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Maestro de la letra hecha imagen
martes, 17 de febrero de 2004
ARROPADO por el sueño de la madrugada y sin muchos recuerdos en la memoria. Así dejó ayer el mundo el maestro Lorenzo Homar, quien falleció al filo de las 5 de la mañana en el hogar Nuestra Señora de la Providencia, en Puerta de Tierra, barrio en el que nació hace noventa años.
El deceso de quien es considerado piedra de toque de las artes gráficas puertorriqueñas fue atribuido a "causas naturales" por su hija Laura, quien reveló que los restos de su padre serían cremados y que no sería hasta hoy cuando podría dar detalles relacionados con el funeral, aunque preliminarmente la familia contemplaba un servicio en la funeraria Puerto Rico Memorial -entre hoy y mañana- y otra jornada en el Instituto de Cultura Puertorriqueña. "Aún no podemos decir con certeza cuando será esto porque nos faltan algunos detalles, pero en cuanto lo sepamos lo informaremos", aseguró Laura.
Laura comentó a El Nuevo Día que don Lorenzo murió tranquilo en el asilo donde estaba recluido desde hace algunos años. "Murió cerca de las cinco de la mañana de causas naturales... ya tenía noventa años y desde hace tiempo padecía de Alzheimer", señaló.
"Don Lorenzo, a quien con mucha razón artistas como Antonio Martorell, su discípulo más aventajado, le llamaban 'El Maestro', se distinguió por ser el más destacado cartelista de Puerto Rico pero además sobresalió como pintor, grabador, caricaturista, escultor, diseñador de escenografías y vestuario para teatro, acróbata, gimnasta, calígrafo, diseñador de joyas, tipógrafo, clavadista y conocedor de la historia del arte y la música, sobre todo el jazz"', dijo por su parte Silverio Pérez, quien destacó también que Martorell, refiriéndose al gusto de don Lorenzo por el uso de las letras en su obra dijo que Homar "se había dedicado a vestir con imágenes las palabras, a al fabetizar la imágen y juntas o separadas llamar la atención a nuestro entorno, crearnos una conciencia tan amorosa como combativa, tan crítica como sacralizante, tan analítica como cuestionadora".
"Las artes pierden a una mente privilegiada y a un artista fuera de serie. Puerto Rico pierde uno de sus más distinguidos artistas plásticos en toda su historia", concluyó Silverio.
No hace mucho -en septiembre de 2001- el Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico le rindió tributo con la exposición Abra palabra... la letra mágica: Carteles de Lorenzo Homar 1951-1999, exposición es el resultado de una extensa y ardua labor de investigación de la obra "cartelística" de este maestro de las artes y las letras, quien además de grabador ha sido dibujante, diseñador, pintor y acróbata.
Hijo de inmigrantes mallorquines, Lorenzo Homar nació en Puerta de Tierra en 1913. Criado en un hogar donde el padre, Lorenzo Homar Zampol, era promotor de actividades cultu rales y artísticas y su madre Margarita Gelabert, una amante del piano, el joven Lorenzo descubrió desde temprana edad su fervor por el arte y también por el deporte: la natación y la acrobacia.
En 1928 se gradúa de escuela elemental, año en el que también su familia se traslada a la ciudad de Nueva York. Allí entra a la Escuela Dewit Clinton, la cual tiene que abandonar por razones económicas para emplearse en un almacén de tejidos.
Más tarde, en 1931 entra a la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York, donde estudia bajo la tutela de George Bridgeman. Seis años después, se coloca como aprendiz de diseñador en la Casa Cartier, al tiempo que ingresa al Pratt Institute.
Durante la Segunda Guerra Mundial entra al ejército de los Estados Unidos, y es herido en la cabeza durante un combate. En 1946 se reintegra a la Casa Cartier y asiste a la Escuela de Arte de Brooklyn.
De regreso a la Isla en 1950, funda junto a los artistas Rafael Tufiño, José Antonio Torres Martinó y Félix Rodríguez Báez el Centro de Arte Puertorriqueño. Dos años más tarde, se con vierte en director del Taller de Gráfica de la División de Edu cación a la Comunidad, desde donde saldrá gran parte de su obra "cartelística".
Tras diseñar el logotipo del Instituto de Cultura Puertorri queña, crea en 1957 el Taller de Artes Gráficas, al cual per manece vinculado por espacio de 15 años, para en 1975 es tablecer su propio taller de pintura.
Entre los múltiples reconocimientos recibidos por Homar, el Museo de Arte de Ponce realiza en 1978 una retrospectiva de su obra plástica; el Museo Metropolitano compra algunas de sus obras y la Universidad de Puerto Rico le otorga un doctorado "Honoris Causa".
A raíz de la exposición en la UPR hace dos años y medio como fruto de la labor de investigación dirigida por la curadora del Museo, Flavia Marichal Lugo, ésta señaló que la exhibición iba dirigida a "la nueva generación de jóvenes que desconocen todo lo que el hombre puede crear sin tecnología ni com putadoras, sólo con una mano diestra y trabajo disciplinado".
Al cierre de esta edición, la doctora Teresa Tío, directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña, informó a El Nuevo Día que las cenizas de don Lorenzo Homar estarían en el ICP el viernes entre 10 a.m. y 2 p.m. para recibir los honores de los artistas y del pueblo en general.
La oposición de Haití pierde fuerza ante los «señores de la guerra»
Los rebeldes armados revelan su intención de conquistar de inmediato nuevas ciudades del país y acometer el asalto a Puerto Príncipe antes de fin de mes
CIUDAD DE MÉXICO. La oposición política al presidente haitiano, Jean Bertrand Aristide, pierde fuerza ante el protagonismo de los «señores de la guerra» en el norte del país y el apoyo de la comunidad internacional al antiguo sacerdote salesiano. La escasa participación en la marcha convocada este domingo en Puerto Príncipe puede ser síntoma tanto de agotamiento como de temor a una violencia cada vez más extendida.
Pero, pese a las bravuconadas de sus líderes, los rebeldes no parecen capaces de dar un golpe de guión a los planes presidenciales de continuar al frente del Estado.
Enrocados en sus respectivos movimientos, ni Aristide ni la opositora Plataforma Democrática parecen dispuestos a ceder una casilla. El primero cuenta con el apoyo expreso de Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, la Comunidad del Caribe (Caricom) y el Gobierno de Washington, aunque también con sus reprimendas. La segunda insiste en exigir que la renuncia presidencial, como reiteraba ayer André Apaid, uno de los portavoces de la Plataforma y del civil Grupo 184.
Ejército Caníbal
Mientras tanto, algunas poblaciones del norte del país -incluida Gonaives- continúan en manos de una cambiante milicia ahora denominada Frente Anti-Aristide, otrora conocido como Ejército Caníbal, que lidera Winter Etienne.
Winter Etienne declaró a la agencia Efe que sus próximos objetivos son la toma de las ciudades de Cabo Haitiano y Saint-Marc, y que «el Frente peleará contra cualquier fuerza internacional enviada para mantener a Aristide en el poder», tal y como está previsto en la «hoja de ruta» diseñada por el Caricom. Por su lado, Phillipe adelantó que en los próximos días intentará conquistar otras ciudades y, a finales de febrero, la capital. Además, según la radio local, un grupo de hombres armados, denominado Ejército Kosovo, se habría hecho con el control de Trou du Nord.
La esposa del presidente, Mildred Aristide, regresó ayer al país procedente de Miami junto a sus dos hijas. Una fuente oficial había afirmado que la esposa de Aristide había viajado a Florida para asistir a los funerales de la suegra de su hermana.
Mel Gibson: La Pasión de Cristo no acusa, solo refleja inmensidad del amor de Dios
WASHINGTON DC, 16 Feb. 04En una entrevista concedida a uno de los programas periodísticos de mayor sintonía en el país, esta noche Mel Gibson confirmará a los estadounidenses el propósito real de su película: recordar el infinito amor de Dios por los hombres.
El programa Primetime de ABC News, transmitirá hoy a las 10 de la noche (Eastern Time) la entrevista que Gibson concedió a la periodista Diane Sawyer y en la que enfrenta todas las acusaciones de antisemitismo en “La Pasión de Cristo”.
Según adelantó la cadena, en el diálogo Gibson sostiene que quienes lo acusan de promover antisemitismo en su película, no se han dado cuenta del propósito real de la cinta.
“Yo no quiero que la gente entre al juego de las acusaciones. La película trata de la fe, la esperanza, el amor y el perdón. De eso trata esta cinta. Del sacrificio de Cristo”, señaló Gibson en declaraciones anticipadas por ABC News.
De acuerdo a la cadena, Gibson reveló a Sawyer que decidió llevar el sacrificio de Jesús a la pantalla grande después de vivir una época de "bancarrota espiritual” hace más de diez años. Señaló que pasó un momento tan crítico que alguna vez pensó en arrojarse por una ventana pero su opción fue acudir a la Biblia.
"Solo pedí ayuda y comencé a meditar en el Evangelio. Lo leí todo, sólo recordaba haber leído algunos fragmentos cuando era joven”, señaló.
Al ser consultado sobre las acusaciones de antisemitismo, insistió en que la cinta no es antisemita porque este sentimiento no es cristiano y es “un pecado que va en contra de mi fe”.
Cuando le preguntaron quién mató a Jesús, Gibson sostuvo que “la gran respuesta es que todos lo hicimos. Yo sería el primero en asumir la responsabilidad”.
“Los críticos que tienen un problema conmigo no lo tienen con mi película, tienen un problema con los cuatro Evangelios. Ahí está su problema”, aclaró.
Gibson insistió en que Jesucristo sufrió “por nuestras iniquidades. Fue herido por nuestras transgresiones y por sus heridas nosotros nos salvamos. Ése es el punto del filme. No trata de acusar a alguien".
El director agrega que la cinta trata de la fe, la esperanza, el amor y el perdón. Esto es real para mí. Yo creo en esto por mi salvación, por eso tengo esperanza y por eso vivo”.
Gibson admite que la película tiene escenas muy violentas pero sostiene que nadie está obligado a verla. “Quería que la gente se estremezca y también quería ser extremo. Quería que lleve a la gente a la cima y pueda desde ahí ver la inmensidad de su sacrificio, cómo alguien puede dar amor y perdón, a pesar del dolor extremo", agregó.
Gibson sostiene que sólo espera que quien vea la cinta haga una introspección. “Quiero que inspire y haga a la gente vibrar”, concluyó.
Un cirujano se dispone a injertar a un vivo el rostro de un muerto
PARÍS
Un cirujano francés espera la luz verde de un comité ético para llevar a cabo una inédita operación que permita trasplantar a un paciente el rostro de un donante muerto.
El doctor Laurent Lantieri, del hospital Henri-Mondor en Creteil (afueras de París), está "listo" para el injerto y dispone incluso de un candidato "interesado" en recibir el rostro de un cadáver, informa el diario 'Le Figaro'.
Tras dos años de discusión, el Comité Nacional Consultivo de Ética (CCNE) emitirá el 2 de marzo próximo su opinión sobre el proyecto de Lantieri, cuyo equipo trabaja "desde hace meses" en los aspectos prácticos de la delicada intervención.
"Se trataría de trasplantar, en un sujeto en el que el injerto de su propia piel no ha funcionado, el rostro de un donante muerto, pues la sutura de las arterias y los nervios faciales se encuentra en el terreno de lo posible", explica el experto.
Rostro humano para pacientes desfigurados
Según Lantieri, "en algunos casos de quemaduras, de trauma balístico o de grave malformación genética, hemos fracasado a la hora de volver a dar un rostro humano a pacientes desfigurados", que "se ven condenados así a una vida de pesadilla, eternamente escondidos tras una máscara".
Tras una vasta investigación entre los servicios franceses de cirugía plástica y las unidades de quemados, el experto ha establecido un censo de pacientes en los que el sistema tradicional de trasplante no ha funcionado y ha encontrado un candidato al injerto, explica el periódico.
A los eventuales problemas inmunológicos y de rechazo que podría suscitar la delicada operación se suman las cuestiones éticas derivadas de la retirada del rostro de un cadáver pocas después de su muerte, antes de su sepultura y del último adiós de sus seres queridos. Esa razón fue la que llevó a Lantieri a recurrir al CCNE.
"Aunque tenemos una solución prevista -cubrir la cara del difunto con una máscara en látex que le asemejaría enormemente- no queremos iniciar sin recibir el visto bueno de los 'sabios' y, en un sentido más amplio, de la sociedad francesa", explica el cirujano.
Lantieri es, según 'Le Figaro', uno de los tres especialistas mundiales que han reconocido estar a las puertas de tal operación, junto al británico Peter Butler (Royal Free Hospital de Londres) y el estadounidense John Barjer (Universidad de Louisville, Kentucky).
Discurso de Juan Pablo II a miembros de la Rota Romana
Con ocasión de la apertura del año judicial
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 16 febrero 2004El pasado jueves 29 de enero, con ocasión de la apertura del año judicial del Tribunal de la Rota romana, como es tradición, Juan Pablo II recibió en audiencia al Colegio de los prelados auditores, promotores de justicia, defensores del vínculo, oficiales de la cancillería y abogados de dicho tribunal.
Publicamos a continuación el discurso que pronunció el Papa en dicha ocasión.
* * *
Amadísimos miembros del Tribunal de la Rota romana:
1. Me alegra este encuentro anual con vosotros para la inauguración del año judicial. Me brinda la ocasión propicia para reafirmar la importancia de vuestro ministerio eclesial y la necesidad de vuestra actividad judicial.
Saludo cordialmente al Colegio de los prelados auditores, comenzando por el decano, monseñor Raffaello Funghini, al que agradezco las profundas reflexiones con las que ha expresado el sentido y el valor de vuestro trabajo. Saludo también a los oficiales, a los abogados y a los demás colaboradores de este tribunal apostólico, así como a los miembros del Estudio rotal y a todos los presentes.
2. En los encuentros de los últimos años he tratado algunos aspectos fundamentales del matrimonio: su índole natural, su indisolubilidad y su dignidad sacramental. En realidad, a este tribunal de la Sede apostólica llegan también otras causas de diversos tipos, de acuerdo con las normas establecidas por el Código de derecho canónico (cf. cc. 1443-1444) y la constitución apostólica Pastor bonus (cf. art. 126-130). Pero, sobre todo, el Tribunal está llamado a centrar su atención en el matrimonio. Por eso, hoy, respondiendo también a las preocupaciones manifestadas por el monseñor decano, deseo hablar nuevamente de las causas matrimoniales confiadas a vosotros y, en particular, de un aspecto jurídico-pastoral que emerge de ellas: aludo al favor iuris de que goza el matrimonio, y a su relativa presunción de validez en caso de duda, declarada por el canon 1060 del Código latino y por el canon 779 del Código de cánones de las Iglesias orientales.
En efecto, a veces se escuchan voces críticas al respecto. A algunos, esos principios les parecen vinculados a situaciones sociales y culturales del pasado, en las que la solicitud de casarse de forma canónica presuponía normalmente en los contrayentes la comprensión y la aceptación de la verdadera naturaleza del matrimonio. Debido a la crisis que, por desgracia, afecta actualmente a esta institución en numerosos ambientes, les parece que a menudo debe ponerse en duda incluso la validez del consenso, a causa de los diversos tipos de incapacidad, o por la exclusión de bienes esenciales. Ante esta situación, los críticos mencionados se preguntan si no sería más justo presumir la invalidez del matrimonio contraído, y no su validez.
Desde esta perspectiva, afirman que el favor matrimonii debería ceder el lugar al favor personae, o al favor veritatis subiecti o al favor libertatis.
3. Para valorar correctamente las nuevas posiciones, es oportuno, ante todo, descubrir el fundamento y los límites del favor al que se refiere. En realidad, se trata de un principio que trasciende ampliamente la presunción de validez, dado que informa todas las normas canónicas, tanto sustanciales como procesales, concernientes al matrimonio. En efecto, el apoyo al matrimonio debe inspirar toda la actividad de la Iglesia, de los pastores y de los fieles, de la sociedad civil, en una palabra, de todas las personas de buena voluntad. El fundamento de esta actitud no es una opción más o menos opinable, sino el aprecio del bien objetivo representado por cada unión conyugal y cada familia. Precisamente cuando está amenazado el reconocimiento personal y social de un bien tan fundamental, se descubre más profundamente su importancia para las personas y para las comunidades.
A la luz de estas consideraciones, es evidente que el deber de defender y favorecer el matrimonio corresponde ciertamente, de manera particular, a los pastores sagrados, pero constituye también una precisa responsabilidad de todos los fieles, más aún, de todos los hombres y de las autoridades civiles, cada uno según sus competencias.
4. El favor iuris de que goza el matrimonio implica la presunción de su validez, si no se prueba lo contrario (cf. Código de derecho canónico, c. 1060; Código de cánones de las Iglesias orientales, c. 779). Para captar el significado de esta presunción, conviene recordar, en primer lugar, que no representa una excepción con respecto a una regla general en sentido opuesto. Al contrario, se trata de la aplicación al matrimonio de una presunción que constituye un principio fundamental de todo ordenamiento jurídico: los actos humanos de por sí lícitos y que influyen en las relaciones jurídicas se presumen válidos, aunque se admita obviamente la prueba de su invalidez (cf. Código de derecho canónico, c. 124, 2; Código de cánones de las Iglesias orientales, c. 931, 2).
Esta presunción no puede interpretarse como mera protección de las apariencias o del status quo en cuanto tal, puesto que está prevista también, dentro de límites razonables, la posibilidad de impugnar el acto. Sin embargo, lo que externamente parece realizado de forma correcta, en la medida en que entra en la esfera de la licitud, merece una consideración inicial de validez y la consiguiente protección jurídica, puesto que ese punto de referencia externo es el único del que realmente dispone el ordenamiento para discernir las situaciones que debe tutelar. Suponer lo opuesto, es decir, el deber de ofrecer la prueba positiva de la validez de los actos respectivos, significaría exponer a los sujetos a una exigencia prácticamente imposible de cumplir. En efecto, la prueba debería incluir los múltiples presupuestos y requisitos del acto, que a menudo tienen notable extensión en el tiempo y en el espacio e implican una serie amplísima de personas y de actos precedentes y relacionados.
5. ¿Qué decir, entonces, de la tesis según la cual el fracaso mismo de la vida conyugal debería hacer presumir la invalidez del matrimonio? Por desgracia, la fuerza de este planteamiento erróneo es a veces tan grande, que se transforma en un prejuicio generalizado, el cual lleva a buscar las pruebas de nulidad como meras justificaciones formales de un pronunciamiento que, en realidad, se apoya en el hecho empírico del fracaso matrimonial. Este formalismo injusto de quienes se oponen al favor matrimonii tradicional puede llegar a olvidar que, según la experiencia humana marcada por el pecado, un matrimonio válido puede fracasar a causa del uso equivocado de la libertad de los mismos cónyuges.
La constatación de las verdaderas nulidades debería llevar, más bien, a comprobar con mayor seriedad, en el momento del matrimonio, los requisitos necesarios para casarse, especialmente los concernientes al consenso y las disposiciones reales de los contrayentes. Los párrocos y los que colaboran con ellos en este ámbito tienen el grave deber de no ceder a una visión meramente burocrática de las investigaciones prematrimoniales, de las que habla el canon 1067. Su intervención pastoral debe guiarse por la convicción de que las personas, precisamente en aquel momento, pueden descubrir el bien natural y sobrenatural del matrimonio y, por consiguiente, comprometerse a buscarlo.
6. En verdad, la presunción de validez del matrimonio se sitúa en un contexto más amplio. A menudo el verdadero problema no es tanto la presunción de palabra, cuanto la visión global del matrimonio mismo y, por tanto, el proceso para certificar la validez de su celebración. Este proceso es esencialmente inconcebible fuera del horizonte de la certificación de la verdad. Esta referencia teleológica a la verdad es lo que une a todos los protagonistas del proceso, a pesar de la diversidad de sus funciones. Al respecto, se ha insinuado un escepticismo más o menos abierto sobre la capacidad humana de conocer la verdad sobre la validez de un matrimonio. También en este campo se necesita una renovada confianza en la razón humana, tanto por lo que respecta a los aspectos esenciales del matrimonio como por lo que concierne a las circunstancias particulares de cada unión.
La tendencia a ampliar instrumentalmente las nulidades, olvidando el horizonte de la verdad objetiva, conlleva una tergiversación estructural de todo el proceso. Desde esta perspectiva, el sumario pierde su eficacia, puesto que su resultado está predeterminado. Incluso la investigación de la verdad, a la que el juez está gravemente obligado ex officio (cf. Código de derecho canónico, c. 1452; Código de cánones de las Iglesias orientales, c. 1110) y para cuya consecución se sirve de la ayuda del defensor del vínculo y del abogado, resultaría una sucesión de formalismos sin vida. Dado que en lugar de la capacidad de investigación y de crítica prevalecería la construcción de respuestas predeterminadas, la sentencia perdería o atenuaría gravemente su tensión constitutiva hacia la verdad. Conceptos clave como los de certeza moral y libre valoración de las pruebas perderían su necesario punto de referencia en la verdad objetiva (cf. Código de derecho canónico, c. 1608; Código de cánones de las Iglesias orientales, c. 1291), que se renuncia a buscar o se considera inalcanzable.
7. Yendo más a la raíz, el problema atañe a la concepción del matrimonio, insertada, a su vez, en una visión global de la realidad. La dimensión esencial de justicia del matrimonio, que fundamenta su ser en una realidad intrínsecamente jurídica, se sustituye por puntos de vista empíricos, de tipo sociológico, psicológico, etc., así como por varias modalidades de positivismo jurídico. Sin quitar nada a las valiosas contribuciones que pueden ofrecer la sociología, la psicología o la psiquiatría, no se puede olvidar que una consideración auténticamente jurídica del matrimonio requiere una visión metafísica de la persona humana y de la relación conyugal. Sin este fundamento ontológico, la institución matrimonial se convierte en mera superestructura extrínseca, fruto de la ley y del condicionamiento social, que limita a la persona en su realización libre.
En cambio, es preciso redescubrir la verdad, la bondad y la belleza de la institución matrimonial que, al ser obra de Dios mismo a través de la naturaleza humana y de la libertad del consenso de los cónyuges, permanece como realidad personal indisoluble, como vínculo de justicia y de amor, unido desde siempre al designio de la salvación y elevado en la plenitud de los tiempos a la dignidad de sacramento cristiano. Esta es la realidad que la Iglesia y el mundo deben favorecer. Este es el verdadero favor matrimonii.
Al brindaros estas reflexiones, deseo renovaros la expresión de mi aprecio por vuestro delicado y arduo trabajo en la administración de la justicia. Con estos sentimientos, a la vez que invoco la constante asistencia divina sobre cada uno de vosotros, queridos prelados auditores, oficiales y abogados de la Rota romana, con afecto imparto a todos mi bendición.
¿Aún existe el pecado?
P. Clemente GonzálezEmpecemos por el final. No es cierto que esta civilización está cansada de todo. Nuestro mundo está sediento de vida, de amor verdadero y de verdad. Esta sed explica la maravilla que experimentamos todos cuando alguien nos agradece un favor, cuando vemos que alguien nos regala parte de su tiempo o nos abre su corazón desinteresadamente. Todos nos admiramos cuando nos topamos con personas que viven en la verdad, que no saben mentir, que viven lo que predican. De estas cosas nunca nos cansamos y nunca nos cansaremos.
Por eso es tan importante llamar a las cosas por su nombre, a lo blanco, blanco, y a lo negro, negro; a lo que es bueno, bueno, y a lo que es malo, malo. Por eso la Iglesia llama pecado a lo que es moralmente malo, a lo que va contra Dios y contra el hombre, y llama virtud, bondad, santidad, a lo que lleva a la plena realización humana y cristiana.
A pesar de lo que se diga, en la sociedad moderna no todo es excusable, lo que es bueno, sigue siendo bueno, y lo que es malo, sigue siendo malo. Existen las leyes, las multas, la cárcel, lo justo y lo injusto, y nuestra sociedad tiene mucha necesidad de santos. A fuerza de revolver basura uno acaba manchándose. Por eso es mejor evitar todo ejemplo negativo, todo escándalo, y buscar hacer el bien delante de los hombres para que den gloria a Dios. Dar todo el buen ejemplo que podamos, ser luz para nuestros hermanos. Por más tiniebla que haya, la luz siempre será luz y la luz siempre es mejor que la tiniebla.
En cuanto al pecado a secas, aparentemente es eso sólo: el pecado, algo que suena pasado de moda, como si no tuviera que ver con el hombre de hoy. Pero si yo te digo: mi pecado, tu pecado, ése sí existe y hace existir el pecado, ya que tiene sus circunstancias, se ha dado en una conciencia, tiene sus consecuencias y las ves. Por lo tanto no nos engañemos, cada vez que te digan que el pecado no existe, responde sin temor: ¿el pecado de quién?, porque mi pecado existe y por eso tengo tentaciones y por eso tiemblo ante la misma posibilidad de ofender a Dios.
El hecho de que la sociedad viva y piense de cierta manera no significa que no haya pecados. La doctrina está, los mandamientos están, las leyes están y por lo tanto el pecado sigue siendo pecado aunque no lo queramos ver.
Ya lo ha dicho Ignacio Sánchez C á m a r a, en una reciente entrevista al diario La Voz de Asturias, respondiendo a la pregunta de si cree que la Iglesia debería revisar algunas de sus doctrinas para adaptarse a la cultura moderna: «En relación a la enseñanza y a los principios básicos, tanto de dogma como de moral, no tiene que cambiar. Si lo hiciera, sería una traición a su fundador. Sí debería cambiar la forma de fomentar el mensaje, porque se puede enseñar lo mismo de distintas formas».
Agencia Veritas
Don Inocente García de A n d r é s, Secretario de la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que ha sido el departamento encargado de la elaboración del controvertido Directorio de Pastoral Familiar aprobado en la pasada
Asamblea Plenaria y presentado el lunes a los medios, señaló a la agenciaVeritas que «cabe señalar que, aunque quienes han aprobado el documento son los obispos, es un documento podríamos decir que muy colegial: en él han colaborado numerosos expertos, y se ha llevado a dos Asambleas Generales de Delegados diocesanos de familia, así como consultores. Insisto, no es un documento que se haya hecho de la noche a la mañana; está hecho contando con sus destinatarios, que son los movimientos matrimoniales, las delegaciones diocesanas, los catequistas y los centros de orientación familiar.
¿Les ha sorprendido la repercusión que ha tenido en los medios? El eco en la prensa ha sido muy grande, aunque en la presentación no hubo muchos periodistas; tampoco hubo muchas televisiones presentes. Quienes sí estuvieron masivamente presentes fueron las asociaciones familiares, casi trescientas personas. En ese aspecto sí me extrañó el eco. Los periodistas se han fijado en los puntos polémicos y han añadido cosas que no son exactas, que no dice el documento, y han propiciado respuestas de varios grupos, incluso partidos. Pero, tal y como se ha presentado el documento en los medios, las personas más sensibles a estos temas tenían que reaccionar por fuerza. Sabemos que la enseñanza de la Iglesia no es políticamente correcta en estos temas, que la Iglesia tiene una enseñanza que no es la que promueve esta cultura actual, desde la revolución sexual a la que se hace referencia en el documento ».
De la citada agencia Veritas, leemos que el actual Presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, se refirió al Directorio de la Pastoral Familiar de la Iglesia en España, presentado el pasado lunes en la sede de la Conferencia Episcopal, y «dijo que los obispos deberían ser generosamente prudentes, porque, por definición, son los que menos saben de sexo.
Deben ser prudentes porque no saben lo que es el matrimonio, afirmó durante la presentación, en Madrid, del libro Los curas de ETA, del periodista Jesús Bastante. A veces es más caritativo el divorcio que el infierno, añadió. A juicio de Bono, hace más daño a la familia vivir con falta de dinero que las consideraciones sobre libertad sexual que hace la Iglesia. El Presidente de Castilla-La Mancha se refirió también a monseñor Juan Antonio Reig, uno de los responsables de la redacción del documento, afirmando que no representa la modernidad de la Iglesia, y su espíritu se refleja en el directorio».
Popular TV
Juan Antonio Martínez Camino, S. J ., portavoz de la Conferencia Episcopal Española, pidió, durante una entrevista concedida a Popular TV, que «no se utilicen las declaraciones de la Iglesia sacándolas de su contexto», en referencia a la polémica suscitada por la publicación del Directorio de Pastoral Familiar. Según el portavoz de la Conferencia Episcopal, «la violencia doméstica es anterior a la revolución sexual. Lo que ocurre es que se pensó que esa pretendida revolución sexual iba a remediar el problema de la violencia doméstica, y no ha sido así». Asimismo, el padre Martínez Camino afirmó que, en el Directorio, «se condena la violencia doméstica». Se entiende que haya gente que no comparte el mensaje de la Iglesia, pero decir que sólo se hable en los púlpitos y en la parroquias recuerda concepciones religiosas de regímenes autoritarios. La Iglesia tiene derecho a expresarse como toda la sociedad, sin trabas ni limitaciones».
PROFAM
PROFAM, Plataforma civil que integra a más del 90% del asociacionismo familiar madrileño, en un comunicado de prensa, «insiste que lo progresista, solidario, moderno y beneficioso para todos, hoy y siempre, es la familia estable basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer; y su mayor riqueza, los hijos que da a la sociedad, que son la esperanza del futuro y el mayor bien social que la Humanidad puede tener, cuando reciben de sus padres los valores del trabajo, la honradez, el respeto y la solidaridad. Cuando la familia está rota, los grandes perjudicados son los propios cónyuges, los hijos y el clima de convivencia social. Y la llamada revolución sexual, el abuso de la mujer convertida en objeto de usar y tirar, el aborto, el divorcio, las leyes permisivas, el consumismo sin control, la pérdida de los valores, la manipulación de los mass-media y la insuficiente protección estatal, contribuyen a que se rompa. Las leyes, la economía, la educación, la opinión pública, los medios de comunicación, y toda la sociedad, tienen que respetar y proteger los derechos de esta institución natural que existe antes que los Gobiernos, los partidos políticos, las ideologías y los sistemas económicos; y seguirá existiendo después.
PROFAM apela, una vez más, al sentido común de los ciudadanos, para que no se dejen manipular por quienes se oponen a los postulados de la ley natural expresada en el Directorio, ya que no buscan el bien de la familia ni de las personas, sino que pretenden de manera demagógica imponer conveniencias personales o partidistas, faltas de rigor científico, y que revelan desconocimiento o deformación de los principios inmutables de la naturaleza».
José Francisco Serrano
Existía un hombre que a causa de una guerra en la que había peleado de joven, había perdido la vista. Este hombre, para poder subsistir y continuar con su vida, desarrolló una gran habilidad y destreza con sus manos, lo que le permitió destacarse como un estupendo artesano; sin embargo, su trabajo no le permitía más que asegurarse el mínimo sustento.
Cierta Navidad quiso obsequiarle algo a su hijo de cinco años, quien nunca había conocido más juguetes que los trastos del taller de su padre con los que fantaseaba reinos y aventuras. Su papá tuvo entonces la idea de fabricarle, con sus propias manos un hermoso calidoscopio como alguno que él supo poseer en su niñez. Por las noches fue recolectando piedras de diversos tipos que trituraba en decenas de partes, pedazos de espejos, vidrios, metales, ...
Al cabo de la cena de Noche Buena pudo, finalmente imaginar a partir de la voz del pequeño, la sonrisa de su hijo al recibir el precioso regalo. El niño no cabía en sí de la dicha y la emoción que aquella increíble Navidad le había traído de las manos rugosas de su padre ciego.
Durante los días y las noches siguientes el niño fue a todo sitio portando el preciado regalo, y con él regresó a sus clases en la escuela del pueblo. En el receso entre clase y clase, el niño exhibió y compartió lleno de orgullo su juguete con sus compañeros que se mostraban fascinados con aquella maravilla.
Uno de aquellos pequeños, tal vez el mayor del grupo, finalmente se acercó al hijo del artesano y le preguntó con mucha intriga: "Oye, que maravilloso calidoscopio te han regalado...¿dónde te lo compraron?, no he visto jamás nada igual en el pueblo..."
Y el niño, orgulloso de poder revelar aquella verdad emocionante desde su pequeño corazón, le contestó: "No, no me lo compraron en ningún sitio... me lo hizo mi papá"
A lo que el otro pequeño replicó con cierto tono incrédulo: "¿Tu padre?...imposible...¡si tu padre está ciego!"
Nuestro pequeño amigo se quedó mirando a su compañero, y al cabo de una pausa de segundos, sonrió como solo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, y le contestó: "Sí ... mi papá esta ciego ... pero de los ojos...SOLAMENTE DE LOS OJOS..."
El amor solo se puede ver con el corazón ..."LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS"
Lecturas del 17-2-04 (Martes de la Sexta Semana)
SANTORAL: Los siete fundadores de los servitas
Lectura de la carta del apóstol Santiago 1, 12-18
Queridos hermanos:
Feliz el hombre que soporta la prueba, porque después de haberla superado, recibirá la corona de Vida que el Señor prometió a los que lo aman.
Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta: Dios no puede ser tentado por el mal, ni tienta a nadie, sino que cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que lo atrae y lo seduce. La concupiscencia es madre del pecado, y este, una vez cometido, engendra la muerte.
No se engañen, queridos hermanos. Todo lo que es bueno y perfecto es un don de lo alto y desciende del Padre de los astros luminosos, en quien no hay cambio ni sombra de declinación. El ha querido engendrarnos por su Palabra de verdad, para que seamos como las primicias de su creación.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 93, 12-13a. 14-15. 18-19 (R.: 12a)
R. Feliz el que es educado por ti, Señor.
Feliz el que es educado por ti, Señor,
aquel a quien instruyes con tu ley,
para darle un descanso después de la adversidad. R.
Porque el Señor no abandona a su pueblo
ni deja desamparada a su herencia:
la justicia volverá a los tribunales
y los rectos de corazón la seguirán. R.
Cuando pienso que voy a resbalar,
tu misericordia, Señor, me sostiene;
cuando estoy cargado de preocupaciones,
tus consuelos me llenan de alegría. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 14-21
Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les hacía esta recomendación: «Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.» Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan.
Jesús se dio cuenta y les dijo: «¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?»
Ellos le respondieron: «Doce.»
«Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?»
Ellos le respondieron: «Siete.»
Entonces Jesús les dijo: «¿Todavía no comprenden?»
Palabra del Señor.
Reflexión
En el Evangelio de la misa de hoy el Señor advierte a sus discípulos que estén alerta y se guarden de una mala levadura: la de los fariseos y de Herodes. No se refiere aquí a la levadura buena que han de ser sus discípulos cuando actúan en el mundo difundiendo el Reino de Dios, sino a otra, capaz también de transformar la masa desde adentro, pero para mal. La hipocresía de los fariseos y la vida desordenada de Herodes, que solo se movía por ambiciones personales, eran un mal fermento que contagiaba a la masa de Israel, corrompiéndola.
Tenemos el deber de pedir cada día que todos los cristianos seamos verdaderamente buena levadura en el medio en que nos toca actuar a cada uno de nosotros, y que muchas veces permanece alejado del Señor.
Es grave el daño que produce en el mundo la mala levadura de la doctrina adulterada y de desdichados ejemplos, aumentados y difundidos por los sectarismos. Cuando nos encontramos ante la doctrina falsa, ante situaciones de escándalo, debemos preguntarnos ¿qué hago yo para contrarrestar el mal ejemplo?, ¿Qué he hecho yo por sembrar buena doctrina?, ¿Qué hago para que mis hijos, mis amigos y conocidos adquieran la doctrina de Jesucristo?
Los discípulos no entienden al Señor la referencia que hace sobre la mala levadura. Los apóstoles no eran gente culta, y ni siquiera muy inteligente, al menos en lo que se refiere a las realidades sobrenaturales. Incluso los ejemplos y las comparaciones más sencillas les resultaban incomprensibles. “Señor, explícanos la parábola”.
Cuando Jesús, con su comparación, alude al fermento de los fariseos, ellos creen que les está recriminando por no haber comprado pan.
Estos eran los discípulos que el Señor eligió en forma personal. Así los escogió Cristo. Así aparecían antes de que, llenos del Espíritu Santo, se convirtieran en columnas de la Iglesia.
Son hombres corrientes, con limitaciones, con defectos y debilidades. Con la lengua más larga que las obras.
Y sin embargo, Jesús los llama para hacerlos pescadores de hombres y administradores de la gracia de Dios.
Esto mismo nos puede pasar a nosotros. Aunque no tengamos grandes dotes ni cualidades, el Señor nos llama, y Él hace brotar en nuestras almas su gracia para que seamos verdadera levadura en medio de un mundo.
Pidamos a María que la gracia del Espíritu Santo obre en nosotros para que como la buena levadura hace fermentar la masa del pan, sepamos nosotros llevar la Palabra del Señor a todos los que nos rodean.
Voceros de Dios,
heraldos de amor,
apóstoles santos.
Locura de cruz,
de Dios es la luz,
apóstoles santos.
Mensaje del Rey,
de amor es la ley,
apóstoles santos.
De Cristo solaz,
sois cristos de paz,
apóstoles santos.
Sois piedra frontal
del reino final,
apóstoles santos. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Los siete fundadores de los servitas, pacifistas (siglo XIII)
El día 15 de agosto de 1233, siete jóvenes mercaderes de Florencia, se unían, a la caída de la tarde, con la intención de formar una asociación mariana para alabar las muchas glorias de nuestra Señora.
Y dicen que la Madre del Cielo se les apareció con grito dolorido, vestida de luto, como una Dolorosa. Y les pidió que hicieran penitencia porque el Amor no era amado y la caridad estaba perdida.
Los siete se retiraron a hacer penitencia en el monte Senario, cerca de la ciudad, y formaron la Orden mendicante de los Siervos de la Bienaventurada Virgen María, o de los servitas.
Quisieron honrar a María como Reina de la Paz, en una sociedad florentina amargada por las luchas banderizas de güelfos y gibelinos. Devoción bien moderna, como puede verse, en un mundo donde no acababan nunca las situaciones de guerra.
El primer superior de la comunidad se llamaba Bonfiglio Monaldi. Gobernó la Orden durante 16 años, y luego se retiró a una vida de oración intensa. El más joven de todos era Alesio Falconieri, que se dedicaba a recoger limosnas y llevar a cabo las tareas más oscuras. Fueron canonizados en 1888.