Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

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19 de septiembre de 2002

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Red Pionera

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"El trabajo es la oración que más rápido llega al cielo."


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Novedoso programa de enseñanza por Internet

Con la intención de fomentar el aprendizaje de los estudiantes con los recursos tecnológicos más avanzados, el Recinto Universitario de Mayagϋez de la Universidad de Puerto Rico, creó el proyecto de Enseñanza Complementada por Internet (CECI), el cual trasciende las barreras de tiempo y espacio en comparación a otros modos de enseñanza más convencionales.

El sistema, coordinado por Mario Núñez Molina, ofrece entrenamientos en el desarrollo de aprendizajes en Internet a profesores de la sección de Artes de la Facultad de Artes y Ciencias del RUM. Durante los mismos los profesores podrán utilizar las nuevas tecnologías de comunicación e información en la enseñanza de sus clases.

Contrario a la educación a distancia, en la cual los estudiantes reciben la información de forma virtual a través de una pantalla, el profesor interactúa con sus alumnos, al utilizar información cibernética para facilitar el aprendizaje.

El CECI tiene a disposición de los instructores participantes del proyecto, recursos tecnológicos como computadoras, una impresora y un escáner. Los profesores contarán también con programas como Adobe Acrobat, Photo Shop, Front Page y Trellix. Este último funciona como un procesador de palabras, pero tiene la particularidad de transformar el texto, sonido e imágenes en lenguaje complejo de HTML.

Otro sistema que podrán utilizar es el “Web Course Tools“ (WebCT), método para ofrecer cursos a distancia y complementar la enseñanza de los cursos. Esta modalidad provee una plataforma para facilitar la construcción de cursos en la organización de apariencia y contenido, así como una serie de herramientas educativas y administrativas como control de acceso al curso, registro electrónico de notas, foro de discusión y Chat.

Los profesores recibirán adiestramiento en WebCT para construir los cursos aunque no tengan conocimiento en HTML, nombre con el cual se conoce al lenguaje para construir páginas en la Red.

El proyecto cuenta con estudiantes tutores experimentados en la búsqueda por Internet y en la utilización de las tecnologías de información y comunicación para que ayuden a los profesores en los talleres. De la misma forma, los alumnos recibirán entrenamiento para apoyar a los educadores en el aprendizaje de los diferentes programas, y responderán sus preguntas.

Los 20 profesores elegidos para participar en el proyecto deberán tener experiencia básica en navegación por Internet, destrezas en el manejo de cuentas de correo electrónico, así como utilizar procesador de palabras y pertenecer a uno de los departamentos de artes de la Facultad de Artes y Ciencias, entre otros requisitos.

Entre los participantes más destacados de esta iniciativa, figuran los estudiantes David Zapata y Roberto Pagán, además de varios profesores, entre éstos: Nanay Vicente, profesora de Inglés, Amayra Santori de Humanidades, Gloribert Ortiz (Enfermería), Ivonne del C. Díaz del área de Economía y Billy Woodal de la facultad de Inglés.

(Universia)

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Un estudio descubre el mecanismo cerebral que provoca los 'viajes astrales'

Este fenómeno se debe a una anomalía en la representación mental del propio cuerpo

MADRID

 La ciencia acaba de derribar uno de los grandes mitos de la parapsicología. Un estudio que publica hoy la revista Nature demuestra que los llamados viajes astrales o desdoblamientos en los que el alma de una persona supuestamente abandona su propio cuerpo y levita en el aire tienen una sencilla explicación biológica.

El neurólogo Olaf Blanke y sus colaboradores del Hospital Universitario de Ginebra han identificado por primera vez el mecanismo cerebral que se esconde detrás de estas experiencias aparentemente paranormales.Sus investigaciones han dejado claro que este fenómeno tiene muy poco que ver con el más allá o la otra vida, y se debe en realidad a una extraña anomalía en los procesos cerebrales que determinan la representación mental de nuestro propio cuerpo.

Como ha ocurrido muchas veces en el mundo de la ciencia, el descubrimiento de estos investigadores fue totalmente accidental. Blanke y sus colegas estaban investigando el caso de una mujer de 43 años que llevaba 11 años sufriendo ataques epilépticos frecuentes.

Un cuerpo flotante

Inicialmente, los neurólogos intentaron identificar el origen cerebral de este trastorno mediante técnicas de visualización por resonancia magnética. Sin embargo, este procedimiento no logró aclarar las causas de la epilepsia, y el doctor Blanke decidió implantar unos electrodos en el cerebro de la mujer para analizar el problema con más profundidad.

Fue entonces cuando, al llevar a cabo esta detallada exploración, la paciente repentinamente tuvo la sensación de que estaba flotando en el aire fuera de su propio cuerpo. «¡Me veo a mí misma tumbada en la cama, desde arriba!», exclamó la mujer al iniciar su sorprendente viaje astral. En ese momento, los investigadores se dieron cuenta de que, justo cuando la mujer entró en este extraño estado de trance, habían estimulado con impulsos eléctricos una región cerebral conocida como el girus angular.

La evidencia de este estudio indica, por lo tanto, que en esta zona del cerebro se encuentran todas las claves empíricas que explican este tipo de experiencias supuestamente sobrenaturales.

Para verificar sus observaciones, los científicos volvieron a estimular varias veces el girus angular de la paciente epiléptica, y en cada ocasión, la mujer decía que estaba experimentando sensaciones extracorporeas, como si estuviera hundiéndose en un barco o cayendo de un precipicio.

Tras una de estas descargas, la paciente exclamó que se sentía como si su cuerpo no pesara nada, y dijo que le parecía estar «flotando» por encima de la cama, a una distancia de dos metros.A continuación, los médicos le pidieron que observara sus piernas mientras le sometían a una nueva estimulación eléctrica. En este caso, dijo que le daba la sensación de que sus piernas se les estaban haciendo más cortas. Y cuando le pidieron que doblara los brazos, le pareció que se volvían contra ella, como si le fueran a golpear. En definitiva, al estimular el girus angular del cerebro de esta mujer con reiteradas descaragas elétricas, los investigadores comprobaron que esto provocaba una extraordinaria disociación entre el cuerpo y el yo de la paciente.

Por lo tanto, el estudio ha demostrado con claridad que esta región del cerebro desempeña un papel crucial en el sistema neuronal que determina la representación mental que una persona tiene de sí misma y de su propio cuerpo.

Un trastorno fisiológico

En principio, la evidencia del trabajo sugiere que los viajes astrales que experimentó esta mujer durante las pruebas a las que le sometieron sus médicos no tuvieron nada que ver con la epilepsia. En el pasado, la paciente jamás había tenido sensaciones de este tipo durante sus ataques, y además, los neurólogos finalmente hallaron las causas de su epilepsia en otra zona del cerebro.

Sin embargo, el caso de esta mujer epiléptica ha servido para identificar, por pura casualidad, la anomalía cerebral que se esconde detrás de un fenómeno para el que hasta ahora no existía ninguna explicación científica clara, pero que muchas personas ven como un vuelo sobrenatural del alma humana.

El doctor Blanke y sus colegas reconocen que todavía no comprenden del todo el mecanismo neurológico que causa estas extrañas sensaciones extracorporeas, ni las razones por las que muchas personas dicen haberlas experimentado en experiencias cercanas a la muerte.Futuros estudios intentarán determinar con más claridad la forma exacta en la que una estimulación anormal del girus angular nos puede hacer creer que estamos levitando.

(El mundo)

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Bush enviará al Congreso propuesta que autoriza el uso de la fuerza en Iraq

18 de septiembre, 2002

WASHINGTON 

 El gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dará el jueves al Congreso una propuesta de resolución que explícitamente autoriza el uso de la fuerza militar si el mandatario llega a la conclusión de que las gestiones diplomáticas no lograrán que Iraq cumpla los compromisos que ha asumido ante la ONU, dijeron fuentes gubernamentales y legislativas a CNN.

El borrador del gobierno servirá como el punto de partida de negociaciones para una resolución sobre Iraq. Varios funcionarios de alto rango dijeron que la Casa Blanca se había comunicado con líderes legislativos y prometió entregar su propuesta el jueves.

Fuentes gubernamentales familiarizadas con el borrador dijeron el miércoles que se asemeja a resoluciones legislativas anteriores que autorizan el uso de la fuerza militar.

En septiembre del 2001, el Congreso autorizó "toda la fuerza necesaria y apropiada" contra aquellos a los que consideraba involucrados en la planificación de los ataques terroristas del 11 de septiembre contra Estados Unidos o de complicidad en su realización. Una propuesta de resolución presentada en 1998 en la legislatura sobre Iraq instaba al presidente a "tomar todas las acciones necesarias y apropiadas para responder a la amenaza representada por el rechazo de Iraq a terminar sus programas de armas de destrucción masiva".

Un funcionario de alto rango vinculado a las negociaciones con el Congreso dijo que las resoluciones del 2001 y de 1998, como también la de 1991 que autorizó el "uso de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos" contra Iraq fueron modelos que empleó la Casa Blanca para preparar su más reciente iniciativa.

Cuando se le preguntó si la nueva propuesta del gobierno buscaría la autorización explícita para el uso de la "fuerza", en contraste a la frase más ambigua de "acciones necesarias y apropiadas", este funcionario dijo que "tan sólo déjenme decir que nuestra preferencia es que seamos muy claros aquí acerca de lo que queremos decir".

Previamente en el día, Bush le dijo al líder de la mayoría en el Senado, Tom Daschle, que sería "totalmente inaceptable" que cualquier resolución del Congreso sobre Iraq respalde el uso de la fuerza en conjunción con Naciones Unidas, afirmaron funcionarios del gobierno.

Los funcionarios dijeron que Daschle, el demócrata de mayor rango en la cámara alta, advertía a la Casa Blanca que si bien hay un amplio apoyo general entre los senadores demócratas para una resolución sobre Iraq, hay un considerable número de demócratas que se oponen o al menos tienen grandes reservas sobre una acción militar unilateral de Estados Unidos.

Según los participantes de la reunión, Daschle dijo que habría mucho mayor apoyo entre los demócratas si la resolución respaldaba ataques militares de Estados Unidos como parte de una respuesta de la ONU al desafío de Iraq.

"El presidente bajó eso de un tiro", dijo metafóricamente un funcionario familiarizado con la reunión. "Dejó en claro que un lenguaje de ese tipo sería totalmente inaceptable".

La conducción bipartidista prometió que actuaría en las próximas dos semanas sobre una resolución que apoye al gobierno con respecto a Iraq. Sin embargo, el lenguaje empleado para tal iniciativa sigue siendo objeto de debate.

(CNN)

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Carta del presidente del episcopado de EE UU a Bush sobre Irak
Una operación militar preventiva no está justificada moralmente

WASHINGTON, 18 septiembre 2002 

 Publicamos a continuación la carta que ha dirigido el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, monseñor Wilton D. Gregory, obispo de Belleville, al presidente George W. Bush sobre una posible operación militar contra Irak.

Carta al presidente Bush sobre Irak



Obispo Wilton D. Gregory
13 de septiembre de 2002

Señor presidente George W. Bush
Casa Blanca
Washington, D.C. 20500


Querido señor presidente:

En su reunión de la semana pasada, el Comité administrativo formado por 60 miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos me pidió que le escribiera sobre la situación de Irak. Damos la bienvenida a sus esfuerzos para enfocar la atención del mundo en la necesidad de afrontar la represión en Irak y su carrera de armamentos a despecho de las Naciones Unidas. Si bien el Comité se reunió antes de su discurso ante las Naciones Unidas, he creído que era importante expresarle nuestros serios interrogantes sobre la legitimidad moral de todo uso preventivo y unilateral de la fuerza para derrocar al gobierno de Irak.

Hace un año, mi predecesor, el obispo Joseph Fiorenza, le escribió sobre la respuesta a los terroríficos ataques que hemos conmemorado la semana pasada. Le dijo que, desde nuestro punto de vista, el uso de la fuerza contra Afganistán podía estar justificado, si se realizaba en acuerdo con las normas de la guerra justa y como parte de un esfuerzo mucho más grande, en gran parte no militar, por combatir el terrorismo.

Creemos que el caso de Irak es diferente. Dados los precedentes y los riesgos implicados, consideramos difícil de justificar la extensión de la guerra al terrorismo a Irak, en ausencia de evidencias claras y adecuadas de la implicación iraquí en los ataques del 11 de septiembre o de un inminente ataque de una naturaleza grave.

Los Estados Unidos y la comunidad internacional tienen dos graves obligaciones morales: proteger el bien común contra cualquier amenaza iraquí a la paz, y hacerlo en conformidad con las normas morales fundamentales. No nos hacemos ilusiones sobre el comportamiento o las intenciones del Gobierno iraquí. Los líderes iraquíes deben acabar con su represión interna, deben acabar con sus amenazas a sus vecinos, deben acabar con todo apoyo al terrorismo, deben acabar con sus intentos por construir armas de destrucción masiva, y cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas. Movilizar a las naciones del mundo para que reconozcan y afronten la amenaza iraquí a la paz y a la estabilidad a través de una nueva acción de las Naciones Unidas y de un compromiso común por asegurar que Irak cumpla con sus compromisos es una alternativa legítima y necesaria al uso unilateral de la fuerza. Su decisión de buscar la acción de la ONU es bienvenida, pero es necesario responder también a otras cuestiones sobre los objetivos y los medios.

No hay respuestas fáciles. El pueblo de Dios puede aplicar los principios éticos y llegar a juicios prudentes diferentes, dependiendo de la evaluación de los hechos que se tienen a la mano y de otras cuestiones. Hemos concluido, basándonos en los hechos que conocemos, que el uso preventivo y unilateral de la fuerza es difícil de justificar en esta ocasión. Consideramos que el recurso a la fuerza, en estas circunstancias, no esta respaldado por las estrictas condiciones del magisterio católico necesarias para justificar el fuerte recelo por el uso de la fuerza militar. De particular importancia son los criterios tradicionales de la guerra justa: justa causa, legítima autoridad, probabilidad de éxito, proporcionalidad, y respeto de los no combatientes.

Justa causa. ¿Cuál es el «casus belli» de un ataque militar contra Irak? El Catecismo de la Iglesia Católica, reflejando los ampliamente aceptados límites morales y legales sobre el uso de la fuerza, condiciona la justa causa a los casos en los que «el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de naciones sea duradero, grave y cierto» (n. 2309) ¿Existe una clara y adecuada evidencia de una conexión directa entre Irak y los ataques del 11 de septiembre o una clara y adecuada evidencia de un inminente ataque de una naturaleza grave? ¿Es sabio ampliar dramáticamente los tradicionales límites morales y legales sobre la justa causa hasta incluir el uso preventivo o anticipado del uso de la fuerza para el derrocamiento de regímenes amenazadores o para afrontar la proliferación de armas de destrucción de masas? ¿No se debería hacer una distinción entre los esfuerzos para cambiar el comportamiento inaceptable de un gobierno con los esfuerzos por acabar con la existencia de un gobierno?

Legítima autoridad. La credibilidad moral del uso dela fuerza militar depende también, en buena parte, de si hay una legítima autoridad que pueda utilizar la fuerza para defenestrar al Gobierno iraquí. Desde nuestro punto de vista, decisiones de esta gravedad requieren respetar los imperativos constitucionales de los Estados Unidos, alcanzar un amplio consenso en nuestra nación, y una ratificación internacional, de preferencia por el Consejo de Seguridad de la ONU. Por este motivo es tan importante su decisión de buscar la aprobación del Congreso y de las Naciones Unidas. Al igual que la Santa Sede, nos mostraríamos sumamente escépticos ante el uso unilateral de la fuerza militar, en particular a causa de los precedentes conflictivos.

Probabilidad de éxito y proporcionalidad. El uso de la fuerza debe tener «serias condiciones de éxito» y «no debe entrañar males y desordenes más graves que el mal que se pretende eliminar» (Catecismo, n. 2309).

La guerra contra Irak podría tener consecuencias imprevisibles no sólo para Irak sino para la paz y la estabilidad en toda el área de Oriente Medio. ¿Tendría éxito el uso preventivo y anticipado de la fuerza para desbaratar serias amenazas o no provocaría más bien esos ataques que trata de prevenir? ¿Qué impacto tendría otra guerra en Irak sobre la población civil a corto y largo plazo? ¿Cuánta gente inocente debería sufrir y morir, o quedar sin su casa, sin bienes básicos, sin trabajo? ¿Se comprometerían los Estados Unidos y la comunidad internacional en la ardua y larga tarea de asegurar una paz justa o el Irak de después de Sadam seguiría marcado por el conflicto civil, la represión, y continuaría siendo una fuerza desestabilizadora en la región? ¿Provocaría el uso de la fuerza militar más conflicto e inestabilidad? La guerra contra Irak, ¿nos detractaría de nuestra responsabilidad de construir un orden justo y estable en Afganistán o resquebrajaría la amplia coalición contra el terrorismo?

Hay normas que gobiernan la conducta en la guerra. Si bien reconocemos que hay una mayor conciencia y más serios esfuerzos para evitar que se ataquen directamente a poblaciones civiles en conflictos armados, el uso de la fuerza militar masiva para derrocar al actual gobierno de Irak tendría consecuencias incalculables para la población civil que ha sufrido mucho a causa de la guerra, la represión, y el extenuante embargo.

Presentamos estos preocupantes interrogantes para contribuir con el vital debate nacional sobre los objetivos y fines, riesgos y decisiones, en virtud de nuestras responsabilidades como pastores y maestros. Nuestra evaluación de estos interrogantes nos lleva a pedirle que busque activamente alternativas a la guerra. Esperamos que usted persista en el frustrante y difícil desafío de lograr un amplio apoyo internacional para ejercer un nuevo, más constructivo y efectivo medio de presión al Gobierno de Irak con el objetivo de que respete sus obligaciones internacionales. Esta conducta debería incluir continuos esfuerzos diplomáticos orientados, en parte, a reanudar rigurosas e importantes inspecciones; reforzar efectivamente el embargo militar; mantener sanciones políticas y sanciones económicas que estén mucho más atentas a no amenazar la vida de civiles inocentes iraquíes; apoyar no militarmente a quienes ofrecen genuinas alternativas democráticas en Irak; y a poner otros medios legítimos que contengan y desarticulen acciones agresivas iraquíes.

Con todo respeto le pedimos con apremio que dé un paso atrás en la frontera de la guerra y que ayude al mundo a ofrecer una respuesta global efectiva a las amenazas iraquíes en conformidad con los límites morales tradicionales del uso de la fuerza militar.

Suyo afectísimo,

Wilton D. Gregory
Obispo de Belleville
Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos
[Traducción del original inglés realizada por Zenit]

(ZENIT.org)

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Juan Pablo II: Paradoja de Dios, reinar humillándose
Intervención en la audiencia general de este miércoles

CIUDAD DEL VATICANO, 18 septiembre 2002 

- Publicamos la intervención de Juan Pablo II en la audiencia general de este miércoles dedicada a reflexionar sobre el Salmo 95, en el que medita sobre la manera en que reina Dios.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria.

Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones;
porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.

Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que el Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.

Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda;
decid a los pueblos: «el Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente».

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque,

delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad.

1. «Decid a los pueblos: "el Señor es rey"». Esta exhortación del Salmo 95 (versículo 10), que acabamos de proclamar, presenta por así decir el tono con el que se modula todo el himno. Se trata de uno de los así llamados «Salmos del Señor rey», que comprenden los Salmos 95 a 98, además del 46 y el 92.

En el pasado, ya tuvimos la oportunidad de comentar el Salmo 92, y sabemos que estos cánticos se centran en la grandiosa figura de Dios, que rige todo el universo y gobierna la historia de la humanidad.

También el Salmo 95 exalta tanto al Creador de los seres, como al Salvador de los pueblos: Dios «afianzó el orbe, y no se moverá; juzga a los pueblos rectamente» (versículo 10). Es más, en el original hebreo el verbo traducido por «juzgar» significa, en realidad, «gobernar»: de este modo se tiene la certeza de que no quedamos abandonados a las oscuras fuerzas del caos o de la casualidad, sino que estamos siempre en manos de un Soberano justo y misericordioso.

2. El Salmo comienza con una invitación festiva a alabar a Dios, invitación que se abre inmediatamente a una perspectiva universal: «Cantad al Señor, toda la tierra » (versículo 1). Los fieles son invitados a contar la gloria de Dios «a los pueblos» y después a dirigirse a «todas las naciones» para proclamar «sus maravillas» (versículo 3). Es más, el salmista interpela directamente a las «familias de los pueblos» (versículo 7) para invitar a dar gloria al Señor. Por último, pide a los fieles que digan «a los pueblos: el Señor es rey» (versículo 10), y precisa que el Señor «juzga a los pueblos» (versículo 10). Es muy significativa esta apertura universal por parte de un pueblo pequeño aplastado entre grandes imperios. Este pueblo sabe que su Señor es el Dios del universo y que «los dioses de los gentiles son apariencia» (versículo 5).

El Salmo está encuadrado por dos panoramas. El primero (Cf. Versículos 1-9) comprende una solemne epifanía del Señor «en su santuario» (v. 6), es decir, el templo de Sión. Esta precedida y seguida por los cantos y los ritos de sacrificio de la asamblea de los fieles. Discurre apremiante el flujo de la alabanza frente a la majestad divina: «Cantad al Señor un cántico nuevo... cantad... cantad... bendecid... proclamad su victoria.... contad su gloria... sus maravillas... aclamad su gloria... entrad en sus atrios trayéndole ofrendas... postraos» (versículos 1-3.7-9). El gesto fundamental frente al Señor rey, que manifiesta su gloria en la historia de la salvación es, por tanto, el canto de adoración, de alabanza y de bendición. Estas actitudes deberían estar presentes también en nuestra liturgia cotidiana y en nuestra oración personal.

3. En el centro de este canto coral, nos encontramos ante una declaración contra la idolatría. La oración se convierte, así, en un camino para alcanzar al pureza de la fe, según la conocida máxima «lex orandi, lex credendi»: la norma de la verdadera oración es también norma de fe, es una lección sobre la verdad divina. Ésta, de hecho, puede descubrirse precisamente a través de la íntima comunión con Dios alcanzada en la oración.

El Salmista proclama: «Grande es el Señor, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Pues los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha hecho el cielo» (versículos 4-5). A través de la liturgia y la oración, se purifica la fe de toda degeneración, se abandonan aquellos ídolos a los que sacrificamos con facilidad algo de nosotros mismos durante la vida cotidiana, se pasa del miedo ante la trascendente justicia de Dios a la experiencia viva de su amor.

4. Llegamos así al segundo panorama abierto por el salmo, que comienza con la proclamación de la realeza del Señor (Cf. versículos 10-13). Ahora se dirige al universo, incluso en sus elementos más misteriosos y oscuros, como el mar según la antigua concepción bíblica: «Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra » (versículos 11-13).

Como dirá san Pablo, incluso la naturaleza, junto con el hombre «espera impacientemente... ser liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Romanos 8,19.21).

Al llegar a este momento, quisiéramos dejar espacio a la relectura cristiana de este Salmo, realizada por los Padres de la Iglesia, que en él han visto una prefiguración de la Encarnación y de la Crucifixión, signo de la paradójica realeza de Cristo.

5. De este modo, al inicio del discurso pronunciado en Constantinopla en la Navidad del año 379 o del año 380, san Gregorio Nacianceno retoma algunas expresiones del Salmo 95: «Cristo nace, ¡glorificadle! Cristo baja del cielo, ¡salid a recibirle! Cristo está sobre la tierra, ¡lavaos! "Cantad al Señor, toda la tierra" (versículo 1), y para unir los dos conceptos, "que se alegre el cielo y exulte la tierra" (versículo 11) con aquél que es celestial, pero que se ha hecho terrestre» («Homilías sobre la Natividad» --«Omelie sulla natività»--, Discurso 38, 1, Roma 1983, p. 44).

De este modo, el misterio de la realeza divina se manifiesta en la Encarnación. Es más, aquel que reina, «haciéndose terrestre», reina precisamente en la humillación de la Cruz. Es significativo el que muchos en tiempos antiguos leyeran el versículo 10 de este Salmo con una sugerente asociación cristológica: «El Señor reinó desde el madero».

Por este motivo, ya la Carta de Bernabé enseñaba que «el reino de Jesús está sobre el madero» (VIII, 5: «Los Padres Apostólicos» --«I Padri Apostolici»--, Roma 1984, p. 198) y el mártir san Justino, citando casi íntegramente el Salmo en su Primera Apología, concluía invitando a todos los pueblos a exultar porque «el Señor reinó desde el madero» de la Cruz («Los apologetas griegos» --«Gli apologeti greci»--, Roma 1986, p. 121).

En este ambiente floreció el himno del poeta cristiano Venancio Fortunato, «Vexilla regis», en el que exalta a Cristo que reina desde lo alto de la Cruz, trono de amor, no de dominio: «Regnavit a ligno Deus». Jesús, de hecho, en su existencia terrena ya había advertido: «El que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Marcos 10, 43-45).

[Traducción del texto original italiano realizada por Zenit. Al final, el papa hizo esta síntesis en castellano]

Queridos hermanos y hermanas:

El Salmo de hoy comienza con una invitación festiva a alabar al Señor, rey del universo. La primera parte comprende una solemne epifanía del Señor «en su santuario», precedida y seguida de cantos de adoración, de alabanza y bendición. La segunda se abre con la proclamación de la realeza del Señor. Estas actitudes debieran estar presentes también en nuestra liturgia cotidiana y en nuestra oración personal.

Los Padres de la Iglesia han visto en este Salmo una prefiguración de la Encarnación y de la Crucifixión, signo de la paradójica realeza de Cristo: «El Señor reinó desde el madero».

Saludo a los fieles de lengua española; en especial a los peregrinos de Ecatepec y Hermosillo, de México. ¡Interpelados por este Salmo, recordad que la Cruz es un trono de amor y no de dominio y que, por tanto, quien quiera ser grande entre vosotros debe ser siervo de todos! ¡Muchas gracias!

(ZENIT.org)

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Entrevista al cardenal Van Thuân, Presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz y ex-arzobispo de Hanoi

No hay un pueblo superior a otro

En todo encuentro con el cardenal vietnamita Nguyên Van Thuân se palpa el martirio. Las historias de la persecución contra los cristianos no son sólo de otros tiempos. Cuando los ojos del sufrimiento por Cristo hablan, la respuesta es puro silencio. Silencio y oración fueron parte del clima que acompasaba su testimonio de fe, de esperanza y de caridad. Éstas fueron sus declaraciones en la entrevista concedida a Alfa y Omega, con ocasión de su reciente estancia en Madrid

J.F.S. / B.R.M.

Eminencia, ¿cuál es la enseñanza del histórico encuentro de Asís?
La enseñanza de Asís es –como el Santo Padre escribió en su Mensaje para la Jornada de la Paz del 1 de enero– que «no hay paz sin justicia, y no hay justicia sin perdón». Vemos tres cosas coherentes: el 14 de diciembre, la oración y el ayuno por la paz; el 1 de enero, el Mensaje de la Jornada de la Paz para el mundo; y, la tercera, el 24 de enero, la Jornada de oración en Asís. Tres momentos coherentes. La relación entre los dos días de oración está entre medias: el Mensaje del Santo Padre. Este Mensaje habla de la justicia y del perdón. Porque si, después del 11 de septiembre, solamente se habla de la justicia, no se puede esperar una paz duradera, una paz verdadera. Solamente habrá justicia y venganza. La paz unilateral siempre es frágil. La paz debe ser, a su vez, bilateral: perdonar y también pedir perdón, de tal forma que se reconozcan además las injusticias de cada parte. Y así, con el perdón, la paz es la reconciliación sincera de dos partes, y solamente así hay una paz que puede durar mucho tiempo. Aquí está el valor del mensaje del Santo Padre. Y esto lo propone con un gesto de oración con todas las religiones del mundo.
Después del 11 septiembre, el pensamiento laico ha acusado a la religión de estar en la raíz del fundamentalismo, causa de este conflicto. ¿Cuál es hoy la contribución de la fe al mundo?
La fe es una gran contribución frente a esos hechos, porque todas las religiones son una voz de condena de la ideología que usa la religión como causa del terrorismo. Una condena de eso, hecha por todas las religiones, era algo muy importante.
¿En qué momento de la Historia se encuentra el diálogo entre las religiones, y el ecumenismo?
El diálogo se da siempre en varios países, pero, sobre todo, durante y después del Concilio Vaticano II. El Papa Pablo VI, con gestos de humildad y sinceridad con el Patriarca Atenágoras, mostró una determinación firme en el diálogo interreligioso. Pablo VI instituyó el Consejo Pontificio de diálogo interreligioso y también el Consejo Pontificio de la Unidad entre los cristianos. Y el Papa Juan XXIII mostró su deseo de proceder muy velozmente en el ecumenismo.
¿Cuáles cree o considera que son las causas fundamentales del mal en el mundo?
Las causas fundamentales del mal en el mundo son múltiples: el egoísmo, la soberbia, el interés –también el interés económico o financiero–, la hegemonía de la fuerza superpotente, etc…Y estas causas crean una situación de injusticia sobre los pueblos que, a su vez, crean una reacción también de estos pueblos. Todo tipo de hegemonía.
¿Cuáles han sido los efectos del comunismo en la historia de la Humanidad?
El comunismo tiene un efecto muy grande y muy destructivo. Si vemos las publicaciones últimas sobre la historia del comunismo, vemos que es muy destructivo de la persona, de la vida. La ha destruido, matado, condenado o exiliado. Y, sobre todo, ha aniquilado la dignidad de la persona humana. ¡Tantos pueblos han sido reducidos a la esclavitud!

Una extraña trinidad
Tras los atentados de Nueva York y Washington, ¿cómo se puede ser testigo de esperanza en el mundo?
Después del 11S, ser testigo de esperanza en el mundo es, ante todo, reconocer los límites de ciertas fortalezas. El símbolo de la fortaleza del mundo, de su superpotencia, en Nueva York, el símbolo de la economía, de las finanzas, se ha derrumbado. En Washington, el símbolo del ejército se derrumbó, en parte. Es necesario una conciencia y una humildad para reconocer esto. Y también intentar identificar de dónde vienen estas cosas. Recuerdo, en un viaje de Roma a Washington para el Congreso Eucarístico, que leí en el avión un periódico en el que venía publicado un artículo titulado La nueva trinidad (The new trinity). Explicaba esta nueva trinidad. El padre es la Casa Blanca. El padre introduce las ideas sobre la administración del mundo, ideas de su potencia para administrar el mundo. El hijo: la CNN. La CNN manifiesta y promueve las ideas del padre en el mundo. No otras ideas. Solamente las ideas del padre. El espíritu santo es el consumismo, que hace que la gente y los pueblos deseen consumir aquellas cosas según la voluntad del padre y del hijo. Es esta concepción la que genera la situación del mundo. Un mundo descristianizado. Un mundo nuevo con esta concepción, que se puede comprobar en Kosovo, en Afganistán, por doquier.
He leído, además, un libro publicado en París titulado Tres superpotencias: América, Rusia, China. Y dentro el dólar, el marco y el yen. Tres superpotencias: es la visión del mundo. La nueva superpotencia del mundo es la fuerza del dinero. Por eso surge el G8, un G8 que toma en gran medida el puesto de la ONU. La ONU pasa a servir solamente para la estrategia de la paz, pero las decisiones se toman en el G8.
Hay otro libro ilustrador, publicado en Francia, y titulado El horror económico. El autor describe tres etapas del mundo. La primera es la explotación, la esclavitud, el colonialismo, o la nueva esclavitud y nuevo colonialismo. La segunda etapa es la actual: la exclusión. Solamente el G8 decide todo. Otros países se ven excluidos de las decisiones: España, Portugal, etc… La tercera etapa es la eliminación. El autor dice que hay muchos gobernantes que no saben que son muchos los pueblos considerados como inútiles en el mundo; y muchos pueblos en el mundo tampoco saben que son considerados inútiles. Sobre todo, África, un continente al que ahora regresa la malaria, sumada a la pobreza y al sida. Esta situación del mundo crea terrorismo. Ante estas situaciones del mundo, ¿cómo tiene que reaccionar la Iglesia? La Iglesia promueve la doctrina social para enseñar a todos los pueblos los derechos humanos, los derechos de respeto de la persona humana y la concepción de que todos pertenecemos a una gran familia. No hay un pueblo más grande y potente, que sea superior a otro. Solamente este pensamiento puede lograr la paz en el mundo.
Recuerdo cómo en el Jubileo de los políticos, en Roma, un senador africano dijo en su discurso: «Solamente ahora en el Vaticano me siento igual a todos los pueblos. Solamente hoy en el Vaticano. Porque en otras partes del mundo, me siento inferior». Y es el Papa quien ayuda a promover estos valores humanos en el mundo.

La mayor autoridad moral del mundo
¿Cuál es el fundamental mensaje de Juan Pablo II como testigo de esa respuesta, de esa esperanza para la Humanidad, frente a estos males y a esta situación del mundo?
Frente a estos males del mundo, el Santo Padre es la mayor autoridad moral del mundo. Él no cesa jamás de reclamar al mundo estos valores de respeto a la persona. No cesa jamás de reclamar la cancelación de la deuda internacional para ayudar a cancelar también la pobreza en el mundo, las injusticias en el mundo. El Santo Padre muestra también su intención de dialogar con todos los pueblos. Por ejemplo, después del 11 de septiembre, el Santo Padre ha sido el único Jefe de un Estado, el Estado del Vaticano, que ha ido a dialogar a dos países musulmanes: Kazajstán y Armenia. El Santo Padre no cesa de llevar la esperanza de que la paz es posible, y con la paz podemos hacer muchas cosas. Sin la paz no es posible una felicidad y una convivencia en el mundo.
¿Cómo hacer posible que la doctrina social de la Iglesia cale, esté en la vida pública y particular de los cristianos?
Creo que, para esto, es necesaria una educación. La educación en el mundo es muy importante. Y la Iglesia es la única institución que puede hacer esto. Es la gran contribución de la Iglesia: la educación en el mundo, en las escuelas católicas, la educación en la sociedad, en las homilías de las iglesias, etc… Es un gran esfuerzo de la Iglesia, que necesita verse apoyado por los que tienen responsabilidad en el mundo, que tienen la responsabilidad de aplicar esto con corazón y determinación.
Eminencia, usted dictó unos Ejercicios espirituales al Santo Padre, que posteriormente se publicaron en un libro. «El siglo futuro será religioso o no será», dijo Malraux. ¿Qué papel juega o debe jugar la espiritualidad en la vida de un cristiano?
No estoy muy de acuerdo con esa afirmación de que «el siglo futuro será religioso o no será». Todos los siglos serán siempre religiosos. La religión no desaparece del mundo. Sí, está el hecho de la indiferencia; pero siempre está la disposición, disponibilidad del mundo a ser religioso, como se está viendo después del 11 de septiembre. Tantas gentes que acuden a las iglesias, tienen dentro esta disponibilidad, pero se habían olvidado de ella. Por eso, el Santo Padre habla siempre de la esperanza. Éste es también el título de una gran biografía del Santo Padre: Testigo de esperanza. Él es el testigo de la esperanza para nosotros, y un hombre providencial que Dios manda a la Iglesia en este momento difícil. Él, con su edad y con su enfermedad, es muy fuerte, algo que se ve con con claridad. Recorre el mundo para transmitir esta esperanza, porque él cree que la esperanza no defrauda. La esperanza nuestra es Jesucristo, Salvador del mundo y enviado por el Padre al mundo, y por eso tenemos siempre esperanza. Ésta es la enseñanza del Papa.
La oración en la vida de un cristiano, ¿es una forma también de aplicar la doctrina social de la Iglesia? ¿Qué papel juega la oración para la justicia?
Sí, porque con la oración tenemos un diálogo. Escuchamos y hablamos con Dios, que es nuestro Padre, y escuchamos a Dios. Esto es la doctrina social. Cuando escuchamos a Dios, nuestro Padre, sentimos que somos hermanos y hermanas de una gran familia. Escuchamos también nuestra conciencia. Y con la oración escuchamos también a nuestros hermanos afligidos, discriminados, perseguidos. Esto es la doctrina social. Y la oración ayuda a la doctrina social.

(Alfa y Omega #295)

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¿Un nuevo concilio "democrático"?

Todos hemos sido testigos de los ataques crueles que está recibiendo la Iglesia en los últimos días. Los enemigos se han aprovechado de escándalos y casos aislados para magnificarlos y hacerlos patentes en todos los medios de comunicación.

Y ahora, a la lista de ataques, se suma el llamamiento de impulsar en la Iglesia Católica un "proceso conciliar", dirigido por un grupo de personas y organizaciones disidentes de la Iglesia, en el que se promueven iniciativas -desde las perspectivas de la pluralidad y diversidad-, para que se lleve a cabo "un nuevo Concilio Ecuménico, con la participación del pueblo, por una Iglesia más abierta, más democrática, más horizontal”. Estos mismos grupos que rechazaron el mensaje del Concilio Vaticano II, piden ahora un Vaticano III, o más bien, tratan de hacer su propio concilio con las convenientes reformas a la Iglesia a favor de sus intereses. Ya se empiezan a leer en la prensa las expectativas de volver a la Iglesia después de un nuevo Concilio, de algunos católicos públicamente excomulgados...

El mensaje del Concilio Vaticano II aún no se ha asimilado bien. Muchos han intentado borrar su recuerdo, porque los desafíos que sigue planteando hoy son muy incómodos. En su oración para prepararlo, Juan XXIII hablaba con acierto de "un Nuevo Pentecostés". No debía ser un concilio para combatir algún error doctrinal o alguna ideología anticristiana. Debería ser un concilio de diálogo, de apertura, de reconciliación y de unidad, llegando a interpelar a todos los hombres de buena voluntad.

En la convocatoria dicen haber preguntado a numerosos católicos alrededor del mundo, sin especificar ni a cuántos ni a quiénes, acerca de las cuestiones que a cada uno le gustaría que se incluyera en una nueva reforma de la Iglesia.

Las temas a debatir en este "proceso conciliar" y que dicen reflejar el sentir de un gran número de personas y organizaciones eclesiales a quienes ellos llaman “el pueblo de Dios”, son las siguientes:

1. El papel de la Iglesia en la defensa de la Creación de Dios, para hacer frente a las agresiones que sufre nuestro planeta a causa de una Civilización de Muerte, que despilfarra los recursos naturales y no duda en sacrificar impunemente la diversidad biológica. (Dar más importancia al cuidado de los animales por encima del cuidado del hombre)

2. La relación de la Iglesia con los empobrecidos y excluídos por el neoliberalismo, llamando a un compromiso activo y profundo, a favor del cambio estructural de las relaciones humanas en el plano económico, político y cultural, en aras de una mayor igualdad y justicia social.(Promover la lucha de clases para lograr una sociedad más justa)

3. La defensa de la Paz y la resolución No-Violenta de los conflictos, trabajando incansablemente a favor de la dignidad humana, por encima de cualquier circunstancia, y por la transformación profunda de las relaciones sociales, para que la Paz se asiente sobre una sólida base de justicia, igualdad y libertad para todas las personas y los pueblos. (Aprobar una moral de consenso, en la que se tome en cuenta la opinión de todos)

4. Los derechos de las mujeres, trabajando para que se reconozca su labor y su dignidad plena a todos los niveles, en la sociedad en general y en la Iglesia en particular, sin ser excluidas, por razón de sexo, de ninguna estructura, función ó responsabilidad. (Aprobar el sacerdocio femenino)

5. La moral sexual, valorando la dimensión afectiva de las relaciones sexuales como vehículo de comunicación entre las personas, sin estar necesariamente unidas a una función reproductiva, a una expresión exclusivamente heterosexual, ni tampoco a una único modelo de relación familiar o de pareja. (Aprobar los anticonceptivos, el aborto, las parejas homosexuales)

6. El celibato, considerándolo como una opción personal, digna de respeto, no obligatoria para nada, ni para nadie. (Eliminar el celibato sacerdotal)

7.El ecumenismo, entendido como proceso de encuentro y diálogo con otras perspectivas religiosas, filosóficas y científicas, nucleadas en torno a los Derechos Humanos, para trabajar en común por la felicidad y el bienestar de toda la Humanidad. (Aprobar la inclusión de ritos y costumbres de otras “perspectivas religiosas” (New age) al catolicismo)

8. La inculturación de la Fe cristiana en la realidad de los diferentes pueblos, encontrando y proclamando la Palabra de Dios a través de sus Lenguas y Culturas, sin imponer modelos ajenos a su memoria histórica, ni a sus tradiciones. (Darles menos importancia a los sacramentos: confesiones colectivas, misas sin liturgia, etc.)

9. La estructura eclesial, trabajando por un modelo de Iglesia basado en la relación fraterna y horizontal entre comunidades cristianas, en constante diálogo y búsqueda de lo común, con respeto a la diversidad de experiencias de Fe. (Promover una Iglesia horizontal, sin jerarquía)

El tema: "Otra Iglesia es posible". El lema: "El vino nuevo no puede contenerse en odres viejos".

¿Es posible, en realidad, otra Iglesia? Otra Iglesia sería eso, "otra iglesia más", de esas que surgen cada día como respuesta a la moral sincretista de hoy. Otra Iglesia, no sería LA IGLESIA, la de Cristo, la verdadera, que ha conservado intacto el depósito de la fe en los viejos odres de la revelación, la tradición y el magisterio y que se va actualizando conforme a los tiempos mediante documentos, encíclicas y concilios cuando el Espíritu Santo los inspira.

Un nuevo Concilio es posible y probablemente lo habrá, pero cuando sea convocado y aprobado por el Papa y la Asamblea de los Obispos bajo el influjo del Espíritu Santo. Un Concilio implica actualizaciones importantes en el seno de la Iglesia Católica con gran repercusión ecuménica y no puede ser convocado por grupos de católicos inconformes bajo el influjo de sus propios intereses.

Cualquiera que haya leído, aunque sea por encima, la Fides et Ratio, la Veritatis Splendor y la Dominus Iesus, se puede dar cuenta de los errores y el ataque a la fe y a la moral que esto significa. Pero… ¿cuántos católicos las habrán leído?

Evocando al Vaticano II, si buscamos estar al día en la lectura de los "signos de los tiempos" que se presentan en la realidad, podremos darnos cuenta de que las propuestas que se hacen, lo único que buscan es debilitar a las dos únicas instituciones que les estorban para lograr sus fines: la familia y la Iglesia. Un hombre, sin familia que lo proteja y sin Iglesia que lo guíe hacia Dios, se convierte en un sujeto manipulable, débil y sin carácter, al que podrán llevar a donde ellos decidan.

Desgraciadamente, existe una inteligente manipulación del lenguaje en el nombrado documento, en el que utilizan palabras como “solidaridad”, “ecología”, “justicia”, “derechos reproductivos”, “diálogo ecuménico”, “democracia”… con los que pueden engañar a cualquiera que no esté un poco atento, con la inteligencia despierta y los criterios morales claros.

P. Clemente González

(Catholic)

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MANOS HERMOSAS

Una leyenda cuenta que hace mucho tiempo vivían en un palacio real tres hermosas damas. Una mañana, mientras paseaban por el maravilloso jardín con sus fuentes y rosales, empezaron a preguntarse cuál de las tres tenía las manos más hermosas.

Elena, que se había teñido los dedos mientras sacaba las deliciosas fresas, pensaba que las suyas eran las más hermosas. Antonieta había estado entre las rosas fragantes y sus manos habían quedado impregnadas de perfume. Para ella las suyas eran las más hermosas. Juana había metido los dedos en el claro arroyo y las gotas de agua daban resplandores como si fueran diamantes. Ella pensaba que sus manos eran las más hermosas.

En esos momentos, llegó una muchacha menesterosa que pidió le dieran una limosna, pero las damas reales apartaron de ella sus vestiduras reales y se alejaron. La mendiga pasó a una cabaña que se hallaba cerca de allí y una mujer tostada por el sol y con las manos manchadas por el trabajo, le dio pan. La mendiga - continúa diciendo la leyenda - se transformó en un ángel que apareció en la puerta del jardín y dijo: "Las manos más hermosas son aquellas que están dispuestas a bendecir y ayudar a sus semejantes."

(Valores)

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Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 15, 1-11
 
 Hermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles. Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.
 Les he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura. Se apareció a Pedro y después a los Doce. Luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive aún, y algunos han muerto. Además, se apareció a Santiago y de nuevo a todos los Apóstoles. Por último, se me apareció también a mí, que soy como el fruto de un aborto.
 Porque yo soy el último de los Apóstoles, y ni siquiera merezco ser llamado Apóstol, ya que he perseguido a la Iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no fue estéril en mí, sino que yo he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios que está conmigo. En resumen, tanto ellos como yo, predicamos lo mismo, y esto es lo que ustedes han creído.
 
Palabra de Dios.
 

SALMO Sal 117, 1-2. 16-17. 28 (R.: 1)
 
R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno!
 
 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
 porque es eterno su amor!
 Que lo diga el pueblo de Israel:
 ¡es eterno su amor!  R.
 
 La mano del Señor es sublime,
 la mano del Señor hace proezas.
 No, no moriré:
 viviré para publicar lo que hizo el Señor.  R.
 
 Tú eres mi Dios, y yo te doy gracias;
 Dios mío, yo te glorifico.  R.
 
 
 
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 7, 36-50
 
 Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa. Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume. Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume.
 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!»
 Pero Jesús le dijo: «Simón, tengo algo que decirte.» «Di, Maestro!», respondió él.
 «Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos amará más?»
 Simón contestó: «Pienso que aquel a quien perdonó más.»
 Jesús le dijo: «Has juzgado bien.» Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entré, no cesó de besar mis pies. Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies. Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor. Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor.»
 Después dijo a la mujer: «Tus pecados te son perdonados.»
 Los invitados pensaron: «¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?» Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz.»
 
Palabra del Señor.
 
 
Reflexión 

Hoy la palabra de Dios nos muestra que después de pasar por la experiencia del pecado Dios nos manifiesta su infinita misericordia <?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

 A San Lucas se le llama el evangelista de la misericordia.

En este relato, exclusivo suyo, aunque tenga cierta afinidad con el de Juan, se manifiesta de manera maravillosa el corazón bueno de Jesús, y la estrechez de los que nos creemos buenos...  y como este fariseo, Simón, juzgamos y condenamos a los que creemos malos, y aún juzgamos y condenamos al mismo Jesús.....

 Miremos un poco la escena. Jesús es invitado a casa de un fariseo. Sí, Jesús era invitado por fariseos, y aceptaba compartir su mesa.

Y Simón lo recibe con cortesía... y nada más.

 En cambio la mujer, probablemente una prostituta, se muestra arrepentida y agradecida y llena de amor y de fe.

Y el Señor no rechaza a la mujer. Jesús nunca rechaza al pecador  arrepentido. 

Y, cuando el fariseo formula en su interior el juicio condenatorio de la mujer y del mismo Jesús, por no rechazarla, el Señor le dice con amabilidad: Simón, tengo algo que decirte.... 

Este mensaje para Simón, es también para nosotros

 Nos admiramos de la actitud de Jesús. Con toda amabilidad se dirige al dueño de la casa, y en tono de conversación y por medio de la comparación del prestamista y de los dos deudores, va a poner en claro las cosas.

 Simón recibió fríamente a Jesús; no le había lavado los pies, ni dado el beso de la paz, ni ungido la cabeza.

 La mujer sin embargo, se esmeró en su encuentro con Jesús, le besó los pies con amor, se los regó con perfume y se los secó con sus cabellos.

No sabemos quién fue aquella mujer, pero su gesto ha quedado para siempre en el evangelio.

 A ella se le perdonó mucho, porque amó mucho.

Jesús alaba su fe y su amor y le perdona todos su muchos pecados.

 Qué diferencia entre la fría cortesía de Simón y el amor agradecido y delicado de esta mujer.

 Pensemos nosotros en ésta escena. ¿No será que nos espanta también a nosotros la audacia de esta mujer?

 ¿Qué nos pasa? ¿No será que nos gana a nosotros en amor al Señor? ¿No será que nos gana en fe?

 Este evangelio nos tiene que dejar algunas lecciones, para ver cómo está nuestra vida de cristianos. ¿Cómo somos nosotros con Jesús?

¿Qué detalles tenemos con Él?

 Vamos a pedirle hoy a María que nunca dejemos de ser agradecidos con el Señor. Que nos abra los ojos y seamos capaces de mirar nuestras infinitas debilidades,  para poder agradecer a Dios su infinita misericordia, su gran amor por cada de nosotros. Por ese amor del que no somos dignos.

Desde la cruz redentora,

el Señor nos dio el perdón,

y, para darnos su amor,

todo a la vez, sin medida,

abrió en su pecho una herida

y nos dio su corazón.

 Santa cruz de Jesucristo,

abierta como dos brazos:

rumbo de Dios y regazo

en la senda del dolor,

brazos tendidos de amor

sosteniendo nuestros pasos.

 Sólo al chocar en las piedras

el río canta al Creador;

del mismo modo el dolor,

como piedra de mi río,

saca del corazón mío

el mejor canto de amor. Amén

Himno de la Liturgia de las Horas

SANTORAL:  San Juan Eudes

Había nacido en Normandía, en 1601, y tenía todo, menos simpatía en su  cara y en sus gestos. Era de un natural brusco. Era un predicador con voz de trueno. Pero Dios es capaz de sacar santos de las piedras. A los 40 años le sobreviene una enfermedad que le mete en la cama durante dos años. En este tiempo tiene ocasión de pensar en serio sobre el tono que ha de dar a su vida. Conoce a una mujer, María des Vallés, que será para él de una valiosa ayuda. Durante 15 años será una inspiradora feliz de todas las iniciativas que han de salir de su imaginación.

Las ideas, que antes eran confusas, se van aclarando en su mente. Y así nacen dos instituciones: una congregación de religiosos destinados a la formación del clero en los seminarios, y otra congregación de religiosas cuya misión sera la recuperación de mujeres arrepentidas.

Al mismo tiempo compone un oficio en honor del Sagrado Corazón de María, y comienza la propagación del culto de los Sagrados Corazones.

Hoy quedan sus dos congregaciones: los Padres Eudistas y las Hermanas del Buen Pastor. Y también 12 tomos imponentes de sus obras. Su oficio delñ Corazón de Jesús es anterior a las revelaciones de Paray-le-Mondial.

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