Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

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13 de mayo de 2004

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"No le digas a Dios cuán grande es tu problema; dile a tu problema cuán grande es Dios."


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Desalojos y derrumbes por las lluvias

jueves, 13 de mayo de 2004

LAS INTENSAS lluvias que vienen cayendo en buena parte del país desde el pasado fin de semana causaron estragos ayer en varios municipios, dejaron al menos seis carreteras intransitables y provocaron que 18 residentes de una comunidad en Aguas Buenas tuvieran que ser desalojados, informaron las autoridades.

La vaguada había ocasionado que cayeran entre tres y cuatro pulgadas de lluvia hasta entrada la noche en la región norte del país - la más afectada - y se esperaban otras tres o cuatro pulgadas más en el transcurso de la madrugada, informó el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos en Puerto Rico.

Un aviso de inundaciones, de hecho, estuvo en vigor hasta las 8:00 p.m. de anoche en Dorado, Canóvanas, Carolina, Luquillo, Naguabo, San Juan, Trujillo Alto, Vega Alta, Bayamón, Ceiba, Guaynabo, Cataño, Vega Alta, Loíza, Río Grande y Toa Baja.

LOS TRES municipios más afectados fueron Aguas Buenas, Naranjito y Corozal. Mientras que las carreteras que en algún momento estuvieron intransitables fueron las PR-152, PR-164 y PR- 811 de Naranjito y las PR-159, PR-803 y PR 568 de Corozal.

En Aguas Buenas 18 personas tuvieron que ser refugiadas en la escuela Luis Muñoz Marín, sostuvo el subdirector de la oficina de Manejo de Emergencias municipal, Samuel Mateo. Las personas residían en la comunidad llamada FEMA, denominada así porque las casas fueron construidas por la Agencia federal para el Manejo de Emergencias.

EN ESTA comunidad, las casas se filtran por el área del techo y por las lozas del piso, dijo Mateo. "La construcción de la casa no es la mejor. Se está filtrando hasta por debajo. Estamos buscando los medios a ver de qué manera podemos ayudar", señaló.

En Naranjito, mientras tanto, se derrumbó la carretera Elías Mathews del barrio Anones, mientras una residencia de madera colapsó en el barrio Cedro Arriba del sector Feijó, informó el director de la Oficina de Manejo de Emergencias municipal, José Ramón Padilla.

Padilla especificó que el derrumbe de la casa ocurrió a las 6:30 a.m., cuando su único residente Jesús M. Ortiz Román, de 39 años, se encontraba en el interior. El propietario recibió heridas leves y fue atendido en el centro de salud de Naranjito.

Al cierre de la edición, un edificio privado ubicado en la carretera PR-152 de cuatro pisos y propiedad de Jesús Morales estaba en peligro de derrumbarse, así como otras tres residencias en el barrio Cedro Abajo. En total, había 11 personas refugiadas en casa de familiares.

Por otro lado, en Corozal se afectó el servicio del Centro de Diagnóstico y Tratamiento por un derrumbe ocurrido en la carretera PR-159, informó el alcalde Roberto Hernández. Geólogos del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales evaluaron el área, al tiempo que personal del Departamento de Obras Públicas laboraron para sacar la tierra de la vía.

HERNÁNDEZ INFORMÓ que el sector agrícola ha tenido pérdidas cuantiosas y se han afectado los servicios de agua debido a la turbidez.

Las autoridades advirtieron de que la situación podría empeorar durante el fin de semana, porque se espera que las lluvias continúen.

"Lo que ha ocurrido es por la interacción entre la humedad y una vaguada en la alta atmósfera", explicó el meteorólogo Ernesto Morales, del Servicio Nacional de Meteorología.

(El nuevo día)

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Microsoft advierte de una "importante" falla de Windows

12 de mayo, 2004

SAN FRANCISCO

 Una falla en el sistema operativo Windows de Microsoft podría permitir a piratas cibernéticos hacerse con el control de una computadora atrayendo a los usuarios a un sitio de Internet y persuadiéndolos para que hagan clic en un enlace, advirtió la compañía de sofware.

El mayor fabricante de programas de computadora en el mundo emitió la advertencia en su boletín mensual de seguridad, junto con un parche para corregir el problema.

La advertencia de seguridad fue descrita como "importante", la segunda categoría más grave en la escala de cuatro niveles de Microsoft para evaluar amenazas de seguridad contra computadoras. La más elevada es la de "crítica".

La empresa de programas antivirus Symantec dijo que esta vulnerabilidad era de "alto riesgo" debido al impacto que podría tener si un pirata cibernético llegara a aprovecharse de ella.

La falla de seguridad afecta a las últimas versiones de Windows, incluido el Windows XP, y sofware para computadoras en red, como Windows Server 2003, según Microsoft.

Vincent Gullotto, vicepresidente del equipo de respuesta a emergencias antivirus de la firma Network Associates Inc , dijo que no creía que la falla fuera de alto riesgo, aunque señaló que los usuarios deberían descargar los parches de seguridad del sitio de Microsoft en Internet.

El gerente del Centro de Respuesta de Seguridad de Microsoft, Stephen Toulouse, declaró que aunque la falla no permitiría la propagación automática de un virus como ocurrió recientemente con el gusano Sasser, podría tener consecuencias graves.

"El resultado neto de un ataque sería que un atacante podría hacer cualquier cosa que usted pueda hacer en su computadora", dijo.

Para aprovecharse de la vulnerabilidad, un ciberpirata tendría que disponer de una página de Internet y persuadir al usuario para que la visite y realice varias acciones antes de que el intruso pueda hacerse con el control de la computadora personal, explicó Toulouse.

(CNN)

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Medicina regenerativa no necesita clonación humana, declara experto
MADRID, 12 May. 04

 El catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid, César Nombela, aseguró estar convencido de que la medicina regenerativa no precisa de la clonación llamada terapéutica sino de la reprogramación de las células del propio cuerpo.

Con estas palabras, el catedrático de la Facultad de Farmacia concluyó su intervención en el Aula de Cultura de ABC, durante un evento cultural organizado por la Fundación Vocento.

“Estoy convencido de que la medicina regenerativa no precisa de la clonación humana sino más bien de la reprogramación de células del propio organismo”, señaló el estudioso.

Nombela explicó que el marco legislativo vigente en España favorece la investigación biomédica con células madre, aunque, incidió en que las sociedades no pueden abocarse al progreso científico-técnico que conlleva la biomedicina sin enarbolar, primero, la bandera del respeto a la vida humana. Por ello su negativa a la clonación terapéutica, un proceso que no es “trivial” dado que “crea embriones humanos con la única finalidad de experimentar”.

Más adelante, el catedrático llamó la atención de su auditorio lanzando al aire una reciente cita de Justine Burley y Alan Colman: “Pocas cuestiones tienen mayor envergadura que la que suscita la posibilidad de la clonación humana: ¿Qué clase de gente tiene derecho a existir?”.

El profesor Nombela censuró la ambigüedad de algunas legislaciones, puesto que, “los poderes públicos necesitan plantear con claridad tanto la protección de los derechos como la apertura al progreso, orientar, en fin, la conducción del avance para ponerlo al servicio del hombre”. De esta manera, el fin del progreso no justifica todos los medios, y así, el rigor científico se convierte en una “exigencia ética”.

Por ello, “no se puede hablar de terapias con embriones o con células embrionarias porque no existen y no sabemos si alguna vez serán posibles, mientras que la experimentación clínica con las células de adulto ya es real”, concluyó el catedrático.

(Aciprensa)

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Santa Sede pide evitar compra de marcas que lucren con niños explotados
ROMA, 12 May. 04

Un vocero del Pontificio Consejo Justicia y Paz pidió a los creyentes evitar la compra de productos que sean elaborados con el trabajo de niños explotados.

Durante una rueda de prensa con ocasión del primer congreso mundial sobre explotación infantil celebrado en Florencia, Mons. Giampaolo Crepaldi, secretario de Justicia y Paz, precisó que “usar productos que se basen en la explotación de pequeños esclavos presenta aspectos intolerables y por tanto inmorales para la conciencia cristiana”.

En la cita de Florencia participan 300 niños que han sufrido explotación en sus países.

Se estima que unos 246 millones de niños trabajan en todo el mundo, es decir uno de cada seis menores. De esta cifra, unos 179 millones de menores, realizan trabajos que minan su integridad física, moral o mental. Entre 8 y 20 millones son víctimas de esclavitud o prostitución.

(Aciprensa)

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Juan Pablo II: Dios disipa la gran pesadilla, el miedo a la muerte
Meditación sobre el Salmo 29

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 11 mayo 2004

- Publicamos la intervención de Juan Pablo II en la audiencia general de este miércoles dedicada a comentar el Salmo 29, «Acción de gracias por la liberación de la muerte».

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.

Señor, Dios mío, a ti grité,
y tú me sanaste.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.

Tañed para el Señor, fieles suyos,
dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos invita el llanto;
por la mañana, el júbilo.

Yo pensaba muy seguro:
«no vacilaré jamás».
Tu bondad, Señor, me aseguraba
el honor y la fuerza;
pero escondiste tu rostro,
y quedé desconcertado.

A ti, Señor, llamé, supliqué a mi Dios:
«¿qué ganas con mi muerte,
con que yo baje a la fosa?

¿Te va a dar gracias el polvo,
o va a proclamar tu lealtad?
Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme».

Cambiaste mi luto en danzas,
me desataste el sayal y me has vestido de fiesta;
te cantará mi alma sin callarse.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.

1. Una intensa y suave acción de gracias se eleva a Dios desde el corazón de quien reza, después de desvanecerse en él la pesadilla de la muerte. Este es el sentimiento que emerge con fuerza en el Salmo 29, que acaba de resonar en nuestros oídos y, sin duda, también en nuestros corazones. Este himno de gratitud posee una gran fineza literaria y se basa en una serie de contrastes que expresan de manera simbólica la liberación obtenida gracias al Señor.

De este modo, al descenso «a la fosa» se le opone la salida «del abismo» (versículo 4); a su «cólera» que «dura un instante» le sustituye «su bondad de por vida» (versículo 6); al «lloro» del atardecer le sigue el «júbilo» de la mañana (ibídem); al «luto» le sigue la «danza», al «sayal» luctuoso el «vestido de fiesta» (versículo 12).

Pasada, por tanto, la noche de la muerte, surge la aurora del nuevo día. Por este motivo, la tradición cristiana ha visto este Salmo como un canto pascual. Lo atestigua la cita de apertura que la edición del texto litúrgico de las Vísperas toma de una gran escritor monástico del siglo IV, Juan Casiano: «Cristo da gracias al padre por su resurrección gloriosa».

2. El que ora se dirige en varias ocasiones al «Señor» --al menos ocho veces--, ya sea para anunciar que le alabará (Cf. versículos 2 y 13), ya sea para recordar el grito que le ha dirigido en tiempos de prueba (Cf. versículos 3 y 9) y su intervención liberadora (Cf. versículos 2, 3, 4, 8, 12), ya sea para invocar nuevamente su misericordia (Cf. versículo 11). En otro pasaje, el orante invita a los fieles a elevar himnos al Señor para darle gracias (Cf. versículo 5).

Las sensaciones oscilan constantemente entre el recuerdo terrible de la pesadilla pasada y la alegría de la liberación. Ciertamente, el peligro que ha quedado atrás es grave y todavía provoca escalofríos; el recuerdo del sufrimiento pasado es todavía claro y vivo; hace muy poco tiempo que se ha enjugado el llanto de los ojos. Pero ya ha salido la aurora del nuevo día; a la muerte le ha seguido la perspectiva de la vida que continúa.

3. El Salmo demuestra de este modo que no tenemos que rendirnos ante la oscuridad de la desesperación, cuando parece que todo está perdido. Pero tampoco hay que caer en la ilusión de salvarnos solos, por nuestras propias fuerzas. El salmista, de hecho, está tentado por la soberbia y la autosuficiencia: «Yo pensaba muy seguro: "no vacilaré jamás"» (versículo 7).

Los Padres de la Iglesia también reflexionaron sobre esta tentación que se presenta en tiempos de bienestar, y descubrieron en la prueba un llamamiento divino a la humildad. Es lo que dice, por ejemplo, Fulgencio, obispo de Ruspe (467-532), en su «Carta 3», dirigida a la religiosa Proba, en la que comenta este pasaje del Salmo con estas palabras: «El salmista confesaba que en ocasiones se enorgullecía de estar sano, como si fuera mérito suyo, y que así descubría el peligro de una enfermedad gravísima. De hecho, dice: ¡"Yo pensaba muy seguro: 'no vacilaré jamás'"! Y, dado que al decir esto, había sido abandonado del apoyo de la gracia divina, y turbado, cayó en su enfermedad, siguió diciendo: "Tu bondad, Señor, me aseguraba el honor y la fuerza; pero escondiste tu rostro, y quedé desconcertado". Para mostrar que la ayuda de la gracia divina, aunque ya se cuente con ella, tiene que ser de todos modos invocada humildemente sin interrupción, añade: "A ti, Señor, llamo, suplico a mi Dios". Nadie pide ayuda si no reconoce su necesidad, ni cree que puede conservar lo que posee confiando sólo en sus propias fuerzas» (Fulgencio de Ruspe, «Las Cartas» --«Le lettere»--, Roma 1999, p. 113).

4. Después de haber confesado la tentación de soberbia experimentada en tiempos de prosperidad, el salmista recuerda la prueba que le siguió, diciendo al Señor: «escondiste tu rostro, y quedé desconcertado» (versículo 8).

Quien ora recuerda entonces la manera en que imploró al Señor: (Cf. versículos 9-11): gritó, pidió ayuda, suplicó que le preservara de la muerte, ofreciendo como argumento el hecho de que la muerte no ofrece ninguna ventaja a Dios, pues los muertos no son capaces de alabar a Dios, no tienen ya ningún motivo para proclamar la fidelidad de Dios, pues han sido abandonados por Él.

Podemos encontrar este mismo argumento en el Salmo 87, en el que el orante, ante la muerte, le pregunta a Dios: « ¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte?» (Salmo 87, 12). Del mismo modo, el rey Ezequías, gravemente enfermo y después curado, decía a Dios: «El Seol no te alaba ni la Muerte te glorifica..., El que vive, el que vive, ése te alaba» (Isaías 38, 18-19).

El Antiguo Testamento expresaba de este modo el intenso deseo humano de una victoria de Dios sobre la muerte y hacía referencia a los numerosos casos en los que fue alcanzada esta victoria: personas amenazadas de morir de hambre en el desierto, prisioneros que escaparon a la pena de muerte, enfermos curados, marineros salvados de naufragio (Cf. Salmo 106, 4-32). Ahora bien, se trataba de victorias que no eran definitivas. Tarde o temprano, la muerte lograba imponerse.

La aspiración a la victoria se ha mantenido siempre a pesar de todo y se convirtió al final en una esperanza de resurrección. Es la satisfacción de que esta aspiración poderosa ha sido plenamente asegurada con la resurrección de Cristo, por la que nunca daremos suficientemente gracias a Dios.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Un colaborador del Papa leyó al final de la audiencia esta síntesis en castellano]

Queridos hermanos y hermanas:
El salmo que hemos escuchado nos invita a dar gracias a Dios, que nos ha liberado del temor de la muerte. Pasada esta noche de oscuridad, despunta el alba del nuevo día, que la tradición cristiana ha interpretado como un canto pascual. El salmista se dirige al Señor para alabarlo por la libertad recibida y para invocar de nuevo su misericordia.
Las sensaciones personales oscilan entre el recuerdo del miedo sufrido y la alegría de la salvación, reflejada en la aurora del nuevo día, es decir, la muerte ha dado paso a la vida que permanece para siempre. Por eso el Salmo nos enseña que no hemos de dejarnos aprisionar por la oscuridad de la desesperación, como si todo estuviera perdido. Pero tampoco hemos de caer en la pretensión de que nos salvamos por nuestras propias fuerzas, lo cual sería una tentación de soberbia y autosuficiencia.
Los Padres de la Iglesia nos han enseñado que ésta es una tentación propia de quien vive en el bienestar, y que los momentos de prueba son como un aviso divino para conducirnos a la humildad. La aspiración humana de la victoria se ha convertido, a pesar de todo, en esperanza firme de resurrección.

[A continuación, Juan Pablo II dirigió este saludo a los peregrinos de lengua española]

Saludo cordialmente a los visitantes venidos de España y de América Latina, en especial a los pequeños grupos familiares españoles, a los peregrinos mexicanos de Saltillo, así como a los de otros Países latinoamericanos. Invito a todos a seguir fielmente a Cristo, siendo testigos de la vida nueva que Él nos ha dado con su Resurrección.
Muchas gracias.

(ZENIT.org)

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El dolor comprobado del feto hace reflexionar a los científicos
Entrevista con el doctor Carlo Bellieni

ROMA, miércoles, 11 mayo 2004

 El dolor del feto, comprobado por la ciencia, plantea serias reflexiones a los científicos, y demuestra que es «acientífico» tratar «la vida prenatal como si fuera de segunda clase», advierte el neonatólogo italiano Carlo Bellieni.

En esta entrevista el especialista alerta de que la ciencia no puede contradecir el hecho de que el feto sea persona.

¿Qué experimenta un feto? ¿Cuáles son sus derechos? ¿Qué dice la ciencia al respecto? ¿Es la fecundación artificial verdaderamente inocua? Son cuestiones que ha abordado el doctor Bellieni sobre la base de una profunda y precisa documentación científica en el libro «L’alba dell’io: dolore, memoria, desiderio, sogno del feto» --«El amanecer del yo: dolor, memoria, deseo, sueño del feto»-- (Editorial SEF).

El doctor Bellieni lleva años ocupado en la investigación del dolor del feto y del neonato con su trabajo en el departamento de Terapia Intensiva Neonatal del Policlínico Universitario «Le Scotte» de Siena (Italia).

--¿El feto siente dolor?

--Dr. Carlo Bellieni: Ciertamente sí. No sólo siente dolor, sino que su percepción parece ser más profunda que la de un niño mayor. Lo sabemos porque faltan en la vida fetal muchas de las «estrategias» que sin embargo se encargan tras el nacimiento de no sentir el dolor. Sin embargo, ya desde la mitad de la gestación los estímulos dolorosos han abierto todas sus vías para ser percibidos.

--¿Así que el feto es ya un pequeño paciente?

--Dr. Carlo Bellieni: En efecto. Los neonatólogos modernos tienen el privilegio de atender justamente a los fetos. Los tenemos entre las manos: a veces tienen el peso de una manzana; algunos son poco mayores que una mano. Han nacido prematuramente y durante meses deberán permanecer en sofisticadas incubadoras, atendidos y controlados 24 horas al día con instrumentos de alta tecnología.

Y a ninguno de los que les atiende se le ocurre poner en duda que sean nuestros pacientes, que sean personas. A veces son tan pequeños que nuestros esfuerzos son inútiles. Mueren. Y nosotros sólo podemos, junto a los padres, bautizarlos.

Y todos demuestran una vitalidad inesperada por la edad y las dimensiones. Hoy sabemos que el feto dentro del útero materno percibe olores y sabores. Oye los sonidos. Los recuerda después del nacimiento.

Desde luego sabemos que el feto, desde las 30 semanas de gestación, es capaz de soñar. Todas estas características permiten apreciar las dimensiones humanas. Este paciente en los últimos años ha sido objeto de investigación para garantizarle la salud desde el útero materno.

--¿Puede darnos algún ejemplo de a qué se refiere cuando dice que el feto es una persona?

--Dr. Carlo Bellieni: En cuanto nace, el niño muestra de forma científicamente demostrada que reconoce la voz de su madre y la distingue de la voz de un extraño. ¿Dónde ha aprendido esa voz más que en el seno materno?

Existen también pruebas directas. Por ejemplo, registramos cómo varían los movimientos y la frecuencia cardiaca del feto si le transmitimos sonidos imprevistos a través de la pared uterina. Y vemos que primero se sobresalta, después se acostumbra, igual que hacemos nosotros como oímos algo que nos interesa.


En realidad la evidencia científica es inmensa. No se comprende cómo alguien pueda pensar que «se hace» persona en cierto punto, tal vez al salir del útero. Realmente en el nacimiento, desde el punto de vista físico, se cambia verdaderamente poco: entra aire en los pulmones, se interrumpe la llegada de sangre desde la placenta, cambia el tipo de circulación de la sangre en el corazón y poco más.

Como a menudo digo, sólo la fe ciega en artes mágicas o alguna extraña divinidad puede hacer pensar que exista un salto de calidad «humana» en un determinado momento, no ciertamente la ciencia.

--Entonces la afirmación según la cual la vida humana comienza con el nacimiento es menos científica que la que sostiene que está ligada al momento de la concepción.

--Dr. Carlo Bellieni: ¡Sin duda! Cuando se unen los patrimonios genéticos del óvulo y del espermatozoide comienza un proceso que es único e irrepetible justamente porque nadie en el mundo tiene un ADN igual al de esa pequeña célula fecundada. Tampoco sus padres. Por lo tanto es absurdo decir que el feto es propiedad de la madre (o del padre).

Hace algunos días hablaba a chicas de enseñanza superior y les decía: «Si hoy volvéis a casa y vuestro papá os dice que hagáis algo porque sois “suyas”, porque sois “un derecho suyo”, ¿qué pensáis? Que vuestro papá no se encuentra bien. Pues actualmente os están enseñando esto: que el hijo es un derecho de los padres, una “elección” de los padres».

--¿No es así?

--Dr. Carlo Bellieni: ¡No faltaría más! Precisamente estudiando al niño prematuro, al feto, se constata que la dignidad humana no se adquiere con la mayoría de edad, o con el nacimiento o con el peso; si no serían humanos sólo los guapos, ricos o poderosos.

El respeto hacia estos pequeños niños tan frágiles es inmediato y nos enseña que su valor (nuestro valor) no depende de cosas contingentes: depende sólo de ser, y formar parte de aquel nivel de la naturaleza que se llama humanidad.

Es fácil, para poder actuar sobre alguien, quitarle el estatus de persona; pero no debemos permitirlo.

--Pero con la fecundación artificial muchas familias parecen hallar la tranquilidad de un hijo...

--Dr. Carlo Bellieni: Podemos desear a estos padres todas las satisfacciones posibles. En cualquier caso no debemos olvidar que la fecundación «in vitro» pone en entredicho la supervivencia de muchos embriones.

Ni debemos olvidar que los riesgos no son tan pocos. La fecundación «in vitro» puede determinar problemas para la madre: salió en el 2001 un bello libro de una periodista francesa de «France 2» titulado «Un niño, pero no a toda costa», en el que se relata sus experiencias en este campo.

También acaba de salir otro libro del psiquiatra francés Benoist Bayle, «El embrión en la camilla. Psicopatología de la reproducción humana», en el que explica los riesgos psiquiátricos de estas prácticas.

Pero basta con leer la literatura científica. Es sorprendente todo lo que es ignorada. La fecundación «in vitro» conlleva el riesgo de la plurigemelaridad y de la prematuridad. Y estos son riesgos para la salud del niño que nace. También otros trabajos, publicados en el 2002, muestran que estos riesgos existen aunque sea implantado un solo embrión.

--¿Qué se podría decir en conclusión?

--Dr. Carlo Bellieni: Que existen paradojas. De hecho, en el extranjero las cosas van de otra forma. En Francia existe una «Defensora de la Infancia» elegida por el Parlamento: Claire Brisset, una famosa periodista.

Ella, precisamente en interés de los niños concebidos de esta forma, ha pedido una moratoria para la técnica de fecundación denominada «ICSI» por la que se introduce en el óvulo todo el espermatozoide con una minúscula aguja.

--¿Puede explicar a qué paradojas se refiere?

--Dr. Carlo Bellieni: En primer lugar, el hecho que todos recordamos: las prohibiciones de comer carne bovina por temor a la encefalitis espongiforme. ¿Y cuántos han sido los casos de personas culpables? Sin embargo, las autoridades sanitarias han adoptado con razón criterios de precaución.

En cuanto a estas prácticas de fecundación, sabemos cuáles son los riesgos para la salud del que es concebido y de la mujer. ¿Es justo correrlos? ¿Es justo hacérselos correr a los propios hijos? ¿O es más justa una actitud de prudencia?

Además querría que se dijera «basta» a una actitud anticientífica que considera la vida prenatal como una vida de segunda clase. Y la paradoja es que en cambio se acusa a la Iglesia de retrasar el progreso. En realidad la Iglesia tiene una actitud de tutela de la salud.

Desearía recordar que la fecundación «in vitro» fue inventada por un sacerdote: el abad Lazzaro Spallanzani, hace 300 años. Unía el semen y el óvulo de rana «in vitro» y obtenía los renacuajos. Usaba el esperma de perro para fecundar artificialmente a la perrita. Fue un precursor. Fue un científico. Sabía qué se puede hacer al animal y qué se puede hacer en cambio al hombre.

(ZENIT.org)

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La responsabilidad del obispo en las vocaciones sacerdotales
Por el profesor Alfonso Carrasco Rouco, decano de la Facultad de Teología de San Dámaso (Madrid)

MADRID, sábado, 8 mayo 2004

Publicamos la intervención del profesor Alfonso Carrasco Rouco, decano de la Facultad de Teología de San Dámaso (Madrid), pronunciada en la videoconferencia mundial de teología organizada por la Congregación vaticana para el Clero el 28 de abril de 2004 sobre las vocaciones sacerdotales.

* * *

\"La primera responsabilidad de la pastoral orientada a las vocaciones sacerdotales es la del Obispo\" (PDV 41c), que ha de suscitar y coordinar la colaboración de toda la Iglesia que tiene encomendada, presbíteros y laicos, familias, comunidades religiosas y movimientos o asociaciones de fieles.
Su preocupación primera, a este respecto, es que la dimensión vocacional esté plenamente integrada en la vida de la Iglesia, pues en ella surgen y maduran las vocaciones sacerdotales.

Ciertamente, la historia de toda vocación, también la sacerdotal, es la de \"un inefable diálogo entre Dios y el hombre, entre el amor de Dios que llama y la libertad del hombre que responde\" (PDV 36). Debido a esta prioridad absoluta de la iniciativa divina, la responsabilidad primera del Obispo se encuentra en la oración al Padre –para que envíe operarios a su mies–, suya y de toda su Iglesia (PG 48c). Oración que, según su naturaleza cristiana, irá acompañada de la ofrenda, de la oblación de sí; ésta, realizada en el secreto del corazón –particularmente en los momentos de sufrimiento–, se manifiesta, en medio de la Iglesia, como testimonio de vida en el amor al Señor y alcanza una expresión de valor único en la celebración de la Eucaristía.

La celebración personal del Obispo –y de sus sacerdotes– y la vida en plenitud de la Eucaristía por la comunidad cristiana han de ser consideradas elementos fundantes del cuidado y la educación de las vocaciones sacerdotales. \"No hay Eucaristía sin sacerdocio, como no existe sacerdocio sin Eucaristía\".

De esta manera se pondrá de manifiesto del mejor modo cómo la vida de la Iglesia es hecha posible por el amor del Redentor, que sigue sanando, iluminando y colmando de esperanza y de caridad la vida de los que lo siguen y creen en Él. La vocación sacerdotal necesita percibir en la existencia y en el testimonio de los creyentes esta presencia de Cristo como la fuente –escondida en la Eucaristía– de verdad y de salvación, que congrega y alimenta permanentemente a la comunidad eclesial, y hace de ella sal de la tierra y luz del mundo.

La interpelación, la llamada del amor del Señor, que, en medio de su Iglesia, invita a algunos a un seguimiento particular en el sacerdocio, pide una respuesta también de amor y entrega, ciertamente personal y libre, pero que necesita el humus de la vida eclesial para su germinación y crecimiento.
Esto conlleva una responsabilidad particular del Obispo, que no puede dar por descontada la dimensión educativa propia de la comunidad cristiana y ha de promover y coordinar su varias manifestaciones. Entre ellas, en primer lugar, que la persona encuentre en ella un acompañamiento real, en el que sea ayudada a discernir y a madurar la propia vocación en la relación con personas que tengan la madurez espiritual necesaria. Será igualmente de gran ayuda todo cuanto eduque a la persona a un ejercicio efectivo de la caridad en su vida y a un testimonio confiado de su fe como cristiano en medio de la Iglesia y del mundo. Es propio también del Obispo, en fin, cuidar la vida de sus sacerdotes, para que aparezca en medio de la Iglesia como \"un valor inestimable y una forma espléndida y privilegiada de vida cristiana\" (PDV 39), y disipar dudas, prejuicios e ideas equivocadas que la cultura ambiente puede inocular en la mente de los fieles a este respecto.

Por todas estas vías, el Obispo intentará, implorando la gracia del Espíritu del Señor, llevar a cabo la tarea imprescindible e irremplazable de dar testimonio de su propia vocación y de la misión a la que ha entregado su existencia: hacer presente el amor del Redentor, sirviendo a la memoria viva de su Evangelio y de la entrega de su Cuerpo y de su Sangre, para el verdadero bien de los hombres, para que conformen una comunión de vida, de caridad y de unidad, que sea germen firmísimo de paz y de salvación en medio del mundo (cf. LG 9b).

(ZENIT.org)

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EL LENTE DE CONTACTO

Brenda era una joven mujer que fue invitada a escalar rocas. Aunque esto le causaba mucho miedo, fue con su grupo a un tremendo risco de granito. A pesar de su miedo, se colocó el equipo, tomó un extremo de la cuerda y comenzó a enfrentar la roca. En determinado momento, llego a un borde, donde pudo tomar un respiro.

Mientras estaba ahí, la cuerda de seguridad golpeó contra un ojo de Brenda y le saco su lente de contacto. Bueno, ahí estaba ella en el borde de la roca, con cientos de metros bajo ella y cientos de metros sobre ella. Por supuesto que buscó y buscó, esperando que hubiera caído en el borde, pero simplemente no estaba el lente. Ahí estaba ella, lejos de casa, con su vista borrosa.

Estaba desesperada y comenzó a enfadarse, por lo que oró al Señor para que la ayudase a encontrar su lente. Cuando llegó a la cima, un amigo examinó su ojo y su ropa buscando el lente, pero no lo pudieron encontrar. Ella se sentó, desalentada, con el resto de la gente, esperando a que los demás llegaran a la cima.

Ella miró a través de las montañas, pensando en el verso de la Biblia acerca de que los ojos del Señor observan alrededor de toda la tierra. Ella pensó: "Señor, Tu puedes ver estas montañas. Tu conoces cada piedra y cada hoja, y Tu sabes exactamente dónde esta mi lente de contacto. Por favor ayúdame."

Finalmente, bajaron. Al pie de la montaña había un nuevo grupo de alpinistas comenzando a enfrentar el risco. Uno de ellos gritó: "Oigan, jóvenes! ¿Alguien perdió un lente de contacto?". Bueno, esto hubiera sido suficientemente inquietante, pero... ¿Sabes cómo el alpinista vio el lente de contacto? Una hormiga se movía lentamente a través de la roca, cargando el lente.

Brenda me dijo que su padre era caricaturista. Cuando ella le platicó esta increíble historia de la hormiga, la oración y el lente de contacto, él dibujó una caricatura de una hormiga cargando un lente de contacto, diciendo: "Señor, no sé por qué Tu quieres que yo cargue esta cosa. No puedo comérmela, y está extremadamente pesada. Pero si eso es lo que Tu quieres que yo haga, yo la cargaré para Ti."

Creo que probablemente nos haría bien a algunos de nosotros decir ocasionalmente: "Señor, no sé por qué quieres que yo lleve esta carga. No veo nada bueno en ello y es bastante pesada. Pero si Tu quieres que yo la cargue, lo haré."

(Valores org.)

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Lecturas del 13-5-04 (Jueves de la Quinta Semana de Pascua)

SANTORAL: Nuestra Señora de Fátima

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 15, 7-21

Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y presbíteros:
«Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió entre todos ustedes para anunciar a los paganos la Palabra del Evangelio, a fin de que ellos abracen la fe. Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio en favor de ellos, enviándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. El no hizo ninguna distinción entre ellos y nosotros, y los purificó por medio de la fe.
¿Por qué ahora ustedes tientan a Dios, pretendiendo imponer a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar? Por el contrario, creemos que tanto ellos como nosotros somos salvados por la gracia del Señor Jesús.»
Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos.
Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: «Hermanos, les ruego que me escuchen: Simón les ha expuesto cómo Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas, un Pueblo consagrado a su Nombre. Con esto concuerdan las palabras de los profetas que dicen:
Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David; restauraré sus ruinas y la reconstruiré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre. Así dice el Señor, que da a conocer estas cosas desde la eternidad.
Por eso considero que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios, sino que solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales muertos sin desangrar y de la sangre. Desde hace muchísimo tiempo, en efecto, Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga todos los sábados.»

Palabra de Dios.

SALMO Sal 95, 1-2a. 2b-3. 10 (R.: cf. 3)

R. Anuncien las maravillas del Señor
entre los pueblos.


Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R.

Digan entre las naciones: «íel Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» R.


X Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 9-11

Jesús dijo a sus discípulos:
«Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.»

Palabra del Señor.

Reflexión

La auténtica vida cristiana es mantenerse en el amor de Cristo, permanecer en él; ese amor se vive en la comunidad y se irradia al mundo.
Eso es lo que pide ahora Jesús a sus discípulos. Les pide que permanezcan en su amor.
Ese amor no es una simple teoría, sino la fidelidad a su palabra.

Deberíamos sentir vergüenza de que el Señor Jesús nos repitiera tan insistentemente que nos ama y nos pidiera que permanezcamos en su amor.

Jesús nos ama con el mismo amor con que ama el Padre.
Cristo nos ama hasta el exceso. Y Él quiere que nosotros le amemos, como Él nos ama.

Es impensable, que Dios nos ame tan sin límites y nosotros respondamos a ese amor infinito con un amor frío y mezquino.

Cuando realmente se ama, ese amor exige sacrificios; pero esos sacrificios, no nos son costosos porque amamos.
Eso es lo que nos pasa, humanamente hablando.

Y con Dios no es diferente.
Si amamos a Dios, no podremos no guardar sus mandatos. Pero no los guardaremos ...porque es obligación,... ni porque le tememos,... los guardaremos por amor a Él

Pero nos es difícil vivir este mandamiento del Señor, si el Padre no nos atrae fuertemente hacia su Hijo, y en Él aprendemos a amar.
El Espíritu Santo debe ser nuestro maestro en este arte de amar.

Ese Espíritu Santo que es Amor, nos va guiando al verdadero amor paternal, hasta que en nosotros haya una entrega total como la de Jesús.

Y como Jesús les había hablado a sus discípulos de su partida y ellos estaban tristes, el Señor les repite una vez más : ¨les he dicho esto para que mi gozo esté en ustedes y su gozo sea colmado¨.

Jesús va al Padre para esperar allí a todos sus discípulos y así unirse con ellos no ya de un modo provisorio sino definitivo.

Por eso nada ni nadie puede arrebatar al cristiano la alegría. Porque la alegría de un cristiano no se fundamenta en algo pasajero, en ¨seguridades¨, en ¨beneficios¨. La alegría de un cristiano está en la convicción de que ha sido elegido por Dios; en que su nombre está escrito en el Reino de Dios y en la seguridad que Dios nos ama; que Jesús nos ama y nos espera en su Reino.

Por eso hoy, vamos a pedirle al Señor, que a pesar de los problemas y de las angustias, propias de nuestra vida, nunca dejemos de ser fieles al amor que Dios nos tiene respondiendo con nuestra vida y con nuestras obras a ese amor. Y que siempre reflejemos en nuestros rostros, la sonrisa que Dios permanentemente nos dirige a cada uno de nosotros, porque nos ama.

Si vivimos, vivimos para Dios;
si morimos, morimos para Dios;
en la vida y en la muerte,
somos de Dios.

Nuestras vidas son del Señor,
en sus manos descansarán;
el que cree y vive en él
no morirá.

Con Cristo viviré,
con Cristo moriré;
llevando en el cuerpo
la muerte del Señor;
llevando en el alma
la vida del Señor.

Si vivimos, vivimos para Dios;
si morimos, morimos para Dios;
en la vida y en la muerte,
somos de Dios. Amén.

Himno de la Liturgia de las Horas

SANTORAL: Nuestra Señora de Fátima

Desde el 13 de Mayo al 13 de octubre de 1917, la Virgen se apareció en Fátima (Portugal) a tres niños: Lucía, Francisco y Jacinta. Estas apariciones fueron precedidas por tres apariciones de un Ángel en la primavera de 1916. La Virgen les recomendó, en cada ocasión, el rezo del Santo Rosario y la reparación por las ofensas que recibe su Inmaculado Corazón. El 13 de octubre tuvo lugar un prodigio, que fue observado por miles de personas, anuciado por Nuestra Señora para que el mundo comprendiera la veracidad de estas apariciones: el sol, como un disco luminoso, comenzó a girar sobre sí mismo, asemejándose a una rueda de fuego. Decenas de miles de personas, presentes en Cova de Iría, fueron testigos de este hecho extraordinario; incluso fue visto por muchas personas que estaban a muchos kilómetros del lugar de las apariciones. El fenómeno duró unos diez minutos.

La Virgen pidió que fuera consagrado el mundo a su Inmaculado Corazón. Esta Consagración, a petición del Episcopado portugués, fue realizada solemnemente por Pío XII el 31 de cotubre de 1942.

El Papa Juan Pablo II, recordando su peregrinación a Fátima, donde acudió "con el Rosario en la mano, el nombre de María en los labios y el canto de la misericordia en el corazón", para dar gracias a Nuestra Señora por haber salido con vida del atentado sufrido el año anterior, señalaba que las apariciones de Fátima, comprobadas por signos extraordinarios en 1917, forman como un punto de referencia y de irradiación para nuestro siglo. María, Nuestra Madre celestial, vino para sacudir las conciencias, para iluminar el auténtico significado de la vida, para estimular a la conversión del pecado y al fervor espiritual, para inflamar las almas de amor a Dios y de caridad hacia el prójimo.

San Andrés Huberto Fournet

San Andrés Huberto Fournet es, juntamente con santa Isabel Bichier, el fundador de la congregación de las hijas de la cruz.
Nació en Saint-Pierre-de-Maillé, en el Poitou, en 1754, en una familia de buena posición económica y social. Su adolescencia se caracterizó por la frivolidad, el afán de diversiones y cierta aversión a las prácticas religiosas, aunque su madre, muy devota, deseaba para él la carrera sacerdotal. En Poitiers inició estudios de filosofía, después pasó a derecho y más tarde ingresó en la vida militar de la cual por sus ligerezas fue expulsado.
Transcurrido algún tiempo, vivió con un tío sacerdote, quien ejercía su apostolado en una parroquia muy pobre. Aquí se produjo un vuelco en la existencia de Andrés Huberto y se decidió el definitivo itinerario de su vida: entra en el seminario, estudia teología y recibe la ordenación sacerdotal. Ayuda a su tío como vicario en Haims y, por último, es nombrado párroco de San Pedro en su ciudad natal, Maillé.
Por sus maneras sencillas y gran simpatía pronto se hizo popular entre los feligreses, la mayoría campesinos y artesanos.
Con la revolución de 1789 comienza en Francia la persecución de la Iglesia. Los sacerdotes que se negaban a prestar el juramento que el gobierno exigía, quedaban fuera de la ley y, para escapar de la prisión, pasaban a la clandestinidad. El padre Fournet, al rehusar aceptar dicho juramento cismático, debió ocultarse, pero siguió dando sus servicios a los fieles, aunque en condiciones precarias; en muchas ocasiones pudo escapar de la muerte por la protección de aquéllos, que lo albergaban en sus viviendas.
Comprendiendo que ponía en peligro a esas buenas y piadosas gentes, resolvió exiliarse a España. Para ello, a fines de 1792, pasó por Burdeos hasta San Juan de Luz y San Sebastián. Poco después fijó su residencia en Los Arcos, pueblo de Navarra.
Pero no pudo vivir lejos de su ministerio y en 1797 volvió a Maillé a reanudar su misión pastoral, estando muchas veces a punto de ser apresado. Entonces conoce a Isabel Bichier des Ages, la fundadora de la congregación de las hijas de la cruz.
Con Napoleón Bonaparte y el concordato, la Iglesia comenzó a encontrar su libertad en Francia. Entre tanto, Isabel Bichier abría una escuela para la formación de jóvenes y niños, y el cuidado de los enfermos y los pobres. El padre Fournet le escribe, apremiándola a llegar al lugar. "Hay niños que no conocen los rudimentos de la religión - le dice -; los enfermos languidecen sin socorro ni consuelo".
El padre Andrés Huberto se encargó de la dirección espiritual de las religiosas y redactó las reglas de la congregación. En 1820 ésta se trasladó a La Puye, adonde también se retiró el sacerdote, al renunciar a su función de párroco, cuando las fuerzas lo abandonaron. Tenía sesenta y ocho años de edad. En ese lugar siguió ocupándose de la congregación y de los numerosos feligreses, a quienes llamaba sus hijos espirituales.
San Andrés Huberto Fournet murió el 13 de mayo de 1834.

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