela
MADRID. Con un tamaño similar al de un búfalo y con un peso de unos setecientos kilogramos, el «Phoberomys pattersoni» es el ancestro común de los actuales conejillos de indias. Esta es la conclusión de un equipo de científicos alemanes, estadounidenses y venezolanos, que detallan hoy en «Science» los pormenores de su investigación. Este roedor gigante -con diez veces el volumen del mayor que existe actualmente, el Carpincho, con 50 kilogramos de peso- deambulaba por las riberas de un antiguo río venezolano hace unos ocho millones de años, alimentándose de hierbas y esquivando cocodrilos.
«Imagínense un conejillo de Indias de aspecto extraño, pero enorme, con una larga cola para poder mantener el equilibrio sobre sus patas traseras, y dientes en constante crecimiento», señala el profesor Marcelo R. Sánchez-Villagra, de la Universidad alemana de Tübingen y miembro de este equipo de investigadores. «Era semiacuático, igual que el Carpincho, y probablemente buscaba alimento a lo largo de una ribera», añadió.
Paraíso tropical
Los restos fosilizados de esta criatura prehistórica ofrecen a los científicos nuevas pistas sobre la época en que vivió este animal, el Mioceno Superior. Descubiertos en una región actualmente árida, a unos 400 kilómetros al oeste de Caracas, en el pueblo de Urumaco, el fósil y las pruebas vegetales conexas sugieren que vivió en una época en que esa zona era un paraje tropical con vegetación exuberante, y con gran abundancia de enormes tortugas y cocodrilos.
Este trabajo refuerza la teoría de que existió un caudaloso río llamado Paleo-Orinoco-Amazonas, que transcurría paralelo a la cordillera de los Andes, pasando por Urumaco -donde ahora se han encontrado los restos fosilizados de este roedor gigante- y desembocaba en el Caribe. «En el Norte de Venezuela se encuentra la clave de muchos de los misterios paleontológicos y de la evolución animal», explica el profesor Sánchez-Villagra.
¿Por qué hoy en día no hay roedores del tamaño de un búfalo deambulando por la Tierra? ¿Y por qué el «Phoberomys pattersoni» llegó a adquirir esas enormes proporciones? Estos y otros muchos interrogantes quedan aún por resolver, pero el profesor McNeill Alexander, de la Universidad de Leeds, explica en «Science» la relación que existe entre la postura del cuerpo y el tamaño de distintos animales. Los ratones se acuclillan sobre sus patas muy dobladas, mientras que los elefantes tienden a mantener las patas rectas.
«Este roedor gigante presenta interrogantes notables acerca de las limitaciones de la evolución en lo referente al tamaño», opina este científico. Los pequeños mamíferos, como los roedores, escapan de los predadores refugiándose en sus madrigueras. «Los mamíferos de mayor tamaño, demasiado grandes para introducirse en un escondite, generalmente sólo pueden escapar corriendo», argumenta el profesor Alexander.
Un fósil llamado «Goya»
Así, los ungulados -con sus patas largas, pezuñas ligeras y tendones largos y elásticos- parecen ser los más aptos para correr. ¿Serían los roedores de gran tamaño, en general, demasiado lentos para poder huir?» Denominado «Goya», el fósil del «Phoberomys pattersoni», completo en un 90 por ciento, se hallaba sepultado entre capas sedimentarias de carbón dentro de la formación Urumaco y fue descubierto por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Experimental Franscico de Miranda de Venezuela.
Los investigadores descubrieron el fósil en mayo del año 2000, pero no ha sido hasta ahora cuando han conseguido clasificar todas las piezas localizadas. Habían especulado que podía pertenecer a la misma familia de otros roedores como las chinchillas, vizcachas o pacaranas, entre otros. Al examinar los restos de «Goya», junto con un segundo espécimen con el cráneo más completo, los científicos pudieron determinar que el «Phoberomys pattersoni» es un antepasado prehistórico del «Pacarana dinomys», pariente cercano del conejillo de Indias («Cavia porcella»).
Tres metros de longitud
Con unos 3 metros de longitud y 1,3 metros de altura, el «Phoberomys pattersoni» tenía dientes largos que revelaban una dieta abrasiva, posiblemente de hierbas provenientes de aguas salobres. Sus muslos y patas traseras eran mucho más grandes y más fuertes que sus extremidades delanteras más pequeñas, pareciéndose a un conejillo de Indias. Sin embargo, hoy en día los conejillos de Indias pesan alrededor de un kilogramo. Ambas criaturas pertenecen a una variedad de roedores sudamericanos llamada «Caviomorfa». Actualmente, su tamaño varía entre los doscientos gramos y los cincuenta kilos.
Andrew Sugden, experto en biología evolutiva, describe esta investigación como un avance, ya que con el descubrimiento de los restos fosilizados de este roedor gigante «la escala de tamaños de esta familia de animales ha aumentado en más del doble, y nos proporciona nuevos y fascinantes indicios de cómo era la vida hace unos ocho millones de años», añadió.
Campaña contra el uso irracional de antibióticos
¿Cuántos antibióticos consumimos al año? ¿Lo hacemos siempre adecuadamente? Estas y otras preguntas son las que plantea un artículo publicado en el 'Wall Street Journal' acerca de la ingesta desaforada de antibióticos en EE UU, un tema extrapolable a otros países como España que se ha convertido en el principal campo de batalla de las autoridades sanitarias estadounidenses.El gobierno norteamericano se ha propuesto reeducar a médicos y pacientes en la idea de que abusar de estas medicinas es contraproducente. Bajo el lema de "Sé inteligente: conoce cuándo los antibióticos son útiles", los Centros de Control de Enfermedades (CDC) quieren concienciar a la población del problema que ocasiona el uso indebido de este tipo de fármacos.
Las compañías farmacéuticas, algo sorprendidas por el hecho de que parte de sus productos se hayan convertido en un asunto de primer orden para las autoridades sanitarias, se declaran a favor de la campaña.
"El CDC está en lo cierto al advertir del peligro que conlleva la mala utilización de los antibióticos", aseguran fuentes de la asociación empresarial de Investigación Farmacéutica y Manufacturera de América. "Reconocemos que es un asunto importante y haremos lo posible para que el uso de estos medicamentos sea el apropiado", afirma el portavoz de la compañía farmacéutica Pfizer.
Curiosamente, la Administración estadounidense ha decidido utilizar las mismas armas que Pfizer para convencer a su ciudadanía. Si en su momento la compañía farmacéutica se inventó un clip con forma de cebra que colgaba de los esteroscopios de los pediatras anunciando un medicamento para las infecciones de oído, ahora el gobierno lo ha sustituido por otro en el que aparece un mensaje desaconsejando el uso inapropiado de estas medicinas.
Por su parte, un portavoz de la compañía Pfizer ha asegurado que su empresa apoyará los esfuerzos del gobierno por educar a la población y a los médicos en el correcto uso de sus antimicrobianos.
La campaña, que incluirá también posters y anuncios en televisión y radio, trata de llamar la atención de los padres, pues está comprobado que la mayoría de las prescripciones ambulatorias de antibióticos son para niños. El mensaje no puede ser más simple: los antibióticos son inútiles contra virus como el del resfriado y la gripe -sólo sirven para combatir las bacterias-.
"Mientras para algunas infecciones son una bendición, para otras patologías como la bronquitis o la gripe no sirven, así como para el 80% de las infecciones de oído", asegura Richard Besser, un experto en resistencias de antibióticos perteneciente al CDC.
Las cepas, cada vez más resistentes, causan un abanico de problemas a la sociedad, como que la meningitis y las infecciones auditivas se propaguen con mucha mayor rapidez, sobre todo, cuando la investigación de las compañías para desarrollar medicamentos contra estas enfermedades está decreciendo. Un ejemplo en este sentido es que alrededor del 25% de las infecciones de las meninges y sanguíneas son causadas por una bacteria que es resitente al tratamiento con penincilina.
Una de las razones de porqué los doctores prescriben tanto antibiótico son las exigencias del paciente, que a menudo tiene expectativas exageradas acerca de este tipo de medicamentos. Algunos quieren volver a trabajar cuanto antes, otros volver a dejar a sus hijos en el colegio, pero por una razón o por otra quien acude a un médico se va siempre más tranquilo con una receta que sin ella en el bolsillo.
"En Alemania un médico tarda 15 minutos en convencer a los padres de que su hijo necesita tomar antibióticos; aquí tardas lo mismo en disuadirles de hacerlo", afirma el epidemiólogo Don Goldmann, del Hospital Infantil de Boston.
La situación en España
Aunque una encuesta reciente realizada con 40.000 facultativos apuntaba que los médicos españoles de atención primaria son quienes mejor prescriben antibióticos de la UE, un 32% de los españoles se automedica. Dentro del mismo estudio se especificaba que un tercio de los especialistas y más de la mitad de los farmacéuticos receta antibióticos de manera inapropiada.
National Geographic publicará las fotos “más bellas” del Papa
ROMA, 18 Set. 03
Con el título "Wojtyla, el guerrero de la paz", saldrá a la venta este viernes 19 un libro con una selección de hermosas fotografías sobre la vida de Juan Pablo II editado por la edición italiana de la revista National Geographic y el semanario L'Espresso.
Según los editores, el volumen recoge "las fotos más extraordinarias de la vida de Juan Pablo II", y la selección estuvo a cargo de Alix Van Buren.
Asimismo, informaron que los textos que acompañan el material gráfico fueron preparados en gran parte por Domenico Del Río, experto en temas del Vaticano del diario romano La Republica, fallecido hace pocos meses.
(Aiprensa)
El Papa anuncia un documento sobre el obispo para sus 25 años de pontificado
Al encontrarse con obispos nombrados recientemente
CASTEL GANDOLFO, 18 septiembre 2003Juan Pablo II anunció este jueves que el 16 de octubre, en el vigesimoquinto aniversario de su pontificado, publicará una exhortación apostólica postsinodal dedica a la figura del obispo.
El documento recogerá las conclusiones del Sínodo de obispos del mundo, celebrado en el Vaticano del 30 de septiembre al 27 de octubre de 2001 sobre
«El obispo, servidor del Evangelio de Jesucristo para la esperanza del mundo».
El Papa dio la noticia al recibir a unos cien obispos de varios países nombrados recientemente que participan en un encuentro-peregrinación organizado por la Congregación vaticana para los Obispos.
En el encuentro, que tuvo lugar en el Centro de Estudios Superiores de los Legionarios de Cristo en Roma, los nuevos prelados convivieron con los 450 religiosos de 37 nacionalidades que allí residen.
«La misión pastoral que se os ha confiado es exaltante, pero hoy es también particularmente ardua y fatigosa», dijo el Papa a los obispos, recogiendo ideas que podrían aparecer en la futura exhortación apostólica.
«Nuestro tiempo, de hecho, con sus propios problemas, se caracteriza por pérdidas de orientación e incertidumbres. Incluso muchos cristianos parecen desorientados y sin esperanza», reconoció el Santo Padre.
«En este contexto --aclaró--, nosotros pastores estamos llamados a anunciar el Evangelio y a ser testigos de la esperanza, con la mirada dirigida hacia la Cruz, al misterio del triunfo y de la fecundidad de Cristo crucificado».
«Él, el que vive, nos acompaña en los caminos de la historia, con la fuerza de su Espíritu. Esta iluminador certeza debe inspirar profundamente nuestra mentalidad pastoral, confirmando nuestra confianza en Dios y en los hombres, y aumentando nuestra audacia apostólica», concluyó.
Junto a los obispos, en la audiencia con el Santo Padre participó el padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.
En estos días, los prelados han celebrado la eucaristía y la liturgia de las horas y han participado en encuentros junto a cardenales y obispos de la Curia romana y de diferentes diócesis del mundo, en los que han ofrecido su testimonio de años de ministerio episcopal.
Por primera vez en este año, el curso de los obispos dejó espacio a reuniones de reflexión sobre su ministerio en las que los prelados se separaron por continentes, en las aulas de la Universidad Pontificia «Regina Apostolorum».
Cardenal Poupard: La misión de los Centros Culturales Católicos
«Un servicio al Evangelio que refuerza la identidad católica»
VALPARAÍSO, 18 septiembre 2003asado el presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, cardenal Paul Poupard, en el «Encuentro de responsables de Centros Culturales del Cono Sur» convocado en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile.
* * *
CONFERENCIA INAUGURAL DEL EMMO. Y RVMO. SR. CARDENAL
Paul Poupard
Presidente del Consejo Pontificio de la Cultura
La misión de los Centros Culturales Católicos, un servicio al Evangelio
que refuerza la identidad católica
Encuentro de Responsables de Centros Culturales Católicos del Cono Sur
PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALPARAÍSO
17 DE SEPTIEMBRE DE 2003
Eminentísimos Señores Cardenales,
Excelentísimos Señores Arzobispos y Obispos,
Honorables Autoridades,
Muy Queridos Hermanos Sacerdotes y Laicos,
Señoras y Señores:
Mi intervención de hoy, quiere fijar su atención sobre la identificación de estos puntos de anclaje, de la sociedad del Cono Sur, en las que ustedes viven su servicio y misión de Centros Culturales Católicos.
Considero importante traer a la memoria un párrafo del documento Para una Pastoral de la Cultura publicado por el Consejo Pontificio de la Cultura en 1999, con respecto a la misión de los Centros Culturales Católicos: Bien insertados en su medio cultural, les corresponde afrontar los problemas urgentes y complejos de la evangelización de la cultura y de la inculturación de la fe, a partir de los puntos de anclaje, que ofrece un debate ampliamente abierto con todos los creadores, actores y promotores de cultura, según el espíritu del Apóstol de las Gentes [1].
Estos puntos de anclaje de nuestras culturas contemporáneas, parafraseando a mi entrañable amigo Gabriel Marcel [2], no pueden ser reducidos a mera objetivización dado que son realidades que emergen de la cultura de los hombres; y por ello remiten necesariamente a la condición de misterio del hombre. Aproximarnos a estos puntos de anclaje implicará entonces reconocer y acoger el rostro del otro, la historia, los gozos y las esperanzas, las penas y los sufrimientos del quien está cara a cara implicado, según la expresión de Levinas [3].
Dado que el conocimiento del contexto actual del Cono Sur corresponde más prudentemente exponer a quienes tienen el privilegio de habitar en estas bellísimas tierras, permítanme que dirija mi reflexionar más bien a cuatro fenómenos que emergen con cierta constancia en la sociedad latinoamericana: El fenómeno de las sectas, los crecientes agnosticismo e indiferentismo religioso, la resistencia y desconfianza de las instituciones, el agudo desequilibrio social.
Estos fenómenos he querido identificarlos con cuatro vocablos de la lengua española, a manera de puntas de Iceberg, cuya cima visible remite a los talantes culturales que aún escondidos a la simple observación sociológica, constituyen el cuerpo de los cambios culturales. De estos vocablos, haré un somero bosquejo de algunas implicaciones culturales, dejando flotar algunos cuestionamientos, que motiven nuestra búsqueda del verdadero cuerpo del Iceberg. Por ello he colocado el sustantivo “cultura” en los subtítulos, a fin de recalcar que mi acercamiento a estas realidades resalta las puntas de un Iceberg, sin pretender reducir la realidad únicamente a este aspecto. Cultura de la emoción, cultura de la tolerancia, cultura del lucro, cultura de la no creencia.
Una parte importante de la información sobre la realidad cultural del Cono Sur, me han sido proporcionada por las respuestas al Cuestionario sobre la no-creencia, que durante los últimos meses del 2002 e inicios del 2003, he enviado a diversos destinatarios como preparación a la Asamblea del Consejo Pontificio de la Cultura en el 2004.
No es posible pensar una Nueva Evangelización que no sea renovada e inteligente inculturación del Evangelio de Cristo en las culturas del presente. Realizarlo exige proyectos culturales bien definidos que con una propuesta seria del Evangelio, alcancen las diferentes áreas culturales y geográficas. Un instrumento adecuado y privilegiado de acción y respuesta para este reto son ciertamente los Centros Culturales Católicos [4].
Un momento privilegiado de esta misión, corresponde al discernimiento de las fuerzas que generan cambios culturales. Identificar y conocer estas fuerzas de cambio epocal y de raíz antropológica, son el único medio de ofrecer una propuesta cultural viable, oportuna, contextualizada y seria del Evangelio; que sin reducirse a las meras coyunturas inmanentes, las asume realmente y las transfigura.
Existen en el lenguaje corriente de nuestras sociedades, algunos vocablos particularmente significativos, que a guisa de muestra, describen el trasfondo conceptual de la mentalidad dominante.
El análisis del lenguaje, sea como exégesis, hermenéutica, semántica, semiótica, lingüística, etc. muestra la importancia que este “Instrumento inherente” del ser humano ha conquistado justamente en el campo gnoseológico contemporáneo. Autores como Wittgenstein, Fregge o Propp entre otros, son nombres reconocidos en todo estudio de educación superior. No es necesario insistir demasiado entonces, sobre la actualidad del discurso, precisamente cuando la mayor parte de las actividades de todo nivel humano vienen envueltas con el manto global de la informática.
1.- Cultura de la emoción
Un primer término que quisiera proponer es el de la emoción. Esta voz, viene empleada de modo preferencial por el sector juvenil de la sociedad. La emoción es el nuevo nombre de la “evidencia”. Cuanto más intensa es la emoción, tanto más fuerte es la certeza de la “verdad” experimentada. La emoción dentro del campo epistemológico, toca dos vías de conocimiento, el empírico o experiencial y el subjetivo o racional. La emoción abre de alguna manera detrás de sí un efecto objetivo, una sensación irrefutable, cuya verificación en cambio, es campo casi exclusivo de la subjetividad; cuyos datos vienen de este modo asignados a eventuales producciones internas. La aplicación o identificación de las causas de tal efecto, de sus consecuencias y de sus límites permanecen en la elaboración circunstancial e interna del sujeto.
Culturalmente las manifestaciones afectivas entre familiares, amistades o parejas de prometidos, para no hablar de algunos lamentables espectáculos urbanos, han tenido un notable crecimiento en la exterioridad pública. Dejando de lado la dimensión moral de estas expresiones, las caricias como formas publicas de socialización, expresan otro indicio de esta nueva forma cultural occidental de generar de modo sensorial emociones que muestren con cierta velocidad y sin dilación, el estado interno de la persona.
La palabra emoción se ve en muchos campos polarizada a dos estados casi antagónicos: la depresión, como ausencia de una carga estimulante para vivir, y el placer, realidad de intensa gratificación sensorial, que abruma la inteligencia con el peso intenso de un presente armónico, con un deseo insaciable de felicidad que comienza a ser satisfecho.
De este modo, la emoción no sólo viene conectada con la epistemología moderna, sino con la ética, “conocer el modo menos doloroso y más veloz de gozar un instante, se vuelve una máxima sapiencial de nuestra era”. Lo fugaz, lo contingente, la veleidad, deviene principio absoluto de veracidad y bondad. Lo transitorio sustenta ahora la estructura de la razón y de la voluntad, y el ser, la entidad, no aparece sino exclusivamente en los rasgos del sentir. Los bienes inmediatos y verdades pasajeras conforman ahora el paisaje de lo contemporáneo, un paisaje tanto polifacético como absurdo.
La eternidad como trascendencia de toda veleidad, no requiere ni siquiera ser negada, ya que no entra en el campo conceptual del lenguaje contemporáneo, no es sino a lo sumo un arcaísmo figurativo para hablar de indeterminación, o en términos emotivos, una sinónimo de aburrimiento perfecto.
La inmortalidad existe precisamente en la convicción individual de un indeterminado presente de permanecer igual, mientras no llega la experiencia violenta de un ser querido, que modifica la certeza de no verle más, precisamente porque esa persona murió, mientras que el yo jamás morirá, “estoy condenado a ser inmortalmente solo”.
Una vez que el concepto de eternidad ha sido extirpado del horizonte lingüístico y consciente de la mentalidad dominante, es posible caminar con paso libre a la nulificación de la historia. Lo fugaz, lo efímero, no dejan lugar a la continuidad, la fragmentación cronológica de la vida humana, carente de cualquier sentido objetivo viene superada por la absurdidad del instante, permaneciendo como único medicamento, el paliativo de la “sugestión” o la alienación fantasiosa de lo sublime, cuyas “emociones místicas” viene a reivindicar el desprecio que sufriera durante las tres décadas pasadas.
La forma regular de vida burguesa o anquilosada, ha llevado a nuestras sociedades a inventar juegos y diversiones que rayan en lo temerario o grotesco. Tirarse de una altura de más de 20 metros con caída libre para ser luego levantado como un muñeco de trapo por una liga, simulando o provocando la sensación de la muerte, no puede ser visto como indiferente o ajeno a esta forma cultural de tedio de la vida.
La depresión como enfermedad o como estado anímico, viene pesada con este criterio de la emoción. La incapacidad de ofrecer una estructura perseverante ante este mal endémico de nuestra época, cuyas expresiones se confunden con los rasgos de una sociedad adicta, que busca en la “terapéutica” una plataforma gratificante del sentido de la vida.
Al colocar la emoción como criterio de veracidad, las caricias reemplazan a la fidelidad y la honestidad reciba el relevo de la oportunismo. Se puede decir, que el hombre y la mujer contemporáneos se perciben a sí mismos como realizados, cuando la intensidad de las emociones gratificantes rebasa en su duración, el impacto de las sensaciones de insatisfacción, frustración o fracaso. No es el fracaso en su objetividad lo que más agobia, cuanto la sensación de dolor de la que se pretendía escapar la que destruye. Lo sensitivo de la subjetividad importa más que la falta objetiva.
De este modo el hombre moderno, sediento de vida, nada en una pecera donde la únicas opciones de sobre vivencia son la alienación idealista de tipo religioso, o el cinismo hedonista, que tarde o temprano arrastra al suicidio fisiológico o existencial.
No es extraño entonces que el criterio dominante en la elección de la religión, sea precisamente la emoción, fuente de verdad, bien y trascendencia, entendiendo como trascendencia la mera exteriorización de la interioridad, y no como paso o apertura a una realidad radicalmente diversa o externa. El argumento del pluralismo sectario vendrá desarrollado en la Conferencia de Mons. José Angel Rovai, por ello no me detendré en el argumento.
Los efectos de esta fragmentación polivalente, de rasgar la vida con placer o depresión, son la absurdidad de la existencia y la tristeza profunda de la vida; el cansancio y desilusión de un placer que tarda más en ser conseguido que en ser disfrutado es injusto e inhumano. De alguna manera el ciclo letal de Shopenhauer encuentra una nueva manifestación epocal.
Pero, ¿Qué desea profundamente el hombre cuando busca la emoción? ¿Busca en la emoción solamente la fugacidad o persigue más bien la intensidad que le gratifica? Y si busca la fugacidad, es en función de la fugacidad misma, o del placer que genera la intermitencia? ¿Qué busca el hombre al querer tocar los umbrales de la muerte en medio de fuertes cargas de adrenalina?
2.- Cultura del lucro
Un otro termino en boga del actual cuadro cultural, es el de ganancia o lucro. Este concepto es referido la mayor parte de las veces al campo económico, reflejando la polarización cultural del mundo en una clave exclusivamente monetaria. Desde esta perspectiva viene juzgadas todas las demás esferas humanas, de modo que el dinero como centro y criterio de desarrollo personal [5], regional o nacional, se admite de modo absoluto e indiscutible. La política, la sanidad pública, la seguridad nacional, la educación, la cultura, etc. Todo en función de los centros de funcionamiento económico.
El poder adquisitivo, el nivel de vida económico, el Producto Interno Bruto, Deuda externa, la Bolsa, la inflación, la devaluación, la paridad de las divisas, etc., son conceptos comunes en los noticieros de las cadenas televisivas. El estado de las finanzas nacionales viene identificado y presentado normalmente al medio día, como si éste fuera el único pan de cada día.
Los países denominados en “vías de Desarrollo”, desarrollo, ¿Qué desarrollo?, económico, o ¿existe otro verdadero desarrollo para la mentalidad dominante? [6] , deben necesariamente utilizar sus recursos culturales como una forma potencial de ganancia económica.
El comercio de lo cultural dentro de la globalización económica y social, supone en términos laborales, la uniformidad de una mentalidad que sabe apreciar bailes, ritos, ceremonias, vestidos; como adornos externos, pasados, exóticos, bizarros, de lo que debe ser el modelo uniforme de mentalidad, eliminando la memoria y el arraigo. De este modo se pretende mantener la competencia entre pueblos, en torno siempre al paradigma económico implantado precisamente por una forma servil del ver al hombre subordinado al dinero.
Las formas culturales tradicionales o populares vienen vendidas como folklore, a fin de poder continuar la vertiginosa carrera del mercado mundial. Ello genera entre otros efectos en los pueblos de tradición cristiana:
a) La disolución de la misma cultura popular, dado que el centro de la cosmovisión antropológica viene desplazado del campo trascendente de la fe a la inmanencia del dinero.
b) La cultura no viene ya vivida como expresión natural de los grupos humanos, sino como un elemento de producción económica, desnaturalizando así las relaciones interpersonales que la generaron, dado que la cultura es expresión del ser del hombre. Ello quiere decir, que aún cuando la intención de los seres humanos muestre conscientemente en sus relaciones interpersonales la intención del lucro [7], la condición personal de las relaciones culturales, escapa en su consistencia metafísica a la manipulación intencional de ganancia. Dicho de otra manera aún en una cultura del lucro es posible generar cultura.
Podríamos decir, que cada uno de nosotros tiene la posibilidad de buscar en las relaciones con los demás un canal de beneficio económico, pero, ninguno de nosotros tiene la posibilidad de eliminar la condición relacional en cuyo desarrollo pueden o no, ser buscados réditos financieros. La gratuidad, la contemplación de lo simple, la simple cotidianidad libremente asumidas y buscadas, aparecen entonces como el paradigma antagónico, como la “mediocridad feroz”.
Sin embargo, si bien es verdad que la cultura es inherente al ser del hombre, no es menos verdadero es que la forma ontológica humana no es el único elemento de la antropología, pues aún siendo fundante al ser humano, reclama la también inherente dimensión histórica del hombre. Esta dimensión histórica viene gravemente lacerada y a veces aniquilada por la avidez de lucro, generando situaciones de verdadera explotación humana [8], una atmósfera de rencor, desconfianza, odio, indiferencia social, impunidad, venganza y resentimiento; en pocas palabras produciendo una anticultura de muerte.
c) Las tradiciones culturales cristianas, no desaparecen en su expresión, ya que son protegidas generalmente por las entidades gubernativas como folklore; pero vienen privadas de la fuerza y del talante de fe que las produjo, de la contemplación cristiana de la realidad y de las actitudes morales derivadas de ésta. La expresión tradicional de la fe como dato cultural corre el riesgo de transformarse en arcaísmo social, identificándolo con un momento ya superado de la cultura latinoamericana. El folklore reduce las formas culturales populares a teatros o museos vivientes, no pocas veces valorados como formas primitivas e retrógradas de sociedad.
Desgraciadamente este fenómeno de rechazo, abandono, o auto devaluación de la propia cultura, viene dramáticamente vivido en América Latina, constatable en los millones de personas que cada año emigran a otro país más industrializado o las grandes ciudades de su propia nación, víctimas la mayor parte de las veces de un modelo absolutista Neoliberal que ha fincado al centro de la dignidad humana el signo monetario. La Ponencia de Su Eminencia el Cardenal Hummes, seguramente iluminará abundantemente esta dolorosa realidad.
Ganancia y solo ganancia pueden condicionar la duración de la vida y la cultura de estos hermanos nuestros. Cuanto más distante sea la propia cultura del modelo global [9], tanta mayor resistencia tendrá que enfrentar la persona para engranar en el proceso económico de ganancia.
Por ganancia y por la presión se sobre vivencia física, se coacciona a vender el recinto de la voz de Dios en el hombre. Una conciencia cristiana que busca revertir este modelos corre el riesgo de permanecer en la marginación y el descrédito. Vender la identidad cultural es vender el ser mismo del hombre, su memoria, su arraigo, implican tanto su dignidad metafísica de persona como su indisoluble condición histórica.
La corrupción e impunidad son los guardaespaldas las muestras de un modelo que une lucro e irracionalidad, un modelo de explotación y control muy semejante al que describía Hannah Arendt con respecto al uso de la propaganda y el terror de los sistemas totalitarios [10], con la diferencia que en ellos se pretendía aniquilar cualquier ideología que fuese disidente del gobierno totalitario, mientras que, en nuestras sociedades, el modelo dominante, tiene como destinatario de su persecución y cacería, las diferencias culturales.
Pareciera que hemos olvidado, que el liberalismo agnóstico y el comunismo ateo, son hijos del mismo principio de autonomía y soberanía económica que el materialismo devorador ha generado [11]. Uno mediante la posesión idolátrica de la individualidad, otro mediante la adoración de la colectividad. Ambos han erigido el altar sacrificial del dinero, un paradigma en el que se inmola el hombre, donde el creador se ofrece por su criatura, realizando una parodia grotesca de la Historia de la Salvación.
Moderar esta pluralidad de campos culturales y sociales, remite a la cuestión Conciliar del Vaticano II: La tensión entre inmanencia y Trascendencia. Este reto acecha el desarrollo político económico con dos extremos igualmente perniciosos: El secularismo materialista y el fundamentalismo religioso, polos que en los últimos años se han visto confrontados a nivel político y armado.
Considero que es fatal confundir el movimiento inherente del ser humano de progreso integral, que requiere del desarrollo económico, con la mentalidad del modelo reinante neoliberal que subordina la persona al factor económico. En el primer caso, la economía permite el desarrollo de la dignidad humana “no se tiene para sobre vivir, sino para vivir”. En el segundo caso se condiciona la dignidad humana a la economía, “se sobre vive para tener, no para vivir”.
El desarrollo de una cultura sana y sólida exige que las condiciones materiales de vida no comprometan la libertad y la dignidad humana. Elementos que no pueden asegurarse en millones de personas que viven en esta latitud en extrema pobreza o miseria. O frente a más de 6 generaciones de ciudadanos que han nacido con una deuda externa que ni siquiera sus bisnietos podrán liquidar aún cuando en este momento se detuviera el monto total del débito. Así, mientras los pocos capitales consistentes son trasladados al extranjero [12], para asegurar únicamente un patrimonio individual, se corona un sistema piramidal de lesión al bien común, reforzando la arraigada cultura del lucro.
Pero, detrás de esta forma desproporcionada de ambición financiera, ¿Qué busca el hombre? ¿Qué efecto proporciona el dinero en cada uno de nosotros que le buscamos con tanto afán? ¿Cuál es la estabilidad que persigue? La palabra ganancia o lucro ¿No será un denominador cultural de la necesidad existencial de todo ser humano, de buscar una seguridad palpable? La ganancia no estará indicando de laguna manera una acción desesperada de invertir el flagelo de la miseria vivida o temida, en un nuevo y real orden de cosas [13]?
3.- Cultura de la Tolerancia
Un tercer vocablo se escucha con cierta frecuencia en nuestras plazas, el concepto de tolerancia. Tolerancia política, religiosa, económica, sexual, etc.. Este término que ha sido tan exaltado hasta el cansancio, como expresión de una sociedad adulta, cosmopolita y globalizada, ofrece una muestra de lo que la mentalidad dominante propone como modelo cultural:
De una parte lo que realmente describe la tolerancia actual, no es el respeto dialogante o la veneración profunda por la dignidad personal del otro, tampoco es la escucha, la valoración, el intercambio mutuo, la asimilación y contrapropuesta de un diálogo, sino más bien la indiferencia desenfadada del otro [14]. El desprecio pasivo de cualquier verdad que trascienda el campo de lo subjetivo, en una palabra: la desilusión viviente del sueño de la objetividad. La respuesta vital de cada ser humano no puede ser compartida como verdadero tesoro de la persona, “si usted dice que encontró serenidad en el budismo, es porque cada uno elige el tótem al cual se quiere alienar” “lo que usted ha encontrado a mí no me ayuda, mi mundo está absolutamente separado del suyo”.
De otra parte lo que conlleva y busca ideológicamente la tolerancia posmodernista es la disolución de una forma comunional de relaciones, produciendo individuos que forman una masa amorfa sin certezas y por lo tanto sin proyecto cultural trascendente e histórico.
Somos observadores de una tragedia suicida, el hombre contemporáneo busca la compañía, porque ha intuido que el otro no es el infierno de Sartre. Pero se ve imposibilitado de salir al encuentro del otro, precisamente por la sobre-estima de su interioridad, el absoluto de una individualidad hermética, que considera irreformable, impidiéndole así ver en la alteridad con el otro el signo de una complementariedad.
El otro permanece en el campo de lo “soportable”, de lo “tolerable” precisamente cuando refleja las expectativas ideales, previstas y proyectadas de la subjetividad de mi yo. Tolerancia, no es sino la lubricación de millones de esferas de cristal, que a fin de no quebrarse, aprenden a deslizarse entre ellas en el río de la vida, pero sin comunicar y abrir su interioridad a la alteridad. La obediencia y la autoridad, que sustentan todo desarrollo humano sano a nivel personal y social vienen privadas de su fuerza, la confianza en el otro. No es de extrañarse que las primeras manifestaciones de la fragilidad antropológica se perciban precisamente en la actual crisis de las instituciones, prevista hace 93 años por el Papa San Pío X [15].
Como es posible constatar, esta noción de tolerancia, da por descontado, el papel amenazador y aniquilante de la autoridad [16]. La tolerancia no sólo encapsula la interioridad, sino que la atrofia, eliminando cualquier rastro de alteridad y objetividad en el otro. La confianza, se eleva por ello, como el sueño guajiro de toda relación humana.
El conflicto antropológico de la autoridad, que la psicología freudiana describe en parte en el complejo de Edipo, describe con paroxismo el enfrentamiento sanguinario, entre el hijo y el padre. cierto que el contexto griego es el concepto de moria o destino el que viene desarrollado, en la famosa tragedia de Sófocles. Sin querer entrar en el discurso de crítica literaria, me permito presentar la interpretación que describe la suerte de un hombre, que por ignorancia mata la autoridad. Destruyendo su origen, su memoria, su identidad. Aparentemente, Edipo gana la herencia que le toca por destino; desgraciadamente, esta victoria no es sino el comienzo unas relaciones de monstruosas, deformes, ciegas.
Entonces, ¿qué diremos? ¿Qué la tolerancia es realmente nefasta? Tal afirmación es igualmente letal. La tolerancia posmoderna posee sin saber, la preciosa intuición del corazón del hombre: no resistir al otro genera paz. La tolerancia tiene un correlativo en el lenguaje cristiano, el diálogo. El diálogo supone conflicto, no evasión, conflicto. Una lucha, pero no al modo marxista de contraposición clasista de destrucción de la alteridad, o al modo neoliberal reinante de la masificar sujetos intercambiables cual piezas de engranaje; donde la utopía colectiva a dejado lugar a la angustia burguesa de la sobra vivencia tolerante del desinterés comunitario.
Detrás del concepto de tolerancia ¿No se podría percibir de alguna manera el rechazo a la uniformidad “te tolero a fin de permanecer yo mismo”? ¿Qué busca el hombre al relativizar las distinciones entre sus semejantes? ¿La irrepetibilidad de la persona humana encuentra un espacio en la propuesta que hacemos del Evangelio en las formas pastorales y culturales concretas que realizamos? ¿La tolerancia que buscamos más parece fusión sincretista que dialogo?
4.- Cultura de la indiferencia religiosa
Un cuarta locución, quizá no tan usada en el lenguaje ordinario de las sociedades contemporáneas es el de la indiferencia religiosa. Delante del fenómeno de la secularización que predecía la desaparición del ámbito religioso en la sociedad moderna, se ha comprobado, que lejos de desaparecer, el horizonte religioso ha crecido con nuevo vigor, aunque si bien con una orientación diversa.
La secularización del contexto moderno ha dejado una expresión religiosa de tipo subjetivista; despreciando cualquier clase de institucionalización de la esfera religiosa que pretenda proponer la verdad absoluta de su credo. Para algunos, el único canal de supervivencia de la religiosidad se encuentra en la presentación de contenidos religiosos evolutivos y polifacéticos, cualquier clase de desarrollo dogmático tradicional conduciría a la petrificación religiosa y a su anacronismo. Otros observan que la religiosidad permanecerá vigente en la medida que pueda ofrecer, una propuesta seria sobre al sentido de la vida, al que la modernidad no ha podido responder.
Por otro lado, los derechos del hombre vienen defendidos, pero sin referencia al Trascendente Personal. Estamos delante de un nuevo humanismo, un humanismo auto idolátrico, narcisista [17]. “Yoísta”, del concreto individuo, no del género humano, como lo fueron el renacimiento, el racionalismo, el idealismo alemán o el marxismo, ni siquiera del tipo reflexivo existencialista, sino de la absoluta subjetividad hermética de cada individuo.
La decepción de la razón y su acelerada caída, han afirmado en la nueva religiosidad una ruptura entre creencias profesadas y regla moral. Cualquier pretensión de norma viene visto como atentado [18] a la autonomía moral del individuo.
El hombre ya no es centro de todo, sino el “yo”. El hombre es solo, de ahí que busque una disolución de su soledad en la naturaleza [19], con la cual forma un solo elemento, pero que paradójicamente explota y destruye para lograr el confort, que constituye el valor absoluto de bondad.
Desde el ámbito fenomenológico la increencia no se presenta como corriente de pensamiento ateo, mucho menos como fenómeno claramente manifiesto, sino como un dato extendido en la realidad occidental, que no es rechazado por la sociedad, ni contestado por los creyentes. Aparece pues, como una corriente envolvente, una mezcla de apatía, relativismo y tolerancia con respecto a la realidad trascendente. Hablar o no hablar de Dios, es realmente indiferente improductivo. El ateísmo teórico ha sido tan efectivo en las décadas pasadas, que se transformado en un estilo asimilado de vida [20], donde la fe, viene suplantada por el sentimiento religioso, expresión emotiva de la inmanencia. El ateísmo no necesita ya combatir la trascendencia de Dios, hoy se vive el sepelio de Dios en la cripta sentimentalista de la yo [21].
El paradigma dominante [22] de bienestar, propone la felicidad como autosuficiencia y bienestar individual en materia económica, se erige como el único horizonte creíble de realización humana, para lo cual es preciso renunciar a la identidad histórica, la pertenencia familiar, la memoria regional, el marco de valores tradicionales y todo aquello que suponga un obstáculo a la uniformidad industrial de producción y a la generación económica. Las tradiciones son vistas como mero atavismo ancestral que impide la realización personal, por ello han de ser superadas por nuevas tradiciones, no comunitarias, sino individuales, ligadas a momentos "mágicos" de sentimiento. De este modo se intercambia la dimensión histórica de la fe y los sacramentos cristianos, con la expresión hermética de la propias formulaciones religiosas basadas en la emoción y la mágica fuerza de los amuletos personales.
La globalización como instrumento de propagación de este modelo atomizador, ha influenciado grandemente la no creencia, mediante un paradigma de felicidad norteamericano, que relativiza la relación con el Trascendente, recluyéndolo aún más en el ámbito subjetivo, igualando así las diversas formas de valores culturales y reduciendo el impacto y continuidad de la transmisión de la fe.
El resurgimiento religioso parece orientarse en dos direcciones precisas y diversas del desarrollo previo:
1) La negación de la objetividad de la realidad Trascendente, que por lo tanto no puede ser administrada u ofrecida por ninguna clase de institución religiosa; implicando así el desprecio por la dimensión histórica y Reveladora de la fe.
2) El rechazo o indiferencia a lo que signifique alteridad, la divinidad no puede ser “Personal”, ello implicaría diversidad, Autoridad y Obediencia. La vivencia colectiva sólo tiene valor en cuanto los otros sienten lo mismo que yo. La iniciación es válida para estas nuevas formas religiosas en la medida que permite sentirse o reconocerse como protagonista de esta acción o cuando permite tener emociones “fuertes”. Ello explicaría el auge occidental del modelo asiático monista de trascendencia lo humano y lo divino identificados y disueltos [23].
La opción religiosa o de creyente es asunto meramente subjetivo, de elección personal, cuyos efectos son también subjetivos y objetivamente en nada distintos de los que un no creyente experimenta. No hay diferencia entre creer y no creer. La creencia de fe no aporta ningún beneficio o privilegio objetivo, cualquier clase de razonamiento que intente mostrar que la fe da respuestas a lo que el no creyente no tiene, se ve observado como anticuado, iluso y autoritario. Esta situación proviene de la aceptación legal en que los no creyentes poseen valores propios, dignos de respeto e iguales a los cristianos. El impacto y las modalidades de secularismo y el relativismo presentes en la mentalidad hodierna de los católicos, podría requerir diversos convenios sobre el argumento, en esta ocasión será presentado por el Profesor Pedro Morandé, como uno de los rasgos culturales que configuran la actual sociedad tecnócrata.
Solamente cuando la fe es puesta como respuesta histórica al mensaje de Jesucristo, viene vista como objetivamente distinta a los valores de los no creyentes, pero precisamente por ser histórica, pero no viene valorada como opción de superioridad antropológica, sino sólo como una misión en la historia, no diversa del determinismo.
Así cualquier expresión radical de la fe es vista como sectaria. Hacer presente la fe en lo cotidiano se vuelve rareza. Del mismo modo la afirmación sin ambages de identidad católica es criticada como fundamentalismo, del mismo modo que la pertenencia a una experiencia comunitaria eclesial se denuncia como integrismo o gueto. Y esto, no por las demás religiones, sino por los mismos católicos que ha fuerza de contemporizar con el secularismo, ha generado una propuesta católica “light”.
¿Será que la insatisfacción de la experiencia religiosa de la fe católica en nuestras sociedades, es el resultado de una vivencia intensa de la fe, descubierta como fraude? ¿No será más bien el rechazo a formas ingenuas, corrompidas y superficiales de una religiosidad popular “light”, de moralismo legalista e ignorancia histórica? ¿La indiferencia no estará invocando de alguna manera una forma más radical de experiencia del Trascendente precisamente en la historia y una vivencia más intensa y personal de la vida comunitaria [24]?
CONCLUSIÓN
Al final de esta reflexión pienso que no podemos sino estremecernos de los desafíos que sólo de cuatro palabras pueden surgir panorámicamente. ¿Cómo anunciar a Jesucristo a esta generación? Los conceptos que he referido ¿No serían la clara expresión de que el Evangelio no es ya un mensaje adecuado para esta generación? ¿No será que su argumentación luego de ser vivida durante tantos siglos, ha llegado a su momento de ocaso, debiendo aceptar que es una utopía superada a la cual es inútil aferrarse?
Es indispensable tomar estas invectivas radicalmente, hoy como en otros tiempos, nos vemos favorecidos con la interpelación de la radicalidad de la fe, creer ó es cuestión de vida o muerte o no es fe. Colocar la fe fuera del campo dramático de la contingente existencia humana es desnaturalizar la fe en su identidad más honda: recepción y custodia de una Buena Noticia que vence la muerte y da la hombre la vida indestructible que anhela.
Observemos pues, cuál es el deseo escondido los conceptos enunciados, qué realidad sana, justa y santa es deseada por el hombre de nuestra época que tan afanosamente busca en el placer, la emoción, la ganancia o lucro, la tolerancia, el misterio. Descifrar el objeto deseado aun incluso en el error, es sacar a la luz una vía de acceso del hombre a Dios.
El capax Dei del hombre de San Agustín, se expresa incluso de formas deformes y pasionales, el movimiento muchas veces convulsivo de la búsqueda de armonía, aún en sus formas más aberrantes es un grito desesperado de Amor, de Paz, de Dios. Son estos los puntos de anclaje que en cada época hemos de identificar y reproponer [25] a los hombres y mujeres que nos sean contemporáneos.
Aquí inicia la verdadera misión de los Centros Culturales Católicos: discernir en las expresiones culturales y anticulturales de la propia sociedad, el movimiento de plenitud sembrado por Dios en el hombre, sin dejarse confundir por las aberraciones que en su ceguera genera la locura humana, que se concibe como sola, abandonada y destinada a la muerte.
Este deseo trágicamente escondido en el hombre solamente puede ser colmado por Uno que conoce el corazón del hombre, por ser Él mismo hombre. Por Aquel que siendo el Agua viva puede saciar la sed del deseo de Dios, por ser Él mismo, Dios. El es la compañía que colma los movimientos desordenados de la afectividad frágil de nuestra generación. Pues al acoger las deformaciones de cada hombre y mujer, sin condenarle, sino amándole. Es decir, uniendo la suerte del otro a la propia vida, al propio destino. La Vida de Jesucristo, que es Vida indestructible, endereza las deformaciones, no con golpes o represiones, sino con un paciente y amoroso morir en la Cruz. El amor perfecto que busca el ser humano encuentra por fin donde reposar, Jesucristo, el Siervo que no se resiste al mal y que sabe que la malicia del hombre es ceguera y desesperación.
Continuar la misma pedagogía del Dios Padre del Señor Nuestro Jesucristo, que la Constitución Conciliar Dei Verbum enuncia de modo extraordinario: Sin mengua de la verdad y de la santidad de Dios, la Sagrada Escritura nos muestra la admirable condescendencia de Dios, “para que aprendamos su amor inefable y cómo adapta su lenguaje a nuestra naturaleza con su providencia solícita [26].
La Encarnación constituye entonces el Camino, el método de evangelizar, hacerse uno con el otro. Llevando al profundo del corazón humano, la inconmensurable riqueza del Evangelio que a su vez habíamos recibido gratuitamente. Un amor marcado por synkatábasis por una condescendencia que se adapta y se inclina hacia nosotros.
En este proceso de hacerse uno con el otro, se verifica un evento que transforma el universo creado: la comunión. Esta forma dinámica generada por Dios mismo en el corazón de los creyentes, no es una fusión, uniformación u homogenización de las morfología cultural del género humano. La comunión es la prueba que entre personas únicas e irrepetibles es posible el amor, es posible recibir una vida común, que no disuelve las diferencias sino que potencia la mutua donación de acoger al otro. Estamos llamados a descubrir: en la tolerancia: la urgencia al diálogo y el reconocimiento de la irrepetibilidad de la persona humana; en la emoción: la urgencia de un Amor que sea cercano, fiel y seguro; en el lucro: la urgencia de un orden social equilibrado; en la indiferencia religiosa: la urgencia de la certeza histórica de la Vida Eterna. A esto estamos llamados: a descubrir y reflejar en el mundo la imagen de la Santa y Vivificante Trinidad, mediante la comunión.
Los Centros Culturales Católicos precisan, junto al discernimiento y acompañamiento del hombre contemporáneo, un lenguaje y una praxis que favorezca los encuentros interpersonales, y el reforzamiento de las pequeñas comunidades eclesiales, parroquiales, diocesanas, religiosas, universitarias. La necesidad de irrepetibilidad de la persona que observamos en el termino tolerancia, no puede ser positivamente desarrollado sin la necesaria referencia a la comunidad. No se trata de atomizar la Iglesia, mucho menos de mantener una masa informe de desconocidos y anónimos bautizados, se trata de caminar pacientemente y sin violentar la persona, hacia una formación y fortalecimiento de pequeñas comunidades, que con un mismo espíritu y en la diversidad de carismas opciones, medios, estructuras, muestren al mundo el signo de la comunión.
La forma más fácil y aparentemente más pacífica y eficaz de anunciar el Evangelio es la uniformidad, evitando toda clase de conflicto entre formas diversas de expresiones de la fe católica. Con ello se reforzaría la globalización, agudizando aún más las distancias con los cristianos alejados. Si bien es cierto que el enfrentamiento hiere la comunión, no menos cierto es, que la comunión no es en modo alguno una anestesia que elimina los sufrimientos de la diferencia. Padecer pacientemente no sólo ayuda a curar la fragilidad infantil de nuestras heridas egoístas; padecer pacientemente, ofrece al mundo un signo creíble de la comunión de dos que siendo diversos no se desacreditan sino que se complementan.
El ministerio de discernimiento de los carismas está confiado al Obispo Diocesano que a su vez en mutua comunión con el sucesor de Pedro, expresa la comunión con toda la Iglesia. Esta relación tan prometedora entre la Pastoral diocesana y los Centros Culturales Católicos vendrá desarrollada por Mons. Andrés Arteaga Manieu, Obispo Auxiliar de Santiago y Presidente de la Comisión Episcopal de Cultura de Chile.
Hoy más que nunca el mensaje de Jesucristo es suspirado, sin saberlo por los hombres y mujeres de esta generación. Su lenguaje lo grita, sus acciones lo denuncian y sus sufrimientos lo imploran. ¡Bendita hora para América Latina que lleva en sus manos el más precioso tesoro que jamás el mundo haya escuchado! Dios se ha hecho carne para dar a la carne del hombre una vida indestructible, desde la historia y para la eternidad: Jesucristo Muerto y Resucitado el es nuestra Vida.
Sea Alabado Jesucristo, ahora y por siempre.
[Original distribuido por el Consejo Pontificio de la Cultura.]
[1] PONTIFICIO CONSEJO DE LA CULTURA, Para una Pastoral de la Cultura, Libreria Editrice Vaticana, Ciudad del Vaticano, 1999.
[2] Cfr. MARCEL Gabriel, Position et approches concrètes du miystère ontologique, Louvain, Nauwelaerts, 1949; reditado en Archives du Xème Siècle, Paris, 1977.
[3] Cfr. POUPARD Paul Cardenal, Buscar la Verdad en la cultura contemporánea, Ciudad Nueva, Buenos Aires, 1995, 35-36.
[4] Cfr. POUPARD, Paul Cardenal, Prefazione, Centri Culturali Cattolici, Perché? 2, Edizioni San Paolo, Milano, 2003, p. 4.
[5] Cfr. ETCHEVERRY Auguste S.I., Le conflit actuel des humanismes, Presses de L’Université Grégorienne, 1964, p. 190.
[6] JUAN PABLO II, Sollicitudo rei socialis, n.15: El cuadro trazado precedentemente sería sin embargo incompleto, si a los « indicadores económicos y sociales» del subdesarrollo no se añadieran otros igualmente negativos, más preocupantes todavía, comenzando por el plano cultural. Estos son: el analfabetismo, la dificultad o imposibilidad de acceder a los niveles superiores de instrucción, la incapacidad de participar en la construcción de la propia Nación, las diversas formas de explotación y de opresión económica, social, política y también religiosa de la persona humana y de sus derechos, las discriminaciones de todo tipo, de modo especial la más odiosa basada en la diferencia racial. Si alguna de estas plagas se halla en algunas zonas del Norte más desarrollado, sin lugar a duda éstas son más frecuentes, más duraderas y más difíciles de extirpar en los países en vías de desarrollo y menos avanzados.
[7] Apertura misma y el movimiento mismo de generar formas externas nacidas de los seres humanas que expresan la condición relacional de la persona humana, realidad metafísica.
[8] PAULO VI, Populorum progressio, 26 de marzo 1967, n. 20-21: Si proseguir el desarrollo exige un número cada vez mayor de técnicos, aún exige más hombres de pensamiento, capaces de profunda reflexión, que se consagren a buscar el nuevo humanismo que permita al hombre hallarse a sí mismo, asumiendo los valores espirituales superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación[18]. Así es como podrá cumplirse en toda su plenitud el verdadero desarrollo, que es el paso, para todos y cada uno, de unas condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas. Menos humanas: la penuria material de quienes están privados de un mínimo vital y la penuria moral de quienes por el egoísmo están mutilados. Menos humanas: las estructuras opresoras, ya provengan del abuso del tener, ya del abuso del poder, de la explotación de lo strabajadores o de la injusticia de las transacciones. Más humanas: lograr ascender de la miseria a la posesión de lo necesario, la victoria sobre las plagas sociales, la adquisición de la cultura.
[9] Cfr. CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE, Respuesta al Cuestionario sobre la no-creencia 2002-2003, del Consejo Pontificio de la Cultura,
[10] Cfr. ARENDT Hannah, Le origini del totalitarismo, Edizioni di Comunità, Torino, 1999, p.471-502.
[11] Senonché, avendo Noi spiegato già largamente nella Nostra enciclica Divini illius Magistri su quali principi si fondi e evidente che a essi contraddice quanto fa e cerca il socialismo educatore, che non occorre altra dichiarazione. Ma quanto siano gravi e terribili i pericoli che questo socialismo porta con sé, sembra che l’ignorino o non vi diano gran peso coloro che non si curano di resistervi con zelo e coraggio secondo la gravità della cosa. È Nostro dovere pastorale quindi mettere costoro in guardia dal danno gravissimo e imminente e si ricordino tutti che di questo socialismo educatore è padre bensì il liberalismo, ma l’erede è e sarà il bolscevismo. Cfr. PIO XI, Encíclica Quadragesimo anno, Vaticano,15 maggio 1931, § 322.
[12] PAULO VI, Populorum progressio, 26 de marzo 1967, N. 24: El Concilio recuerda también, con no menor claridad, que la renta disponible no queda a merced del libre capricho de los hombres y que las especulaciones egoístas han de prohibirse. Por consiguiente, no es lícito en modo alguno que ciudadanos, provistos de rentas abundantes, provenientes de recursos y trabajos nacionales, las transfieran en su mayor parte al extranjero, atendiendo únicamente al provecho propio individual, sin consideración alguna para su patria, a la cual con tal modo de obrar producen un daño evidente.
[13] Cfr. JUAN PABLO II, Discurso a los Obispos de Paraguay, 7 de abril de 2001, Discursos del Santo Padre Juan Pablo II a los Obispos de América Latina en visita ad limina Apostolorum, Libreria Editrice Vaticana, 2003, p. 19.
[14] . Cfr. SAN PIO X, Notre charge apostolique, Vaticano, 25 agosto 1910, § 144. La caridad del diálogo con el mundo es concebida por la fe cristiana de modo diverso: Ora, la dottrina cattolica ci insegna che il primo dovere di carità non consiste nel tollerare le errate convinzioni, per quanto sincere siano, né nell’indifferenza teorica o pratica per l’errore o il vizio nel quale vediamo immersi i nostri fratelli, ma nello zelo per il loro miglioramento intellettuale e morale, come pure per il loro materiale benessere. JUAN PABLO II, Alocución en la Catedral de Montevideo, 31 de marzo de 1987, Señor …hemos de proclamar sin temor alguno la verdad completa y auténtica sobre tu persona, sobre la Iglesia que tu fundaste, sobre el hombre y sobre el mundo que tu has redimido con tu sangre, sin reduccionismos ni ambigüedades.
[15] Cfr. Idem, § 151.
[16] Cfr. ROSSO Pedro Paolo, Pontificia Universidad Católica de Chile, Respuesta al Cuestionario sobre la no-creencia, 2002-2003.
[17] Cfr. PONTIFICIO CONSEJO DE LA CULTURA, Jesucristo Portador del Agua de la Vida, Libreria Editrice Vaticana, 2003, pp. 44-45.
[18] Cfr. Idem, p. 31
[19] Cfr. Idem, pp. 31-36.
[20] Cfr. CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, Respuesta al cuestionario sobre la no-creencia 2002-2003.
[21] Cfr. PONTIFICIO CONSEJO DE LA CULTURA, Jesucristo Portador del Agua de la Vida, Libreria Editrice Vaticana, 2003, pp. 25ss.
[22] Ya había sido denunciado por el Papa LEÓN XIII, Testem benevolentiae Vaticano, 22 gennaio 1899, § 57.
[23] Explicaría también la indiferencia o apatía generalizada de expresar la dimensión social de la caridad como elemento esencial de la fe. Si bien la sensibilidad internacional frente a las desgracias humanas ha crecido, ésta cooperación es vista como filantropía neutral o sentimiento de solidaridad humana, separada de la fe, aún en católicos activos. La religión universal del sentimiento individual ha marcado ya su signo de superioridad cultural frente a la fe cristiana.
[24] Cfr. JUAN PABLO II, Discurso a los Obispos de Brasil, 23 de enero de 2003, V. Discursos del Santo Padre Juan Pablo II a los Obispos de América Latina en visita ad limina Apostolorum, Libreria Editrice Vaticana, 2003, p. 246.
[25] . POUPARD Paul, Iglesia y Culturas, EDICEP, México,1985, p. 113: En un mundo secularizado, el sentido de la existencia cristiana, tiene necesidad de manifestarse, de renovar el lenguaje de la fe…para renovar la credibilidad del cristianismo en función de las exigencias de la inteligencia presa en la modernidad.
[26] In Sacra Scriptura ergo manifestatur,salva semper Dei veritate,et sanctitate, aeternae Sapientiae admirabilis “condescensio”, “ut discamus ineffabilem Dei benignitatem, et quanta sermones attemperatione usus sit, nostrae naturae providentiam et curam habens. DEI VERBUM, n 13.
Manejo constructivo de una situación conflictiva
Supongamos que vais un día en el metro de una ciudad, a la hora tope, cuando los vagones están llenos hasta los topes. Después de mucho esfuerzo lográis meterlos a empujones. Todos van apretujados como sardinas. De repente, en un movimiento brusco del tren, una señora, que está delante de vosotros, clava, sin querer, su tacón en vuestro pie. Veamos ahora los diversos desenlaces que esta situación puede tener y tratemos de aprender algunas cosas sobre la comunicación en una situación de conflicto.
a) El dolor es dolor venga de donde venga
Obviamente la situación del pisotón duele. Sin embargo, la señora lo ha hecho sin querer. Pero, no obstante esta buena intención de la señora (o, más bien, falta de mala intención), la molestia y el dolor son muy reales. Igualmente en el matrimonio, hay situaciones donde, sin querer, hacemos cosas que hieren a la otra persona. Pero la ausencia de mala intención no quita los efectos reales que la otra persona está sintiendo.
* Recién casada (aun estudiando) después de un día pesado en la semana de exámenes finales y justo el día anterior a mi último examen, además de haber terminado de limpiar el agua que había inundado la cocina, llegó mi marido, lo saludé y le pregunté qué quería de cenar. Algo sencillo, le dije porque todavía tengo mucho que estudiar. El me contestó "taquitos de pollo frito con guacamole, por favor". ¡Exploté!.
* Todos los casos se reducen a que para él todo debe marchar siempre a la perfección. O parece que no debería haber posibilidad de un error, olvido, impuntualidad. A pesar de que él es una persona muy humana, a veces parece olvidar que hay situaciones en las que algo imprevisto cambia el plan o la situación.
Ahora volvamos al tren. ¿Qué haces con el dolor que sientes? Lo puedes "aguantar" en silencio, ciertamente. Pero, lo más normal cuando sientes dolor es quejarte, expresarlo. En este caso seguramente dirás: "Señora, me está Ud. pisando y me está doliendo". Pensando en el matrimonio, es inevitable que los esposos rocen algunas veces dado que se trata de una convivencia íntima, permanente y entre dos personas tan diferentes. Ahora bien, en el matrimonio es muy importante poder decir “tal cosa me molesta”. Saber soportar contrariedades sin quejarse es una gran virtud y hablaremos de su necesidad en otra parte. Pero, hablando en plan menos heroico, es igualmente necesario que haya un clima de confianza en el que se pueda decir que algo molesta, si es el caso.
A veces no se hace porque queremos mantener la compostura (el "stiff upper lip" de los ingleses). A veces no lo decimos porque hay una especie de miedo a lo que la otra persona vaya a pensar. Además, en nuestro mundo de hoy, casi nadie tiene tiempo para escuchar a fondo nuestros problemas. En fin, es una buena prueba para medir la calidad de confianza de una relación ver si pueden decirse (si quieren) todo aquello que molesta, preocupa o, simplemente, da tristeza. Cuando no existe este clima de confianza y libertad algo importante está faltando. Tal vez es el comienzo del desierto árido y extenso que se va a ir formando entre las personas.
* La primera vez que sentí tristeza en mi matrimonio fue en la luna de miel. Un día, en el hotel donde estábamos, coincidimos con unos conocidos de mi marido. Me dejó sola durante unas tres horas mientras fue a jugar golf con ellos. Nunca se lo dije pues pensé: ¿qué va a pensar de mí si me quejo tan pronto? Sin embargo esto ha sido una pauta constante en nuestro matrimonio.
b) Primera respuesta equivocada: insistir en tu inocencia
Para que pueda existir el clima de confianza que permite poder decir lo que nos pasa, es importante la reacción que expresamos cuando alguien nos manifiesta dolor o cuando nos "acusa" de estar haciendo algo que no es de su agrado. Muchas veces hay respuestas equivocadas y, entonces, se arruina todo el diálogo. Siguiendo con el ejemplo del tren veamos cómo no debe ser y cómo debe ser la conducta en tales situaciones.
A tu queja "Señora, me está pisando" ella puede responder “¿De qué te quejas? No lo estoy haciendo a propósito”. Esta es la reacción más común cuando los que viven con nosotros nos dicen algo negativo; sentimos que nos están acusando de hacer el mal y de ser malos. Instintivamente nos defendemos declarando nuestra inocencia, nuestra bondad interior y creemos que, con esta declaración de inocencia, la otra persona debería quedarse tranquila. )No es esta la reacción que se revela en los siguientes casos?
* Mi mujer frecuentemente me deja el coche sin gasolina sabiendo que no es fácil que llene el depósito por la mañana. Luego se molesta cuando le llamo la atención porque dice que "se olvida" y no lo hace a propósito.
* Un día de su cumpleaños le pregunté por la mañana si vendría a comer o si sus compañeros de trabajo le habían planeado alguna fiesta. Me contestó que comería con nosotros. Pero sus compañeros de trabajo le llevaron a un restaurante y nos dejó esperando hasta las nueve de la noche. Dijo después que no pudo llamar a casa. Luego dijo que "no era para tanto" cuando se lo reclamé fuertemente por la noche.
En todos los casos que hemos visto podemos decir que casi nunca se da la mala intención de hacer sufrir a la otra persona o de fastidiarla. Casi siempre habrá una razón que explique (¿justifique?) las acciones. Pero -y esta es la lección que hemos de aprender- cuando una persona está molesta no quiere oír cuáles fueron las intenciones del otro sino que quiere que se le preste atención, y que se quite aquello que le provoca dolor.
Una vez más repito la idea de fondo de estas páginas: si quieres tener un amor delicado debes estar atento a lo que puede hacer sufrir a la otra persona. Aunque tú no tengas ninguna culpa, sí puedes ser la ocasión o parte de la causa. Recordemos, pues, que debemos estar atentos a lo que ocasionan nuestras palabras y acciones fijándonos en los efectos que ha producido en la otra persona y no sólo en las intenciones personales que serán, normalmente, buenas.
c) Segunda respuesta equivocada: contraatacar
Otra posible reacción a la persona que nos "acusa" es la de contra-atacar. La señora del tren te puede contestar: “¡ah, qué delicadito es! ¡por qué poco se queja!”, “¿quién le manda venir al metro en sandalias?”. Esta manera de responder es una estrategia de defensa: se trata de invertir el ataque. Lo que se hace aquí es decir a la persona que sufre que no debería sentirse tan mal: ¡total es sólo el tacón! ¡No es para tanto! ¡Es solo una gota! Esta manera de defenderse es muy nociva para la relación. En realidad estoy diciendo que, “el problema no soy yo y mi pisada, sino eres tú, por lo sensible y delicado que eres”. ¿No es esto lo que aparece en la respuesta del siguiente caso?
* Al hablar con él de algo serio e importante para mí su único comentario es “¡mira!, mira!, ¡mira!”. Quizá nos encontramos en distinta frecuencia de comunicación. El está en el nivel gracioso y yo no.
Es increíble, pero esta táctica se usa mucho en las relaciones humanas y en el matrimonio: “Ay sí”, “qué exagerado eres”, “mira cómo se comporta tu hermana en situaciones peores”, “estás mal acostumbrada”, “deberías fijarte en todo lo que te doy”, “estás loca”. Respuestas de este tipo causan mucha rabia interior en la persona que está "sufriendo". Es negarle el derecho de sentir lo que está sintiendo y... esos enfados son las gotitas que van cayendo en el vaso.
Lo útil aquí es darnos cuenta de que contestando de esta forma se va a mejorar la comunicación. Tal vez la discusión se termina, pero el vaso se va llenando porque la persona herida va guardando y acumulando su problema. Tampoco es constructivo refugiarse en el silencio o negarse a discutir el tema. Esto es sólo la táctica del contra-ataque camuflada. Así no corre la sangre de la comunicación. Al contrario, se le pone obstáculos.
* Estábamos hablando sobre un problema relacionado con nuestra familia política y por enésima ocasión se cerró dando respuestas infantiles y absurdas. Terminamos muy molestos y distantes.
* Nuestro vaso se derramó cuando, después de hablar media hora, no pudimos ponernos de acuerdo sobre qué hacer el fin de semana.
d) Pasos para una respuesta sana y constructiva
¿Cuál es la respuesta sana y honesta a situaciones como aquella imaginada en el tren y como tantas otras que son muy reales en el matrimonio? Tratemos ahora de establecer unas pautas positivas.
* Que haya confianza para expresar el problema, el "dolor". Con esto le estamos diciendo a la otra persona que reconocemos sus sentimientos tal como son y le damos el derecho de sentirse así: “¡no eres malo, ni egoísta, ni loco por sentir lo que sientes!”
* No debemos reaccionar protestando nuestra inocencia, ni contra-atacando tratando de hacer ver que, en el fondo, el problema se debe al otro. Al contrario nos prestamos a una escucha activa.
* Solicitar más información. Que la persona nos explique bien lo que le está pasando, porque queremos entenderla a fondo. Esto es importante también para no imaginar más de la cuenta. Queremos conocer detalles que concreten el problema, etc. Este es el momento de una verdadera escucha que consiste en comprender y, por tanto, en no juzgar ni etiquetar. Este último punto es sumamente importante. Muchas veces los problemas serios nacen no por lo que se sufre sino por que se sufre sin la comprensión de la pareja. Cuando hay comprensión somos capaces de sufrir mucho sin hacernos daño.
* Reconocer la parte que hayamos tenido en la situación conflictiva que está molestando, aunque no hayamos tenido ninguna mala intención de dañar a nadie. Aquí radica una de las dificultades mayores cuando alguien nos "acusa". Debemos ser capaces de distinguir entre ser culpables y ser responsables de algo. Culpables seríamos si lo hiciéramos con mala intención. Pero, sin ser culpables, podemos ser, en parte, responsables de un mal. Por ejemplo, si el freno de mano de mi coche se rompe por la noche y choca contra la pared del vecino, soy responsable del asunto, pero no culpable. Y si quiero tener buenas relaciones con él debo afrontar el problema y no precisamente atacando y diciendo “¿por qué no aparcaste al otro lado de la calle?”
* Asegurar a la otra persona nuestro amor por ella. En el matrimonio esto significa asegurar al cónyuge que lo amamos y que la última cosa en el mundo que quisiéramos hacer es hacerle daño. Asegurar así nuestro amor a la otra persona es sumamente importante cuando hay una situación de conflicto. Es como tender una red de seguridad que hace más fácil construir el puente y buscar las soluciones.
* Decirle también que vamos a hacer todo lo posible por quitar lo que le está lastimando. Esta promesa es lógica.
* Sin embargo, muchas veces no se pueden eliminar todos los motivos de preocupación, de dolor. En la vida matrimonial hay mucho que soportar. Por ejemplo, tomemos el caso de una esposa que "sufre" mucho por el horario de trabajo de su marido, porque casi no lo ve y le tiene que esperar hasta tarde todas las noches, lo cual le pone nerviosa porque le da miedo estar sola en casa. Se queja de la situación. Si el esposo no está atento podría dar cualquiera de las respuestas ya mencionadas: “yo no te lo hago a propósito” y, por tanto, “tú no deberías estar molesta”; “no es para tanto, hay mujeres que tienen que aguantar cosas mucho peores: yo, por lo menos estoy trabajando”. Con esto, implícitamente, le estaría diciendo: “por tanto, el único problema aquí eres tú”.
La respuesta correcta será una actitud de escucha de los sentimientos de la mujer en un clima de verdadera comprensión, luego un análisis de la situación con el afán de eliminar lo que molesta. Si no se puede eliminar el problema, porque es el único modo de ganar el pan para la familia, entonces se hará una llamada a la capacidad de la esposa para soportar la situación. Pero es muy diferente sobrellevar algo cuando hay comprensión que cuando no la hay. De nuevo, el problema no es la montaña que hay que escalar sino la piedrecilla del zapato: en este caso la piedrecilla podría ser la de sentirse sola, incomprendida y no escuchada.
Desde luego, el matrimonio exige valentía, sacrificio de uno mismo y capacidad de aguante. Yo creo que en la mayoría de los matrimonios existe esta disposición, este amor fuerte, capaz de gran entrega. Lo que aquí estamos tratando de recalcar es que no se debe dejar escapar esa reserva de amor por ciertos agujeros -desgastes emocionales- que se hacen imperceptibles y se agrandan con el tiempo cuando no los curamos.
* Una consideración final. Una comunicación capaz de un diálogo de este tipo presupone una madurez en las personas. Esta madurez les prohíbe usar lo que se dice como arma en discusiones posteriores. Por ejemplo, si un esposo admite que habló en tono fuerte, esta admisión nunca debe ser usada después en su contra:
* "Ya ves, tú me lo prometiste!". Actuar así perjudicará la confianza en el futuro. En efecto, una de las razones por las cuales no solemos reconocer nuestra parte en los problemas es porque con ese reconocimiento franco nos estamos exponiendo: aceptar una limitación, reconocer una ignorancia, admitir una falta de control, etc. es algo que puede ser usado en nuestra contra más adelante. Por eso preferimos no bajar la guardia. No quiero oír después a la otra persona decirme:
* ¡Menos mal!, Ya era hora de que entrara en tu cabeza que te falta finura; hasta tú mismo lo reconociste. Tú mismo me das la razón.
Temeroso de este efecto "boomerang" preferimos mantener la postura de que “yo no tengo la culpa de tu problema” y así no doy armas al "enemigo". Pero estaremos colaborando a que el vaso se llene.
Michael Ryan Grace
Un maestro que quería enseñarles una lección a sus alumnos. Les dio la oportunidad de escoger entre tres exámenes, uno de 50 preguntas, otro de 40 y un último de 30. A los que escogieron el de 30 les puso una "C" sin importar que hubieran contestado todas bien. A los que escogieron el de 40, les puso una "B" aún y cuando más de la mitad estuvieran incorrectas. Y a los que escogieron el de 50, les puso una "A" no obstante que se hubieran equivocado en casi todas. Los estudiantes no entendían. El maestro respondió:
"Queridos alumnos, no estaba examinando sus conocimientos, pero "sí" su determinación de apuntarle a lo alto."
Le apunto a lo alto, sabiendo que así estaré más cerca de mis sueños, que si me conformo con pequeños objetivos.
Le apunto a lo alto, sabiendo que Dios me ha capacitado para florecer donde estoy ahora, si busco dar mi mayor esfuerzo.
Le apunto a lo alto, con fe en que Dios terminará la obra que comenzó en mí, si prosigo adelante con determinación y no me doy por vencido.
"Dios, según su bondadosa determinación, es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos acabo."---Filipenses 2,13:
Lecturas del 19-9-03 (Viernes de la Semana 24)
SANTORAL: San Genaro
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo Timoteo 6, 2c-12
Querido hermano:
Enseña todo esto, e insiste en ello. Si alguien enseña otra cosa y no se atiene a los preceptos saludables de nuestro Señor Jesucristo, ni a la doctrina que es conforme a la piedad, es un ignorante y un orgulloso, ávido de discusiones y de vanas polémicas. De allí nacen la envidia, la discordia, los insultos, las sospechas malignas y los conflictos interminables, propios de hombres mentalmente corrompidos y apartados de la verdad, que pretenden hacer de la piedad una fuente de ganancias.
Sí, es verdad que la piedad reporta grandes ganancias, pero solamente si va unida al desinterés. Porque nada trajimos cuando vinimos al mundo, y al irnos, nada podremos llevar. Contentémonos con el alimento y el abrigo. Los que desean ser ricos se exponen a la tentación, caen en la trampa de innumerables ambiciones, y cometen desatinos funestos que los precipitan a la ruina y a la perdición. Porque la avaricia es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos.
En lo que a ti concierne, hombre de Dios, huye de todo esto. Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad. Pelea el buen combate de la fe, conquista la Vida eterna, a la que has sido llamado y en vista de la cual hiciste una magnífica profesión de fe, en presencia de numerosos testigos.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 48, 6-7. 8-10. 17-18. 19-20 (R.: Mt 5, 3)
R. ¡Felices los que tienen alma de pobres,
porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos!
¿Por qué voy a temer en los momentos de peligro,
cuando me rodea la maldad de mis opresores,
de esos que confían en sus riquezas
y se jactan de su gran fortuna? R.
No, nadie puede rescatarse a sí mismo
ni pagar a Dios el precio de su liberación.
para poder seguir viviendo eternamente
sin llegar a ver el sepulcro:
el precio de su rescate es demasiado caro,
y todos desaparecerán para siempre. R.
No te preocupes cuando un hombre se enriquece
o aumenta el esplendor de su casa:
cuando muera, no podrá llevarse nada,
su esplendor no bajará con él. R.
Aunque en vida se congratulaba, diciendo:
«Te alabarán porque lo pasas bien»,
igual irá a reunirse con sus antepasados,
con esos que nunca verán la luz. R.
EVANGELIO
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3
Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.
Palabra del Señor.
Reflexión
La misión de Jesús, es proclamar el mensaje de salvación.
La misma venida de Jesús a la tierra ya es una proclamación del kerigma. Jesús es el que nos viene a anunciar que tenemos un Padre que nos ama y nos quiere perdonar y salvar. Y que este perdón nos llega a través de Jesús mismo, ya que es Él quien nos trae la salvación.
Jesús proclama la salvación con sus palabras, con sus acciones, con sus milagros y con todo su evangelio.
Pero Cristo predicó en Galilea, hace dos mil años. Quienes hoy y aquí tenemos que predicar al mundo la Buena Nueva somos los cristianos, cada uno de nosotros. Somos nosotros que con nuestro testimonio debemos anunciar la salvación que Jesús consiguió para nosotros.
La Iglesia está en el mundo para evangelizarlo. Cada uno de nosotros, los bautizados somos Iglesia, y ella evangeliza por medio de cada uno de nosotros.
Cada bautizado debe convertirse en un evangelio viviente, metido en el mundo para cristianizarlo, para salvarlo.
Sigue diciendo el Evangelio:
Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres a las que había sanado de espíritus malos o de enfermedades.....
La lectura de este pasaje nos desconcierta: Jesús acompañado por unas mujeres .....
El Reino de Dios, ha llegado y no conoce barreras. La Mujer, también ocupa un lugar, y no secundario, en la Iglesia de Cristo. Termina diciendo la lectura del Evangelio de hoy que las mujeres: "les servían con sus bienes"
Servían al Señor, servían al Señor con lo que tenían.
¿Nos preguntamos nosotros alguna vez, nosotros que nos llamamos discípulos de Jesús, si realmente ponemos lo que tenemos al servicio del Señor?.
Todo lo que poseemos lo hemos recibido de Dios. Deberíamos tener conciencia que nada nos pertenece, todo le pertenece a Dios. Es Él quien ha puesto las cosas bajo nuestra custodia, pero no para que guardarlas, sino para emplearlas para nosotros y para los demás.
Propongámonos hoy, servir al Señor. Servir al Señor con nuestro talento, con nuestras habilidades, con el tiempo que Dios nos regala cada día, poniendo nuestros esfuerzos, nuestras iniciativas, nuestros planes en sus manos.
El Señor necesita de los bienes espirituales con los que podamos servirlo, y también que pongamos a su disposición los bienes materiales que poseemos
En un sueño, un hombre se presentó ante el juez celestial y dijo: "Mira, Señor, he observado siempre tu ley, no he hecho nada malo; no he matado a nadie, no he robado ni cometido adulterio. Señor, mis manos están limpias.
Le contestó Dios:
Es cierto, tus manos están limpias, pero también están vacías.
Que no nos suceda lo mismo a nosotros, pongamos al servicio del Señor nuestros talentos, acumulemos tesoros en el cielo, donde la polilla no los come.
Pidamos a María que nos ayude a imitar su generosidad para poner todo lo que somos y tenemos al servicio del Señor.
¿Quién es este que viene,
recién atardecido,
cubierto por su sangre
como varón que pisa los racimos?
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
¿Quién es este que vuelve,
glorioso y malherido,
y a precio de su muerte,
compra la paz y libra los cautivos?
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Se durmió con los muertos,
y reina entre los vivos;
no le venció la fosa,
porque el Señor sostuvo a su elegido.
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Anunciad a los pueblos
qué habéis visto y oído;
aclamad al que viene
como la paz, bajo un clamor de olivos.
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Genaro
San Yanuario, llamado Jenaro por los italianos y españoles, fue obispo de Benevento, ciudad de Campania. Le tocó vivir en tiempo de los emperadores Diocleciano y Maximiano, durante la última persecución contra el cristianismo.
El nombre de este santo, en sus diversas formas, viene del latín y significa "enero" .
Sosio, santo confesor, se encontraba en la cárcel, víctima de los perseguidores, y recibía la visita de Jenaro, quien lo animaba con sus palabras. Enterada el gobernador Timoteo, lo llamó a su presencia.
Debes adorar a los dioses – le dijo.
Y por respuesta escuchó:
Mi único Dios es Jesucristo.
Te encarcelaré con tu amigo Sosio – replicó el gobernador.
Pero no fue únicamente el presidio lo que ordenó, sino que lo sometió a diversas torturas. Mientras tanto, en la cárcel lo visitaron sus dos amigos Festo y Desiderio, quienes fueron apresados y cargados de cadenas. El gobernador los obligó a que caminaran delante de su carroza hasta la ciudad de Pozzuoli, para ser echados a las fieras.
Al día siguiente, la población se aprestó para el espectáculo. En el anfiteatro esperaban leones, tigres y osos, a los que durante varios días se había privado de alimentos. La leyenda dice que Jenaro y sus acompañantes fueron respetados por las fieras. Y en el anfiteatro se levantó un clamor: "No hay otro Dios que el de los crístianos". Temió el gobernador una sedición contra él y mandó que en la plaza pública los degollasen. Como era costumbre entonces, los cristianos recogieron un poco de la sangre de los mártires y la pusieron en ampollas o frascos de vidrio, a fin de colocarlos en sus respectivas tumbas. Era el año 305.
Trasladaron los sagrados cuerpos a diversas partes. El de Jenaro, habiendo estado primero en Benevento y después en el monasterio llamado Monte de la Virgen, el papa Alejando VI en 1497 lo hizo trasladar a Nápoles. Está en la iglesia catedral, donde es reverenciado con gran devoción por toda la ciudad, que lo tiene por patrono, y a cuyos habitantes libró de una temible peste en 1527, y de dos catastróficas erupciones del Vesubio, en 1631 y 1884, respectivamente.
Las reliquias de san Jenaro obran un prodigio que es perpetuo y famoso en el mundo entero. Están en la catedral de Nápoles la cabeza del santo y, aparte, la ampolla de vidrio llena de la sangre cuajada o seca del mismo, y juntándola con la cabeza, o poniéndola delante de ella, comienza la sangre a licuarse hasta que hierve, cambiando de color, volumen y peso. Este fenómeno tiene cada año por testigos a toda clase de personas, que llegan desde los más distintos lugares.