Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Red Pionera
Ponce, Puerto Rico
16 de enero de 2001
http://www.pionet.org http://www.pucpr.edu

Suscribir a un amigo

Compartir alguna noticia , documento o link favorito

No desea seguir recibiendo el boletín

"La persona honesta no dice que lo que es, solo lo es."


ACTUALIDAD EN PUERTO RICO
DE TODO EL MUNDO
EL PAPA
DIGNIDAD Y VIDA HUMANA
PENSAMIENTO
VIVE HOY TU FE

Histórico el compromiso

EN UN acto repleto de simbolismo y reafirmación histórica, el arzobispo de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, le entregó a Aníbal Acevedo Vilá su anillo pastoral como recordatorio del compromiso que ha hecho para defender los derechos de los puertorriqueños ante el Gobierno federal, en Washington.

En un breve discurso que dio como parte de la invocación, previo a la juramentación de Acevedo Vilá como comisionado residente, el monseñor González Nieves recordó cuando, en 1809, el primer obispo puertorriqueño, Juan Alejo Arizmendi, le entregó su anillo pastoral a Ramón Power y Giralt, quien partiría el siguiente año para España como el primer diputado a las Cortes electo "por los naturales de Puerto Rico".

El Monseñor relató que el 16 de agosto de 1809, el obispo Arizmendi se acercó al futuro diputado Power y Giralt y le entregó el anillo indicando que lo hacía "al fin de que quedara para siempre vinculado con los lazos de la correspondencia, y afirmarse en sí la resolución de proteger y sostener los justos derechos de sus compatriotas, así como la tiene Su Señoría Ilustrísima de morir entre sus ovejas y siervos", según las actas de esa época.

"Renovando la intención de mi predecesor en esta sede, hoy metropolitana, de San Juan de Puerto Rico, quiero entregarle este otro anillo de este servidor", dijo González Nieves, y Acevedo Vilá, visiblemente emocionado, subió junto a su familia a recibir el anillo de manos del arzobispo.

"Sírvale de continuo memorial, de que nunca podemos confundir a Dios con tal o cual opinión de César. La libertad última no puede quedar prisionera de la óptica de la política humana, por más legítima que se le considere. Estoy seguro que el obispo Arizmendi y don Ramón Power, desde el cielo, estarán llenos de alegría y gozo de saber que el acontecimiento histórico de 1809 tiene una trascendencia iluminadora en la conciencia patria puertorriqueña de todo funcionario público", indicó González Nieves.

LUEGO EL Arzobispo pidió a Dios que bendijera a Acevedo Vilá para que pueda defender los derechos humanos de los puertorriqueños, "derecho a su auto determinación, soberanía y al control de su propio destino, ...a su identidad nacional puertorriqueña, cultura, ...derecho a la justicia, paz y libertad, especialmente en Vieques, y a favor de los más pobres y sufridos".

Acevedo Vilá dijo que el gesto del Arzobispo lo cogió totalmente de sorpresa. "Creo que fue un acto de gran desprendimiento de parte del Obispo, de mucho significado para mí", indicó.

"Como le dije cuando le di el saludo, me impone nuevas cargas y responsabilidades adicionales, y estoy dispuesto a cumplirlas, como siempre he aceptado las encomiendas que me dan. (Estoy) muy orgulloso de llevar ese anillo en mi dedo y, definitivamente, es un honor", dijo Acevedo Vilá.

El monseñor González Nieves, por su parte, dijo que cuando Acevedo Vilá le pidió que asistiera a la juramentación, "el encuentro aquél entre el monseñor Arizmendi y Ramón Power, fue lo primero que me vino a la mente".

"Se dio el momento histórico como para retomar, renovar aquél discurso del monseñor Arizmendi, que fue el primer obispo puertorriqueño", afirmó.

LA GOBERNADORA Sila María Calderón también dijo que el gesto del religioso la conmovió.

"Me pareció un gesto muy hermoso del Arzobispo y, ciertamente, le da una dimensión adicional al trabajo y a las responsabilidades de Aníbal Acevedo en Washington", agregó la Gobernadora.

Julio Ghigliotty

(El Nuevo Día)

Arriba

Centro Televisivo Vaticano sale a "conquistar" América

VATICANO, 16 Ene. 01

 Con nuevos equipos y una estudiada estructura, el Centro Televisivo Vaticano se ha propuesto llegar a América en su proyecto post-jubilar.

Bajo el lema "CTV hacia América", el Centro prevé el uso de una nueva estación terrestre con sistema de transmisión desde satélites interatlánticos, experimentada por primera vez el pasado 7 de enero. De este modo es posible garantizar una cobertura óptima en el Este de Norteamérica y en gran parte de los países de América del Centro y del Sur.

Según la agencia informativa Fides, el CTV usará esta estructura desde el 17 de enero para que todas las redes de TV americanas puedan recibir gratuitamente y difundir la catequesis del Papa en las audiencias generales de los miércoles, así como la oración del Angelus del medio día de los domingos.

La primera conexión se efectuó desde la Capilla Sixtina, durante el bautismo de niños administrado por el Papa, continuando después con el Angelus. El evento fue transmitido por las redes católicas de Brasil.

El Director del CTV, Mons. Ugo Moretto, indicó que "el proyecto tiene notable importancia. Hace mucho más fácil las transmisiones directas desde la Santa Sede hasta América, con costes muy reducidos. Esto nos permite responder con renovado empeño a la tarea de difundir el Evangelio, promoviendo en el mundo la presencia de la Sede Apostólica, tarea para la cual se ha constituido el Centro".

Según Fides, el CTV está estudiando la posibilidad de recibir imágenes sobre la vida de las Iglesias locales y sobre las misiones en todos los continentes.

(Aciprensa)

Arriba

La batalla contra la ceguera provocada por el tracoma se está ganando

La enfermedad afecta a 150 millones de personas en países pobres, donde hay escasez de agua limpia y de antibióticos

El tracoma, una infección ocular que puede provocar la ceguera, afecta a 150 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en una treintena de países pobres.

De hecho, la enfermedad ha desaparecido de los países desarrollados gracias al agua corriente y a la higiene personal. Algunas organizaciones han puesto en marcha proyectos con los que se espera reducir el número de contagiados los próximos años.

El tracoma está causado por la clamidia, una bacteria que se desarrolla bajo los párpados y, si no se combate, va dañando la córnea hasta causar pérdida de la visión. La enfermedad afecta sobre todo a los niños, cuya falta de higiene es el mejor caldo de cultivo para el germen, y a sus madres, ya que es muy contagiosa.

Se calcula que el tracoma provoca 2.500 millones de dólares de pérdidas anuales en los países afectados. Sin embargo, es una enfermedad fácil de combatir. De ahí que la OMS haya marcado el objetivo de erradicar la enfermedad antes de 2020, a través de la estrategia llamada SAFE, que consiste en operar los párpados deformados para evitar que dañen la córnea; administrar antibióticos; enseñar a los pacientes a lavarse con frecuencia para evitar la infección, y mejorar los sistemas de recogida de basuras (cfr. The Economist, 9 diciem-bre 2000).

Marruecos es uno de los países afectados, aunque el desarrollo económico de los últimos años ha provocado que el tracoma solo se dé en cinco provincias del sur del país. El gobierno ha instalado clínicas donde se curan los párpados; ha organizado campañas escolares para mejorar la higiene de la población y ha creado equipos médicos de diagnóstico y tratamiento temprano en las zonas de mayor riesgo. No obstante, hay obstáculos que impiden erradicar la enfermedad. Por ejemplo, la escasez de agua no permite una higiene re-gular y el tratamiento médico con tetraciclina, el antibiótico más barato, exige aplicarse una pomada dos veces al día durante seis semanas (un tratamiento que muy pocos pacientes terminan).

Para superar estas dificultades, algunas organizaciones han puesto en marcha la International Trachoma Initiative (ITI), donde participan organizaciones sanitarias y ONG, como la OMS o la Clark Foundation, y empresas farmacéuticas, como Pfizer. La ITI donó a Marruecos un millón de unidades de azitromicina, un antibiótico que termina con la clamidia en una sola do-sis oral. La azitromicina, propiedad de Pfizer, cuesta 14 dólares y no está al alcance de las personas afectadas.

Pero gracias a la donación del antibiótico, el número de casos de tracoma se ha reducido un 75% en el país. Según Jeff Mecaskey, director de la ITI, se espera que en dos o tres años la enfermedad desaparezca de Marruecos. El programa SAFE se aplicará también en Tanzania, Mali y Vietnam, aunque los resultados tardarán más en llegar a causa de sus deficiencias sanitarias.

(Aceprensa)

Arriba

El Papa y el ministro de Exteriores ruso afrontan argumentos candentes
La ley complica la vida de los misioneros en Rusia

CIUDAD DEL VATICANO, 15 enero 2001

 Juan Pablo II recibió esta mañana en el Vaticano al ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Igor Sergheevich Ivanov, con quien afrontó la situación de los católicos rusos y el estado del proceso de paz en Oriente Medio. con el pontífice, Ivanov se encontró con el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado del Vaticano y con el arzobispo Jean-Louis Tauran, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados. ha revelado Joaquín Navarro-Valls, portavoz de la Santa Sede, en un comunicado oficial, el pontífice e Ivanov afrontaron temas concernientes a la relación Iglesia-Estado en Rusia, y en particular, la condición en la que se encuentran las comunidades católica en la Federación Rusa. poder ser reconocidas legalmente en ese país. El 31 de diciembre terminó el plazo establecido por el gobierno ruso para presentar la solicitud de legalización de las parroquias y organizaciones religiosas. con sede en Irkutsk, hizo pública en declaraciones concedidas al servicio de noticias de las comunidades religiosa en Roma, VID, su preocupación por las restricciones impuestas a la Iglesia por la ley de 1997 sobre la libertad religiosa. Mazur, como todos los religiosos no rusos, se ve obligado a solicitar periódicamente la renovación del permiso de residencia. En una ocasión preguntó a las autoridades competentes qué es lo que tenía que hacer para obtener la ciudadanía. La respuesta fue clara, recuerda: «me dijeron que tendría que casarme con una rusa». rusa o, por lo menos, la «green card» para todos los superiores de las comunidades religiosas. No prevé la posibilidad de inserción de sacerdotes extranjeros. Dado que los sacerdotes católicos fueron martirizados o expulsados de Rusia durante las largas décadas del marxismo, la gran mayoría del clero católico actual es extranjero. la Conferencia Episcopal, ha tenido que volver a su patria pues se ha visto negado el permiso de residencia. «Quisiera ser optimista --declara-- pero cada día que pasa se vuelve más complicado entender lo que está ocurriendo». se le hace muy difícil desempeñar el cargo de secretario de la Conferencia Episcopal, pues este organismo ni siquiera ha podido ser registrado, según establece la ley sobre los cultos. la entrevista entre el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia y el Papa, añade el director de la Oficina de Prensa vaticana, se analizaron también cuestiones candentes de «la situación internacional». constatar la convergencia entre la Santa Sede y la Federación Rusa en muchos aspectos, en particular sobre la compleja situación en Oriente Medio». también ilustrar la conocida posición de la Santa Sede sobre Jerusalén», concluye el comunicado vaticano. de un estatuto internacionalmente garantizado que sirva para asegurar que los lugares santos de las tres religiones monoteístas de Jerusalén sean debidamente respetados.

(ZENIT.org)

Arriba

Cuba tiene alma cristiana

El cardenal Jaime L. Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, clausuró el pasado 10 de diciembre, en la capital cubana, el II Congreso Eucarístico con la Eucaristía celebrada en el paseo del muelle de la ciudad vieja. Alfa y Omega les ofrece los párrafos más significativos de la homilía pronunciada por el cardenal de La Habana

Hemos querido en este Congreso alabar, bendecir y exaltar la gloria del Señor, presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Es ya para maravillarse saber que tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo. Cuando hacíamos hacia acá el camino con Jesús Sacramentado, recorriendo nuestras calles entre edificios en plena reconstrucción, experimentando las irregularidades del pavimento maltratado por el uso, sentía resonar en mi interior, en medio de los cantos y los rezos del pueblo, la palabra inspirada del profeta que hemos escuchado en este segundo domingo de Adviento: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos…; que lo torcido se enderece; que lo escabroso se iguale. Hay algo, y mucho, que tenemos que reconstruir en nuestras vidas, hay senderos escabrosos que deben ser allanados.

A esta misión se entregó tenazmente Juan el Bautista, convocando al pueblo a un cambio de vida, de modo que acogieran al Mesías, al enviado de Dios, con un corazón bien dispuesto. Aesta misión se supo llamado el Papa Juan Pablo II desde el primer día de su pontificado, cuando pidió a los pueblos y a sus gobernantes que abrieran las puertas a Cristo, que no sintieran miedo de Él. Esta misión de abrir puertas, de desbrozar caminos, la ha cumplido el Santo Padre por más de veinte años sin descanso, yendo al mundo entero, y esa misma misión lo trajo a Cuba. Aquí, como en otros sitios, habló a nuestra Iglesia y a nuestro pueblo de estructuras ruinosas que hay que rehacer, de caminos torcidos que hay que enderezar.

Dijo el Papa a los jóvenes de Cuba, de algún modo, lo que repitió a los más de dos millones de jóvenes reunidos en Roma para la Jornada Mundial de la Juventud: Ustedes deben vivir contra corriente. Es tal la fuerza avasalladora de una subcultura de bajo perfil que lo penetra todo a través de los medios de comunicación, que no alcanzan ya a tener hoy, el joven o la joven, instrumentos de pensamiento capaces de hacerlos edificar su propia casa interior. Hay tanta palabra vacía, que llegan a vaciarse los corazones. Hay tanto sexo y tan poco amor, hay tanto ruido y tan poca melodía en la música que se escucha como en las ideas que transmite el mundo globalizado y aburrido de hoy, que pareciera a veces que el aturdimiento ha sustituído al pensamiento.

El Papa nos habló en Cuba de la Patria y del futuro, de aquella única verdad a la que se refirió Jesucristo cuando nos dijo que sólo ella nos haría libres. El Papa dejó en el corazón de los cubanos la neta impresión de que todos debíamos ser actores en la escena de nuestra vida nacional, y recordó a los miembros del pueblo de Dios que, junto a sus obispos y sacerdotes, debían ocupar puestos de primera fila en el servicio a los hermanos, en la construcción de un mundo nuevo.

El Santo Padre no desea abrirse puertas y caminos para sí, sino a Jesucristo. Por esto pidió el Papa con interés e insistencia que la Navidad fuera en Cuba una fiesta también civil, porque la civilización cristiana no es un conjunto de viejas costumbres que pueden variar con el tiempo, sino un modo de organizar la vida del hombre, de la familia y de la sociedad inspirándose en el Evangelio de Jesucristo y sus valores, que dan forma y consistencia a la cultura de un pueblo. Dentro de la civilización cristiana fraguó nuestro pueblo como nación. Cuba tiene un alma cristiana, nos recordó el Papa.

Nos toca a nosotros, cristianos, reunidos como Iglesia, y a cada uno en su medio, desbrozar caminos para que el Señor pase y lla-me a muchos, y los sane y perdone, y los invite a su mesa para darles su Cuerpo y su Sangre y colmarlos de vida. Pero duele ver a la Iglesia limitada en su misión por dificultades diversas, entre ellas la carencia de sacerdotes y religiosas para impulsar y aun para sostener su misión. Gracias a Dios han crecido en Cuba las vocaciones sacerdotales y religiosas, pero ha crecido también la Iglesia.

Necesitamos la colaboración de sacerdotes y religiosas de otros países, y hay muchos dispuestos a venir, pero hoy ésta parece ser una puerta cerrada a Cristo entre nosotros.

En el tiempo de Adviento, que nos prepara a la Navidad, debemos suplicar a Dios que también en la vida nacional se allanen para el pueblo cubano los caminos escabrosos, que disminuyan las tensiones para que aumente la alegría, que se igualen los desniveles económicos y sociales que producen tanto malestar. Todos debemos sensibilizarnos para apreciar los valores como la veracidad, la honradez, la sinceridad, la servicialidad, que tienden a desaparecer en el comportamiento diario del cubano. Pero hay un valor que debemos promover especialmente entre nosotros: la capacidad de reconciliación.

Siempre será la Eucaristía la que pondrá a la Iglesia en pie, porque en cada celebración Cristo nos reafirma con su entrega que el amor es el único camino para superar todos los agravios y dificultades, y en su Cena Cristo pone su amor en nuestros corazones. En cada celebración damos gracias a Dios por cuanto nos ha amado en Cristo, su Hijo, y proponemos hacer verdad en nuestra vida el mandato de Jesús, sirviendo y amando como Él nos enseñó. Este Congreso Eucarístico, celebrado al final de un siglo y comienzo de otro, constituye también un gran recuento de cuanto Cristo ha obrado en Su Iglesia en Cuba y en cada uno de nosotros en este siglo que acaba, incluyendo todo lo que, misteriosamente, la Iglesia ha tenido que soportar como peso y como cruz.

Al comienzo del tercer milenio me atrevo a añadir en relación con nuestro pueblo y con todos los que tienen responsabilidades en él: No sientan temor, abran a la Iglesia en Cuba la posibilidad de cumplir en este nuevo milenio, sin trabas ni dificultades, el programa perenne que el Señor Jesús nos ha confiado: amar y servir a nuestro pueblo para anunciarle así a Jesucristo, el mismo ayer, hoy y siempre.

(Alfa y Omega #242)

Arriba

El hombre tiene hambre de lo infinito

ESTE ES el sublime destino del hombre, porque ésa es su esencia. Decimos, lo hemos dicho infinidad de veces en estos días: ¡Feliz Año Nuevo! Nadie ¡feliz siglo! Ni locos ¡feliz milenio!

Sin embargo, lo único que al hombre le puede interesar de verdad es ser feliz no un año, un siglo o un milenio, sino siempre y de manera absoluta. El hambre de lo infinito lo llevamos dentro.

Quienes no creen en Dios absolutizan su vida, la convierten en destino total. Este es el único mundo viable y habitable. Esperar otro cielo que no sea la tierra es alienarse. Es quedarse aparcado en el trayecto que los hombres siguen para lograr los triunfos personales y sociales.

Hay otros, muchísimo más numerosos, que creen en Dios pero, engolosinados por la pasión carnal, se entregan con frenesí hacia la persona, más apetecida que querida, como si en ella estuviera su propia y total felicidad.

En la práctica han reemplazado a Dios por sus imágenes. Las imágenes más peligrosas, las que ciertamente merecen la reprobación de Dios, que no nos hagamos imágenes (vivas) de hombres, ni de mujer, como dioses.

El mayor peligro del enamoramiento, sobre todo en los comienzos, es la tentación de colorear a aquel ser humano con todas las cualidades de la felicidad.

Cuando los israelitas se quedaron provisionalmente sin Moisés, que estaba hablando con Dios, el pueblo se cansó de esperar. Le pidió a Aarón que les fabricase un becerro de oro, un Dios que los guiase. Y dijeron ante el becerro: "Israel, aquí están tus dioses que te sacaron de Egipto".

A Dios no se le ve. A Dios no se le oye. A Dios no se le puede abrazar. Hagamos a Dios a imagen del hombre y de la mujer, y caminemos con ellos.

El triunfo, el éxito, el dinero, el enamoramiento, la política, la belleza, el arte, el deporte, nuestros sorprendentes avances de la ciencia y de la técnica, el dominio de lo genético, el mundo misterioso y avasallador de la informática, todos los sueños al alcance de la mano, todas las gotitas de placer, ahora se beben a chorro abierto. Ahí están; ésos son tus dioses. Eva, la nueva era, sigue diciendo a Adán, al hombre de hoy: yo soy tu felicidad. Ya sabemos el resultado. No hay que esperar otro.

Todo pecado es, en definitiva, una repetición del pecado original. Es el ansia de ser como Dios. Todos queremos construir nuestra propia felicidad y moral. Normalmente, todo se cristaliza y se corona en la búsqueda más apasionante del amor humano, sin más trascendencia, Ahí es donde más que en cualquier otro proyecto se anhela la felicidad, y parece que es donde menos se consigue. Se diría que los dioses nos han sometido al suplicio de Tántalo. Allí está el hombre. La sed le atormenta, le quema la boca y las entrañas. El suplicio más feroz está en haberlo sumergido en un lago de agua fresca y cristalina. Como un loco se lanza con la boca abierta y ardiente a aspirar esa agua refrescante. Inútil, el agua huye, burlándose siempre de él. Y así pasan los días y los meses y los años.

Algo de esto parece que nos pasa en la vida. Y no es que aquí el agua del lago de las delicias humanas huya de nosotros. No. Aquí la bendición de los dioses, para hablar mitológicamente, está en que nada finito, ni todas las delicias juntas, calman la sed. La encienden. Dejan el paladar más reseco. Dan calentura.

Ese hombre de la nueva era no tiene más que un recurso muy hábilmente preparado por la imaginación: reemplazar lo infinito por infinitas veces lo finito. Eso es de niños...

En los amores humanos, adquiere un relieve sumamente peligroso. Aquí el hombre no se contenta con repetir los actos que le causan placer, sino que se empeña en hacer ver y creer que la otra persona puede reemplazar y constituir su felicidad. Tú eres mi felicidad. Un convencimiento de que la persona amada a la que uno le entrega todo el ser, su corazón y sus amores todos, y su tiempo y su veneración, es mi dios.

Hacer ver que la otra persona es considerada como un dios, por de pronto la aplasta. ¿Cómo va a hacerme feliz decía muy bien Cabodevilla, que tan magníficamente habla sobre este tema- una persona tan frágil y tan pequeña como una mujer o un hombre?

Además, cuando uno lo entrega todo, lo reclama todo. Ya no son Dios y el esclavo, sino dos dioses raquíticos, mendigos. Los dos, esclavos mutuamente. Así y todo, se adoran. Se embelesan. Pero hay un enemigo oculto que nos acompaña siempre: el tiempo. El enemigo silencioso e implacable de todo lo temporal. ¿Y qué no es temporal en este mundo visible? Esos juramentos de amor eterno son palabras que se dicen en el tiempo y desaparecen con el tiempo. Los perforadores rayos láser son los del tiempo, los que sacan a la luz, a la superficie, los defectos, los egoísmos, los desencantos de los encantos primeros, las sombras, los desdenes, los descuidos, los desvanecimientos, los espejismos, los desgastes de las ilusiones, las repeticiones cada vez más desabridas y, al fin, lo que queda como un residuo de todos los goces exprimidos en el alambique: el dolor y el desengaño. La idolatría es el mayor pecado del hombre contra el hombre. A Dios no se le puede rebajar de nivel y usurpar su Omnipotencia. Sin embargo, obligamos a Dios a que se quede en la puerta, siendo El el Sol y la Vida, mientras dentro nos morimos de frío y de oscuridad aterradora. Atamos a Dios las manos. ¿El castigo? Dios no castiga; Dios respeta tu libertad y permite que te salgas con la tuya de abandonarlo. El peor castigo que el hombre puede infligirse. La bondad de Dios permite que entonces palpes la inmensa desolación, para que veas la grandeza de Dios por el hueco que Dios ha dejado en tu alma, al ser despedido.

La mayor infelicidad del infeliz absoluto es no poder renunciar a la tendencia a la felicidad. Quedan dos alternativas: el suicidio o Dios. El suicidio es la noche densa, maciza, sin lunas ni estrellas. Es el absurdo como solución. Dios el Infinito, mucho mejor, el Padre Dios, el Padre Bueno en esa ahora amarga, en ese pozo sin fondo, te espera. Está contigo. El dios de la mentira no te hizo feliz en las delicias. El Dios de la Verdad y del Amor te hará feliz en las desdichas.

Mateo Mateo
Sacerdote

(El Nuevo Día)

Arriba

¿NO TE PARECE EXTRAÑO?

... como un billete de $10 parece tan grande cuando lo llevas a la Iglesia y tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas.

... cuán larga parece una hora cuando servimos a Dios, pero qué corta cuando vemos nuestro programa favorito.

... qué difícil nos vienen las palabras al rezar y cuán fácil cuando platicamos con un amigo.

... cuánto nos emocionamos cuando un juego de béisbol se extiende a entradas extras y cuánto nos quejamos cuando una misa es mas larga de lo usual.

... lo difícil que es leer un capítulo de la Biblia, pero qué fácil leemos100 páginas de una novela popular o de un periódico deportivo.

... cómo las personas desean los asientos del frente en cualquier juego o concierto, pero cómo hasta se esfuerzan para buscar asientos en la parte de atrás de la Iglesia.

... qué necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para responder a un evento de la Iglesia pero ajustamos nuestros compromisos sin previo aviso para otros eventos aunque sea en el último momento.

... lo difícil que es aprender una verdad simple del Evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil que es para la misma persona entender y repetir un chisme.

... cómo creemos lo que dicen los periódicos pero cuestionamos lo que dice la Biblia.

... cómo podemos enviar miles de chistes por correo electrónico y se esparcen como reguero de pólvora, pero cuando empezamos a enviar mensajes acerca de Dios, la gente lo piensa dos veces antes de compartirlos.

... que en nuestros países cristianos los sitios mas visitados en el internet son los que ofenden al Señor.

... que muchos sean tan cuidadosos para escoger lo que entra en su estómago pero no se preocupan de lo que entra en su mente o en su corazón.

... que todos quieran ir al cielo y pocos se preocupan de vivir las exigencias del evangelio necesarias para lograrlo.

Es extraño, ¿no te parece?

(Valores org.)

Arriba

Lecturas del 16-1-01 (Martes de la Segunda Semana)

SANTORAL: SAN HONORATO, Obispo de Arles
 
 Lectura de la carta a los Hebreos 6, 10-20

 Hermanos:
 Dios no es injusto para olvidarse de lo que ustedes han hecho y del amor que tienen por su Nombre, ese amor demostrado en el servicio que han prestado y siguen prestando a los santos. Solamente deseamos que cada uno muestre siempre el mismo celo para asegurar el cumplimento de su esperanza. Así, en lugar de dejarse estar perezosamente, imitarán el ejemplo de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.
 Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no podía jurar por alguien mayor que él, juró por sí mismo, diciendo: Sí, yo te colmaré de bendiciones y te daré una descendencia numerosa. Y por su paciencia, Abraham vio la realización de esta promesa.
 Los hombres acostumbran a jurar por algo más grande que ellos, y lo que se confirma con un juramento queda fuera de toda discusión.
 Por eso Dios, queriendo dar a los herederos de la promesa una prueba más clara de que su decisión era irrevocable, la garantizó con un juramento.
 De esa manera, hay dos realidades irrevocables -la promesa y el juramento- en las que Dios no puede engañarnos. Y gracias a ellas, nosotros, los que acudimos a él, nos sentimos poderosamente estimulados a aferrarnos a la esperanza que se nos ofrece.
 Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá del velo, allí mismo donde Jesús entró por nosotros, como precursor, convertido en Sumo Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Palabra de Dios.


SALMO Sal 110, 1-2. 4-5. 9 y 10c (R.: 5b)

R. El Señor se acuerda eternamente de su alianza.

 Doy gracias al Señor de todo corazón,
 en la reunión y en la asamblea de los justos.
 Grandes son las obras del Señor:
 los que las aman desean comprenderlas.  R.

 El hizo portentos memorables,
 el Señor es bondadoso y compasivo.
 Proveyó de alimento a sus fieles
 y se acuerda eternamente de su alianza.  R.

 El envió la redención a su pueblo,
 promulgó su alianza para siempre:
 Su Nombre es santo y temible.
 ¡El Señor es digno de alabanza eternamente!  R.


 

X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 2, 23-28

 Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: «¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»
 El les respondió: «¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?»
 Y agregó: «El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado.»

Palabra del Señor.

Reflexión   

En el Evangelio de hoy, se nos presenta un tema de fuerte connotación bíblica, y que por lo tanto, era muy respetado por los israelitas: el tema del sábado. En Israel, en efecto, la observancia del sábado era un elemento clave de la religiosidad del pueblo.
En el centro del mensaje de Jesús está el hombre, que es a quién el Señor viene a salvar: la salvación se fundamenta en las relaciones personales del hombre con el Padre celestial, basadas principalmente en el amor.
Jesús, dueño de toda la ley antigua, era también dueño de cada parte de ella. Repetidas veces y de un modo consciente, Jesús quebrantó la ley del sábado y siempre que lo hizo, dio las razones que tuvo de ello. Ahora advierte que el Hijo del hombre también es Señor del Sábado.
Jesús nunca faltó a la santidad del Sábado, sino que con autoridad da la interpretación auténtica de esta ley: “El sábado ha sido instituido para el hombre, y no el hombre para el sábado” . Con compasión, Cristo proclama que “es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla”. El sábado es el día del Señor de las misericordias y del honor a Dios. 
La observancia del sábado era una ley de Moisés, según leemos en el libro del Éxodo, en la Biblia: “Recuerda el día sábado, para santificarlo”. La Iglesia Católica ya desde el principio y fundamentándose también en la Biblia celebra el día siguiente al sábado, al que ha dado el nombre de domingo, que significa el día del Señor. Este es un hecho fundamental y básico en la nueva ley.
El sábado, que representaba la coronación de la primera creación, es sustituido por el domingo, que recuerda la nueva creación, inaugurada por la Resurrección de Cristo.
En este día, todos los fieles se reúnen a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recuerdan la Pasión, la Resurrección  y la Gloria del Señor y dan gracias a Dios.
Por esto, el domingo es la fiesta primordial, que se presenta y se inculca a los fieles de modo que sea también un día de alegría y de liberación del trabajo.
En la vida de los cristianos, la celebración del domingo cobra un sentido y una importancia destacada. su celebración es un acontecimiento central, no por ser un día de descanso, sino por ser el día del Señor, en que se reactualiza el misterio Pascual de Jesucristo y en consecuencia nuestra propia Pascua.
Santificar el día del Señor no tiene que significar para nosotros solamente asistir apresuradamente a Misa. Debemos reservar un momento especial para la oración, para la lectura de algún libro de profundización de la fe, de las sagradas Escrituras.
El domingo es el día de descanso, pero debemos estar convencidos de que si el cuerpo descansa cuando no trabaja, el alma se cansa con la inacción y goza con la actividad espiritual.

¿Quién es este que viene,
recién atardecido,
cubierto por su sangre
como varón que pisa los racimos?
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
¿Quién es este que vuelve,
glorioso y malherido,
y a precio de su muerte,
compra la paz y libra los cautivos?
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Se durmió con los muertos,
y reina entre los vivos;
no le venció la fosa,
porque el Señor sostuvo a su elegido.
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Anunciad a los pueblos
qué habéis visto y oído;
aclamad al que viene
como la paz, bajo un clamor de olivos.
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
 
Liturgia de las Horas - Himno de las Primeras Vísperas del Domingo de la Segunda Semana
 

SANTORAL: SAN HONORATO, Obispo de Arles

Honorato había nacido de una familia consular romana establecida en la Galia y era my versado en las artes liberales. Siendo muy joven renunció a la adoración de los ídolos y junto con su hermano decidieron convertirse en seguidores de Cristo, retirándose a vivir en el desierto, teniendo como padre espiritual al ermitaño San Caprasio. Ante la muerte de su hermano y su enfermedad, el santo se fue a vivir a la isla de Lerins, hoy San Honorato, donde fundo el famoso monasterio de Lerins junto con otros compañeros que se le unieron. Dicha comunidad cristiana se caracterizó por su profunda sencillez, caridad y devoción hacia los necesitados y también entre ellos mismos. En el año 426, Honorato fue obligado a aceptar la sede episcopal de Arles, donde falleció 3 años después agotado por las austeridades y la labor apostólica.

Arriba

Pionet.org