Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

http://www.pionet.org

17 de junio de 2005

http://www.pucpr.edu

Red Pionera

Ponce, Puerto Rico

Suscribir a un amigo

Compartir alguna noticia , documento o link favorito

No desea seguir recibiendo el boletín

"La mejor forma de derrotar al enemigo es hacerlo tu amigo."

Abraham Lincoln


Actualidad en Puerto Rico
Internacional
El Papa - Santa Sede
Dignidad y Vida humana
Lee, Medita, Mejora
Vive hoy tu Fe

Prójimo y palabra: sus fundamentos

Viernes, 17 de junio de 2005

Mario Alegre Barrios

TODO LO que don Enrique Laguerre fue -todo lo que escribió y también todo lo que soñó- tuvo su anclaje fundamental en el acendrado sentido de humanismo con el que navegó su vida casi centenaria. Si bien se extinguió físicamente ayer por la mañana, el aliento del excelso mocano tiene asegurado un lugar de privilegio ahí, en ese lugar sin límites donde los inmortales siguen alumbrando con su incandescencia a los pueblos que dieron sentido de propósito a sus vidas.

El autor de La Llamarada falleció ayer debido a un paro cardiaco a las 8:20 a.m., acompañado por Beatriz -su única hija- en el apartamento de ella en Isla Verde.

Don Enrique -quien el 15 de julio próximo cumpliría un siglo de haber llegado al mundo a través del pueblo de Moca- cifró su tránsito por la vida en la filosofía de que él no existía, sino que en realidad coexistía. “Yo no puedo vivir por mí mismo sin mi prójimo; en consecuencia mi gran preocupación es el prójimo, cómo yo entenderme con él”, dijo alguna vez, como testimonio categórico de su concepción del mundo y de la existencia del ser humano.

Considerada la suya como una de las voces literarias cimeras en el devenir puertorriqueño del último siglo, don Enrique fue también -sin duda alguna- una de las figuras intelectuales más preclaras en la gesta que definió la cultura puertorriqueña durante la primera mitad del siglo pasado a partir de la publicación -en 1935- de La Llamarada.

Con el color de la tierra anidado en la piel -la misma tierra que el sol calcinaba en el cañaveral que es protagonista en su ópera prima- don Enrique fue un ejemplo categórico de mimetismo con su espacio creativo, ahí donde la palabra escrita se erigía en el centro de su cosmos mientras llevaba sobre los hombros el peso de los años. Sin maquinilla y menos aún el frío e impersonal teclado de computadora, articulaba sus días entre lápices y resmas de papel, instrumentos primitivos que para el autor de La Resaca fueron amigos inseparables a lo largo de siete décadas de romance con la prosa.

“Nací en el barrio Aceitunas de Moca, una ruralía algo alejada del pueblo. Nací en 1905, pero me registraron un año después. En realidad visité Moca por primera vez cuando tenía nueve años”, contaba don Enrique.

Hijo de don Juan Laguerre y Antonia Vélez -mocano él, isabelina ella- el pequeño Enrique compartió el hogar con siete hermanos, en una niñez tan normal como la de cualquier pequeño campesino del inicio del siglo pasado. “Mi padre tenía una finca de frutos menores y una tienda miscelánea que servía a los peones”, recordaba.

En Isabela estudió hasta el cuarto grado y del quinto al cuarto año de escuela superior en Aguadilla. “Nunca estudié en mi pueblo natal y a los tres los considero como míos. Por eso les dediqué a ellos algunos de mis libros”.

Don Enrique empezó escribiendo poesía y derivó hacia la prosa cuando comenzó a leer la prensa, específicamente El Mundo, en 1919, donde más tarde sería colaborador durante tres décadas, así como en su revista semanal Puerto Rico Ilustrado. Ese sería precisamente el taller preparatorio para su incursión en la literatura. Antes de eso -y gracias a un cursillo impartido por la educadora Carmen Gómez Tejera- don Enrique se convirtió en maestro, en una época en la que estaban fundando unas escuelas llamadas “segundas unidades rurales” que tuvieron como modelo la Escuela Normal de México.

Vocación humanista

Así, de manera inexorable, se fraguarían en el interior de don Enrique las pasiones que señalarían el derrotero definitivo de su vida, afectos acrisolados por un eminente sentido humanístico: por una parte, la vocación pedagógica, germen de una pródiga trayectoria que lo llevaría a convertirse en maestro graduado en 1937, y en profesor de escuela secundaria -con especialización en lengua y literatura hispánicas- en 1939, cuando cuatro años antes había irrumpido ya en el contexto literario insular con La Llamarada, novela que lo insertaría de manera inequívoca como una de las nuevas realidades literarias de su generación.

Antes de La Llamarada, don Enrique quemó tres novelas inéditas porque no lo satisficieron. El escritor era implacable con lo que escribía y La Llamarada misma estuvo a punto de ser devorada por la conflagración que sugiere su título de no haber sido porque cayó en las manos de Antonio S. Pedreira -a la sazón guía moral e intelectual de aquella pujante estirpe literaria de los años treinta- quien la calificó como una de las grandes novelas de la época, a la altura de obras coetáneas como Don Segundo Sombra -de Ricardo Güiraldes-, La Vorágine -de José Eustacio Rivera- y Doña Bárbara -de Rómulo Gallegos.

“En Puerto Rico no se puede hablar de escritores profesionales en el sentido de autosuficiencia económica”, decía don Enrique. “Por muchos libros que haya escrito, siempre será un escritor aficionado que se dedica a esto por vocación y no porque viva de ello. La pluma no da para el sustento”.

En 1948 don Enrique enfrentó la muerte de doña Beatriz Saavedra -su primera esposa- víctima de tuberculosis. En 1970 contrajo matrimonio con Luz Virginia Romero García, de quien se divorció hace dos años.

Con una producción enorme en los géneros más diversos, es quizás en la novela donde don Enrique mejor plasmó sus amores patrios a través de una profunda carga vivencial. La carencia de una soberanía propia ha sido para mí uno de los motivos principales para abordar la literatura con una perspectiva regionalista”, explicaba. “A muchos les puede parecer aldeano y anacrónico, pero esa realidad continúa patente. Tenemos definida nuestra identidad, pero al no haber esa soberanía, necesitamos con especial intensidad ser reconocidos en el exterior”.

“Para muchos países, incluso de nuestro contexto latinoamericano, somos un apéndice de Estados Unidos y me viene a la memoria una anécdota vivida en Brasil, donde estuve hace varios años. Me invitaron a dar una conferencia, a lo que gustosamente accedí. Yo imaginé que me pedirían que hablase de Hostos o Martí. ¡Cuál no sería mi sorpresa cuando la solicitud fue que disertase sobre Ernest Hemingway! Siempre admiré a este gran escritor, pero decliné amablemente la encomienda. Esto me dio la justa medida de la imagen que proyectábamos y que aún persiste en varios aspectos”.

Boricua hasta el tuétano y con una conciencia antillana enorme, don Enrique consideraba que fue precisamente en las Antillas donde se comenzó a fraguar lo que hoy es la verdadera América. “Pienso que La Española, Puerto Rico y Cuba fueron los laboratorios donde se ensayó por primera vez lo que significaba ser americano”, reflexionaba. “Surgieron grandes ensayistas, como Vasconcelos y Gilberto Freyre, quienes hablaron de la 'raza cósmica' o la 'raza nueva'. La peculiaridad por excelencia en América es el mestizaje, pero considero que sólo existe una raza: la raza humana”.

Hijo de sus convicciones, don Enrique aseveraba que su obra no podría haber trascendido sin su fidelidad a ellas. “Creo que no hubiese sido capaz de escribir lo que he escrito sin esas convicciones y mi fidelidad a esos principios”, aseguraba. “No creo que La Llamarada sea mi obra maestra y quien piense así tal vez sea porque no ha leído el resto de mis obras. Es difícil para un escritor juzgar su propia obra. A La Llamarada le guardo un profundo afecto, de la misma manera como todos me inspiran un sentimiento especial. Sin embargo, considero que Los amos benévolos es muy superior en concepción, recursos y caracterización”.

Propuesto para el Nobel

En 1999 don Enrique fue objeto de un movimiento de solidaridad nacional en el que infinidad de voces se unieron para proponerlo como candidato al premio Nobel, como secuela de un movimiento iniciado por diversos sectores culturales y cívicos del País, encabezados por el Ateneo de Mayagüez y la revista El Relicario.

Entre quienes se expresaron públicamente a favor de esta distinción estuvieron los ex gobernadores Rafael Hernández Colón y don Luis A. Ferré, así como la escritora Rosario Ferré, quienes enviaron cartas de endoso a la nominación a la Academia Sueca de Estocolmo. “El doctor Laguerre es maestro de maestros, novelista por excelencia, continuo promotor de nuestra cultura y digno representante de lo mejor de la cultura puertorriqueña”, indicó don Luis en aquella coyuntura histórica.

Don Enrique jamás dejó de soñar, ni siquiera cuando sentía que estaba en la recta final de su longeva trayectoria. “Sueño con un Puerto Rico mejor que el que estamos dejando que se nos haga pedazos entre las manos”, decía. “Sueño con un Puerto Rico que sepa contener su desmedido crecimiento urbano. Quien está planificando el 'desarrollo' de Puerto Rico son los bienes raíces. Este gigantismo urbano que ya nos ahoga preludia un triste destino para nuestros descendientes. Ojalá que nos demos cuenta a tiempo”.

Tres días de duelo oficial por la partida del laureado puertorriqueño universal

(El nuevo día)

Arriba

Ciales busca fomentar el ecoturismo

Viernes, 17 de junio de 2005

Ciales

 Una vereda escabrosa que discurre entre miles de árboles y que es animada por el cántico de aves conduce a lo que podría ser uno de los proyectos turísticos más importantes de este municipio.

La cueva Las Archillas está en la mirilla del alcalde, Luis “Rolan” Maldonado, para convertirla en un proyecto ecoturístico junto con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). Aunque no está habilitada turísticamente, Maldonado ya comenzó a llevar estudiantes que están de receso escolar para que conozcan el místico lugar.

Unos 80 estudiantes de la escuela elemental e intermedia Ernesto Valderas disfrutaron de una visita ayer, lo cual los convirtió en el segundo grupo escolar en allegarse al sector. El grupo que estuvo en el lugar ayer estudia un curso de verano cuyo lema es “Tras las huellas de nuestra cultura”.

“¡Me gustó (la cueva) por los murciélagos. Vimos un guabá!”, explicó con entusiasmo Cristian Morales, de 11 años. Mientras que, Leiska Ocasio Torres recordó que sus maestras le explicaron el origen y la importancia de las estalactitas y estalagmitas. A los niños también les explicaron la historia de don Yito Ocasio, quien vivió cerca de la cueva por años y era quien cuidaba del lugar.

Los estudiantes fueron ayudados por personal de la Oficina de Manejo de Emergencias del municipio para subir a la cueva, a donde entraron para descubrir dos naves que tienen otro acceso en su parte posterior que permite la entrada de luz.

Ya de vuelta a la entrada principal de la cueva, vieron cómo el Alcalde se balanceaba de un bejuco que bajaba de lo alto en el exterior de la cueva.

Este señaló que el secretario del DRNA, Javier Vélez, sobrevoló en helicóptero el lugar ubicado en el barrio Jaguas Ventanas y luego lo visitó a pie.

“El se comprometió con nosotros a adquirir estos terrenos. Hay que hacer un plan de manejo. Hay muchas áreas que se quieren conservar, pero se pueden usar para desarrollo económico”, manifestó el Primer Ejecutivo municipal.

El DRNA tiene los recursos para adquirir las más de 80 cuerdas de terreno propiedad de la Sucesión Santos, que dan acceso a la cueva, afirmó Maldonado. Este señaló, sin embargo, que el municipio interesa adquirir otras fincas de más de 100 cuerdas de terreno, algunas de las cuales pertenecen a Morovis, en las que ubican otras cuevas cercanas, que podrían formar parte de un sistema completo ecoturístico.

Además del desarrollo de la cueva de Las Archillas, Maldonado dijo que tiene un proyecto para el disfrute visual, que es el paseo lineal, que tendrá una terraza en madera desde la cual se apreciará el imponente río Grande de Manatí.

El proyecto, que tiene un costo de $1 millón, ya comenzó a construirse.

Asimismo, el funcionario indicó que proyecta remodelar el Coliseo, “que parece un rancho”, a un costo de $1.2 millones. De esa cantidad, el gobierno central ya le asignó $600,000.

Maldonado también planifica remodelar el puente Mata de Plátano, que es una estructura de metal que todavía está en uso. Como parte de ese proyecto, se habilitará el Parque del Niño en 10 cuerdas de terreno aledaños al puente, cuatro de las cuales destinarán a máquinas de entretenimiento para niños con impedimentos.

La repoblación del casco urbano, con la consecuente revitalización económica, son parte también de los planes de Maldonado, que administra un municipio que tiene $2.3 millones de déficit. Además, Ciales arrastra con una demanda que fue adjudicada a unos empleados que fueron despedidos por la administración anterior.

El municipio tiene que pagar una indemnización de $4.2 millones que no tiene. Maldonado dijo que entre las opciones que tiene para pagar está la cesantía de empleados, que no aceptará, la reducción en la jornada de trabajo o vender propiedades públicas de las que pueda disponer.

(El nuevo día)

Arriba

Treinta y tantos - Aquel libro rojo

Adria Cruz

Cuando estaba en cuarto año de escuela superior, la maestra de español avanzado nos hizo reunir dinero para comprarnos ejemplares nuevos de La Llamarada, ya que en la escuela no había copias de la novela de Enrique Laguerre y nos tocaba discutirla.

Recuerdo que era una edición de carpeta dura, roja, con motivos dorados. Para mis ojos de 16 años era de lujo.

No fue una de mis lecturas favoritas, tampoco del grupo en general, una clase de nerdos que durante un año libramos una carrera contra el tiempo para leer y discutir la mayor cantidad posible de novelas, dramas y cuentos. Aparte de ser la novela representativa de una era, de su importancia histórica y valor literario, La Llamarada era una historia triste, pesimista, un tanto deprimente. No voy a mentir diciendo que me encantó, pero levantar ánimos no es una responsabilidad literaria. (En estos días es más bien un inequívoco gancho para el éxito comercial de manuales de autoayuda disfrazados de literatura).

Así que allá en la Doctor Pila de Ponce leímos, discutimos y valoramos La Llamarada, como espero sinceramente que sigan haciéndolo los muchachos en las escuelas públicas del país, y nos disfrazamos de campesinos explotados y el guapo de la clase hizo de Juan Antonio Borrás en una de muchas lecturas teatralizadas.

Un día la escuela nos regaló la visita de Laguerre, quien luego de un extenso discurso nos saludó personalmente y nos dedicó los libros. Recuerdo que cuando le dije mi nombre me dijo que Adria era "un nombre puertorriqueño" y que conocía a varias Adrias de pueblos del centro de la Isla. A mí la verdad que no me hizo mucha gracia el dato, porque ya me había creído el cuento, inventado por mí misma, de que me llamaba Adria como mi abuela materna (a la que no conocí) por Adria, la ciudad croata a orillas del mar Adriático. Y no es que lo dicho por Laguerre esté necesariamente reñido con mi historia, pero me molestaba la idea de que hubiera muchas Adrias por los campos que yo nunca visito, haciendo de mi nombre uno más puertorriqueño y común de lo que yo hubiese querido.

Además de La Llamarada leímos (o leí por mi cuenta, no recuerdo) La Resaca, Cauce sin río y mi favorita, Los dedos de la mano. (La verdad es que esa última la leí con mucha disposición porque había visto una versión televisiva protagonizada por Gladys Rodríguez, en cuya presentación ésta cuestionaba con voz engolá: "¿quién soy yo? ¿Lucha Mesón o Lucrecia Madrigal de Celaya?").

Al finalizar el año escolar Misis Carmona, quien insistía en que la llamáramos "maestra", no por ínfulas sino para que usáramos el vernáculo, nos conminó a donar nuestras ediciones de La Llamarada a la escuela. Me dio trabajo, lo admito. Es más, todavía hoy me duele. Me pregunto si aún estará circulando por ahí aquel libro rojo dedicado por Laguerre a Adria, la del nombre puertorriqueño, o si esa página habrá sido de las primeras que perdió el ejemplar, como suele suceder con los textos escolares.

(Primera hora)

Arriba

Pesimismo en Bruselas ante el riesgo inminente de un fracaso de la negociación sobre el presupuesto
Bruselas.

El pesimismo ha comenzado a cundir en Bruselas, donde se reúnen los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea para cerrar el presupuesto europeo 2007-2013, ane el riesgo inminente de un fracaso debido al enfrentamiento entre las posiciones nacionales, informaron fuentes del Consejo.

"La situación es muy, muy difícil", señalaron las fuentes, que además apuntaron que el presidente del Consejo, Jean Claude Juncker, dijo al concluir la primera ronda de negociación que "no se han dado los pasos que se deberían haber dado". A continuación han pasado a almorzar, donde podrían decidir abandonar la negociación financiera.

Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, insistió en que "si no se toca la Política agraria por el compromiso de 2002 también el cheque es un compromiso". Su propuesta de reestructurar todo el presupuesto ganó además adeptos entre el resto de los contribuyentes netos, a saber, Suecia, Países Bajos y Dinamarca.

Según fuentes de la delegación española, las posiciones no se movieron lo más mínimo. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo en su intervención que la propuesta que ha puesto sobre la mesa la presidencia de la UE es "insuficiente" para España, pero llamó a hacer un último esfuerzo para conseguir un acuerdo".

También en una línea más conciliadorael presidente francés, Jacques Chirac, consideró, por su parte, que las últimas propuestas presentadas por la Presidencia de turno del Consejo sobre las perpectivas financieras "pueden constituir la base de un acuerdo" teniendo en cuenta lo alejado de las posiciones entre los socios.

Además, señaló que la actual propuesta le costará a Francia casi 10. 000 millones de euros en 2007-2013, un coste "muy pesado". "Estoy dispuesto a hacer este esfuerzo si, y solamente si, paramos ahí. No puedo en ningún caso ir más lejos", apuntó. El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, defendió la idea de establecer una cláusula de revisión del presupuesto en 2008.

Países Bajos reclamó 1. 500 millones de euros, menos ayudas agrarias y más fondos para la innovación y el desarrollo. Letonia, Grecia, Lituania y Polonia subrayaron la necesidad de lograr un acuerdo hoy, mientras Chipre e Italia se mostraron globalmente satisfechos.

Dinamarca pidió más I+D y Alemania sostuvo que es necesario un acuerdo hoy, al tiempo que recordó que es el tercer contribuyente neto pero el décimoprimer beneficiario. Se mostró, incluso, dispuesto a aceptar la propuesta de congelación del cheque británico en 4.700 millones de euros.

Para Portugal, el texto va en la buena dirección, pero a la vez defendió que la política de cohesión no es una política del pasado como se ha oido hoy en el Consejo, si no que sirve para mejorar el desarrollo, como ha probado la experiencia de Irlanda.

(ABC)

Arriba

Respaldo internacional al 18- J convierte a Madrid en la “Capital Mundial de la Familia”

MADRID, 16 Jun. 05

 Quince federaciones internacionales presentes en 60 países y más de mil ONG de 27 naciones representantes de 30 millones de familias en el mundo expresaron este jueves su apoyo a la manifestación por la familia, la infancia y el matrimonio del sábado 18 de junio en Madrid (18-J), que convertirá a esta ciudad en la “Capital Mundial de la Familia”.

El apoyo y adhesión internacional por parte de estas organizaciones a la manifestación convocada por el Foro Español de la Familia (FEF) y dada a conocer en conferencia de prensa esta mañana en Madrid, “ha superado con creces todas las expectativas de la Red Europea del Instituto de Política Familiar”, señala un comunicado de esta institución (IPF).

Del millar de asociaciones, señala la nota, 400 son europeas, 650 americanas y 25 de Oceanía. Asimismo, explica que, de los 27 países representados, 16 son europeos, 9 americanos, uno de África y otro de Oceanía.

A la rueda de prensa asistieron Sharon Slater, Presidenta de United Families International (USA); María del Prete, Vicepresidenta de la plataforma familiar latinoamericana “Red Familia”; Jean Louis Thes, Presidente del Institut de Politique Familiale (Francia); Alain Soury Lavergne, Presidente de la Union des Familles en Europe; Lola Velarde, Vicepresidenta de la Red Europea del Instituto de Política Familiar y Benigno Blanco, Vicepresidente del FEF.

“Proponemos la familia natural como unidad indispensable con la que toda persona necesita contar para su pleno desarrollo humano”, señaló Velarde. “No se trata de rechazar a nadie, sino de evitar el sufrimiento de niños y jóvenes”, agregó.

Según la representante de la Red Europea, “Madrid se ha convertido en la capital mundial de la familia”, pues son “30 millones de familias que se han adherido a través de asociaciones presentes en los cinco continentes” las que han manifestado su desacuerdo al proyecto de ley “mediante el envío de cartas y el anuncio de concentraciones en las embajadas españolas”.

Tras recordar la falta de diálogo del Gobierno, además de haber ignorado 700 mil firmas solicitando a la Cámara Legislativa “definir el matrimonio de una forma clara y precisa” e “implementar medidas regresivas para la familia”, el Vicepresidente del FEF, Benigno Blanco, aseguró que “el gobierno socialista español se enfrenta a una masiva oposición social en España con un apoyo internacional sin precedentes”. Efectivamente, se trata del “mayor apoyo internacional a una manifestación en toda la historia de la democracia española”, informan desde el IPF.

Por su parte, Jean Louis Thes señaló que “nos sentimos solidarios con lo que está pasando en España, ya que lo que hoy quieren aprobar en España, mañana lo intentarán en Francia, ya que forma parte de una estrategia internacional del lobby homosexual para imponer el matrimonio homosexual y la adopción, a pesar del rechazo de la sociedad y las familias”.

Por último, la presidenta de United Families Internacional, Sharon Slater afirmó su oposición decidida a cualquier tipo de rechazo hacia las personas homosexuales, pero, añadió, “esto no significa que debamos organizar nuestra sociedad en un modo tal que se devalúe el matrimonio heterosexual y se cree un nuevo modelo social con el apoyo gubernamental que deliberadamente prive a los niños de tener un padre y una madre”.

(Aciprensa)

Arriba

Encuentro de comunicadores católicos de América Latina

BOGOTÁ, jueves, 16 junio 2005

 Del 23 al 26 de junio se llevará a cabo en la ciudad de Bogotá, Colombia, el Encuentro de Comunicadores Católicos de América Latina y el Caribe, que organiza la OCLACC (Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación).

Con la presencia del Comité Directivo Latinoamericana de la OCLACC, el equipo de la Secretaría Ejecutiva y los representantes de las asociaciones nacionales, coordinadores de redes regionales y asesores de la institución, tendrá como objetivo programar las tareas para los próximos años.

Tres serán los temas a abordar por los participantes: «El papel de los comunicadores en relación con la construcción de democracia, ciudadanía y nuevos liderazgos en América Latina», «El trabajo en Redes. ¿Qué significa construir redes de comunicación en América Latina?» y «Gestión y comunicación. ¿Cómo planear las organizaciones, instituciones y medios de comunicación católica, para que respondan a la realidad de cada uno de los países?».

Informes: presidencia@oclacc.org y pedro@oclacc.org.

 (ZENIT.org-AICA)

Arriba

Discurso del Papa a representantes del Consejo Mundial de las Iglesias


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 16 junio 2005

Publicamos el discurso que Benedicto XVI dirigió este jueves al reverendo Samuel Kobia, secretario del Consejo Mundial de las Iglesias y al séquito que le acompañaba en su visita al Vaticano.

* * *

Querido secretario general:
«Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo» (Filipenses 1, 2). Con estas palabras de San Pablo le doy con alegría la bienvenida a usted y a los miembros de la delegación del Consejo Mundial de las Iglesias. Después de su toma de posesión como secretario general, usted había planeado visitar a mi querido predecesor, el Papa Juan Pablo II. Si bien esta esperanza nunca pudo cumplirse, le doy las gracias por haber representado al Consejo Mundial de las Iglesias en su funeral, y le expreso mi gratitud por el mensaje que usted me envió con motivo de la solemne inauguración de mi ministerio como obispo de Roma.

Las relaciones entre la Iglesia católica y el Consejo Mundial, se desarrollaron durante el Concilio Vaticano II, en el que dos observadores de Ginebra estuvieron presentes en las cuatro sesiones. Esto llevó en 1965 al establecimiento del Grupo de Trabajo Conjunto, como un medio de contacto y cooperación continuos, que debería recordar la tarea común de la unidad en respuesta a la oración del Señor: «Que sean uno» (Juan 17, 21). El próximo mes de noviembre se celebrará una consulta importante sobre el futuro del grupo con motivo del cuadragésimo aniversario de su fundación. Espero y rezo para que su objetivo y metodología de trabajo se definan cada vez mejor, en beneficio de una comprensión, cooperación y progreso ecuménico más eficaces.

En los primeros días de mi pontificado señalé que «mi compromiso prioritario es trabajar sin ahorrar energías en la reconstitución de la unidad plena y visible de todos los seguidores de Cristo». Esto exige, además de buenas intenciones, «gestos concretos que penetren en los espíritus y sacudan las conciencias, impulsando a cada uno a la conversión interior, que es el fundamento de todo progreso en el camino del ecumenismo» («Missa pro ecclesia», 5, 20 de abril de 2005,). El Papa Juan Pablo II recordó con frecuencia que el corazón de la búsqueda de la unidad entre los cristianos es el «ecumenismo espiritual». Presentó su esencia en los términos de estar en Cristo: «Creer en Cristo significa querer la unidad; querer la unidad significa querer la Iglesia; querer la Iglesia significa querer la comunión de gracia que corresponde al designio del Padre desde toda la eternidad. Este es el significado de la oración de Cristo: "Ut unum sin"» (carta encíclica «Ut Unum Sint», 9).

Deseo que vuestra visita a la Santa Sede sea fecunda y fortalezca los lazos de entendimiento y de amistad entre nosotros. El compromiso de la Iglesia católica por buscar la unidad entre los cristianos es irreversible. Por ello, quiero asegurarle que anhela continuar la cooperación con el Consejo Mundial de las Iglesias. De nuevo, le dirijo una palabra especial de aliento a usted, señor secretario general, a los miembros del Comité Central y a todo el equipo, que trabajáis por dirigir y renovar este importante organismo ecuménico. Por favor, sabed que estáis en mis oraciones y que contáis con mi inquebrantable buena voluntad. «A vosotros, gracia y paz abundantes por el conocimiento de nuestro Señor» (2 Pedro 1, 2).
[Traducción del original inglés realizada por Zenit]

(ZENIT.org)

Arriba

Discurso del secretario del Consejo Mundial de las Iglesias al Papa

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 16 junio 2005

Publicamos el discurso que Benedicto XVI dirigió este jueves al reverendo Samuel Kobia, secretario del Consejo Mundial de las Iglesias (CMI) y al séquito que le acompañaba en su visita al Vaticano.

* * *

Su Santidad:
1. Es para mí un gran honor estar aquí, acompañado del Obispo Eberhardt Renz de la Iglesia Evangélica de Alemania, Presidente del CMI, y del Arzobispo Makarios de Kenya e Irinoupolis del Patriarcado Ortodoxo Griego de Alejandría y toda el África, miembro del Comité Central del CMI, así como de mi esposa Ruth y de miembros del personal del CMI. Juntos representamos a la amplia comunidad del Consejo Mundial de Iglesias.

2. Mi visita a Roma se realiza en un momento gozoso y prometedor, sólo pocas semanas después de su elección. Desearía reiterarle la seguridad de que nuestras oraciones lo acompañarán en el ejercicio de su ministerio, que usted ha inaugurado con claros signos de esperanza. Desearía expresar nuestro profundo reconocimiento de uno de sus primeros mensajes en el que afirma que su tarea primordial, su anhelo y su deber urgente será "trabajar sin descanso para reconstruir la unidad plena y visible de todos los seguidores de Cristo".

3. Mi visita tiene lugar también en la perspectiva de una larga historia de compromiso común con el único movimiento ecuménico, cuando nos preparamos a celebrar cuarenta años de colaboración entre la Iglesia Católica Romana y el Consejo Mundial de Iglesias por medio del Grupo Mixto de Trabajo.

4. Hemos realizado un largo camino de compromiso común y colaboración, caracterizado por un empeño decidido y fructífero de la Iglesia Católica Romana en la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias, de la que usted fue personalmente miembro de 1968 a 1975, así como por la valiosa aportación del personal nombrado por la Iglesia Católica Romana para trabajar en la Comisión sobre Misión y Evangelización y en el Instituto Ecuménico Bossey. Ha sido también un camino señalado por acontecimientos históricos. Recuerdo con agradecimiento las visitas que realizaron al Consejo Mundial de Iglesias sus estimados y cariñosamente recordados predecesores, el Papa Pablo VI y el Papa Juan Pablo II. Nos sentiríamos especialmente honrados de recibir también a Su Santidad en el Consejo Mundial de Iglesias, como otro paso concreto en nuestro largo camino hacia la unidad visible.

5. Reconociendo los muchos desafíos del siglo XXI, desearía destacar aquí tres áreas de capital importancia en las que nuestra colaboración podría rendir frutos en beneficio de todas las iglesias y del movimiento ecuménico en su conjunto.

5.1. Espiritualidad. Tanto si hablamos de "espiritualidad del movimiento ecuménico" como de un "ecumenismo espiritual", en último término seguimos el consejo de Dietrich Boenhoeffer de buscar un "espiritual punto de apoyo arquímedeo", un fundamento santo sobre el que podamos mantenernos y desde el cual, como cristianos, podamos ejercer un efecto multiplicador sobre un mundo que necesita transformación y esperanza. Por esta razón, a través de nuestro diálogo y cooperación ecuménicos, basados en el terreno fértil de nuestros respectivos tesoros espirituales, podríamos buscar unidos un lugar estable de claridad moral y confianza en medio del turbulento paisaje humano actual con sus valores mudables, esperanzas inciertas y compromisos evanescentes.

5.2. Formación Ecuménica. La formación ecuménica es un imperativo hoy en día. Invita a la generación más joven a informarse, a participar y a intervenir activamente en los esfuerzos por construir una comunidad en la única casa de Dios. En los últimos decenios, las relaciones entre las iglesias han cambiado radicalmente, pasando del aislamiento al respeto mutuo, a la cooperación y también - especialmente entre las iglesias de la Reforma - a la comunidad eucarística. La historia de la peregrinación ecuménica de las iglesias se está enriqueciendo constantemente. Pero al mismo tiempo, están disminuyendo cada vez más los medios clásicos de formación ecuménica. Se han dado pasos importantes hacia la unidad visible que no se comunican debidamente, ni se reciben plenamente, ni se ponen en práctica en las vidas de las iglesias.

5.3. Eclesiología. Como consecuencia de la labor de la Comisión Especial sobre la Participación Ortodoxa en el CMI, nuestra comunidad está llamada a prestar renovada atención a los presupuestos eclesiológicos que subyacen al compromiso para la unidad cristiana. Así pues, respetándonos profundamente unos a otros, y en el espíritu de compromiso de nuestras iglesias miembro para con la comunidad que comparten dentro del CMI, preguntamos a nuestras iglesias miembro ortodoxas: "¿Hay espacio para otras iglesias en la eclesiología ortodoxa? ¿Cómo puede describirse este espacio y sus límites?" De igual forma, preguntamos a las iglesias pertenecientes a la tradición de la Reforma: "¿Vuestra iglesia, cómo entiende, mantiene y expresa su pertenencia a la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica?"

5.4 Las respuestas a estas preguntas eclesiológicas fundamentales determinarán ciertamente si nuestras iglesias miembro reconocen o no el bautismo de las demás, así como su capacidad o incapacidad para reconocerse unas a otras como iglesias. Influirán también en la forma en que las iglesias entienden el objetivo del movimiento ecuménico y sus instrumentos, incluido el CMI. Por consiguiente, y por muchas razones, desearíamos estimular el diálogo sobre estas preguntas fundamentales no sólo dentro de la Comisión de Fe y Constitución, sino también en nuestras relaciones con todos nuestros interlocutores ecuménicos.

6. Las iglesias miembros del CMI son enormemente diversas. Pero son una sola en su compromiso de vivir su fe cristiana en el mundo de hoy: proclamar esa fe como mensaje de esperanza para la humanidad; encontrar fortaleza en esa fe para resistir a las fuerzas de la sinrazón y el relativismo; encontrar recursos en esa fe para resistir a la injusticia y traer la reconciliación y la sanación a un mundo que las necesita.

7. Reconocemos que nuestra fe es más eficaz y vibrante cuando la vivimos unidos con nuestros hermanos y hermanas en Cristo; que nuestra proclamación y testimonio profético, nuestra misión y servicio adquieren la mayor eficacia cuando podemos orar, confesar, hablar y actuar unidos y no separados. Por ello, desearía concluir volviendo al tema de la unidad. En el bautismo Cristo nos ha hecho propiedad suya. Al hacernos suyos, Cristo nos ha unido inseparablemente a cada uno de nosotros consigo mismo, y con los demás. Nuestro vínculo de unidad es inquebrantable porque no está enraizado en nosotros, sino en Cristo. Somos uno en Cristo. ¡Que todos los cristianos oren y trabajen unidos para que nuestra unidad se haga visible a fin de que todo el mundo la vea!

(ZENIT.org)

Arriba

Piedra angular del bien común

En el Congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores (AlT) de Ginebra (3-8 de septiembre de 1866), M. Chemalé, delegado por París, afirmaba que «la instrucción familiar es la única que puede formar a los hombres. La familia es la base de la sociedad». En el Informe sobre la educación de los niños, la mujer, la familia y la enseñanza integral, realizado para la I Internacional por los obreros suizos, leído en la décima sesión del Congreso de la A l T, celebrado en Lausana (2-8 septiembre de 1867), leemos: «La familia es la piedra angular de todo el edificio social. En la familian aparece el mejor y el más hermoso reflejo del poder divino creador, de la sabiduría que gobierna y del amor que sostiene y consuela. La familia es el santuario augusto de la autoridad que crea y de la educación que educa; es el hogar vivo e inextinguible de dos de los más nobles sentimientos que están en el corazón: el reconocimiento y el respeto. La familia, objeto inmortal, primero y último fin de la solicitud del Creador y de las leyes divinas, como debiera ser también del hombre y de las leyes sociales. Sin la familia, no hay para el hombre desarrollo completo y armónico. Es también la familia el refugio consolador de los corazones entristecidos, de las almas angustiadas y desesperadas. Es, en fin, la Humanidad en miniatura, y su teatro modesto podría ser suficiente para ocupar la ambición más vasta: en su seno se encuentra actividad y trabajo, dolores y consuelos, paz y bondad. Es la fuente de la fraternidad».

La Gaceta de los Negocios

En la entrevista que Javier Martínez Berrocal ha hecho a Ángel Rodríguez Luño, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, publicada el pasado fin de semana, leemos: «¿Porqué la Iglesia se opone a la ley española de matrimonio homosexual? Es que hay razones jurídicas, pero también éticas y de bien común; de carácter humano y racional. Para comprenderlo no hace falta fe religiosa, ni cristiana, ni de ninguna confesión.

¿Qué razones hay entonces?

Las del estudio presentado al Gobierno por el Consejo General del Poder Judicial. La reforma elimina del matrimonio un signo identificador hasta ahora indubitado y jurídicamente incuestionado: que es una unión heterosexual, característica ésta basada en la idea de complementariedad de sexos y en el matrimonio como base ordinaria para la constitución de una familia: el matrimonio o es heterosexual o no es.

Y la Iglesia piensa lo mismo.

Es verdad que la fe cristiana confirma la evidencia natural de que la heterosexualidad es un elemento esencial del matrimonio. De ahí la obligación que sienten los creyentes de oponerse a este abuso. Pero las razones por las que el proyecto merece oposición no son confesionales.

Algunos no opinan así.

Pues engaña quien dice lo contrario. La Iglesia también enseña que no se debe robar, y no por eso la negatividad de ese comportamiento es de carácter confesional o es incomprensible para un Estado laico.

Pero a lo largo de la Historia han existido otro tipo de matrimonios.

Efectivamente, el matrimonio ha conocido diversas regulaciones jurídicas. En algunas culturas primitivas, se practicó la poliandria; en otras se acepta todavía hoy la poligamia. Pero nunca se ha discutido que la heterosexualidad pertenece a la esencia del matrimonio. Las prácticas homosexuales, si las había, eran consideradas como una realidad de otro orden que nada tiene que ver con las nupcias.

¿ Y no puede entenderse como una evolución de la sociedad?

Este proyecto rompe completamente con una tradición universal tan antigua como el género humano, violentando rasgos antropológicos de carácter prepolítico sobre los que el legislador no tiene poder. Establecer que pueden casarse dos personas del mismo sexo es tan inválido como lo sería decretar que los coches pueden circular a la vez por la izquierda y la derecha, amparándose en que el Parlamento ha decidido que, a partir de ahora, la materia deja de ser impenetrable en toda España. Igualmente falso e igualmente nocivo.

Pero esta ley no perjudicaría a los heterosexuales.

Todo lo contrario. Perjudicaría a todos, también a los que tienen tendencias homosexuales, porque de todos es el ordenamiento jurídico y político en el que se introduce un grave principio de falsedad, injusticia y desintegración social.

Vamos, que se carga el matrimonio.

Es que destruye la esencia más íntima del matrimonio y hace que desaparezca del ordenamiento jurídico español».

La Razón

El Secretario General del Grupo Popular en el Congreso, Jorge Fernández Día z, ha escrito un artículo en el diario La Razón, el día 13 del presente mes, titulado Contrato matrimonial: ¿contrato basura?, en el que afirma: «Por supuesto que el matrimonio es más que un contrato: es una institución. Y, además, dotada de unas funciones estratégicas en relación con el presente y el futuro de la sociedad: continuidad de la especie, educación y socialización de los nuevos ciudadanos. Precisamente, en el interés público que tienen esas funciones radica la especial protección y tutela que el ordenamiento jurídico otorga a la institución matrimonial. A ello se añade que, sobre esa institución –el matrimonio–, se constituyen la inmensa mayoría de familias que son, a su vez, la célula base del tejido social. De suerte que una sociedad que quiera garantizar su subsistencia –lo que parece razonable–, y que además aspire a organizar su convivencia de manera armónica, con paz social y desarrollando la calidad de vida material y moral de sus ciudadanos, defenderá siempre a la familia y a la institución sobre la que se construye ésta, es decir, el matrimonio.

Por ello, toda actuación de los poderes públicos que no persiga el objetivo de defender el matrimonio y la familia no servirá al bien común, sino que servirá a otros intereses, que sólo podrán ser de carácter sectario o ideológico. Por supuesto que una sociedad democrática debatirá, desde su pluralismo político, acerca de la mejor manera de servir al bien común apoyando al matrimonio y la familia. Se discutirán opciones y proyectos, se discutirá el cómo, el cuánto y el cuándo, pero no se cuestionará el imperativo de esa protección y ese apoyo».

José Francisco Serrano

redactorjefe@planalfa.es

(Alfa y Omega #455)

Arriba

 PAGAR BIEN POR MAL

Un soldado se quedó pasmado cuando escuchó al general Robert E. Lee hablar elogiosamente de otro oficial...

"General" -le dijo- " sabe usted que el hombre del cual habla tan bien es uno de sus peores enemigos, y que no pierde ninguna oportunidad de difamarlo?".

"Si" -dijo el general-"pero a mi me pidieron mi opinión de él, no la que él tiene de mi".

Un hombre entró a robar a casa de su vecino, el cuál lo sorprendió en la acción, al saberse descubierto se llenó de temor, pero contrario a lo que esperaba, su vecino solo le dijo: "Amigo, no sabía que tuviera usted tanta necesidad como para a llegar a esto; yo no tengo mucho, pero por favor dígame si puedo hacer algo por usted, trataré de ayudarle lo más que pueda".

La amabilidad de Lee y de este anónimo, es una ilustración inspiradora de lo que es devolver bien por mal. Ahora bien, estoy seguro de que eso no es fácil de hacer. De hecho, a veces parece imposible.

Abraham Lincoln dijo una vez: "La mejor forma de derrotar al enemigo es hacerlo tu amigo." Por tanto, con ayuda de Dios, amemos a nuestros enemigos, bendigámoslos, hagámosles bien y oremos por ellos. Igual que nuestro Señor, estemos preparados para devolver bien por mal... incluso a nuestros enemigos.

Arriba

Lecturas del 17-6-05 (Viernes de la Semana 11)

SANTORAL: Santa Emilia Vialar

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 11, 18. 21b-30

Hermanos:
Ya que tantos otros se glorían según la carne, yo también voy a gloriarme. Pero de lo mismo que otros se jactan -y ahora hablo como un necio - también yo me puedo jactar.
¿Ellos son hebreos? Yo también lo soy. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? Yo también. ¿Son ministros de Cristo? Vuelvo a hablar como un necio: yo lo soy más que ellos.
Mucho más por los trabajos, mucho más por las veces que estuve prisionero, muchísimo más por los golpes que recibí. Con frecuencia estuve al borde de la muerte, cinco veces fui azotado por los judíos con los treinta y nueve golpes, tres veces fui flagelado, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y pasé un día y una noche en medio del mar.
En mis innumerables viajes, pasé peligros en los ríos, peligros de asaltantes, peligros de parte de mis compatriotas, peligros de parte de los extranjeros, peligros en la ciudad, peligros en lugares despoblados, peligros en el mar, peligros de parte de los falsos hermanos, cansancio y hastío, muchas noches en vela, hambre y sed, frecuentes ayunos, frío y desnudez.
Y dejando de lado otras cosas, está mi preocupación cotidiana: el cuidado de todas las Iglesias. ¿Quién es débil, sin que yo me sienta débil? ¿Quién está a punto de caer, sin que yo me sienta como sobre ascuas?
Si hay que gloriarse de algo, yo me gloriaré de mi debilidad.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7 (R.: cf. 18b)

R. El Señor libra a los justos de todas sus angustias.

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor,
alabemos su Nombre todos juntos.
Busqué al Señor: él me respondió
y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia él y quedarán resplandecientes,
y sus rostros no se avergonzarán.
Este pobre hombre invocó al Señor:
él lo escuchó y los salvó de sus angustias. R.

X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 6, 19-23

Jesús dijo a sus discípulos:
No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los
consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo
estará iluminado. Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!

Palabra del Señor.

Reflexión
Las palabras de Jesús del Evangelio de hoy son claras.

El corazón del hombre busca siempre la seguridad y la felicidad. Pero se equivoca cuando supone que ella está en las cosas de la tierra: en las riquezas..., en los negocios..., en el bienestar..., en el confort..., o incluso en el prestigio..., el trabajo..., la salud.

Este tipo de tesoros son siempre una fuente de continuas preocupaciones y disgustos, porque continuamente están en peligro de perderse.

Por mucho que lográramos acumular durante una vida, no vale la pena. Ninguna cosa de la tierra merece que pongamos en ella el corazón en forma absoluta y definitiva.

El corazón está hecho para Dios. Y por Él, de modo ordenado, a los demás quehaceres nobles que por nuestro estado tenemos.

Jesús nos enseña aquí que el verdadero tesoro son las obras buenas y la conducta recta, que serán premiadas por Dios eternamente. Ese es un tesoro que no se pierde y en el cual debemos poner el corazón.

Con esta doctrina, Jesús no quiere decir que el hombre deba despreocuparse de las cosas de la tierra. Lo que nos enseña es que ninguna cosa creada puede ser considerada el “fin último”. Que no podemos depositar todo nuestro interés en ellas, porque su valor y su seguridad son relativas.

Tantas veces ponemos desvelos exagerados en cosas que de por sí son buenas, pero que no merecen ocupar el primer lugar. Pensemos en aquellos que viven exclusivamente dedicados a su trabajo, a un negocio, a un deporte, a una dieta. Pensemos en los sacrificios, tiempo y esfuerzo que se dedican a estos valores. Si embargo, en ellos, la polilla y el óxido con frecuencia hacen estragos.

No prohibe el Señor un prudente cuidado y moderada preocupación por las cosas materiales; la prudencia en la prevención del futuro, para nosotros y nuestras familias, es una virtud, no sólo humana sino también cristiana.

Pero debemos dar el justo valor a nuestras realizaciones y ambiciones, sabiendo que ellas carecen de un valor absoluto, y deben estar ordenadas hacia Dios. No debemos basar nuestra confianza y esperanzas en cuestiones materiales.

Este pasaje del Evangelio nos invita a detenernos un instante a reflexionar en que es que tenemos puesto nuestro corazón. Que es lo que más tiempo y esfuerzo nos demanda en nuestras vidas. Cuales son las fuentes de nuestras preocupaciones y desvelos.

Vamos a pedir hoy a nuestra madre del Cielo a hacernos el propósito de poner con más frecuencia y con mayor amor nuestro corazón en Dios, en las necesidades espirituales de nuestras familias, en la educación y en la formación de nuestros hijos. En las necesidades de nuestro prójimo, ... en nuestras tareas de apostolado.

A la gloria de Dios se alzan las torres,
a su gloria los álamos,
a su gloria los cielos,
y las aguas descansan a su gloria.

El tiempo se recoge;
desarrolla lo eterna sus entrañas;
se lavan los cuidados y congojas
en las aguas inmobles,
en los inmobles álamos,
en las torres pintadas en el cielo,
mar de altos mundos.

El reposa en la hermosura
del corazón de Dios, que así nos abre
tesoros de su gloria.

Nada deseo,
mi voluntad descansa,
mi voluntad reclina
de Dios en el regazo su cabeza
y duerme y sueña...;
sueña, en descanso,
toda aquesta visión de esta hermosura.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
por los siglos de los siglos. Amén.

Himno de la Liturgia de las Horas

SANTORAL: Santa Emilia Vialar

Emilia Vialar nació en Languedoc (Francia) en la ciudad de Gaillac, a fines del siglo XVIII, durante la época del Terror. Su madre, baronesa de Vialar, la educó en las virtudes cristianas. Hizo los estudios elementales en su ciudad natal.

En 1810 la familia se hallaba en París. Emilia ingresó en al congregación de nuestra Señora y a los trece años su primera comunión, en la capilla del convento. Poco años después, hallándose en el campo, tuvo una revelación.
Se encontraba sola en una habitación cuando súbitamente quedó deslumbrada por una luz brillante. "Me pareció que ésta venía del cielo -dice la santa-, y allí dirigí mis ojos, poniéndome de rodillas. Esto duró sólo unos instantes, si bien el gran arrobamiento que me produjo este toque de la gracia no me hizo perder el uso de mis facultades. El favor que el Señor me concedió me impulsó a tomar la resolución de pertenercerle enteramente a él". En cierta ocasión se le apareció Jesús, mostrándole las heridas de la pasión.
A partir de 1816 Emilia Vialar tuvo otras revelaciones. Se entregó totalmente al ejercicio de la caridad, socorriendo especialmente a los pobres y a los niños abandonados. En 1832, al morir su abuelo, recibió una cuantiosa herencia. Con ella financió la fundación de la congregación de hermanas de san José de la Aparición, cuyo fin sería llevar la doctrina cristiana y la práctica de la caridad a los últimos confines de la tierra.
La primera salida de Emilia y sus monjas fue a Argelia, donde cuidaron a los enfermos de una epidemia de cólera que diezmaba la población. Allí fundó un hospital, una enfermería farmacia, una escuela gratuita, un asilo y un noviciado; luego otra casa en la localidad de Bone y más tarde, dos más sobre la colina de Mustafá y en Ben Aknou, a fines de 1839. Y envió a sus monjas para que difundiesen la doctrina cristiana por Susa, Sfax, La Marsa y La Goleta.
Misioneros de diversos países solicitaron la ayuda de las hermanas de san José de la Aparición. Cuando Emilia no podía hacerlo personalmente, enviaba a sus monjas. Ella continuó sus fundaciones en Beirut (fueron las primeras monjas católicas que se establecieron allí en la época moderna), Jerusalén, Jaffa, Saida, Trípoli, Alepo y Atenas.
En 1847 la llama el vicario apostólico de Birmania. Seis de sus monjas se ponen en camino. Desde Alejandría deben marchar por tierra hasta Suez donde se habrán de embarcarse. Y también el obispo de Perth (Australia) la visita y se le pide algunas religiosas para establecer una casa en Oceanía.
Malos tiempos habrían de venir para la fundadora y sus fundaciones. La calumnia y la envidia se alzarán contra ella y tendrá que padecer estrecheces y sacrificio de todo género.
En 1852 llega con su reducida comunidad a Marsella, donde habría de morir cuatro años mas tarde.

Arriba

Pionet.org