Boletín Informático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Red Pionera
Ponce, Puerto Rico
11 de enero de 2001
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"Mienten los que dicen que no perciben la existencia de Dios, 

pues aunque lo aseguren de día, de noche y solos, dudan"

 


ACTUALIDAD EN PUERTO RICO
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La petulancia alemana

Al canciller Schröder le ha estallado en las manos la enfermedad que se ensaña con el ganado bovino, más conocida como el síndrome de las «vacas locas». La opinión pública, que parecía llevarle en volandas hacia una alta cota de popularidad, empieza a desconfiar de su capacidad para gobernar al estilo clásico alemán. O sea, mediante la coordinación ministerial en situaciones complicadas y, sobre todo, anticipándose a los acontecimientos. Había que poner en marcha medidas adecuadas para prevenir que lo ocurrido a las «vacas locas» británicas no irrumpiera en los establos de Baviera, Baja Sajonia y Schleswig-Holstein. «Exceso de confianza», dicen los políticos alemanes; aunque se trata de algo muy relacionado con cierta petulancia germana: «A nosotros no nos puede afectar esa enfermedad porque sabemos poner los medios adecuados». El Gobierno «verdirrojo» situó en la cartera de Sanidad a la señora Andrea Fischer, una «ecopacifista» que no ha podido capear el temporal. Es mucho más fácil emprender acciones callejeras y plantes ecológicos con ingeniosas pancartas que dirigir eficazmente un ministerio. Sobre todo en épocas, como ella misma dijo el martes, donde la economía se antepone a la salud de los consumidores. El ganadero Karl-Heinz Funke, ya ex ministro de Agricultura, tardó algo más en dimitir que la señora Fischer. Aunque según todos los indicios, fue el propio Schröder quien empujó a ambos hacia el precipicio.

Se acabaron los tiempos de las «vacas gordas», sustituidos en el siglo XXI por las «vacas locas». Globalización o mejor Internacionalización, no sólo del célebre patinete sino también de la preocupante enfermedad. Época, pues, donde hacen falta políticos de muchos quilates, que según todos los indicios brillan por su ausencia en el actual gabinete alemán. Ya son siete los ministros alemanes que han dejado la poltrona desde que la socialdemocracia recuperó el poder. Lógicamente, la oposición cristianodemócrata clama al cielo e incluso pide otra dimisión: la de Joschka Fischer, ministro de Asuntos Exteriores, por su pasado algo violento. Lo recuerdo con sus zapatillas deportivas, y descorbatado, en aquel ya histórico hemiciclo parlamentario de Bonn. Siempre estuvo al frente de la manifestación atacando al orden alemán. «Cosas de la juventud», algo que también se dice del canciller Schröder en recuerdo de cuando se agarró a la verja de la cancillería después de una juerga de cerveza. Soñaba con ser algún día inquilino del edificio gubernamental. Aquellas jóvenes generaciones ya están en lo alto de la cucaña del poder sin saber bien qué hacer ante una enfermedad que surgió en Inglaterra en 1986, aquejó a 180.000 vacas y, además, casi 5 millones más que tuvieron que ser eliminadas.

 Manuel PIEDRAHITA

(ABC)

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Los evangélicos italianos restablecen el diálogo con la Iglesia católica
Habían declarado una «moratoria» ecuménica durante el Jubileo

ROMA, 10 ene 2001 

 «Volvamos a abrir las puertas del diálogo» es el lema bien expresivo que han elegido las Iglesias evangélicas en Italia para expresar la dirección en que se moverán en la próxima Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. noticia, pues durante este Jubileo, que si bien ha tenido grandes gestos ecuménicos, «ha comportado una serie de problemas», indican. Iglesias evangélicas señalan cuatro posibles campos de acción en común «con los hermanos y hermanas católicos»: la campaña para la cancelación de la deuda externa, el trabajo sobre los matrimonios interconfesionales, la traducción y difusión de la Biblia y el próximo lanzamiento del «Decenio ecuménico», dedicado al tema «Vencer la violencia». la «moratoria ecuménica» declarada con motivo del Jubileo, por parte del presidente y vicepresidente de la Federación de las Iglesias Evangélicas en Italia, Gianni Longe Hans-Michael Uhl. Santo --explicó ayer Long-- lo que ha comportado para el diálogo ecuménico una serie de problemas. Ha sido para nosotros un año de frenazo en cuanto al ecumenismo. Los problemas permanecerán pero no podemos tener cerradas las puertas del diálogo. Debemos reanudarlo». Italia y, para su conocimiento, también al presidente de la Comisión Episcopal italiana para el Ecumenismo, monseñor Giuseppe Chiaretti, subraya sobre todo, sin intención de polemizar, las cuestiones que, a juicio de la federación evangélica han sido las que han llevado a una «desaceleración» del diálogo. de las indulgencias, argumento que desde siempre ha suscitado polémicas con el mundo protestante por divergencia de concepción. la beatificación del Papa Pío IX. Los protestantes italianos consideran que el reconocimiento de la santidad del pontífice está en contradicción con «la sensibilidad, afirmada por la Iglesia Católica, y compartida por nosotros, por los derechos humanos y la libertad religiosa». la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe (la «Dominus Iesus» y la «Nota sobre el uso de la expresión «Iglesias hermanas») que, según los evangélicos, han hecho una relectura «en sentido restrictivo de afirmaciones del Concilio Vaticano II». a ello, el pastor Uhl ha reconocido que «ciertamente en este Jubileo se han realizado gestos ecuménicos de grandísimo significado», con referencia en especial a la apertura «a seis manos» de la Puerta Santa de San Pablo Extramuros y la conmemoración de los testigos de la fe en el Coliseo. añade el documento, es el momento de ir hacia adelante: «Consideramos que ha llegado el momento de retomar con energía el difícil camino ecuménico». de oración, del 18 al 25 de este mes de enero, la federación propone tanto a evangélicos como católicos, un camino común sobre algunos temas (los cuatro ya señalados) «que representan aspectos positivos del año que acaba y oportunidades de relanzamiento del ecumenismo». si bien hay que hacer algunas observaciones --ha explicado el obispo católico Alberto Ablondi, administrador apostólico de Livorno y gran promotor del diálogo ecuménico en Italia en declaraciones concedidas hoy al diario católico «Avvenire»--. Aunque, la verdad, hay que reconocer que nosotros los católicos escucharíamos más los argumentos de nuestros hermanos protestantes si en alguna ocasión constataran que hay realidades que no hemos ensuciado». que se haya reemprendido el diálogo antes de la celebración de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

(ZENIT.org)

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La teología de la liberación según Juan Pablo II
Llama a dar un impulso radical a la solidaridad tras el Jubileo

CIUDAD DEL VATICANO, 10 enero 2001 

 Juan Pablo II ha exigido que el Jubileo recién concluido no se quede en ritos vacíos, sino que sirva para que los cristianos den un nuevo impulso a su compromiso ineludible a favor de la justicia, que bien pude concretarse en gestos como el de la reducción de la deuda de países pobres. pontífice evocó las palabras más duras del Antiguo y del Nuevo Testamento, en su tradicional encuentro de los miércoles con los peregrinos, para dejar claro que Dios rechaza «un culto aislado de la vida, una liturgia separada de la justicia, una oración apartada del compromiso cotidiano, una fe desnuda de las obras». era testigo de que el año santo ha terminado. En la segunda audiencia general del año 2001, el número de los peregrinos había descendido de manera considerable --no había más que tres mil-- dando al encuentro un carácter de sencillez e intimidad. vibrante, como el del profeta Amós, quien muestra a Dios «apartando su mirada para no aceptar ritos, fiestas, ayunos, música, súplicas, cuando en las afueras del santuario se vende al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias y se pisotea, como su fuese polvo, la cabeza de los pobres». menos tajante, añadió el pontífice. «Frente a una comunidad lacerada por divisiones e injusticias, como la de Corinto, llega a exigir la suspensión de la participación en la Eucaristía, invitando a los cristianos a examinar antes su propia conciencia para no ser reos del cuerpo y de la sangre del Señor», recordó. contra toda opresión, la tutela de la dignidad de la persona no son para el cristiano expresiones de filantropía motivada únicamente por la pertenencia a la familia humana», añadió el Santo Padre. «Se trata, más bien, de decisiones y de actos que tienen un alma profundamente religiosa, son auténticos sacrificios en los que Dios se complace». de los padres de la Iglesia más sugestivos cuando preguntaba: «¿Quieres honrar el cuerpo de Cristo?». San Juan Crisóstomo respondía: «No lo abandones si se encuentra desnudo. No le rindas honores aquí, en el templo, para después descuidarlo ahí afuera, donde sufre a causa del frío y la desnudez». obispo de Roma recordó que el Jubileo, desde sus orígenes bíblicos ilustrados en el Levítico, tenía a la justicia en el centro. Era el año de la liberación de los esclavos y de la restitución de las tierras expropiadas o perdidas. a las tierras perdidas podría expresarse, como lo he propuesto en varias ocasiones, con la condonación total o al menos con la reducción de la deuda internacional de los países pobres». al final del Jubileo. No es una liberación basada en la violencia ni en la lucha de clases, sino en la «solidaridad de los pobres entre sí, solidaridad con los pobres, a la que están llamados los ricos, solidaridad de los trabajadores con los trabajadores». vida de todo hombre y al final de la historia de la humanidad, el juicio de Dios será precisamente sobre el amor, sobre la práctica de la justicia, sobre la acogida de los pobres». Jubileo que acaba de terminar, continuará produciendo abundantes frutos de justicia, de libertad y de amor».

(ZENIT.org)

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Síntomas alarmantes

No es acaso el primer no a Dios,reiterado en el pecado de cada hombre,lo que continúa desfigurando el rostro de la Humanidad? Niños maltratados,humillados y abandonados,mujeres violentadas y explotadas,jóvenes,adultos,ancianos marginados,interminables comitivas de exiliados y prófugos,violencia y guerrilla en tantos rincones del planeta.

Pienso con preocupación en Tierra Santa,donde la violencia continúa ensangrentando el difícil camino de la paz.Y,¿qué decir de varios países –pienso en este momento particularmente en Indonesia –donde nuestros hermanos en la fe pasan por una difícil situación de dolor y de sufrimiento?No podemos olvidar hoy que las sombras de la muerte amenazan la vida del hombre en cada una de sus fases, e insidian especialmente sus primeros momentos y su ocaso natural.Se hace cada vez más fuerte la tentación de apoderarse de la muerte procurándola anticipadamente,casi como si se fuera árbitro de vida propia o ajena.Estamos ante síntomas alarmantes de la cultura de la muerte,que son un seria amenaza para el uturo.

Pero,por más densas que parezcan las tinieblas,es más fuerte aún la esperanza del triunfo de la Luz surgida en la Noche Santa de Belén.Hay mucho bien hecho en silencio por hombres y mujeres que viven cotidianamente su e,su trabajo,su dedicación a la familia y al bien de la sociedad. 

Juan Pablo II

(Alfa y Omega #241)

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Ratzinger y el Camino Neocatecumenal

El cardenal Joseph Ratzinger,Prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe,se ha reunido con los Rectores y formadores de los 43 seminarios diocesanos misioneros Redemptoris Mater ,que el Camino Neocatecumenal impulsa en los 5 continentes. En ellos se están formando 1.500 seminaristas,que hacen también el itinerario de iniciación cristiana del neocatecumenado,cada uno en su comunidad.

De estos seminarios han salido ya 700 sacerdotes.El cardenal Ratzinger señaló,durante el encuentro,cómo 3 meses después de su promulgación,la Declaración Dominus Iesus muestra toda su eficacia ante el desafío de la nueva evangelización.La nueva evangelización –añadió –no es una teoría:Aquí la vemos concretada en personas,que anuncian el Evangelio a los hombres de nuestro tiempo.Estoy seguro de que en estos seminarios se enseña a amar y a conocer los documentos del Magisterio.El trabajo intelectual no basta si no va acompañado por un camino de experiencia en el que se verifica cuanto se aprende.Si no,no se puede romper el muro del relativismo.El Neocatecumenado es un fecundo espacio de experiencia.

(Alfa y Omega #241)

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El Año Santo, punto de partida

Roma. La conclusión del Gran Jubileo del año 2000 no supone un punto de llegada, sino un punto de partida. Juan Pablo II ha vuelto a desconcertar a cuantos consideraban el final del Año Santo como una especie de pacífica meta de su pontificado. En vez de volverse hacia atrás para contemplar lo realizado, el Papa invita a dirigir la mirada hacia adelante. En la carta apostólica Novo millennio ineunte (“Al comienzo del nuevo milenio”) recoge la herencia del Año Santo y propone un programa para la Iglesia en este inicio de milenio.

El Pontífice, que ha participado en más de ochenta actos del Jubileo, concluyó el Año Santo con una ceremonia de acción de gracias, cantada y al aire libre, de casi tres horas de duración. El acto tuvo dos momentos de gran simbolismo: la clausura de la Puerta Santa y la firma, ante la multitud que abarrotaba la plaza de san Pedro, de la carta “Al comienzo del nuevo milenio”, cuyo contenido demuestra que, no obstante los achaques físicos, su pulso para dirigir a la Iglesia sigue intacto.

Presenciando ese acontecimiento y escuchando sus palabras, era imposible no recordar el vaticinio que le hizo el cardenal Wyszynski en el lejano cónclave que le eligió Papa, un episodio que relató años después el mismo Juan Pablo II: “Si Dios te ha escogido –le susurró el primado polaco–, es para que lleves a la Iglesia al tercer milenio”.

Un balance

A la hora de hacer balance de lo que han sido estos 379 días de Jubileo, el Papa observa que toda valoración será superficial, pues “nosotros solo podemos observar el aspecto más externo de este acontecimiento singular”, ya que “es imposible medir la efusión de gracia que ha tocado las conciencias”. Por eso, lo que recomienda es “recordar con gratitud el pasado”, “vivir con pasión el presente” y “abrirnos con confianza al futuro”. En el documento, de ochenta y dos páginas en su versión en español, repasa algunos de los momentos que han jalonado el Año Santo y saca de ahí algunas enseñanzas para el porvenir.

Prioridades pastorales

La mayor parte del documento está dedicado precisamente a las prioridades pastorales que entrevé para este inicio de milenio. Es la parte más larga, aunque tal vez la “menos periodística”, de la Carta. Pero se trata, sin duda, del mensaje más profundo, sin el cual los demás puntos podrían parecer solo fragmentos de un programa social más o menos bienintencionado (atención al medio ambiente, la deuda pública, la paz, la pobreza, etc.).

Así pues, lo primero, dice el Papa, es la santidad, concretamente presentar la “vocación universal a la santidad”, que ha sido recordada por el concilio Vaticano II. “Este ideal de perfección no ha de ser malentendido, como si implicase una especie de vida extraordinaria, practicable solo por algunos “genios” de la santidad. Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación de cada uno. Es el momento de proponer de nuevo a todos con convicción este “alto grado” de la vida cristiana ordinaria”.Y de descubrir “cada vez mejor la vocación propia de los laicos”.

Para ello es necesario “el arte de la oración”, es preciso aprender a orar, como lo hicieron los primeros discípulos. “¿No es acaso un “signo de los tiempos” el que hoy, a pesar de los vastos procesos de secularización, se detecte una difusa exigencia de espiritualidad, que en gran parte se manifiesta precisamente en una renovada necesidad de orar?”. El Papa añade que las otras religiones ofrecen sus propias respuestas a esta necesidad, y lo hacen a veces de manera atractiva. Se podría ver aquí una alusión a la atracción que ejercen en algunas personas, educadas en el cristianismo, determinadas formas de meditación de corte oriental. “Nosotros, que tenemos la gracia de creer en Cristo, revelador del Padre y Salvador del mundo, debemos enseñar a qué grado de interiorización nos puede llevar la relación con Él”.

Redescubrir la Confesión

El Papa quiere alejar el riesgo de que se pueda ver la oración como algo que separa de la vida ordinaria o como algo reservado a personas llamadas a una especial consagración. “Se equivoca quien piense que el común de los cristianos se puede conformar con una oración superficial, incapaz de llenar su vida”. Precisamente, el hecho de encontrarse en medio del mundo hace que la oración sea tan necesaria para los cristianos corrientes: un cristiano sin oración, concluye, no solo sería un cristiano mediocre sino un “cristiano en riesgo”, teniendo en cuenta que el mundo de hoy pone a prueba la fe de múltiples formas.

Junto a la oración, el Papa señala que la participación en la Misa debe ser, para los bautizados, el centro del domingo, un punto sobre el que se extendió en la carta apostólica Dies Domini (1998). También dedica espacio al sacramento de la penitencia, cuyo redescubrimiento se ha presentado en muchos casos como una de las “sorpresas” del Jubileo, a juzgar por las colas en los confesonarios y por los testimonios, aparecidos incluso en la prensa, de confesores y penitentes.

“El Año jubilar, que se ha caracterizado particularmente por el recurso a la Penitencia sacramental nos ha ofrecido un mensaje alentador, que no se ha de desperdiciar: si muchos, entre ellos tantos jóvenes, se han acercado con fruto a este sacramento, probablemente es necesario que los Pastores tengan mayor confianza, creatividad y perseverancia en presentarlo y valorizarlo”.

El camino del ecumenismo

Mención particular merece el empeño ecuménico. “La triste herencia del pasado nos afecta todavía... La celebración jubilar ha incluido algún signo verdaderamente profético y conmovedor, pero queda aún mucho camino por hacer”. A propósito del diálogo con otras religiones, el Papa menciona expresamente la Declaración Dominus Iesus y recuerda que “el diálogo no puede basarse en la indiferencia religiosa” y que tampoco puede sustituir la actividad misionera.

Junto a esos temas de fondo, naturalmente el Papa no olvida otras cuestiones tal vez más de actualidad y que han recibido mayor atención entre los comentaristas: el desequilibrio ecológico, el problema de la paz en el mundo, el desprecio de los derechos humanos fundamentales, etc. “Se debe prestar especial atención a algunos aspectos de la radicalidad evangélica que a menudo son menos comprendidos. hasta el punto de hacer impopular la acción de la Iglesia, pero que no pueden por ello desaparecer”. Se refiere concretamente a la defensa del respeto a la vida de cada ser humano y al respeto de las exigencias éticas en el uso de las nuevas potencialidades de la ciencia. En esos y otros temas, “es importante hacer un gran esfuerzo para explicar adecuadamente los motivos de las posiciones de la Iglesia, subrayando sobre todo que no se trata de imponer a los no creyentes una perspectiva de fe, sino de interpretar y defender los valores radicados en la naturaleza misma del ser humano”.

Diego Contreras

(Aceprensa)

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Tregua

Un sobrino de mi esposa falleció en el mes de diciembre del 2000 y su padre estuvo muy inquieto durante las horas anteriores al accidente; lo llamo por teléfono y éste le comunicó que estaba en camino a su casa y que llegaría en unos minutos, el padre al notar la tardanza acudió a buscarlo y lo encontró sin vida en el lugar del accidente, lo sacó del automóvil y lo tuvo en sus brazos hasta que se lo llevó la ambulancia. Días después en un periódico de la localidad apareció una publicación del periodista Jorge Villegas, la que considero una importante reflexión que dice lo siguiente:

*TREGUA*

De vacaciones por Europa, Andy Iglesias perdió la comunicación con su hogar por cinco días. Sus papás temieron lo peor. Se angustiaron por el silencio inexplicable. El papá de Andy, en su angustia, temió lo peor.

Y formuló una plegaria singular: "Dios mío, por favor no te lleves todavía a Andy. Déjamelo por unos días para decirle cuánto lo amo."

Nada les había pasado a Andy y sus amigos; simplemente se desconectaron accidentalmente.

Pero el Señor Iglesias no olvidó su promesa a Dios. Cada día, sin faltar uno, le dijo a su hijo cuánto lo amaba.

Andy Iglesias se mató el viernes en un accidente automovilístico. Sus padres lloraron su muerte pero le dieron gracias a Dios por la tregua; "lo tuvimos cinco meses más para decirle cuánto lo amábamos", dicen.

Por cierto ¿Ya le dijo usted a su hijo que lo quiere?

No esperes pedir una tregua para decirle a tus hijos cuanto los quieres, hazlo ahora.

(Valores org.)

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Lecturas del 11-1-01 (Jueves de la Primera Semana)

 
SANTORAL: SAN HIGINIO, Papa

Lectura de la carta a los Hebreos 3, 7-14
Hermanos:
 Como dice el Espíritu Santo: Si hoy escuchan su voz, no endurezcan su corazón como en el tiempo de la Rebelión, el día de la Tentación en el desierto, cuando sus padres me tentaron poniéndome a prueba, aunque habían visto mis obras durante cuarenta años. Por eso me irrité contra aquella generación, y dije: Su corazón está siempre extraviado y no han conocido mis caminos. Entonces juré en mi indignación: Jamás entrarán en mi Reposo.
 Tengan cuidado, hermanos, no sea que alguno de ustedes tenga un corazón tan malo que se aparte del Dios viviente por su incredulidad. Antes bien, anímense mutuamente cada día mientras dure este hoy, a fin de que nadie se endurezca, seducido por el pecado.
 Porque hemos llegado a ser partícipes de Cristo, con tal que mantengamos firmemente hasta el fin nuestra actitud inicial.
Palabra de Dios.

SALMO Sal 94, 6-7abc. 7d-9. 10-11 (R.: 8)

R. Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:

 «No endurezcan su corazón.»
 ¡Entren, inclinémonos para adorarlo!
 ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
 Porque él es nuestro Dios,
 y nosotros, el pueblo que él apacienta,
 las ovejas conducidas por su mano.  R.
 Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:
 «No endurezcan su corazón como en Meribá,
 como en el día de Masá, en el desierto,
 cuando sus padres me tentaron y provocaron,
 aunque habían visto mis obras.»  R.
 «Cuarenta años me disgustó esa generación,
 hasta que dije:
 Es un pueblo de corazón extraviado,
 que no conoce mis caminos.
 Por eso juré en mi indignación:
 Jamás entrarán en mi Reposo.»  R.

X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 40-45

 Se acercó a Jesús un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: «Si quieres, puedes purificarme.» Jesús, conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda purificado.» En seguida la lepra desapareció y quedó purificado.
 Jesús lo despidió, advirtiéndole severamente: «No le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio.»
 Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a él de todas partes.
Palabra del Señor.


Reflexión   

Llama la atención en el pasaje del evangelio de la misa de hoy, la sencillez del leproso, que en forma simple le dice a Jesús, ¨si quieres puedes limpiarme¨
Y la respuesta de Jesús, también simple: ¨quiero, queda limpio¨
La lepra antiguamente era signo del pecado, por eso, cuando Jesús le dice al leproso, quiero, queda limpio, también nos lo dice a nosotros, que pecamos muchas veces contra Dios.
Cuando nosotros pedimos al Señor, con la sencillez y la fe del leproso: Señor, si quieres puedes limpiarme, Jesús nos limpia, Jesús nos perdona.
El Señor nos espera para limpiarnos cuando recurrimos a la confesión. Pero así como el leproso mostró su mancha y pidió a Jesús que lo sanara, así también debe ser nuestra actitud cuando recurrimos al sacramento de la reconciliación. Tenemos que dejar de lado la vergüenza para que así podamos iluminados por el Espíritu Santo, ver todo lo que nos aleja de Dios, y pedirle a él sinceramente y humildemente perdón.
El Señor, siempre nos va a decir, como al leproso, quiero, queda limpio. Pero nuestra actitud, debe ser como la del leproso. Debemos recurrir al Señor con arrepentimiento, con humildad.
Y también como el leproso, cuando el Señor nos cura, cuando nos perdonas, deberíamos tener la necesidad de proclamar la maravilla que el Señor obró en nosotros, deberíamos agradecer a Dios sus favores.
En este evangelio, Jesús le pide al leproso que se presente al sacerdote. Jesús respeta la autoridad religiosa de la época y nos enseña a nosotros, la actitud que debemos tener ante nuestros sacerdotes.
En esa época, las enfermedades de la piel hacían que las personas fueran consideradas impuras, y no podían habitar en las ciudades, se las apartaba. Y la lepra era la peor de esas enfermedades. Por eso Jesús le pide que se presente ante el sacerdote, porque así se acostumbraba. El sacerdote, avalaba su curación y la persona podía volver a hacer una vida normal.
Esta actitud de Jesús de respeto hacia la autoridad del sacerdote, es un ejemplo para nosotros, que muchas veces, vemos en el sacerdote, sólo las limitaciones que tiene como persona y no reconocemos en él que es el representante de Jesucristo.
Cada uno de nosotros, debe ver en los sacerdotes a los representantes de Cristo. El sacerdote actúa en nombre de Jesús y tiene en sus manos los tesoros de la gracia.
Debemos acudir a ellos en todas nuestras necesidades espirituales con fe, sin olvidar que el sacerdote es un hombre y que como tal tiene necesidad de compañía, de amistad, de comprensión.
No debemos olvidar que los sacerdotes son hombres como nosotros, pero que consagraron su vida, y sus necesidades al amor de Jesucristo.
Hoy vamos a pedirle al Señor, humildad, para recurrir con frecuencia al sacramento de la reconciliación donde Jesús en la persona del sacerdote, nos espera para ofrecernos su perdón.
 
 

Desde la cruz redentora,
el Señor nos dio el perdón,
y, para darnos su amor,
todo a la vez, sin medida,
abrió en su pecho una herida
y nos dio su corazón.
 
Santa cruz de Jesucristo,
abierta como dos brazos:
rumbo de Dios y regazo
en la senda del dolor,
brazos tendidos de amor
sosteniendo nuestros pasos.
 
Sólo al chocar en las piedras
el río canta al Creador;
del mismo modo el dolor,
como piedra de mi río,
saca del corazón mío
el mejor canto de amor. Amen.
Liturgia de las Horas - Himno de Laudes de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

SANTORAL: SAN HIGINIO, Papa

 
El Martirologio Romano incluye a San Higinio en el número de los mártires, pero no existe ninguna prueba de su martirio. El liber Pontificalis nos dice que era griego de nacimiento. la afirmación de que era filósofo se debe probablemente a una confusión con otro Higinio. Eusebio nos informa que el predecesor de este Papa murió durante el primer año del reinado del emperador Antonino Pío, lo cual significa, probablemente, que el pontificado de Higinio se extendió del año 138 al 142. San Ireneo relata que en esa época, los heresiarcas Valentino y Cerdo se hallaban en Roma y que produjeron gran agitación en la Iglesia, pero ignoramos las proporciones que tal agitación había tomado cuando Higinio murió. 

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